martes, 11 de septiembre de 2012

He vuelto















He estado casi dos meses sin escribir en el blog pero ha sido por una causa justificada (las causas justificadas florecen en cualquier clima, sus semillas las esparce el viento con lujuriosa profusión, son más resistentes que los cactus, son los frutos más abundantes que da la tierra). Decía que he estado sin escribir porque he tenido un pequeño percance, pura mala suerte de la que soy abonada desde el año 1996- carné socia de oro-,  porque simplemente yo me limité a pasar aquellos billetes falsos que, todo hay que decirlo, eran un trabajo absolutamente magistral. Pero todo se complicó y el abogado, que solo lee a Zola y a Emilia Pardo Bazán- festivos aislados a Galdós-, me aconsejó que me declarara culpable, que sería una multita de nada. Mi compañera de celda se llamaba Remedios y no había leído un libro en su vida aunque sabía cómo hacer fuego pegando un alambre al lado negativo de una batería, cerrando la parte positiva y haciendo que se caliente el extremo. Actos cotidianos como encenderse un cigarrillo con un mechero son cosas que no puedes hacer en tu celda de 2x2, es lo primero que aprendes en la cárcel. Al salir, no sabía  cómo explicar a los amigos, virtuales y no, mi ausencia. Me acordé de J.A que pasó una temporada a la sombra y contestaba: es que he estado fuera. Y todos pensábamos ¿no será dentro, JA?,  ¿no será dentro? Porque las noticias de ese tipo corren como la pólvora sobre un campo de causas justificadas y van a explotar siempre en medio de la cara del noticiante.
Que es broma, que no he estado en la cárcel. Me da cierto apuro confesar que he pasado dos meses de retiro en la montaña de Gambo Utse en un pequeño, llámalo monasterio si te hace ilusión, tibetano con forma de montañita de arroz, con los tejados estirados hacia el cielo, como bigotes atusados. Yo, que soy una ferviente atea, levantándome antes de que la luz pusiera todas las cosas en su sitio, desayunando ejercicios espirituales, masticando el silencio como una pasta saciante y digestiva, adorando el arroz, buscando el nirvana entre sus granos, ché que soc valenciana le dije a Xio Lin, que se limitó a sonreír con una amable condescendencia que no ocultaba su lástima por mí. 
Venga, tampoco es cierto. Lo que sucedió es que a primeros de agosto se quemó mi casa, sólo la parte de atrás, el despacho y el dormitorio, porque mi vecina del sexto, que tiene un perro que se llama Hume, decidió que la explosión de una bombona de butano era la onomatopeya perfecta para expresar su hasta aquí hemos llegado. Mi vecina, la pobre, es socia numeraria del club de la mala suerte, su padre era alcohólico, su madre católica apostólica, su hermano tuvo la polio de pequeñito y ahora sufre esquizofrenia, con lo cual una ni siquiera puede odiarla como es debido por más que te deje sin internet.
Tampoco cuela, ¿no?
En fin, que no esto no son más que vanos intentos de hacer más liviana y excusable mi tremenda vagancia.
Pero he vuelto. I come back, como Terminator.
Reemprendemos la marcha. Siempre en dirección al viento. 

18 comentarios:

Ximo dijo...

Pues nada, bienvenida. Yo creo que has estado encerrada en una celda oscura con siete barrotes y una puerta de hierro que olía a orín (típico olor del Fe2O3).un abrazo

Ximo dijo...

Pues nada, bienvenida. Yo creo que has estado encerrada en una celda oscura con siete barrotes y una puerta de hierro que olía a orín (típico olor del Fe2O3).un abrazo

Anónimo dijo...

Bienvenida Barb.

Bárbara dijo...

Gracias, guapo ;)

Y con algunas cosas más, todas sórdidas, que no imaginas, XIMO. Abrazo.

Edu Reptil dijo...

Salve, Bárbara!

Bárbara dijo...

