sábado, 14 de agosto de 2010

Teorías



Vengo a tener como unas siete teorías al día.
Ahí va una:
La gente antes se quería más, era más fácil quererse, darse de bruces con el amor porque el fascismo, el estalinismo, el pan ácimo, la cartilla de racionamiento, la escasez de libertad y de chocolate trabajaban para el amor, lo empujaban desde el otro extremo. Había más gente sufrida, amable, querible.
Hoy ya no está de moda sufrir. Hoy es más difícil encontrar a gente querible.
Esto me hace pensar que he de incluir la capacidad de sufrimiento en la medida justa de la fórmula.
Hoy se quiere con más efectivo sí, pero con menos solvencia.

Otra: He inventado un método de marketing rompedor, novedoso, infalible, que dará que hablar. El no marketing. No tratar de vender en absoluto.
Supongo que captáis la magnificencia de mi invento, lo increíblemente ingenioso, la revolución que supondrá en los próximos años, el concepto de ruptura que conlleva desdeñar por completo al consumidor. Pasear el producto propio sin ánimo de transacción, sin ánimo de desprenderse de él, tampoco de quedárselo, exactamente igual de indiferente venderlo como no venderlo.
Puede parecer una gilipollez pero seguramente lo es.

Otra: La especialización nos llevará a la ruina.
¿cómo se siente un atleta colista, de esos que pasan el año entrenando duro, con sol, con lluvia, con resaca, con suegra, para arañar una sola décima de segundo a su marca? Un atleta que no ve ni de lejos las medallas, sólo los culos de los demás corriendo delante.
Si no puedo llegar a escribir como los mejores algún día, no quiero escribir.
Si no soy la mejor madre no quiero ser madre.
Si no soy la que mejor sigue la coreografía, no quiero hacer aerobic.
Hasta que se empiezan a ver culos delante. Y los propios límites envuelven, abrazan, delimitando el contorno definido del propio ser. Hasta aquí, yo, más allá culos.
Bien, seré la madre que hace aerobic que mejor escribe.
Combinar hasta ser el mejor en algo.
La especialización nos llevará a la ruina.


….

He leído un tranvía en SP, sufrimiento sin marketing. Amor por tanto. Y también Alzheimer. Y gozo de vivir.
Yo quería haber escrito un tranvía en SP, porque parece que lo haya escrito una chica, ¿sabes, Unai? No existe la literatura de género, ni siquiera la literatura violenta de género pero me resulta femenino este libro.
Es un ejercicio monísimo de estilo, extraordinariamente sensible, muy depurado y sencillo, con palabras comunes, combinadas de una forma tan original que parecen otra cosa. Claro que el recuerdo no sabe de estilos, ni conoce a su puta madre. Así que a ver qué queda de Lucas, María, marcos y Roma con el paso de los días. A ver si se aferran bien a la memoria. Sospecho que sí.
Y ahora leo Plataforma, de Houellebecq y es magnífica. Tengo suerte últimamente en las elecciones. Houellebecq es un degenerado, claro, y todos sus personajes se parecen, son seres enfermos de cinismo ultramoderno, desahuciados por la esperanza, que sufren su soledad en el mismo ojo del huracán de esta vertiginosa sociedad, que se creen incapaces de amar. Es decir, románticos hasta la médula.
Y pienso si sufrir no será claramente una cuestión de vocación.

14 comentarios:

Carlos J. Galán dijo...

Qué capacidad creativa, yo sólo tengo un par de teorías cada año y son peores, pero las repito como los viejos y las saco mucho jugo.

Y dígame, mientras se cambia de postura en el diván: ¿realmente esto es un diván o es simplemente una hamaca? Quiero decir, ¿lo de las teorías le pasa a usted es en vacaciones o es siempre?

Juan C. dijo...

Es una lástima que ningún dios se digne a pasar por tu página para tomar nota de alguna de las teorías que propones, Bárbara.
Viendo la realidad de la Obra hecha, cotidiana, y puesta en comparación con las cumbres de la imaginación, ya no me cabe ninguna duda de que vivimos en un universo bastante chapucero.
(¿No es esto que estoy diciendo, en el fondo, de un burdo idealismo?)
(¿No se sentirá vertiginosamente solo el que va primero en algo, no viendo ningún culo por delante suyo?, ¿no teniendo ningún culo al que seguir?)
En fin, un beso.
Juan Carlos

Vicent dijo...

