sábado, 4 de octubre de 2014

Dulce despertar




Repertorio 2.
Hacemos una versión en francés de Dulce despertar de Los Huracanes, un grupo valenciano de los años 60. Porque nos da la gana.


La realidad es ese lugar extraño. Ese en concreto. No otro sino ese. Sórdido, nítido, alucinógeno, kitsch, volcánico, real.

A la realidad se accede cayendo (que es la forma más realista de volar), por más que inmediatamente uno contraste que apenas existía desnivel. ¿tú no has soñado ese vértigo al caer de un ridículo bordillo que hace que despiertes sobresaltado?

Cuánto mide exactamente ese bordillo ya lo indagaron Platón y Aristóteles, y se siguen paseando por él, silbando sus teorías, los más grandes pensadores.

No creas que la realidad es lo contrario de la ficción o de la locura, ¿acaso España es lo contrario de Francia?  Que no es un concepto sino un lugar la realidad.

Algunos dicen que no existe, pero ¿cómo no va a existir? Se caerían los sueños, las locuras y los pájaros, ¿de dónde se sujetarían?

El problema es que tú no entiendes la realidad.

7 comentarios:

t minúsculo dijo...

B.Blasco: no dejo de recordar como ReconoceR es la palabra más bella, pero no solo por lo que dijiste sino porque en la n (justo en medio) está el espejo; que ni es cóncavo ni convexo ...vamos que todo un continuo punto de inflexión que no cesa.

¡y que bien explica esa realidad la segunda derivada matemática de cualquier curva por muy polinómica que sea!

Ontólogo dijo...

Soberbia

NáN dijo...

Vaaale, pero quien dice que el problema es que no entiendes la realidad añade que la estará esperando toda la vida. Ese es el problema del amo de la realidad, a lo que añadimos que ahora que he picado, y comentado, soy yo el que tengo el problema.

Por tanto, formulo la Ley Básica de la Realidad:

Problema del que se contagia todo el que habla sobre la realidad tal como la entiende otro, convirtiéndose en un otro que abre una nueva cadeneta de despropósitos.

NáN dijo...

Ostis, ¿qué habría bebido la noche anterior a escribir eso?

Josep Vilaplana dijo...

Lo cierto es que no he reflexionado mucho sobre la realidad, y no porque la pobre no se lo merezca, sino debido a mi raquítica capacidad de reflexión. A lo más que he llegado es a pensar que el epicentro de la cuestión se halla en algunas tardes de invierno, esos espacios tiempo en que la falta de luz nos empuja a todo lo innecesario. En esos momentos de desconcierto en que me da por querer atrapar mi propia sombra, encuentro gran alivio en la escrupulosa limpieza de las conejeras y el gallinero. No se si eso es del todo real, pero doy fe que es del todo necesario.

Pepelu dijo...

Perla, queremoh el tré

Repertorio tré

Eurosivión

Anda

NáN dijo...

Algunos dicen que (la realidad) no existe, pero ¿cómo no va a existir? Se caerían los sueños, las locuras y los pájaros, ¿de dónde se sujetarían?

Es un poema que me llega (hay que leerlo en voz alta, porque si no, los poemas no funcionan).