viernes, 9 de marzo de 2012

Mercadona´s dream



En el fondo del arcón de congelados de Mercadona, entre las nécoras abiertas en canal y las langostas dormitando, vi asomar el feto de un bebé, envuelto en plástico prieto. Ni siquiera me sobresalté. Deposité de nuevo las colas de gamba congeladas, tomándolas del extremo del plástico con el pulgar y el índice y seguí mi camino hacia el pasillo de los lácteos.

Busqué la nata líquida sin éxito. Olía a humor descompuesto, a sudor fermentado.

En la sección de perfumería, un mechón de pelo con una casi imperceptible mancha de sangre reseca colgaba de un bote de champú.

Dentro del plástico, los gusanos habían devorado casi por completo una lechuga, dejando intactas las hojas de fuera.

El queso azul descansaba, limpio e inodoro, en el estante refrigerado.

Una charcutera rubia y maquillada cortaba jamón y sonreía mostrando un diente de oro. Una pescatera rubia y maquillada sonreía mientras hurgaba en las tripas de unos salmonetes, los hilillos de sangre enredándose en su alianza de oro.

El encargado, sin maquillar, dejó rebotar su mirada, de oro en oro. No sonreía.

Los tubos fluorescentes devoraban los colores como al payaso sin suerte de Micolor.

La banda sonora de terror en forma de hilo musical corría a cargo de Bisbal.

- ¿Quiere una bolsa?

- ¿Es un ofrecimiento del sr Roig?

- ¿Quiere una bolsa?, repitió la cajera, sonriente, rubia y maquillada. Son 3 céntimos.

- ¿3 céntimos? ¿sólo 3 céntimos? Déme 40 bolsas. De hecho, voy a dejar la compra y llevarme sólo las bolsas. Son tan buenas bolsas, resistentes, flexibles, suaves al tacto, con sus dos asas, su pequeño vacío dentro, su estampación. Son unas bolsas estupendas.

La cajera, rubia y maquillada, ya no sonreía. Su mirada nerviosa buscaba al encargado.

Afuera, un cartel de los chinos, escrito con rotulador, decía: tenemos los caseos más baratos que Mercadona.
Me pregunté qué serían los caseos.

En la puerta de la administración de loterías, un abuelo le contaba a otro la historia del único hombre del mundo que se quedó parado, que no fue hacia delante ni hacia atrás.

Me quedé plantada en la acera, cargada con mis cuarenta bolsas, fingiendo mirar el resultado del sorteo, para poder escuchar el final de la historia.

11 comentarios:

Paco dijo...

dura y bonita historia

Paco dijo...

bella y dura historia

KENIT dijo...

A mi me gustan mucho las gambas con gabardina. Se la abro para poder chuparsela bien, me encantan esas colitas semiduras y crugentes rebozaditas de huevo.
Un abrazo.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

JAJAJAJAJAAAAA.....
Es que, nos guste o no, llevamos el espíritu fallero como denominación de origen.

Besos.

Flavia Company dijo...

Me ha encantado. Visual, de una plasticidad palpable. Bravo.

NáN dijo...

El Sr. Roig estará muy contento de ver que alguien plasma tan bien su establecimiento.

Sombras Chinescas dijo...

Cobrar por las bolsas de plástico es como cobrar por dar los buenos días: un paradigma de la obscenidad.

Saludos.

Josep Vilaplana dijo...

Es la primera vez que consigo salir de un supermercado contento y admirado (en el carrito se confunden, gozosamente, lo que dices con lo que veo).

Un beso sin código de barras ni falta que nos hace.

t minúsculo dijo...

Me acuerdo, que de pequeño alguien me dijo que nunca verás una bolsa de El Corte Inglés (diría que "de" no se contractura con "El" cuando se trata del corte inglés) en la basura; pues son más duraderas y las gente las usa para llevar esa prenda a la tintorería o esas botellas de vino cuando le invitan a uno a cenar.

Yo soy más de llevar una tarta casera, el vino lo lleva un amigo que entiende más ... y creo recordar que las asas de esas bolsas son asas solapadas con lo que resulta más cómodo usarlas para llevar cualquier cosa. Incluso diría (esos tipos saben mucho) que las hacen para que sigan con su propaganda sea cual sea la estación del año.

¿quién iba a decir que hace un par de semanas hacía un frío siberiano y ahora parece que estemos en verano?

No me preguntes por el precio, en mi ciudad no tenemos Corte Inglés aunque estoy convencido que volverán a subir el IBI

Bárbara dijo...

Como esta realidad que vivimos, PACO, bella y dura.

Pues que te aprovechen, KENIT. Abrazos.

Y sí, MSM, ya podremos renegar de nuestras raíces pero nos tienen atados a la terreta. Besos.

Me pongo gordísima cada vez que me dices algo bueno, FLAVIA.

Sí, yo creo que el sr Roig, mejor Roig a secas, debería regalarme 40bolsas a cambio del retrato, NÁN.

Jeje, SOMBRAS, dales tiempo y nos venderán hasta el aire que respiramos embotellado.

Encantados de servirle, JOSEP. Espero que te hayas llevado algo escondido en la chaqueta y te pite la alarma al salir. Así podré correr detrás de ti. Beso, de gratis.

Cierto, T MINÚSCULO (me encanta ponerlo en mayúsculas...), las bolsas de El Corte (sin contracción) son buenísimas, hasta para cubrirse del frío.
Y viene mucho frío, no te dejes engañar por las temperaturas...

Anónimo dijo...

Estimada Barbara

Encantado de Saludarla el motivo de escribirle es para decirle que recientemente he recibido amenazas de la parte jurídica de Mercadona y trato de conocer personas que conozcan bien a esta gente pues me parece increible que si yo meterme con ellos jamas la hayan emprendido contra mi por intentar trabajar y ganar para mi familia y esta gente me quieren hundir... Como es algo Personal y con lo cual no quisiera levantar ningún tipo de ampollas mayores de las que ya parecen tener contra mi persona... Por favor Barbara si puedes contactar conmigo te lo agradecería muy mucho. Un besico. Antonio mi email es info@inmueblesrentables.com