Espero que ese pulgar esté hacia arriba, EDU...

Josep Vilaplana dijo...

Esta noche he convocado a mis obsesiones sólo por ver si me faltaba alguna. Sólo la del chocolate negro al 90% la he encontrado un poco más flaca que de costumbre, por culpa, según dice, de las obsesiones de mi medico de cabecera. Las otras, unas pocas, siguen orondas y rotundas, rollizas y espléndidas. La que lleva tu nombre diría incluso que ha ganado un par de kilos.

Seguiremos en contacto, pero de momento que sepas que tu regreso es como generosa lluvia en mis Monegros personales....

Un abrazo beso, Bárbara.

Anónimo dijo...

Yo siempre tan original..., pensaba que habías estado de vacaciones. No aprendo.

Vicent.

Karibel Pérez Villalba dijo...

¡Ah que te habias ido!!!

Era broma.... o no era cierto...


Encantada de ver de nuevo tus entradas en mi "llista de lectura"

M. (bcn) dijo...

Lo de la prisión no, que te veo muy santa para llegar hasta esas, pero lo del monasterio tibetano me lo había tragado con patatas...
Recibo tu vuelta con suma alegría.
Ommmmmmmmmmmmmm

Bss
M.

Zavala dijo...

Cuando he empezado a leer me he acojonado, pensaba que tu receta te había ocasionado problemas con la legislación vigente, menos mal!!

Feliz regreso.

Iñaki dijo...

Ya tardabas¡

NáN dijo...

Fastuosa reentré, pero que sepas que es en la comisaría, no en la cárcel, donde te quitan el mechero.

Me gusta cuando mientes
porque estás como presente

que escribía NerBuda.

Carlos J. Galán dijo...

Te procesaron como a Krahe, por cocinar un presidente, pero no me llamaste a mí de abogado y te condenaron. La condena fue original, como tú: en vez de dos meses y un día, fue de dos meses menos un día, por lo que veo. En este caso era yo el que pintaba palitos en la pared contando los días hasta que has vuelto a escribir. Rebienvenida y un beso.

Araceli Esteves dijo...

Ay, hija, pero qué sustos nos das. Y qué bien mientes, jodía. No te olvides de que para mí eres muy importante, fuiste la primera persona que puso un comentario en mi blog. Y eso, marca mucho. Beeeeeesoooooosssss!!!

Sombras Chinescas dijo...

Todo tiene su causa, y justificarla sólo es cuestión de ganas.
Saludos y bienhallada.

Bárbara dijo...

Ya sabes, JOSEP, las obsesiones, como los vicios, se superan cayendo en ellos. Yo sólo espero que sigas dejando caer tus hermosas palabras por aquí, porque ya se han convertido en una costumbre. Un beso.

Es que, VICENT, las personas originales no nos vamos de vacaciones ;)

Gracias, guapa KARIBEL, me encanta colarme por tu ventana.

Ya me gustaría pasar una temporadita preocupado sólo en buscarme el karma y rascarme el nirvana, M (de Bcn). Besoooooooom.

No descarto las acciones terroristas tal como están yendo las cosas, ZAVALA, así es que todo es posible. Gracias por seguir por aquí.

Esto... sí, IÑAKI, es cierto.

Jajaja, NÁN, la mentira nos hará libres, estoy convencida, ya lo decía un tal Nietszche (por qué siempre le sobra o le falta alguna letra?)

Gracias, CARLOS, así vuelve cualquiera. Estoy por cometer un delito menor para que seas mi abogado y me traigas cigarrillos a la cárcel.

Unidas pues, ARACELI, enla salud y en la enfermedad, y que lo que ha unido Blogger no lo separe el hombre. Un beso enorme.

Algunos tienen más ganas que otros, sin duda, y le echan mucha imaginación. Me alegra reencontrarte, SOMBRAS.

Gemma dijo...

Y colorín colorado este cuento ha empezado. Feliz regreso, Bárbara.