jueves, 5 de marzo de 2015

Volar

Di Donato




















Volar no es una cuestión de alas
ni de nacer especie destinada
a ser tumulto en el cielo
volar es una cuestión de voluntad
un aleteo desesperado
cuando ya el mundo se detuvo
y el amor caía despacio
hacia los hombres
hacia las urbes

4 comentarios:

NáN dijo...

Dice una información (que voy a romper ahora) que "no hay comentarios".

¿Para qué iba a haberlos?

el chico de la consuelo dijo...

Me vienen a la cabeza los versos de Oliverio Girondo


“No se me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso sí! —y en esto soy irreductible— no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
Ésta fue —y no otra— la razón de que me enamorase, tan locamente, de María Luisa. ¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos? ¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo y sus miradas de pronóstico reservado? ¡María Luisa era una verdadera pluma!
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, volaba del comedor a la despensa. Volando me preparaba el baño, la camisa. Volando realizaba sus compras, sus quehaceres.
¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando, de algún paseo por los alrededores! Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado. ¡María Luisa! ¡María Luisa!... y a los pocos segundos, ya me abrazaba con sus piernas de pluma, para llevarme, volando, a cualquier parte.”
Oliverio Girondo

Bárbara dijo...

Me encantó una vez que hablamos por mail, NÁN, para concretar la presentación, y me dijiste: hala, y ahora ya podemos seguir callando como hacen los buenos amigos.

Claro, chico de la consuelo, yo lo conocí a través de El lado oscuro del corazón, una peli que en su día me encantó pero que no envejeció bien. Gracias por traerlo.

stella anahi dijo...

VOLAR no es cuestión de alas si no de voluntad. Precioso.
quiero volar con mi voluntad y solo despegar mis alas para el aterrizaje, de esta manera volare mas alto y aterrizare mas suave.