viernes, 28 de noviembre de 2014

Hoy me levanté y sangraba





















No sé qué me sucede últimamente que tengo ganas de darle al Intro a cada frase. No quiero pensar que he vuelto a escribir poemas, a ese estado atroz desde el que se escriben los poemas.

Hoy me levanté y sangraba
sangré a lo largo del día
sin hablarlo con nadie
no era tema con la panadera, sangro
ni en la cola del banco, sangro
ni con el hombre que quiso ser máquina
indique el motivo de su llamada: sangro.
Lo tan cotidiano no puede ser nombrado.

En el semáforo- estaba nublado- pensé:
un hombre es una cosa ruda que va en moto
y sangra en silencio.
Tanta sangre fluyendo en secreto
tanta soledad animal
y los coches pasando, sin salpicar
a esa velocidad constante.


3 comentarios:

Emilio Calvo de Mora Villar dijo...

No pares de darle al intro.

Josep Vilaplana dijo...

Hay cosas que no se pueden, ni tampoco se deben, de comentar. Una torpeza parecida a comentar un bosque al anochecer. Pues eso.

Otra cosa muy distinta es enviarte un beso y pedirte, con sumo cuidado y mucho respeto, que sigas, que no sueltes el cable, porque algunos de nosotros nos caeríamos de culo y desconsuelo.

Bárbara dijo...

Gracias. Y besos por doquier.