jueves, 15 de enero de 2015

Las sobras





















No creo que se escriba por vanidad, más creo en la escritura como venganza, como leyenda en la pared de la celda, incluso como misión alucinada para salvar el mundo.  
Pero me pregunto si el hecho de querer publicar puede desentenderse por completo de la vanidad, si es una pieza clave sobre la que se asienta el ego (leí en la red que el habitat del escritor es el egosistema:) o responde al puro afán de compartir.
Me han rechazado, editorialmente hablando. Y he pensado en no mandar nunca más nada a ningún sitio, privar al mundo de mi visionario discurso y mi fascinante estilo, tras jurar por dios que nunca volveré a pasar hambre mientras el flamígero atardecer a mi espalda concentra toda la intensidad vital del violeta y el naranja que presienten la amarga fugacidad ante la inminencia de la noche.
También he pensado es sólo una opinión, voy a emborracharme.
También he pensado en retomar la novela y sacudirla violentamente hasta hacerla publicable, corregirla, so vaga.
También he pensado en no escribir más. Medio segundo. En dejar de escribir mierda y empezar a escribir en serio. A leer en serio. Algo más de media hora.
También he pensado en Proust con asma y en esa idea del mundo respirando enorme en su cabeza. También he pensado en la gruesa capa de polvo cubriendo el desorden de la habitación de Satie cuando lo encontraron muerto.
Pienso demasiado.
Por eso escribo. Ese demasiado es mi obra, eso que excede a mi mente es mi obra, eso que le sobra para tener un funcionamiento normal, saludable, aconsejable, es mi obra. El rebañado de mi cabeza. Por eso cuando el rechazo, cuando a ellos (plural demoníaco) también les sobran mis sobras, hay algo que se desestabiliza en mi egosistema, ahogado por los excedentes.

En fin, con propensión al drama pero sensata en el fondo, entiendo que son muchas más las obras rechazadas que las publicadas, que para que se dé la luz debe existir la sombra a su alrededor. Y a veces hay que ser sombra y practicar la generosidad de las tinieblas (¡como si la luz fuera un derecho y no un milagro!).

Pero lo que aún no he conseguido controlar tras el rechazo es la sacudida de los cimientos mismos de la razón de escribir, hasta la gran pregunta en la azotea: ¿Seguiría escribiendo si no me leyera nadie en esta vida?
Pues no ves que sí, presidiaria rencorosa venida en misión clave del planeta de Raticulín. ¿No ves que sí? deja de dar la tabarra.

Qué mas da el resto, lo importante son las sobras. Las obras.

12 comentarios:

Loam dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Loam dijo...

Sea como sea...¡Qué inmenso placer leerte!

Emilio Calvo de Mora dijo...

Pensar es una actividad de riesgo. Escribir, ay, escribir...

yo, la reina roja dijo...

Lo del preso de Raticulín es muy gracioso, me ha hecho reír.
El rechazo es parte de la comidita que nos alimenta, ¿no?
Ponte Nirvana y da patadas en el aire como don Quijote:

"With the lights out, it's less dangerous
Here we are now, entertain us
I feel stupid and contagious
Here we are now, entertain us

A mulatto, an albino
A mosquito, my libido

A denial, a denial
A denial, a denial
A denial, a denial
A denial, a denial
A denial ..."

NáN dijo...

Quisiera decirte, Bárbara, que para yo (en este caso, me parece mucho mejor que el correcto “mí”), que dejaras de escribir sería otro más de los desagrados con que me trata la vida (como a todos, querida, como a todos, que no tengo motivos para ir de mártir).

Y tiene mérito que esto te lo diga yo (aquí el “yo” si es sintácticamente correcto), que nunca he deseado publicar. Y que para una vez que lo he deseado, amparándose el Editor en el alto coste de imprimir las ilustraciones a color que acompañan a lo escrito, llevo dos años recibiendo rechazos... o sobre todo “no contestaciones”.

