miércoles, 14 de julio de 2010

Vidita



Vidita. Así me gusta más. Cuanto más pequeña, más sentido. Contemplada en la distancia corta, en la distancia reducida de un beso, donde se desdibujan los rasgos y se perfila nítida el alma (toma ya, cursilada). Sigo. Resguardada de grandes miras, de elevados objetivos, sin demasiado público. Vidas de barrio. Historias mínimas. Deseos escuetos, a ras de suelo.

Es un gran título Lo raro es vivir. Porque no me digas que no es raro vivir. ¿qué hacemos aquí? ¿qué? cosa, misión, carajo, ¿hacemos? quiénes, ¿cabe yo ahí dentro, qué es yo? ¿aquí?, por contraste con ¿allí?

Lo raro es vivir sin duda. Y cuanta más grandeza se le imprime, más raro.

Claro que todo tiene sus ventajas, hasta estar muerto tiene sus ventajas.

Obcecarse en dejar una herencia digna a los hijos, un trocito de tierra que puedan arañar, o en llevar la ropa interior siempre limpia por si a la brisa intempestiva de la muerte le da por husmear bajo la falda sin avisar. Hacer del traje de comunión de tu hija el centro del universo, como en Lloviendo piedras. Y que no digan que una no es decente. Que no digan que uno no es trabajador. Pequeños lastres que nos sujetan, miniaturas vitales. Así tiene más sentido lo raro, o al menos se adormece el sinsentido de lo raro.

En la barra fría y pegajosa del bar sin diseño, en la conversación insustancial sólo para reconocerse, para decirse estoy aquí, por contraste con allí, aquí, tú y yo, a la misma hora, en la misma barra, compartiendo instante.

En el trabajo repetido, en el ocio por contraste, en los hijos que se le parecen a uno. Ahí es más fácil distraer a la VIDA en mayúsculas y birlarle un pequeño sentido para esa vida en minúsculas, vidita.
...

M. estaba triste el otro día porque decía que es un facha para sus amigos nacionalistas y un independentista para sus amigos del resto de España.

No creo que se discuta de identidad sino de algo más crematístico. Pero se habla de identidad, es preferible hablar de cosas nobles, enaltecedoras, intangibles que de purito interés.

La identidad es algo resbaladizo, algo idiota también tratar de construir la propia identidad a través de la identidad colectiva. No es más que necesidad de acotar con rígidos fronteras externas a ese nómada interno, de acorralar esa duda que a todos nos crece dentro, de negar la dispersión de lo que somos. Claro que también pueden ser ganas de fiesta, ganas de multitud y de sudor humano. No sé.

No creo en la identidad colectiva, sólo en la locura colectiva. y cualquier sentimiento masivo me parece una entelequia, tendente al fanatismo o a la hinchada.
Además, hace tiempo que alcancé el colmo del nacionalismo y yo soy mi nación, y hablo mi propia lengua hacia dentro, y dicto mis leyes y tengo mi territorio delimitado -este cuerpo para placer y gloria, para fracaso y enfermedad- y donde a menudo me siento extranjera.

Así es que no hay de qué preocuparse, M.

Y se me está ocurriendo que, bien mirado, todo esto de la vidita, tenga algo que ver al fin y al cabo con esto de la identidad, con lo grande y lo pequeño, con las mayúsculas y las minúsculas, con aquí y allá. Con lo raro que es vivir, y lo que hacemos por olvidarlo.

Y hablando de viditas, me estoy dando la gran vida aquí por Jávea, entre calas y piscinas, entre siestas de baba densa y atardeceres que quitan la cabeza. Lo digo por dar envidia nomás....

Besooooos.

21 comentarios:

BB dijo...

Vida, vidita, vida, lo que tenemos.
Que por qué la tenemos, que por qué no la tenemos o si cabemos aquí, o estamos de sobra?
Bárbara, te gusta hurgar muy hondo y no vale la pena. Esa vidita se nos escurre, se nos vuelve nada en segundos, compartida o no, con identidad o sin ella y al final una lágrima o una flor y el olvido.
Entonces, disfruta hoy de la vidaza que te ofrece esta vidita...
Muchos besos

Isabel dijo...

¿Vidita? Eso sí es vidita, bañarse en esa calita.

Que lo disfrutes.

Besos

Elvira dijo...

Me diste envidia, sí. Preciosa cala.

Creo que en muchas vidas pequeñas, con objetivos a ras de suelo, hay más grandeza que en otras supuestamente importantes.

Un beso

Anónimo dijo...

Sólo sós micro soft en embalaje todo menos hard de tecnología high, jailona tuya.

:D

Flavia Company dijo...

Y la das, la das, esa envidia que quieres dar... Y yo en invierno... aix! Lo raro es vivir: en efecto, un gran título para una pequeña novela. Una fantástica frase para nuestras vidas pequeñas (toma cursilada también, jajajaja). Un abrazo.

HellForger a.k.a Andrés dijo...

La vidita... a veces nos queda grande y a veces chica, todo depende nosotros, pero hay que vivirla porque como dice la cancion: "la vida, en tratar de entenderla se nos va la propia vida", la cuestion es hacer como tu: darse la gran vida en ocasiones o muy seguido (segun se pueda)

=) Que la pases muy bien. Un saludo

strongboli dijo...

