martes, 9 de noviembre de 2010

Pedorreta

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Yo entiendo que algunos sean conservadores, puede que yo misma lo fuera si hubiera nacido con un pedazo de PIB bajo el brazo.
Entiendo que lo más que soporten esos algunos sea pasar de las innumerables dependencias del palacio a los chaletes de diseño en las afueras o a los pisos de 400 metros en el centro.
Entiendo que no quieran perder sus privilegios, porque son ya sus costumbres, y todo el mundo sabe que las costumbres son las pertenencias de las que más cuesta desprenderse. Hasta de las malas costumbres, también conocidas como vicios.
Entiendo. Que sean pobres los pobres que para eso están más acostumbrados.

Pero lo que no entiendo, como hija- no se si legítima- de esta época, es la falta de resistencia, la poca goma que se tensa ante los acaparadores profesionales, por no hablar del respeto y hasta la veneración que a menudo suscitan.
No entiendo que lo único que se tense ante su presencia sea la piel de alrededor del ano.
No entiendo que sea respetable el señor Botín, ni el señor Bañuelos, ni la señora Cayetana Fitz –James Stuart, ni el señor Florentino Pérez, ni las señoras Koplowitz ni el señor César Alierta, que por cierto me debe doscientos euros que me robó este verano y se está haciendo el loco para pagármelos. Seguramente le hagan falta.
Desde mi costumbre, herida, no puedo dejar de catalogarlos como gentuza (también yo atesoro costumbres difíciles de cambiar).
es natural.
No se trata de hacer una revolución, ni siquiera de votar en masa a partidos que prometan repartir mejor la riqueza simplemente de que cuando aparezcan estos personajes en el telediario, exhibiendo obscenamente sus beneficios anuales, o sus metros de eslora en las páginas del Hola en lugar de envidia o admiración se produzca en la mayoría de los estómagos una natural náusea, una leve basca que impela a soltar un escupitajo.

Este año, ha crecido el número de ricos en España. Este año, ha crecido el número de pobres en España. No querrás insinuar que existe alguna relación entre estas dos afirmaciones, no querrás insinuarlo.
Admiración, náusea, veneración, asco, envidia, escupitajos, chupar pollas, poner culos, lamer culos.
No acabo de entender bien todo esto.
...

Vi a Jesús Eguiguren en el programa de El follonero y he de confesar que me puso un poco el hombre. No lo conocía, no sigo la actualidad de cerca y si busco platonismo o morbo (es lo mismo) en el ambiente, nunca se me ocurriría escudriñar en la política. Pero, madre del amor hermoso, qué mirada tan desfondada, qué tipo tan, pero tan duro. Parecía haber emergido directamente de una alcantarilla conectada con las tripas de Afganistán, y tras haber recorrido el desierto a pie durante tres días, tras haber degollado a cuchillo a dos talibanes por el camino, tras haber hecho explotar unas cuantas minas, haberse sacudido el polvo del traje y haberse sentado tranquilamente en aquel banquito a conversar con el follonero. Me fascinó su forma de hablar, como estando hasta los huevos de todo.
Fue inversamente proporcional a lo que me provocó Felipe González y a lo que en general me provocan los vendedores de seguros, productos financieros o madres propias.
Porque por mucho que te hagas el interesante, Felipe, a mí me sobra que trates de sorber con soberbia tanto protagonismo. (Me ha faltado incluir sobar, sobre y sobrasada). No me interesa lo que dices. Te haces viejo, y eso no es noticia.


El corto If I had a million es de Lubistch y el de la pedorreta es Charles Laughton.


32 comentarios:

Jaht dijo...

Pues sí, lo cierto es que uno se devana la sesera imaginando maldades y fórmulas irrespetuosas que ofendan a ese mínimo porcentaje de capullos que nos amargan la existencia y puede que lo más efectivo sea una humilde pedorreta. Ahora, un coro mundial y millonario de pedorros ¡sería la hostia!

