lunes, 14 de noviembre de 2011

Melancolía













Vi Melancolía. Con el amigo Lars, no gana una para rímel.
Es espléndida Melancolía. De otra división, de otro planeta, de una hermosura violenta y extraterrestre.
Va de locura y del fin del mundo, que viene a ser un poco lo mismo.

Yo, que conozco de cerca la locura, y sé lo poco que riman locura y tostadas para el desayuno , locura y que tengas suerte en el examen, que sé lo mucho que tiene de cobarde el que huye, de brazos cansados el que trata de retenerle, me arrodillo ante esta inmensa poesía de la locura.

Va de Justine, vestida de novia, diciéndole a una madre que no es de este mundo: tengo miedo.
Justine, desnuda, entregándose a los rayos nocturnos de ese planeta llamado Melancolía, que acabará con todos nosotros.
Va de Claire preguntando, angustiada: ¿pero dónde va a crecer Leo? Claire que repite: a veces te odio tanto. Claire, a la que le falta el aire ante el paso de Melancolía.
Va de Justine y de Claire. Has elegido el camino fácil, la locura es el camino fácil, le dice una a la otra.

Yo, que he pensado mucho en si la locura es un camino fácil o difícil he llegado a la conclusión de que es un camino llano que va incrementando su pendiente a medida que avanzas por él, de forma apenas perceptible, hasta acabar en vertical. El camino fácil más difícil.

Va de las distintas formas de enfrentarse a la muerte. De una novia que folla con un desconocido en su noche de bodas. De una lana gris que se enreda en los tobillos. De seiscientas setenta y ocho alubias. De excavar cuevas mágicas siendo una rompeaceros.

Yo, que un día escribiré un tratado médico-poético sobre la locura, creo firmemente que a pesar de no ser un género literario, tampoco es estrictamente una enfermedad.
Que me basta un botón para demostrarlo: los dos primos de M. están en un manicomio. M me contó que su tía se ahorcó y ese niño que hoy está en el psiquiátrico fue quien encontró el cadáver de su madre, colgando, al volver del colegio. Que poco más tarde, su tío siguió sus pasos, y fue la niña quien encontró el cadáver de su padre, colgando también. Que algunos, con su muerte, dejan cosas suspendidas en el aire. Otras, firmemente asentadas: la locura como un legado de plomo para esos niños. Que no sé cómo se llama exactamente su enfermedad, tan real hoy, pero bien pudo haberse llamado puta mala suerte de vida que te ha tocado en desgracia.

Va de un planeta, con sus algodones de fuego y sus descomunales espermatozoides. De la oronda fascinación que produce aunque amenace a esta tierra. Porque amenaza a esta tierra. Va de un simple alambre doblado en forma de círculo, enganchado a un palito, para medir si se acerca o se aleja.

Yo, que creo que la melancolía arrasa el corazón y que las alas de la locura sirven tanto para sobrevolar el dolor como para huir cobardemente (aunque haya quien tenga muchos motivos para huir), confío en el arte como esa forma de mover las alas.

Va del Apocalipsis, de un planeta que hace boum. Va de ciencia ficción y de poesía real. De la imaginación como único lugar en el mundo en el que resguardarse.

Yo, que conozco de cerca la locura, hubiera preferido que ese planeta pasara de largo sin rozar la tierra. Que no venciera la locura. Pero claro, ella es la auténtica protagonista de Melancolía.

14 comentarios:

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Loca adorable. Loca, adorable. Loca, adorable...

Besos , loca.

Emilio Calvo de Mora dijo...

Uf. Poesía para una mecànica celeste. La veo en un rato. Leído esto, hechizadito, en la misma puerta.

Emilio Calvo de Mora dijo...

Uf. Poesía para una mecànica celeste. La veo en un rato. Leído esto, hechizadito, en la misma puerta.

Anónimo dijo...

Bárbara, ¿has leído a Nabokov? En caso de que sí, ¿cuál o cuáles obras?
Te pregunto porque lo mencionas en un post antiguo.
Un saludo.
Antonio.

Albert dijo...

Me has dado con todo lo gordo. Aprovecho esta tribuna que tan generosamente nos brindas para declarar al mundo mi amor incondicional por Lars Von Trier. Y para confesar, triste y avergonzado -la vida es dura, amigos- que aún no he podido ir a ver “Melancolía”. Ni “El árbol de la vida”, por cierto. Me siento en pecado mortal.

No sé por qué imaginaba que Von Trier te gustaría, Bárbara. Te pega. Aunque lo cierto es que me quedo con ganas de saber si también percibiste tanta verdad y poesía en su anterior película, “Anticristo”: ahí las malas sois las chicas.

Un beso, guapa.

Gemma dijo...

La veré entonces, qué duda cabe. Me ha gustado mucho tu reseña. Si trata de la poesía real, no hay más que hablar.
Abrazos, Bárbara

Bárbara dijo...

Me ha encantado tu pequeño comentario, MSM. Será porque estoy loca.

Pues ya contarás, EMILIO. NO he leído nada en tu blog.

Creo que sólo he leído Lolita y Pálido Fuego, ANTONIO, y de esta última no recuerdo nada, la tengo por ahí así que igual la releo. O no, porque si no recuerdo nada por algo será. Saludos.

A ti también te pega que te guste Lars, ALBERT, a los excesivos nos gustan los excesos, es así. Yo tampoco vi El árbol de la vida, y tampoco el Anticristo (eso sí, de dibujos no me pierdo una...)
En esta, las mujeres lo son todo, lo mejor y lo peor. Prácticamente no hay contrapunto masculino. Un beso.

La alegría de la huerta no es, ya te lo digo, GEMMA, pero poesía tiene más que muchas antologías de las que se estudian en bachillerato. Besitos.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Adorablemente loca.

Besos.

BB dijo...

Una película hermosa, que te obliga entrar en ella, a ser parte, a sucumbir a esta especie de encantamiento, mesmerizados hasta su sabido y trágico desenlace.
Y tú nos la trajiste aquí, nos la contaste de esa forma que solo tú puede hacerlo.
Besos,
BB

NáN dijo...

pues no tenía la menor intención de verla. La única peli de Lars que me gustó fue "Celebrity" (y el otro día me enteré que no era de él).

Pero a la locura le doy siempre una oportunidad. Si fuera torero, jamás me pondría de perfil ante el toro. Así que la veré. Después de lo leído.

CMED dijo...

Hola soy César del blog Saltando Muros, queríamos pedirte si podemos colgar este post en nuestro blog (haciendo referencia a su autoría).
Nos encanta cómo escribes.

Un afectuoso saludo.

Blog salud mental dijo...

Hola soy César del blog Saltando Muros, queríamos pedirte si podemos colgar este post en el blog (haciendo referencia a su autoría).
Nos encanta cómo escribes.

Un afectuoso saludo.

Bárbara dijo...

Por supuesto que sí, César, es un honor para mí.
Saludos para ti y para Esther.

Blog salud mental dijo...

Un abrazo y gracias por querer compartir.

;)

http://blogsaludmentaltenerife.blogspot.com/2012/03/melancolia.html

César M.