miércoles, 6 de julio de 2011

Tarea pendiente















Las afueras continúan estando exactamente en las afueras, donde los suburbios y los grafitis mordisqueados. Los cristales no han dejado de reflejar su mentira, pulida y auténtica. La música de Informe Semanal sigue amansando el tiempo, acariciando suavemente el lomo de la misma nostalgia.
Sigue existiendo gente vulnerable hasta el amor, y coches que circulan despacio, y carajillos pedidos con un susurro. Bebés que miran con asombro.
La diferencia es que ahora todo eso está de este lado de la ventana.
Desde que morirse no es una idea sino una tarea pendiente, que ya no quiero dejar de hacer.

10 comentarios:

Meme Vergara dijo...

que afortunados somos si existen aún gente vulnelable al amor.

me encanto.

Gemma dijo...

Morirse siempre que sea posible para poder revivir cada vez como nunca. Curioso deseo.
Un abrazo, Bárbara

Albert dijo...

“gente vulnerable hasta el amor”. Una de esas frases que te asaltan y a las que no puedes resisitirte, supongo. Cualquiera se resiste. Imagino que no está en venta, pero te la compraría sin negociar.

Lo interesante -y por eso, como la escritora talentosa que eres, te lo guardas- sería saber cuándo y por qué se produjo ese salto desde la idea hasta la tarea pendiente.

Es un placer leerte, hoy especialmente. Saludos.

Celestina de los sueños dijo...

hola Bárbara, me encanta tu blog, excelentes temas, me gusta tu manera de escribir, te invito a visitar mi espacio y a que descubras mi manera de hacer del amor un arte a través de las letras.

Isabel dijo...

Como absorver la tristeza del mundo a través de los cristales.

Mejor dejar que la muerte llegue cuando sea que tenga que llegar, nadie se va a quedar aquí, pero mientras, disfrutemos de la poca o mucha belleza que nos opfrece la vida.

Besos.

Moreiras dijo...

Qué hermoso recuento de cosas y vida te ha salido. Me encanta, quizás porque me identifico, lo de carajillos pedidos con un susurro... qué aguda. Y no te apliques mucho en eso de morirse, que eso ya nos viene de fábrica y además -si la vida fuera un banco- es un producto garantizado. Sonrío. Un abrazo

NáN dijo...

A la parte que tengo de gato callejero se le ha arqueado el lomo, erizándosele los pelos.

Bárbara dijo...

Existen, MEME,la prueba es que el mundo sigue girando.

Como decía Ángel González, GEMMA, para vivir un año es necesario morirse muchas veces mucho. Gran abrazo.

¿Cómo que no está en venta, ALBERT? tú ponle precio y verás. Lo cierto es que ya está pagada y vale exactamente un comentario.

Gracias,CELESTINA, me daré un garbeo.

En eso estamos ISABEL, en hacer agradable este ratito. Besos.

La verdad es que en mi vida me he pedido un carajillo, MOREIRAS. Y sí, es el único fondo de inversión que te lleva al fondo. Un abrazo.

Entonces la adoptaré, NÁN,como Holly Golighty, para que me haga compañía.

Sombras Chinescas dijo...

La expansión inmobiliaria ha hecho, durante muchos años, centro de los arrabales, si bien su colapso va a dejar las afueras largo tiempo en su sitio, con esos desiertos de ladrillos sin habitantes y persianas cerradas, como restos de un naufragio.

saludos.

Bárbara dijo...

Me gustan las afueras, como escenarios de una guerra reciente. Debe de ser la única cosa buena que ha dejado la expansión inmobiliaria.