sábado, 27 de agosto de 2011

Me llamo Clara



Me llamo Clara aunque a veces oscurezco
                                                               por las puntas
me llamo Clara y me gustan
los baches en la carretera, la sintaxis y el roquefort,
las juanolas y el crick crick de la aguja al rasgar vinilos
que deslicen un dedo por mi ano mientras me comen el coño
los poemas como escupitajos de uva negra
las juanolas, la sintaxis y el roquefort,
los lapsus lingüe, los baches en la carretera
no soporto las listas

me llamo Clara y no tengo novio
que me acaricie las puntas
todos los corazones sucumbieron
ante el gancho de la decepción
KO técnico sobre la lona,
me llamo Clara y sigo en pie, palpitando,
esperando contrincante
mientras doy pequeños
                    saltos             laterales
soy hija de mi tiempo
y madre improbable
por ser hija de mi tiempo

el otro día fui a comprar el pan
y me traje un rallador para zanahorias
quedaron perfectas sus migas en mi ensalada
me llamo Clara aunque algunas veces cae la noche
y me encuentra en la calle
dando
pequeños              saltos           laterales
y no hay migas en el suelo
huele a meados de rata

me llamo Clara y trabajo
en una oficina muy limpia
el tap tap de las teclas
me alisa los cabellos
la máquina de café es redonda como el TIEMPO
las ventanas son rectangulares
como mi  a b u r r
                o         i
                t n e i m

algunas veces, mientras trascribo informes
imagino (…) imagino
que azotan mis nalgas
que me dicen que soy una niña mala
y abro más las piernas sobre la silla giratoria
para rozar mi vulva con el tapizado
que raspa
como la aguja a los vinilos
me llamo Clara y no tengo novio
soy hija de mi tiempo,

mamá, tú sabes que no soy mala

creo en Dios en la medida en que tiene barba
apenas unos centímetros
¿por qué allí arriba ha de haber un macho,
cuyos cojones se ven tan grandes desde aquí abajo?
me llamo Clara
como esa parte del huevo, ya sabes
la que no es amarilla

no sé ser otra cosa más que Clara

sería capaz de seducir a Dios
de gastar toda mi saliva en sus descomunales huevos
de desgarrar mi garganta
si su semen arrastrara por unos minutos
la impureza de este mundo

me llamo Clara y soy hija de mi tiempo
poseo una nariz globalizada
y pezones indicados en el Google Maps

me llamo Clara y vivo sola
entre el papel pintado
y el silencio de una ensalada
entre la puerta y la pared
me llamo Clara y
no soporto las listas
soy una chica
                                                       solitaria

me fascinan los palíndrormos
dábale arroz a la zorra el abad
dábale a la zorra el abad
el abad le daba a la zorra
a ella no le gusta que le azoten las nalgas
que le digan que es una niña mala
Dios, ¿cuándo vas a correrte de una puta vez?  *º!

me llamo Clara aunque a veces me líe

con las ges y con las jotas
soy demasiado vulnerable
para no ser rencorosa

no sé ser otra cosa más que Clara

mi fe mide unos pocos centímetros
soy hija de mi tiempo
trabajo en una oficina muy limpia
mi calle huele a meados de rata
no tengo novio
tap tap hacen las teclas
poseo una nariz globalizada
tap tap me alisa los cabellos
doy pequeños saltos laterales
mi calle huele
a meados de rata
mi aburrimiento es una ventana
soy vulnerable
me fascinan los palíndromos
confundo las ges y las jotas
madre improbable
me llamo Clara.

11 comentarios:

Emilio Calvo de Mora dijo...

Sin aire dentro. Lo eché, Bárbara. Leido ya unas veces. Lp rumio en mi memoria, bien lamida. Genio, lujuria semàntica. Ya paro...

Gemma dijo...

Tu poema sí que me pareció hijo (bastardo) de nuestro tiempo. Enhorabuena!

Albert dijo...

Qué guapa Anna. Lo único interesante que hizo Godard en su vida fue casarse con esa chica. Yo me enamoré un poco de ella en esa película.

Qué guapa Clara. También me he enamorado un poco de ella, de su hermoso hastío, de su pequeña revolución íntima y de su discreta disposición al martirio, dispuesta a lamerle los huevos a Dios si con eso se arrastran las impurezas de este mundo: qué hallazgo, que dicen los críticos pedantes.

Muy bonito, digo yo. Besos.

NáN dijo...

o bien un hijo de nuestro tiempo bastardo. Las dos cosas son muy buenas: enhorabuena; felicidades. Para ser leído en una mesa con un hule que huele a pólvora, como en el el viejo corrido mexicano.

Raúl dijo...

Excepcional, B.B.

Raúl
El alma...

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Claro.

Bárbara dijo...

No pares, EMILIO, no pares, al menos de respirar. Y gracias.

Gracias, GEMMA, bien podría titularse así el poema.

ALBERT, a mí me gustan algunas de Godard y otras no las soporto. Yo también me enamoraría de Clara y eso que no soy lesbiana. Besos.

No conozco el corrido, NÁN, pero la imagen me ha llegado con toda la nitidez del desierto de Sonora.

Gracias, RAÚL...

Yo a veces también lo veo claro, MSM, lástima que sean sólo unos instantes.

Flx dijo...

Ha sido terminar de leer y beberme de golpe el vaso entero de café.

Bárbara dijo...

No sé bien cómo interpretar eso, FLX, ¿acaso Clara te bajó la tensión?

Rafa Chevira dijo...

He llegado hasta aquí... no sé cómo, no sé si dejándome llevar por el ratón (que a ciertas horas se vuelve loco) o si ha sido siguiendo mi olfato, el caso es que he llegado. Me he puesto a leer tu blog (un poco de aquí, otro poco de allá) y he decidido quedarme. Se merece un rato (he pensado). Y al llegar a este poema, me has atrapado.
Te doy una tregua y te invito a mi blog: http://sostienechevira.blogspot.com/
Acaba de echar a andar, así que podrás ir viendo como avanza.
Te agrego y te espero.
Besos

Bárbara dijo...

Gracias, RAFA. A mí también me gusta esta entrada, aunque sea mía.