lunes, 20 de junio de 2011

Deseo


Ya te expliqué que el amor no es más que descontextualización. Un túnel temporal cuya luz al final del tubo es el deseo de, el deseo por, el deseo ah. El deseo.
La luz del día lo adormece ahí fuera, lo calma, lo seca, lo consume. De noche (túnel gigante), cuando todos duermen, salgo a cazar pretextos para avivar esa idea, LA IDEA, y regreso con mi botín, unas pocas palabras, un anhelo virgen, un trocito de oscuridad donde poner a salvo el deseo.
Esperando que de día le siga latiendo por inercia la ilusión, como a esa muerte le siguen creciendo el pelo y las uñas.

11 comentarios:

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Una de las mejores definiciones con las que me he topado de lo indefinible, por querer definrlo en pleno vuelo rasante.

Chica lista.

Besazo.

Raúl dijo...

No se pude luchar contra lo inevitable, B.

Albert dijo...

"Deseo en una mañana de verano". Me ha encantado, Bárbara. Y me refiero a tu texto, no a la Vitti (que también). Saludos.

Meme Vergara dijo...

Hay cosas dificiles de definir.
Muy buen texto.

Me gusto el blog.

Saludos.

Juan C. dijo...

Pues yo me siento un poco idiota, pero no lo entiendo... deseo de qué? El deseo na mata? No es malo? no es al fin y al cabo insatisfacción? Bueno, un abrazo.

Rocker frustrada dijo...

Estuve viendo tu blog y me parecio muy interesante. Yo tambien tengo uno, te dejo la dire por si queres pasar: www.ficcionvsrealidad.blogspot.com
Gracias!
Beso

t minúsculo dijo...

yo también me siento idiota (con tú permiso Juan C.)

Pero aquello del túnel y la luz, me hace pensar que cuando estás allí y la vislumbras es cuando empieza todo y si ves lo que quieres ver, solo con quedarte puede hasta reconfortar...

Puede que des un paso adelante, y suenen las campanas.

Sombras Chinescas dijo...

Yo pensaba que el amor era un estado de enajenación transitorio.

Saludos.

Isabel dijo...

Bárbara, ¡encierra tanto en tan poco espacio!
ME ENCANTA.

Fuerte abrazo.

Bárbara dijo...

Gracias, MSM. siempre tuve vocación de diccionario de la RAE. Beso.

RAÚL, no se puede, no, por algo le pusieron el -in delante.

Me alegro ALBERT, lo mejor era la foto de la Vitti, se le movía el pelo como agitado por el viento pero al subirla al blog amainó de pronto, una pena.

Gracias, MEME,y bienvenida.

Hombre, sí, JUAN C pero ¿qué nos queda si no? y tampoco hay que entenderlo todo, creo yo. Pero la próxima vez cuelgo mi lista de la compra ;) Abrazo.

Gracias ROCKER, lo visitaré.

No, si sentirse idiota es gratis y una sensación que yo experimento a menudo, T MINÚSCULO. La campana suena si hay badajos.

Y lo es, SOMBRAS, al menos el enamoramiento, pero hablábamos del deseo. Saludos.

Tú si que me encantas, ISABEL. Un besazo.

Gemma dijo...

Brutal. Me encantó no solo tu reflexión acerca de la naturaleza voluble y mutable del deseo, sino muy especialmente ese final tan negro que has escogido para ilustrarlo, y al mismo tiempo tan irremediablemente esperanzador. Un beso grande!