domingo, 9 de junio de 2013

Clara




















Repaso poemas. Pienso en la continuidad, ¿es un material que se rompe, se estira, se abolla?
Pienso en la corrección, ¿cuánto tarda en secar ese barro?
Pienso en el verbo antes que el sustantivo. Poemar antes que ser poeta, escribir antes que ser escritor, amar antes que ser amante. Vivir antes que ser vividor, acaso superviviente.
Repaso poemas, y quisiera que Clara se quedase. Pienso en el verbo, y en la continuidad, y en la corrección. Y no sé si encaja. Y sin embargo, me gusta Clara.

Me llamo Clara

Me llamo Clara aunque a veces oscurezco
                                                                       por las puntas
me llamo Clara y me gustan
los baches en la carretera, la sintaxis y el roquefort,
las juanolas, el crick crick de la aguja al rasgar vinilos
los poemas como escupitajos de uva negra
la sintaxis, las juanolas, el roquefort,
los lapsus lingüe, los baches en la carretera

no soporto las listas

me llamo Clara y no tengo novio
que me acaricie las puntas
todos los corazones sucumbieron
ante el gancho de la decepción
KO técnico sobre la lona,
me llamo Clara y sigo en pie, palpitando,
esperando contrincante
mientras doy        
pequeños            
                                               saltos              laterales

me llamo Clara
y soy hija de mi tiempo
madre improbable
por ser hija de mi tiempo

el otro día fui a comprar el pan
y me traje un rallador para zanahorias
quedaron perfectas sus migas en mi ensalada
me llamo Clara aunque a veces cae la noche
y me encuentra en la calle
dando
pequeños
                                                 saltos                    laterales
y no hay migas en el suelo
y huele a meados de rata

me llamo Clara y trabajo
en una oficina muy limpia
el tap tap de las teclas
me alisa los cabellos
la máquina de café es redonda como el TIEMPO
las ventanas son rectangulares
como mi a b u r r
               o          i
               t n e i m

algunas veces, mientras trascribo informes
imagino (…) imagino
que azotan mis nalgas
que me dicen que soy una niña mala
y abro más las piernas sobre la silla giratoria
para rozar mi vulva con el tapizado
que raspa
como la aguja a los vinilos
me llamo Clara y no tengo novio
soy hija de mi tiempo,

mamá, tú sabes que no soy mala


Me llamo Clara
Y creo en Dios en la medida en que tiene barba
apenas unos centímetros
¿por qué allí arriba ha de haber siempre un macho,
cuyos cojones se ven tan grandes desde aquí abajo?

me llamo Clara
como esa parte del huevo, ya sabes
la que no es amarilla

no sé ser otra cosa más que Clara

sería capaz de seducir a Dios
de gastar toda mi saliva en sus descomunales huevos
de desgarrar mi garganta
si su semen arrastrara por unos minutos
la impureza de este mundo

me llamo Clara y soy hija de mi tiempo
poseo una nariz globalizada
y pezones indicados en el Google Maps

me llamo Clara y vivo sola
entre el papel pintado
y el silencio de una ensalada
 
entre la puerta y la pared
 
me llamo Clara y
no soporto las listas
soy una chica

                                                   solitaria

me fascinan los palíndrormos
dábale arroz a la zorra el abad
dábale a la zorra el abad
el abad le daba a la zorra
a ella no le gusta que le azoten las nalgas
que le digan que es una niña mala
Dios, ¿cuándo vas a correrte? *º!

me llamo Clara aunque a veces confunda
las ges con las jotas

demasiado vulnerable
para no ser rencorosa

no sé ser otra cosa más que Clara

mi fe mide unos pocos centímetros
trabajo en una oficina muy limpia
mi calle huele
a meados de rata
no tengo novio
que me acarice las puntas
tap tap hacen las teclas
poseo una nariz globalizada
tap tap me alisa los cabellos
mi calle huele
a meados de rata
doy pequeños saltos laterales
mi aburrimiento es una ventana
me fascinan los palíndromos
soy vulnerable
confundo las ges y las jotas
hija de mi tiempo
madre improbable
me llamo Clara.



6 comentarios:

Emilio Calvo de Mora Villar dijo...

Clara festeja el mundo. Con lo triste dentro incluso.

Emilio Calvo de Mora Villar dijo...

Libar los huevos divinos. Semilla perfecta.

Esther dijo...

Cómo disfruto leyendo este poema.

Bárbara dijo...

Es extraña esa mezcla, EMILIO, de melancolía y de vitalidad. De rabia y de serenidad de Clara.

Me encanta, ESTHER, estoy pensando en hacerle todo un poemario a Clara, ya que no encaja en el mundo, que el mundo encaje en ella.

Carlos de la Parra dijo...

Lo sabemos tú y yo y los demás que te han leído. Sabemos que tu voz debería tener escuchas multiplicados por millones.
Jamás te rajes.

Bárbara dijo...

Palabras como las tuyas, Carlos, hacen que no piense en rajarme JAMÁS. Gracias de corazón