A propósito del impresentable de González, si la información que tenía de la cúpula de ETA se la habían pasado los mismos que le hicieron aquellos "trabajillos", los del GAL; mejor que no tomara la decisión de bombardear, porque podía haberse llevado por delante algún claustro de madres benedictinas.

Vigo dijo...

Salvando las distancias y que me perdonen los puristas, el espléndido corto de Lubitsch me hace recordar aquel anuncio del el oficinista y la Coca Cola (no confundir con el de las oficinitas y el de la Coca Cola ;D)

Del resto, me quedaría en silencio porque me faltan palabras.... pero soy un hombre de recursos, así que plagiaré más o menos unas tuyas: me ha gustado, me ha gustado mucho, y por eso debo alejarme un poco de tu blog, para protegerme (teorema de la supervivencia en economía del tiempo). Aunque será inevitable que me pase alguna que otra vez. Espero que tengas mucha suerte con tu libro porque el camino que viene ahora es complicado, pero sin duda tienes talento.

Recibe un saludo muy afectuoso.

V.

PD. Y la próxima vez que me tome una botella de malvarrosa lo haré a tu salud :)

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Charles Laughton, ¡qué gran creador de personajes! Me sumo a su pedorreta y a la tuya o tuyas.

Un abrazo.

Sombras Chinescas dijo...

El problema es que los pobres no deseamos que deje de haber pobres, sino estar en el lugar de los ricos. Por eso la vista de cualquier poderoso destata por igual envidia y admiración, aunque sea un chorizo.

Raúl dijo...

No te quito ni te pongo ni una coma... tal es mi devoción por ti... y por tu arte, claro.

Carlos J. Galán dijo...

Con la primera parte del texto creo que haría un manifiesto. En cuantito te hagas lideresa de la pedorreta colectiva, cuenta conmigo, que yo te sigo con devotio ibérica. Cambiar la mentalidad en algo tan elemental sí que sería una buena invasión de los Bárbaros, contra el imperio del dinero.

Siempre he dicho que una cosa es no levantar barricadas y otra entregarse del todo y acabar siendo cómplice activo. Por lo menos, un poquitín de resistencia pasiva, de no aplaudir, que es muy sano. Que se note que les soportamos, pero que no nos creemos la gran mentira de que lo natural y necesario es que todo sea como es.

BBG dijo...

El filósofo IVÀ en una viñeta del Makinavaja se preguntaba en boca de éste:
¿Los ricos, son ricos porque son unos hijos de puta, o son unos hijos de puta porque son ricos?
El viejo dilema de qué es antes, el huevo o la gallina.
Hasta que se obtenga una respuesta, y maldita falta que le hace a aquellos que no lo son (ni ricos ni hijos de puta, perdón por la redundancia), lo que es para llorar efectivamente, es que a esa gentuza se la tome como modelo a seguir en esta sociedad basura. Tele-basura, comida-basura, música-basura, cine-basura, educación-basura, contratos-basura, empresarios-basura, políticos-basura...
Escupamos, sí. Ya que no hay ni ovarios ni huevos para montar una revolución, quitémonos al menos un poco de ese regusto asqueroso.

NáN dijo...

El caso es que todos hemos tenido una tía mayor que vivía en un piso antiguo del centro y al vernos decía ¡pero qué rico es este niño! Y eso nos hizo crecer con expectativas que no se cumplieron.

Si para hacer la mierda de Constitución que hicieron (ya se puede decir que es una mierda, ¿no?) repartieron café para todos, el PIB, desde luego, no da para todos. Y solo los que tienen un PIB de actor porno tienen a su alcance, pibones y pibonas, que por algo será. ¿Me pierdo? Ni hablar.

Podríamos tener una buena Constitución, que funcionara, no negociada con tahúres, y a lo mejor la cosa tenía un arreglo más armónico. O al menos, leches, que los ricos lo fueran por su valía (serían menos ricos) y no por sinvergüenzas.

Tal como están las cosas, escupir al suelo a su paso me parecería un modo bonito de expresar nuestra opinión. Solo eso, por favor. Bueno, y también partirles la cara a los que los adoran y van por ahí sin equipo de abogados prestigiosos: por memos. Pero el problema es que no los vemos pasar. Tienen sus propios bares y restaurantes, los tíos. Incluso sus propias calles, sin atascos ni semáforos.

