martes, 14 de febrero de 2012

No respiro bien


Y esa manía de relacionarlo todo, de dar puntadas a los acontecimientos con el hilo de la causalidad. No respiro bien últimamente. Hace meses que no riegan las calles. Me cuenta M. que quieren hacer un ominoso ERE en la empresa de limpieza municipal donde trabaja. No respiro bien. Tal vez tenga ansiedad. Nunca en mi vida he tenido ansiedad, salvo la de tenerte en mis brazos, musitando palabras de amor. Ya no riegan las calles. Hoy he visto un vomitado en la acera que parecía la expresión artística de un hijo bastardo de Pollock. No respiro bien. El otro día, hablando sobre la reforma laboral, me sorprendí clamando, clarividente y febril: la culpa es de Fernando VII! Y esa manía de dar puntadas, de relacionarlo todo. Algunos miraron hacia otro lado. Ya no riegan las calles. No respiro bien. Coso a Garzón a la inquisición, las traductoras rumanas al derecho de pernada, el tocino a la velocidad, los dimes a los diretes, los vómitos a la pintura abstracta.

Desde Cristóbal Colón que no respiro bien. Despido de 20 días por año. Ay, la pepa, suspiro. Estudié en el liceo francés. Tal vez por eso añoro a los afrancesados, particularmente su guillotina. Ya no riegan las calles. Si el cerebro tarda unos segundos en morir, ¿verá el suelo aproximarse? Y más importante aún: ¿pueden considerarse arte los sesos reventados en el asfalto, las tripas reventadas en el asfalto? Ya no riegan las calles. Arde la cuna de la civilización. No respiro bien. Y esa manía de dar puntadas, de relacionarlo todo, como un pasatiempo de esquizoide. Para no rematar nunca con un nudo. Y es que al mismo tiempo estoy convencida de que nada es crucial (como ese libro de Pablo, que es de las cosas más bonitas que he leído en mi vida).
Soy a la vez el detective que desprecia las pistas, y el delincuente que las busca para borrarlas. Arden las calles. Ya nadie riega las calles. No respiro bien.

9 comentarios:

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

¿Regarían las calles tras ejecutar las ejecuciones?... ¡Qué más da!

Besos.

Isabel dijo...

Yo tampoco, y eso que a mis puntadas le hago nudos como piedras. Ayer mismo había una nube negra en Sevilla y es, ni más ni menos, que ya se están acercando.

¿Cuántas manos habrá dentro de la nube? Me pregunto.

Si pudiera coger una escoba, y barrer a los que hay que se han acostado a verlas venir, y a los que nos van a salvar...

A ellos si que los salvamos de comer y más cosas...

Vamos a tener que volver al vip vaporús, ya no sé ni como se escribe.

Besos, Bárbara.

M. dijo...

Tengo la sensación de que el mito de Penélope está más vivo que nunca. Lo que tejemos por las mañanas lo destejen políticos, banqueros y especuladores varios al día siguiente. En Catalunya se desviven nuestros políticos por traer un macrocasino en vez de apoyar a los pequeños emprendedores. Tienes razón, algo huele a podrido, y no es en Dinamarca precisamente.
M.

Efrén dijo...

No se puede decir más en menos espacio...
Robespierre y su Comité de Salvación Pública: retournez!

NáN dijo...

A cada loco le da por su tema.

Yo respiro de puta madre, y eso que le he dicho a Ardilla que me subo por las paredes y no me venga con contar los cigarritos, que sería como echar hiel sobre orzuelas.

En cambio, la tal Ardilla me levó el viernes a uno de los bares de siempre para que tuviéramos una conversación a cara de perro y la empezó así; "Desde hace un mes, estás insoportable". Y le tuve que contar que nada más despertar y tomar conciencia de en que país-mundo vivo (y no hablo de periódicos), me pongo a temblar pensando qué nueva putada nos habrán hecho mientras dormíamos. Después abro los periódicos, me entero de una o dos novedades de nuestro querido Gobierno, de mis amados gobiernos internacionales y de toda la clase financiera (sin distinción de raza, sexo o religión). Y la mala hostia no se me quita en todo el día.

Menos mal al menos ha subido una subvención, la de las fiestas de toros. Y menos mal que hay que cambiar la curva del aeropuerto de Castellón porque la hicieron mal, y eso dará para contratar a unos cuantos miserables por parte de otros miserables*.

*Adivinar la acepción de cada "miserables".

Pero respiro de puta madre, ya ves tú.

MTeresa dijo...

Me encanta este modo
de mezclar asuntos importantes
con nimios
ha que tener ingenio para ello,
y tú lo haces muy bien

Raúl dijo...

Pues una de dos, o te pones a cantar La marsellesa, o te regalas un chute de "Ventolín".

Araceli Esteves dijo...

Ya somos muchos, algo habrá que hacer.

Bárbara dijo...

En Valencia, seguro que no, MSM. Que aquí el agua va muy cara desde que gravaron el impuesto con traductoras rumanas y viajes a Nueva York. Besos.

Caben muchas manos dentro de una nube, ISABEL. Y jeje, el vip vaporús me temo que será lo unico vip que nos podremos permitir. Pero es en serio que respiro mal. Besos, sevillana.

Lo destejen y con sus hilos trenzan una soga que nos ajustan cada día un poco más al cuello. No sé por qué, M. te hacía yo en Madrid.

Merci beaucoup, EFRÉN. Me gusta mucho eso que decía Robespierre de que la muerte es el comienzo de la inmortalidad. À la bastille!

Uf, me quedo mucho más tranquila con lo de los toros, NÁN. Supongo que ahora los que no respirarán bien son ellos allí en los toriles. Dile a Ardilla que te cuide pero te deje tu espacio, para respirar y para poder levantar el vaso con comodidad.

Muchas gracias, MTERESA, entre lo nimio y lo importante se está a gusto.

Tal vez con el chute de Ventolín me sale sola la marsellesa, RAÚL.

Algo se está haciendo, ARACELI. Al menos los enemigos se hacen cada día más visibles.