miércoles, 26 de noviembre de 2014

La que a veces no existe


















Y hay gente que crece en mi boca, bajo mis encías
socavando el silencio del árbol muerto

gente que reestrena el miedo de niña
miedo de negro puerta cerrada y es noche
de negro ojos cerrados y aún es día

gente que camina y a veces empuja, que se para, y a veces empuja, que ayuda a cruzar a la viejita y a veces empuja

gente cuyo dolor nace como excusa para el mal

hay gente con tanto ruido y tanta furia
que no deja oír el propio silencio

gente que controla los ingresos y los gastos, las entradas y salidas, los orgasmos y los nutrientes, los productos de limpieza y los rencores

gente que a solas nunca estuvo sola
y en compañía engorda su soledad

y luego está esa otra gente

la que a veces no existe. 

2 comentarios:

Emilio Calvo de Mora Villar dijo...

Vamos a la poesía, Bárbara. Esta es de la que me hubiese gustado escribir a mí. La releo, la imprimo.

Bárbara dijo...

Es un honor habértela robado, Emilio.