El "no marketing" ya estaba inventado, lo ponen en practica los vendedores de la Fnac de Alicante desde hace tiempo. No solo no quieren venderte nada si no que ademas parece molestarles hasta que entres en la tienda.

Triste...

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Muy a menudo me regalas –aunque no lo pretendas- cosas que van directamente al saco de mis experiencias propias, por vías alternativas –en más de un sentido-. No sé si me explico…

Esta vez: lo de los culos: en lo sucesivo estaré al tanto de las calidades que se me adelantan, porque cuanto más fláccidos, más caídos y menos eficaces, más podré tenerlos de referencia de mi propia flaccidez, extenuación o ineficacia.

Ya sabes que me gusta robarte.

Besos.

Francis Black dijo...

la foto es muy chula.

y el atleta liebre , la liebre en altletismo es un tio que en las carreras de fondo sale a darle ritmo a la carrera y abandona a mitad , los otros corredores saben que no seguira, no es un rival, el sueño de todo espectador de atletismo es que un día la liebre pase de todo y gane la carrera.

aP dijo...

¿Mejor mediocre a secas? ¿O mediocre especializada? No sé sí quedarme como estoy... me ha llegado tu post.

Besos :)

Pedro Herrero dijo...

Estoy seguro de que, entre los asiduos y asiduas a tu página, no habrá quien dude de tu capacidad literaria, y que a todos y todas nos complace el cosquilleo, el burbujeo de tu prosa, en una serie de entradas que muy acertadamente llevan como título “Dame una tregua”. Creo que lo primero que comenté de ti fue esa ambivalencia en el título. Parece que pides tregua para dar salida a todo lo que te inquieta, pero por tu parte no das tregua al lector. Lo envuelves en el torbellino de tu razonamiento.

De vez en cuando tienes a bien comentar tus lecturas. Y me interesan las razones por las que te decantas por tal o cual libro. No sé si has leído “Las afueras”, de Pablo García Casado, en la editorial DVD. Hablando de estilos masculinos y femeninos, creo que puede interesarte, porque ese joven autor tiene la rara habilidad de poner sus poemas en labios de hombres y mujeres indistintamente, y con la misma rabia interior. Si aún no lo conoces, no te defraudará. Y si acaso no das con esa edición (tiene ya algunos años) házmelo saber y te mandaré como muestra un par de botones.

NáN dijo...

Mira tú por dónde, soy de tu estilo: genero teorías como el que se rasca. Posiblemente porque Lola lleva más de 30 años preguntándome ¿por qué esto es así? Y voy y se lo explico. Cuando ya está convencida y conforme, frunce el ceño y me pregunta si me lo acabo de inventar.

Pero las tuyas son muy buenas. Y certeras: la gente, ahora, no aguanta nada. A la primera crisis se dan el piro, en lugar de desgarrarse el uno al otro y salir mucho mejor. Es un egoísmo flácido (acabo de mirar el diccionario, por si era con dos "c"), estéril e inútil. Y lo que pasa en la pareja, pasa en todo.

El no marketing funciona con los objetos de lujo muy codiciados. Se muestra y se deja que suba el deseo: el hecho de que no esté en venta permite que se acabe vendiendo por una millonada (por ejemplo, una señorita espléndida).

Pero el detergente de fregotear, te lo tienen que meter por los ojos, casi físicamente. Creo que algún día entraremos en un supermercado y empezarán a pegarnos hasta que compremos una marca determinada: márketing directo a la nariz, se podría llamar.

De acuerdo con lo de Houellebecq, pero no conozco el otro. Y vuelves a tener razón, el exceso y variedad de chocolates, mayonesas, chaquetas de cachemir nos vuelve odiosos. No hay tiempo para mirarse ni olerse. Para meter el uno al otro los dedos de la mano entre los de sus pies. Va a ser la televisión. Y si no, Zapatero.

BB dijo...

No está de moda sufrir, dices, cariño, pero si es que no pasa...
Se sufre sin escogerlo, porque sufrir se nos convierte en una constante. Si me dices quién es feliz, te pongo un cubata.
Todavía quedan días libres para teorizar, o echar por tierra algunas cuantas...
Uff! Siempre habrá un trasero por delante, confundiéndonos...
Te quiero, amiga.
BB

Josep Vilaplana dijo...