Pero como tú, a diferencia de mí, sí eres una escritora, alguien que en un número más o menos estándar de páginas produce placer durante un tiempo, y cambia durante ese tiempo, aunque sea un poquito, lo que el lector pensaba del mundo, creo que te mereces que te ponga esta condecoración con distintivo rojo que en 1990 dejó Bolaño, ese escritor que a tantos nos ha cambiado, para gente como tú:

MI CARRERA LITERARIA

Rechazos de Anagrama, Grijalbo, Planeta, con toda seguridad
también de Alfaguara, Mondadori. Un no de Muchnik,
Seix Barral, Destino…
Todas las editoriales… Todos los lectores…
Todos los gerentes de ventas…
Bajo el puente, mientras llueve, una oportunidad de oro
para verme a mí mismo:
como una culebra en el Polo Norte, pero escribiendo.
Escribiendo poesía en el país de los imbéciles.
Escribiendo con mi hijo en las rodillas.
Escribiendo hasta que cae la noche
con un estruendo de los mil demonios. Los demonios que han de llevarme al infierno,
pero escribiendo.

Josep Vilaplana dijo...

Le ruego a usted, mujer palabra hermosa, que siga escribiendo incluso cuando deje de escribir (hay tantas maneras de hacerlo…).
Por lo demás, y al no poder decirlo mejor, decido decir lo que dice Nán, del que a pesar de nada publicar, soy del todo lectura y lector.

Besos.

t minúsculo dijo...

No es lo mismo,
que lo escribas tú
y sea otro que lea,
no es lo mismo.

Al fin y al cabo
tú dirás hasta el rabo todo es toro.
y otros dirán hasta.
y otros dirán rabo,
y otros dirán y dirán.

El problema es que no es lo mismo,
sea lo que digas no es lo mismo a no es lo mismo.

El problema, el problema es Houston.
Y no es lo mismo,
tú dirás Houston,
y otros dirán el cabo.
El cabo cañaberal.

Francis Black dijo...

Autoeditate no veo que los editores tengan más criterio que las cuatro o cinco personas en las que tu puedas confiar para dejarles leer el libro.

Jesús Esteve Yagüe dijo...

Hola, me gusta mucho tu blog. Yo tengo uno donde opino sobre temas de actualidad, me gustaria que intercambiásemos enlaces. Yo ya te he añadido a mi Blogroll. Este es:

http://deacuerdoqueno.blogspot.com/

Un saludo!!

Bárbara dijo...

¡Gracias, Loam!

De ese ay no salimos, Emilio.

Genial, reina,te haremos caso ;)

Qué vendas más buenas esas, Nán, se agradecen. Y allá vamos, para el infierno, con buena letra.

A ver si pronto nos escribimos con los ojos, Josep,y con Nán, lo estoy deseando. besazo.

Claro que no es lo mismo,t, ¿cómo va a serlo? gracias por ese ingenio.

es una opción Francis, aunque algunos aún creemos en la figura del editor. A veces parece que eliminar intermediarios es mejor para los autores, pero probablemente se monopolice el mercado editorial y se haga más mercado. No sé.

Saludos,Jesús, gracias.

Pablo Moreiras dijo...

Las tinieblas son la antesala de la luz..

No dejes de existir Bárbara (literaria y literalmente hablando)

Saludos

Pd. y a los editores que les den ;)

Sue dijo...

Estoy de acuerdo con NaN, aunque, de momento, snif, lo único que he leído es tu blog. Pero tengo pendientes, entre mis lecturas tempranas, la de Suerte, que para eso estuve en la presentación. También me he propuesto leer un poco más cada día, así que lo conseguiré (tengo dos libros y medio delante del tuyo).

Sí Anguita decía aquello de "Programa, programa, programa" (electoral, se entiende), yo te digo "escribir, escribir, escribir". Compartir es bonito, pero el placer mismo de escribir ya merece la pena... bueno, no sé si la merece, pero no creo que se pueda elegir. Es una condena.
Eso sí, placentera la mayor de las veces.


Un saludo.