domingo, 23 de noviembre de 2014

Inercia y estrategia


Yo creo que avanzamos en la dirección correcta. Soy optimista, en fin. Creo que Rajoy está haciendo un gran papel, dinamitando desde dentro un partido y una forma de hacer política, una estética para caminar por la vida en definitiva, desde una tartamudeante desidia exterior y una cejijunta determinación interior. El hombre que supo balbucear, blando por fuera, duro por dentro, el que sí oye las palabras claras y de corrido en su cabeza pero al que se le pronuncian temblorosas está acelerando la agonía, dando paso a marchas forzadas a un nuevo panorama político.

También el PSOE arrima el hombro, rescatando una estética triunfadora de los 90, con ese marketing hecho hombre, de sonrisa perfecta y blanca como una promesa de felicidad ynoimportaeleuribor yvivetupropiatelenovela, con  la ayuda inestimable del oscuro puro de Felipe González como contrapunto, como símbolo fálico y fáctico. Tratando en definitiva de darle compulsivamente a la moviola del tiempo, con el utópico fin de hacer eyacular a un muerto.

Todos ellos contribuyen al viraje de esa categoría moral llamada aleatoriamente España, un cambio de rumbo ya imparable por la propia inercia (y sí, las parábolas cuando alcanzan su punto álgido empiezan a curvarse), esa inercia que muchos llaman Podemos (y el cabrito de Arcadi Espada Podéis) pero que no es más que inercia, tras tanto impulso conjunto.

Y es que una no puede dejar de ver la política como una partida de ajedrez viva, en la que las piezas tienen una identidad pero adquieren verdadero significado por su posición conjunta en el tablero, más que como manifestaciones inmutables de la moral individual, de unos colores propios, emocionales y futboleros.

Claro que muevo ficha con Podemos, visto el tablero, hoy, ahora, es la única opción estratégica posible. Mañana, ya veremos. 

6 comentarios:

Loam dijo...

Aún hay quienes depositan ofrendas y esperanzas en su pedestal, pero el ídolo ha caído. Apenas empezamos a percibir el estruendo, aunque ya son visibles los escombros y las cucarachas maquilladas que surgen de los mismos.

Podamos o no, yo sigo, como siempre, fiel al SI (Seguiremos Intentándolo).

Salud!

Pacumbral dijo...

Usted le empieza a dar al adjetivo, de una forma desgranada, tupida, sibilante y llena.

NáN dijo...

El cabrito de Arcadi ya pudo todo lo que podía poder, como por ejemplo no pagando a los periodistas que contrató para aquella aventura descabellada (cuando él ya había cobrado todo lo que podía cobrar). Ahora, que necesita pasta para comprar champús caros para disimular la caspa de su pensamiento, que se transmite enseguida a su melena, se ha dado cuenta de que la derecha más rancia es la única que puede pagar su limpieza cabelluna. Qué buen vasallo cuando tiene pagandero señor.

En realidad, el mundo se mueve a su alrededor. Para mí que, por una vez, medio bien. Él sigue inmóvil sobre el mismo fango, buscando las ocultas pepitas de oro que siempre trasladan los albañales.

¡Ay, chica, qué a gusto me he quedado!

Bárbara dijo...

Esa es la idea, LOAM, ser pragmáticos y apostar por el SÍ, a veces es lo que ayuda de forma efectiva en la realidad.

Sí, PACUMBRAL,a veces se me va la mano con el adjetivo... debo cuidarme ese vicio

La pregunta, NÁN: ¿no te cae bien Arcadi? ;) Me parece tremendamente inteligente, eso hay que reconocérselo, pero lo que dices también le encaja, y no le favorece, no.

NáN dijo...

Nuestros idus de marzo, están tantas veces localizados en los tremendamente inteligentes, los que acarician con afecto sinceros las cabezas de los niños, los que aman a los perros.

Electroduende dijo...

¿A qué criatura que no esté podrida le cae bien Arcadi Espada?
Su biografía, tal como ha apuntado Nán, sería abominablemente reveladora