Sufrir es un culo que quiere ser pectoral; sufrir es una felicidad escorpión; sufrir es una moda que no pasa; sufrir es un zapato que nos aprieta la oreja; sufrir es una almorrana mental; sufrir es enamorarse perdidamente de nadie; sufrir es una obra mal escrita y peor interpretada; sufrir es un exceso de casi nada; sufrir es lo que yo sufro ahora al constatar que se me ha terminado el chocolate negro; sufrir, qué duda cabe, también es la espera entre dos escritos tuyos.
Un deseo/obsesión: ser el culo de un campeón que corra del revés (me explico: hacia atrás).
Un beso irrazonable Bárbara, es decir, sin sufrimiento alguno.

Elvira dijo...

"Bien, seré la madre que hace aerobic que mejor escribe." :-) ¿Cómo era aquella frase... Recuerda que eres único, como todo el mundo. (O algo así.)

Me interesan tus teorías, cuéntanos más, por favor.

NáN dijo...

Ya he visto qué es un tranvía en SP. Se me había "desperdigado", pero como buena pastora lo has traído al redil. ¡Bien hecho!

No existe otra literatura de género que la que, por comodidad (pereza), se agrupado por los temas: rosa, ciencia ficción, histórica...

Fuera de eso existe la literatura que desgarra y la que no, la que nombra lo innombrable y la que no. O sea, la buena y la mala.

Hay una literatura "feminista", hecha "por cojones" para encontrar un hueco, que no deja de ser la misma trampa.

Cuando veo un título que reza "Cuentos de mujeres saharauis" o "Experiencias de rudos mineros" maldigo el segundo de mi vida que he perdido leyendo el título. Porque lo que más me gusta es perder el tiempo, pero a mi manera.

Bárbara dijo...

Desgraciadmente, CARLOS, el diván es mi asiento natural... estoy para que me aten...
Va a temporadas lo de las teorías. El verano parece que produce coraje para soltarlas, así sin más.

Todas las cualidades sobresalientes en la persona, descubro, suelen ser duales, idealista-derrotista, todo en uno, sin complejos, lo uno necesita de lo otro. Yo a veces pienso que para lo chapucero que es este mundo, funciona extraordinariamente bien. Funciona, vaya.
Y sí, debe de sentirse muy solo el que va delante. Un beso, JUAN CARLOS.

Mecachis, VICENT, siemrpe se me adelanta alguien. De todas formas, los de la FNAC no dominan la técnica, han de mostrarse total y abosultamente indiferentes al hecho de vender.

Y a mí que me robes, ladrón. Es una preciosa manera de decirlo, MUYSEÑORESMÍOS. Te echaba de menos.

La foto es de un tal Marc Lagrange, FRANCIS. Es verdad, es el sueño de todo espectador ingenuo, hay que decirlo. Al menos la liebre ha estado en cabeza alguna vez.

AP, seguir buscando hasta ser excepcional en algo, aunque sea una combinación cruzada. Besitos, y ánimo con las zanahorias ;)

Bárbara dijo...

Gracias, PEDRO, por lo que dices ;). No tengo el libro de García Casado, pero guardo varios botones en el ordenador que encontré en Internet y que me gustaron mucho (creo que colgué alguno en mi blog). No me gusta la diferenciación de literatura femenina o masculina y sin embargo encuentro rasgos letriles femeninos y otros masculinos.

NÁN, cuando leo flácido, siempre pienso en un pene chuchurrío, es inevitable. ¿a ti te pasa? ¿le sucede a todo el mundo?
jajaja, me he imaginado eso de que nos aticen para que compremos el Fairy.
Plataforma es impresionante, de veras. Lloré con ese libro. Creo que hacía años que no lloraba con un libro, es una cosa bastante estúpida. Va a pasar a la lista de libros que han marcado mi vida, no porque sean mejores necesariamente sino porque han marcado mi vida. (qué bien me explico... hace calor)
Completamente de acuerdo con esas trampas, y con el derecho a perder el tiempo con total autonomía.

Por un cubata, BB, soy capaz de encontrarte no una, sino hasta dos personas felices.
¿cuando te vienes por aquí que estas tocayas puedan verse las caras? Me haría mucha ilusión, aunque pague yo los cubatas.
Un beso enorme.

Te explicas perfectamete, JOSEP, correr hacia atrás, no hay éxito más hermoso. Y ver los culos venir, si están bien esos culos, tampoco está nada mal, jeje. La capacidad de sufrir y de disfrutar sospecho que es la misma. Un beso, campeón.

Y es verdad, ELVIRA, claro que hay gente más única que otra...
Y será por teorías...