Así que vamos a pensar en algo que les duela. Pero piensa rapidito, ¿eh?, que no tengo edad para sentarme en la puerta a ver pasar el cadáver de mi enemigo. Lo mismo me momifico, resulto gracioso, y me compran por dos pesetas para dar sustos graciosos en una de sus casas de campo.

Flavia Company dijo...

A propósito de todo lo que comentas y con lo que desgraciadamente estoy de acuerdo (digo desgraciadamente porque me encantaría contarte, contarme, contarnos que las cosas no son así) viene muy a cuento el libro de Berger -ese marxista al que algunos llaman trasnochado- que aparece ahora con el título "Con la esperanza entre los dientes". Da cifras, argumentos, imágenes. Da en el clavo y en la llaga. Un abrazo, Barbara.

NáN dijo...

¿Trasnochado, Berger? Hay algunos que sí que trasnochan, beben demasiado, les sienta mal la bebida y hablan de lo que no saben.

NáN dijo...

Por cierto, mira si estoy no-puesto en realidades, en la búsqueda del nivel donde flota la verdad (ver blog de Flavia), que he tenido que ir a la Wiki para saber quién es Eguiguren. Lo primero que he visto es que fue condenado por maltratar físicamente a su mujer. No nos precipitemos que las sentencias judiciales son "fallos" y a lo mejor se equivocaron, por lo visto el muchacho no ha reincidido. También sé que es socialista y que ha estado en la fragua de las treguas. Espero que no reincida.

Esta mañana he estado en El Prado y de camino a la exposición de Renoir he pasado por la Rendición de Breda. Qué gente tan formal, educada y guapa. Ya no hay querras como las de antes.

Por cierto, en algún sitio lo tengo que contar. Una pocholada de exposición, pequeña y controlable, con al menos tres maravillas que me he llevado en la memoria para siempre (como los ojos azules del dueño de un restaurante en el Sena). Tres salitas. En la de medio, la más grande, estaba en el centro y he tenido un estornudo monstruoso. En ese momento, con la fuerza del estornudo, me he tirado un superpedo sonoro, por suerte no oloroso. Qué buena gente es la gente culta. De inmediato, todos se han acercado más al cuadro que estaban viendo, para verificar un detalle, sin volverse a mirar hacia el origen explosivo.

Si hubiera sido uno de los que citas, ¿se habrían dado la vuelta para aplaudirle?

Josep Vilaplana dijo...

Habría que preguntarse qué será ahora de ese pobre hombre, el de la pedorreta. Sin nada que le oprima, es más que previsible que pase a ser él mismo su peor opresor.
¡Con lo bien que nos sientan las injusticias!
Es curioso, pero a menudo te veo paseando por estas montañas.
Un beso Bárbara.

NáN dijo...

BBG, ¡solucioné el enigma! Los que se "hacen" ricos, lo consiguen porque de partida son unos hijos de puta. A los que le sobreviene la riqueza (herencia, primitiva, etc.), se vuelven hijos de puta por ser ricos.

Pero ¿y a los hijos de puta por defender y apoyar el orden de los ricos, siendo ellos mismos pobres, cómo los llamaríamos?

BBG dijo...

Respuesta NáN
Silogismo aristotélico con variante:
Todos los ricos son unos hijos de puta.
Todos los pobres, no son ricos (tautología o perogrullada).
Los palmeros pobres de los ricos, en este caso, no son hijos de puta, son TONTOS DEL CULO.

NáN dijo...

Creo que lo hemos clavao, BBG.

BBG dijo...

Dicho ésto, ahora toca ser cínicos.
Me gustaría ser rico y por ende hijo de puta y entonces puede que tuviera el dilema del que habla Josep Vilaplana. Digo puede, porque al ser un hijo de puta ya estaría en el otro bando y ya se sabe lo del color del cristal con que se mira y más teniendo en cuenta lo rastrera que es la condición humana, pero lo que nunca querría ser es un tontodelculo. Puede que lo sea, pero intento tener un mínimo de coherencia.
O se es, o no se es, coño (Shakespeare dixit).

