lunes, 2 de mayo de 2011

Arrastrando la montaña


Dicen que todos los deslunados del mundo dan directamente a la trastienda de los sueños más extraños, a un cementerio nuclear mayor que Chernobil, a un descampado donde sólo florece basura y jeringuillas, a una playa invernal de olas rojas.
Dicen que todos son el mismo sitio.

Dicen que algunas noches la luna se desliza radiactiva por sus ventanas hasta quedar flotando en su fondo infinito, y que es hermoso y pacífico. Pacíficamente radiactivo.

Dicen que el interior es siempre un lugar lejano.
Que volver es el único camino transitable.

Dicen que evitaba mirar al horizonte de sus ojos
por temor a que se disparase alguna mirada que el diablo dejó cargada.
Dicen que de pronto oyó el clic de un gatillo en sus labios.

Dicen que golpeó como el mar golpea la roca
sin rencor, dicen
ese mar que siempre queda a tu espalda.

Dicen que volvió como un vaquero, arrastrando la montaña.

17 comentarios:

Josep Vilaplana dijo...

La noche seguro que me hará un hueco. En mi rincón preferido -un poco de frío en las manos, un poco de vino, un poco de música, un poco de todo lo innecesario que me sostiene- beberé despacito para celebrar el regreso de lo que en realidad nunca partíó.

Nada que decir, todo que bailar.

Un beso.

Bill dijo...

No sé si arrastras una montaña, pero es sumamente agradable verte volver.
Me alegra leerte nuevamente.

Araceli Esteves dijo...

Hooooola guapa
Justo ayer pensaba en ti y en tu novela, en si la habrías publicado ya. Me alegra verte de nuevo por aquí.

Moreiras dijo...

Yo digo que me alegra volver a leerte, verte volver, arrastrando (o echándolas a vivir) tus palabras. Por cierto, he comprobado que no te lo hice saber: me encantó tu amargo relato de T. Un renovado saludo y etéreo abrazo.

Isabel dijo...

"Dicen que el interior es un lugar lejano"
Pero, ¿no es el primero al que podemos llegar sin movernos?

Me alegra tu vuelta, tus palabras siempre despiertan a las neuronas perezosas.

Abrazos.

BBG dijo...

Qué bien viene el tomarse unas vacaciones y sobre todo si son de uno mismo. Espero que el diablo haya sido indulgente. En cualquier caso siempre he confiado más en el diablo que en su homólogo de allá arriba.
Lo importante es que estás de vuelta.
Ata el caballo, empuja la puerta del saloon y aclara el polvo del desierto que araña tu gaznate con el bourbon que hay en la barra esperándote. Esta ronda corre de mi cuenta, vaquera. Salud.

jesus vera dijo...

... WWOOOWWW ...¡¡¡

.. Que bien que estas de vuelta mi radioactiva amiga ..

,, algo paso en mi ,,, me imagine cruzando ese descampado de jeringuillas .. uuugghh..

,, saludos y ,, sigue escribiendo,,

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Eso dicen... y yo digo: bienvenida o bienvuelta o lo que sea, pero que me alegro de que estés por aquí, aunque sea para arrojar miasmas... miasmas ajenas, claro.

Besos

Martí dijo...

Dicen que tu mirada tiene un poso de tristeza... yo no lo creo, es el recuerdo de una sombra que regateaste cual hábil delantero. Muchas gracias por todo, pero especialmente por la posibilidad de seguir leyéndote.
Un beso
Martí

t minúsculo dijo...

...mi casual BB, cuando te conté que luego vendría no sabía si sería aquí, aunque posiblemente lo habrás olvidado. Un Saludo.

Bárbara dijo...

Y yo, que soy muy noche, también te hago un hueco, JOSEP. Un beso.

Gracias BILL, así ya va siendo fácil volver.

Jo, aún no, ARACELI, está resultando pelín más complicado de lo esperado, pero al tiempo.

Gracias, MOREIRAS. Más bien se me suicidan las palabras entre los dedos pero... Un abrazo.

Gracias, ISABEL. No muchos viajan lejos en el interior, da yuyu, mucho vértigo. Es un lugar lejano, aunque sea hacia abajo. Abrazo.

Bárbara dijo...

Cómo rasca el gaznate este bourbon, BBG. A ver si concidimos por algún saloon que no sea virtual y nos echamos uno al coleto. Y sí, el diablo siempre fue cariñoso conmigo, demasiado cariñoso.

Cuidado no te pinches, JESÚS, que hoy en día las jeringuillas también las carga el diablo. abrazos, guey.

Descuida, MUYSEÑORESMÍOS, miasmas, esputos y todos los efluvios purulentos que tenga a mano, o adentro. Gracias por seguir por aquí.

Ha costado volver, MARTÍ. Cuando uno entra en el bucle de la pereza... pero nada de tristeza ya. Un beso gordo.

No, no lo he olvidado, tengo un corazón pequeño pero una memoria muy grande, tomás minúsculo.

Gemma dijo...

¡Albricias!
Feliz regreso, Bárbara.

Raúl dijo...

Sonrío.

Bárbara dijo...

Mil gracias, GEMMA, os echaba de menos.

Tú no has dejado de sonreír desde 1997, RAÚL.

Sombras Chinescas dijo...

Las palabras las carga el diablo, no es de extrañar que los labios o los dedos resuenen como gatillos.

Bienvenida de nuevo a la blogosfera.

Bárbara dijo...

Gracias, SOMBRAS.