jueves, 21 de febrero de 2013

CROC

















Cuando me siento fea, escribo. Cuando me siento a escribir, me crecen raíces de las plantas de los pies. Cuando me crecen raíces, mastico hojas que saben a palabras, palabras que saben a hojas. Cuando mastico palabras, mi estómago se cubre de flores desadjetivadas. Cuando mi estómago se cubre de flores, mi corazón las riega con su sangre, flores rojas. Cuando mi corazón se desangra, soy hermosa. Cuando soy hermosa, tengo ganas de salir y copular con la primavera y con todos sus hijos. Cuando copulo con el hijo de la primavera, se me arrancan las raíces y vuelo, como una lechuga, como un gorrión, como una hoja. Cuando vuelo como una hoja, se me caen todas las palabras. Cuando se me caen todas las palabras, pierdo el equilibrio, que también es una palabra. Cuando pierdo el equilibrio, hago CROC contra una onomatopeya. Cuando hago CROC, me siento fea. Cuando me siento fea, escribo. Cuando me siento a escribir…


viernes, 15 de febrero de 2013

I´ll fight




Iré, iré, iré por ti, I will, lucharé, lucharé, lucharé por ti, I will, mataré, mataré, mataré, por ti, I will. Lo haré, lo haré, lo haré. I will,
I will,
 I wiill.
Pedazo de Tomahawk me ha reventado en el pecho. Te amo, Jeff. I will. Esta semana, te amo. Tu voz posee mi cerebro y muerde mi corazón, los restos de mi corazón reventado.  Moriré, moriré, moriré por ti, I will.
( Sabines: ¿Te parece bien que te quiera nada más que una semana? En una semana se pueden reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado.)
I will.
El amor como la forma más pura del valor. El valor como la forma más sucia del amor. El patriota más imbécil.
Amor, I will, I will, que es intensidad. Muerte que es sólo falta de intensidad.
Mientras caen las bombas a nuestro alrededor, tararea. Sólo tararea.
I´ll go, I´ll go, I´ll go, I´ll go for you, I´ll fight.

viernes, 8 de febrero de 2013

Que vivo sin vivir en mí
















A veces tengo la sensación de que lo único adulto que me sucede es la literatura, como si el vivir fuera una chiquillada, ¿no es idiota?
Que cuando leo, escribo, conecto con un tiempo más allá de los tiempos, y me elevo estratosféricamente hasta que la tierra es una pelotilla surgida de entre los dedos de los pies, mientras que cuando me lío a vivir, ay, cuando me lío a vivir, soy ese gusano que se arrastra a ras de suelo, supurando presente. ¿No es estúpido?
Que cuando escribo, o leo, soy trascendente, y oigo la voz del mundo, redonda y con eco- como si me hubiera zampado a Jean Gabin- rebotando en mi esternón, mientras que cuando vivo, joder, cómo chilla la gente. ¿No es subnormal?
Como si la literatura fuera cosa de adultos y vivir una chiquillada, como si contar historias no fuera la primera diversión de niños, y vivir la última obligación adulta.
Como si leer o escribir fueran morir un poco.
Que estoy viva y escribo. Y leo. Que porque estoy viva, escribo. Y leo. Que porque escribo y leo estoy viva.
Que vivo sin vivir en mí,
y de tal manera espero,
que muero porque no muero (ésta es Santa Teresa. Muerta ya. Y viva también)
Esa es la clave, creo, llegar a confundir vida y literatura, literatura y vida, vida y literatura hasta que se borre la muerte.