NáN dijo...

Creo BBG, que mientras la señora de la casa atiende a sus cosas, no le importará que tú y yo sigamos charlando en este rinconcito. Nos hacemos los cínicos, diciendo si fuéramos ricos, pero muchos no lo deseamos y no hacemos nada por obtenerlo (es decir, no participamos en la carrera, que tampoco aseguraría llegar a la meta, porque no nos sale de...).

Y la bárbara señora de la casa, ¿cómo le va?

BBG dijo...

Ya, pero ahí surge la cuestión inicial. Ser hijo puta o volverse hijo puta. ¿Quién renunciaría a una primitiva?
Jean Paul Sartre sólo hubo uno y aún no está claro que renunciara del todo a la pasta del Nobel según las malas lenguas siempre dispuestas a echar mierda. Ya sabes, lo de la condición humana que decía antes.

NáN dijo...

Veamos, Quico Sánchez Ferlosio, hermano de Rafael, los dos de los Ferlosio de Roma de toda la vida. Nacieron y se criaron en un palacio romano de los que en el jardín no se veían los límites. Quico, como todos los niños, a veces se meaba y se escapaba el pis, que caía sobre una alfombra de millones. Después de eso, si no eres de los que aman el dinero y su poder, ¿a quién mierda le importa el dinero?

Vendía cosas hipis en las calles de Baleares, era el cantautor más prestigioso, pero no lo conocían más que los que lo conocían, porque la CBS y otras discográficas le perseguían, pero las mandaba a la mierda (la canción es una cosa entre el cantante y los que escuchan, todos presentes, decía). Su gran amigo Sabina lo traicionó, grabando “Círculos viciosos”, y Quico no le volvió a hablar en su vida. Vivía en un piso de 50 metros en el barrio del Pilar, con la última de sus 4 mujeres importantes. Una herencia ferlosiana puso en sus manos 100 kilitos de pesetas, que distribuyó en 4 paquetitos de 25 kilos para las 4 mujeres (la que vivía con él, no lo podría usar mientras estuviera con él). Así me lo ha contado uno que fue gran amigo suyo.

De esos, los hay a punta pala (por ejemplo, Krahe). Y también fuera de la canción. Así que, ¡a la mierda el vergonzoso exceso de dinero!

BBG dijo...

Te estaba esperando.
Ese es el quid. Salirse del sistema.
Pero mientras tanto, enlazo con el texto anterior de Bárbara.

"A la pregunta de:
- ¿tú también te prostituyes?
la única respuesta posible es:
- sí."

Aunque podríamos añadir: "pero conozco a unos cuantos que no y estoy intentando coger el valor suficiente para dejar de comer pollas y lamer culos".

NáN dijo...

Claro que me prostituyo, como todos, para vivir y tomar copas. ¿O crees que a Quico le gustaba estar en la calle, en lugar de en su casa o en la playa, vendiendo collares de mierda?

Pero su opción de aceptar que te prostituyes para sobrevivir no se pelea con la opción de no querer ser hijoputa. No a todos se nos presenta esa opción, claro, pero pongo la mano en el fuego por muchos.

BBG dijo...

Pues que sean más.

NáN dijo...

yo me apunto, ¿y tú?

BBG dijo...

Ahora, con los ojos cerrados.
En el caso de que me toque la primitiva igual me lo tengo que pensar un poco más.
Pero evidentemente, antes puta que hijoputa.

NáN dijo...

Esa es la idea, sí señor o señora

NáN dijo...

Pero no creas que hemos inventado la pólvora, BBG.

Cuando el 18 de septiembre de 1964 se casaron Constantino de Grecia y Ana María (después del autogolpe militar), en cierta ciudad europea y poco después de que saltara el escándalo de que el ministro de defensa británico, Jack Profumo, estaba liado con una bailarina puta, Christine Keller, que a su vez era amante del embajador Ruso (jovenzuelos, consulten Wikipedia), los situacionistas, que no se perdían una situación, llenaron ciertas ciudades europeas con este cartel:

"Es mejor, muchísimo mejor, ser una puta como la Keller que un fascista como Constantino."

