miércoles, 2 de mayo de 2012

Blister in the sun



Hay dos velocidades: morir lento o morir rápido. Vengo de leer Últimas sesiones con Marilyn, qué gran repris el de Marilyn, qué velocidad supersónica alcanzó su vida.

-         Mire, doctor, -le dijo a Greenson cuando apareció por la noche-, he encontrado mi definición de la muerte. Un cuerpo del que hay que deshacerse. Los supervivientes no piensan en otra cosa. Es un poco como esos hombres que te siguen por la calle. También el sexo es a menudo un cuerpo del que hay que deshacerse. Un cuerpo de más que confían en quitarse de encima dando una vueltecita por el interior. Redacté un testamento en Nueva York, durante mi primer análisis con la húngara. Y este era mi epitafio: Marilyn Monroe, rubia: 94-53-89.

Con una risa apagada, añadió:

-          Creo que lo voy a mantener aunque habrá que revisar las medidas.

Y unas páginas más allá:

Weatherby hubiese preferido no sentir su olor. Olía a suciedad, a temblores, a lágrimas.
-          He estado a punto de no venir- empezó Marilyn.
-          Me alegro de que hayas venido. ¿A qué te dedicas por aquí?
-          No lo sé. Estoy en el fondo de la piscina. Doy patadas para salir a la superficie. No lo sé. Preferiría quedarme abajo, lejos.
-          ¿Estás triste?
-          Si tú lo dices. Y aunque tú no lo digas…

Tengo predilección por los impacientes. A menudo me sucede que caigo en un poema que me gusta, triste si tú lo dices y aunque tú no lo digas, que me apasiona, y descubro que el autor se suicidó. En ese orden, primero me gusta, luego se suicidó. No causal, sí consecutivo.
Y no se trata sólo de impaciencia, cabría hablar de intensidad.


Le dije: Yo lo intento. Por la misma razón que un perro confía y un gato desconfía, yo lo intento. Y si hay que convertir el fracaso en un arte, se convierte y punto.

Tienes que tener cuidado porque asustas a la gente, me dijo. No se puede ir por ahí con todas las verdades al aire, me dijo.

Cerré las piernas en un acto instintivo, como si la verdad fuera un desagradable olor que emanara directamente del coño.

Voy a empeñar mis palabras, haré un inventario de pérdidas con los silencios, y empeñaré mis palabras, eso voy a hacer, le aseguré.

Él asintió, aburrido.

Y si hace falta me contendré, me contendré hasta reventar como una ampolla al sol, like a blister in the sun, añadí.

No exageres, nena, no exageres.

(Es que me da tanta marcha esta canción).

9 comentarios:

M. (bcn) dijo...

Joder Bárbara, últimamente salgo de este blog con la moral por los suelos, te has propuesto escribir los posts más tristes esta noche? Me siento como en mis años mozos, un chute adrenalínico con cada nueva entrada, subidón cuando lo leo y gatillazo. No sé si me recuperaré de esta... Y además me encanta (no tengo remedio).

Zavala dijo...

Es algo triste, pero de calidad.

NáN dijo...

Voy a lo mío. ¿qué pasa si co 25 años rondas ya tres muertes para que una de ellas te mate, y viene una chica y te deja jugar pero te sacade ellas, y te conviertes en un tipo responsable que tiene un hijo y bla-bla-bla?

¿Qué pasa si vas llegando a viejo y te alegras de estar tecleando a esto, pero hay una furia pequeñita dentro de ti que te estropea el gozo de estar tecleando y por la ventana ver un tejadillo con las tejas limpias por la lluvia?

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Marilyn y tú.

Besos.

Edu Almiñana dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Edu Reptil dijo...

Vivir mucho tiempo, pero morir rápido. Es la solución a la ecuación.

Bárbara dijo...

¿Pero tan triste es eso, M de bcn? No me doy cuenta. Tristes son los gatillazos, levantemos el ánimo pues ;)

Gracias ZAVALA, algo triste me parece razonable.

Me encanta cuando vas a lo tuyo y te pones asquerosamente sincero, NÁN. No pasa nada y pasa todo, la pequeña furia te mantiene vivo, dale de comer de vez en cuando.

Ese par de rubias ;) Besos, MSM.

Apunto la fórmula milagrosa, EDU, ya te comentaré los resultados de la aplicación.

Anónimo dijo...

Precioso post, me encanta.

Vicent.

Bárbara dijo...

Gracias, majo.