domingo, 17 de julio de 2011

Anuncio por palabras


¿Un deseo? tu mañana

¿una oración? no hay pasado

¿una costumbre? el declive de tu pecho

al unirse con el brazo

eso se llama axila

también sobaco

¿un lugar donde descansar?



¿un anuncio por palabras?

Busco a alguien que haya sufrido más que yo

dime que siempre me has esperado

Johnny Guitar

dime a qué saben los suspiros

a Isabel Coixet

dime que me quieres

Tequila

dime que me quieres

Concha Piquer

dime que me quieres

te quiero

eso es todo.

9 comentarios:

Isabel dijo...

Yo veo una declaración de amor no al uso, y me encanta.

Raúl dijo...

Eso es todo,... sí.

Araceli Esteves dijo...

Muy bueno, Bárbara, claro que sí.

Albert dijo...

El declive de tu prosa al unirse con la poesía.
¿Eso se llama…?
Un lugar donde descansar.

Muy bonito. Besos.

Josep Vilaplana dijo...

¿Un deseo? tu risa
¿una oración? la luz
¿una costumbre? la sombra
¿un lugar donde descansar? el trabajo

¿Un regalo? La lluvia de esta noche (el olor de la menta golpeaba los cristales; no andaba muy lejos lo que andamos buscando).

Un beso sin argumento.

NáN dijo...

Lo mismo que un árbol se va recortando, hasta que queda hermoso y fuerte, has ido quitando palabras (o pronunciando las mínimas) hasta aceptar y dar lo irrenunciablemente necesario.

Por cierto, leí toda la obra poética de Ferrater (ay, en castellano). Contaste una vez que tenías un poema que solo por él bastaba para perdurar. ¿Se puede saber?

Bárbara dijo...

Pues si tú lo ves, lo es, ISABEL.

Sí, RAÚL. Y luego ese pequeño vértigo ante el vacío.

Gracias, ARACELI, un poemilla chorra nomás, un género que por otra parte tiene buen acomodo en los post.

Gracias, ALBERT, el sí era exactamente un lugar donde descansar. Besos.

Es breve pero intensa, ¿verdad, NÁN?
El primer poema-anzuelo que leí de él fue:

EL MUTILADO
Ya sé que no le quieres.
No lo digas a nadie
Los tres, si tú me ayudas,
guardamos el secreto.
Nadie más ha de ver
lo que tú y yo hemos visto.
Se esconderá de todas
las personas y cosas
que antes eran amigas.
Vendrán días de invierno,
muy lejos de las mesas
donde os servían antes
ostras y vino blanco.
En los días lluviosos
no mirará el asfalto
donde os habíais visto
cuando ibais a pie
porque no había taxis.
No abrirá más los libros
que le hablaron de ti:
ignorará qué dicen
cuando no hablan de ti.
Y sobre todo, puedes
estar segura, nunca
sabremos dónde está.

Él se irá confinando
en muy lejanas tierras.
Caminará por bosques
oscuros. No verá
la azagaya de luz
de la memoria súbita.
Y cuando esté tan lejos
que ya parezca muerto
podremos recordarle,
decir que no le amabas.
Ya no nos dolerá
ver que te necesita.
Será como un espectro
sin dolor y sin vida.
Tal la foto macabra
de una Gueule Cassie,
que orna un escaparate
y no nos sobresalta.
Pero ahora, silencio:
no alarmemos a nadie,
que no vean la herida
sangrante y purulenta.
Demos tiempo al olvido.
Callemos, y que nadie
-ni siquiera yo mismo-
recuerde que soy yo.

No anda lejos pero siempre se esconde cuando levanto la vista, JOSEP.
Un beso con planteamiento, nudo y desenlace. Especialmente sentido hoy.

NáN dijo...

Leí su obra en el hospital, una sola vez (cuando tiraba a todo el mundo, hacia las 8, para que aprovecharan estar libres y se fueran a tomar una cerveza); y un libro de poesía no se ha leído al menos hasta completar la tercera lectura.

En un hospital, aunque estés por una nimiedad, nunca tienes futuro; y el pasado, con los calmantes que te dan para que no sufras (y no te pases la noche molestando), tiene algo de pesadilla.

Creo que es el peor lugar para leer la obra de Ferrater. Es decir, es el MEJOR lugar para hacerlo.

Ahora, en casa, me he centrado en la "Promoción del 50" a partir de la Antología que hizo Jambrina para Austral.

En las últimas dos líneas de su Introducción de 69 páginas, dice: "fue también decisiva la influencia de Ferrater, que ya había hecho suyos, con anterioridad, dichos planteamientos".

Bárbara dijo...

Casi que me están entrando ganas de ser hospitalizada para poder leer poesía en condiciones. Seguro que es eso lo que te ha curado.