Pero muchísimo mejor, ¡dónde va a parar!

(Además de consultar Profumo, y quizás Constantino y el Golpe de los Coroneles griegos, la gente joven quizá tenga que informarse de la Internacional Situacionista).

El saber ocupa los lugares que debe ocupar.

josé fernández dijo...

Les invito a un nuevo blog sobre medicina y derecho.
http://medicinavsderecho.blogspot.com
Un saludo

NáN dijo...

Lo que nos faltaba, ir al médico con un abogado.

Miguel Ángel Maya dijo...

...Estoy de acuerdo con usted, señorita. Como dice la Bersuit "Todos narcos"...
...El corto, genial...

Bárbara dijo...

Sigo viva.

La pedorreta, el sentido del humor pueden ser también combativos y con menos consecuencias negativas, JATH. A mí me hace mucha gracia una pintada que me contaron que había por aquí en la época franquista: FRANCO GORDITO. Jode, ¿eh?, y no te van a meter en la cárcel por eso. Y sí, menuda chapucilla hicieron los GAL.

Es genial ese anuncio, VIGO.
Gracias de verdad por esas cosas que me dices, pero no te alejes de mí. Yo te sigo de cerca.
¿Y qué es eso de Malvarrosa?

sí, MUYSEÑORESMÍOS, y qué físico, ¿eh? y qué gran director, aunque sólo fuera de una peli.
Un abrazo, guapo.

Ese es el problema, SOMBRAS, que no debería parecer tan evidente ese deseo de ser rico. Quiero decir ¿ser rico para qué? si el objetivo es positivo, vale, pero ser rico por ser rico, pues va a ser tontería.

¿y el debate, qué? RAÚL, algún día voy a decir una auténtica burrada y verás.

Es justo eso, CARLOS, la peor derrota, la más humillante y devastadora es que nos posean, que se nos cuelen dentro, igual que la autocensura es la mayor perversión. ¿Iniciativa por la pedorreta, Partido social pro pedorreta, Pedorretas Unidas?, hay que trabajarlo más.

Bárbara dijo...

BBG, tal vez no debería ser una cuestión personal, desde hace muchos años en lugar de hacer leyes que frenen la acumulación obscena de riquezas, se eliminan, pero no debe ser un tema ético.
Yo no sé si todos los ricos son unos hijos de puta, ni me importa. sé que muchos son perjudiciales para nuestra salud.
A mí me encantaría tener dinero para ayudar a quien yo quisiera y para joder a quien quisiera también(creo que lo segundo aún me produce más placer).
por otra parte, la respuesta sigue siendo sí, claro.

Me parto NÁN, tú sí que sabes inciciar una revolución, y en pleno centro cultural. Pedorretas y pedos, esa es la solución.
Una vez alguien me llamó tonta y puta en el blog, y lo que más dolió sin duda fue lo de tonta.
La de cartelista profesional debería ser una profesión.
Y yo por ti pongo el brazo y el antebrazo en el fuego.

FLAVIA, no lo conozco pero tomo nota, seguro que no está trasnochado. A veces es más fácil ver el panorama desde atrás o desde adelante que inmerso en él.
Un abrazo grande, guapa.

JOSEP, desde luego es más fácil que los límites vengan desde fuera. Pero siempre hay enemigos, sólo que en algunas épocas adoptan formas más reconocibles y en otras más difusas. Ojo, que te voy a tomar la palabra y voy a lanzarme a la conquista del Pirineo, aviso. Otro beso.

Un saludo, JOSÉ.

¿Eso dice la Bersuit? MIGUEL ÁNGEL.
Todas putas, sin duda. Un abrazo grande.

mi nombre es alma dijo...

Como no es tiempo de dispendios, te traigo un regalo sencillo, mi poema, mi voz y mi falda. Pincha en : te regalaré mi falda.
FELICES FIESTAS