Cuantas cosas juntas en tan pocas líneas, caramba... El problema que tenemos es que pensamos (y encima tú haces pensar más) y de ahí vienen nuestras desazones y tal. Una hormiga no creo que se coma mucho la cabeza en estas disquisiciones (o si, vete tú a saber). Sobre lo de la identidad... Bueno, tienes razón, también pienso como dices, y sin embargo...
En fin, que es duro ser ácrata independentista y no estar convencido de eso ni de nada, ni tan solo de la propia identidad individual. La colectiva dejémosla para los rebaños de ovejas.
Resumiendo: que quiero ser una hormiga (y tampoco estoy seguro).
Eso sí, de lo que estoy segurísimo es que me das envidia cochina. Mala, más que mala.
Pero en septiembre me vengaré y colgaré un post vacacional que te vas a enterar, te comerás la uñas y te autoflagelarás con un chorizo, de la rabia que te daré.

Petons calosos y salados (de las pipas).

Martí dijo...

Viendo ese paisaje de Jávea sólo se me ocurre que la palabra VIDA tenga más sentido que nunca... y que (para qué coño) vamos a discutir sobre identidades colectivas y sentimientos masivos (que como bien dices tienden a sudores estivales) teniendo esa playa a tus pies y ese paisaje ante tus ojos. Además, como decía Borges, detrás de una bandera siempre anda un ejército... Que tengas un feliz verano !

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

(Vaya por delante que sí, que, cuando te pones a ello, sabes ser cursilona como nadie). ;-)

A veces he pensado que, como envueltos en materia de ectoplasma, las ideas pasan por delante de nosotros y unas veces las cogemos y otras no. Te lo digo porque hace un par de días estuve en un tris de escribir sobre este mismo asunto. Afortunadamente no lo hice, porque tú, con tu gracia personal, lo has hecho mejor que yo, sin duda.

Me gusta esa manera que tienes de enganchar un tema y, con la cuchilla de tus sesos, vas dando cortes por aquí y por allá con el resultado de que además de que consigues sacarle buena punta, también eres capaz de modelar la parte interna del palo.

Es cierto, estaba echando algo a la basura (no creo que tenga nada que ver ese hecho concreto) y me vino esa misma pregunta: ¿Qué coño hacemos aquí?


Lo que son las cosas: tú dándote la gran vidorra en esa deliciosa Jávea, “entre calas y piscinas, entre siestas (mmmm…) de baba densa y atardeceres que quitan la cabeza) y yo, en mis vacaciones allá donde cristo perdió el gorro, voy y conozco una parejita de novensanos que, al parecer, no valoran lo que hay ahí o que no sólo la vida es una cosa rara: también lo somos los que la ocupamos.

PD: Me ha gustado mucho tu disquisición sobre la identidad colectiva y eso.

Besos

Lucía dijo...

Llevo unos días liadísima, sin pasar por aqui. Hoy paso y estas de vidita, qué suerte!.
Disfruta muchísimo de esas merecidísimas vacaciones.

Besazos muy fuertes

moreiras dijo...

Chapó Bárbara, me dejas asintiendo cada una de tus palabras.
Ya quisiera yo poder echar aunque fuera un par de atardeceres con un gin-tonic y un poquito de vidita por allí. Algún día tendrás que invitarme.
Besos y a disfrutar.

giovanni dijo...

La vidita es bellita. Me gusta tu 'pequeña historia' de la vida, hablas de bastantes cosas y de una manera encantadora.

Acabo de escribir una pequeña historia que ni es historia. Un par de palabras y un par de imágenes.

Y si escuchas el vídeo, las olas de la vida que pasa.

Un bacio

giovanni dijo...

Sólo para decirte más claramente que encuentro el texto genial, profundo, y ligero además. Me gusta el tono, pero también me atraen ideas como éstas:

-este cuerpo para placer y gloria, para fracaso y enfermedad- y donde a menudo me siento extranjera.

NáN dijo...

Joé que si es cursi: "se perfila nítida el alma". Entra perfectamente en un documental sobre los Montes de, o lo que sea. Hay que leer de tó y tó se pega. ¿Sabes lo que me gusta? Que en lugar de tacharlo lo dejes y lo apostilles tú misma con un paréntesis.

El resto, encaje de bolillos del fino; en el lenguaje y en las ideas. ¡Que digan lo que quieran, los inraros! La vidita es el camino que tiene más recorrido y no se hace largo (el más raro).

Que no te preocupes, M., amigo. Que eso del nacionalismo es lo de teníamos una solución y ahora tenemos un problema. No hay por dónde pillarlo, pero es muy fácil que le pille a uno. Es como el peronismo, que no hay quién lo entienda.

El final, efectista y malintencionado. De la vidita a la vidorra: que la disfrutéis.

Raúl dijo...

Y a mí que todo esto me suena a excepticismo...
"Lo raro es vivir (,) sin duda".
Sonrío.

Josep Vilaplana dijo...

Recién llegado de un viaje de varios días con mi precioso autobús, todo él repletito de niños –croqueta rodante de futuros imperfectos- (ahí va mi modesta aportación a la “cursilada popular”: en la playa parecían nacionalistas cuya bandera, esta vez cierta, necesaria, ondease de arena, risas y espuma), me siento en pleno derecho de decir que la vida es un melocotón. Tal vez algunos no le verán suficiente profundidad a esta rotunda afirmación; tal vez otros la consideren la Verdad que andaban buscando. Yo, insisto, no pienso moverme un ápice de esta certeza que tanto me ha costado adquirir. La vida es un melocotón y tú, Bárbara; y la calita; y el olor dulzón, suavísimo, de la babita; y la Violeta con sus gafitas nuevas; y todo lo que se ha dicho sin saber; y todo lo que se sabe sin decir; y la tormenta de esta tarde; y este beso que desmenuzo en el teclado para que lo recompongas como quieras; todo ello es el mordisco.
Andaré un mes de viaje, de melocotón en melocotón, pero sin duda ahí estarán merodeando tus cosas. Un beso Bárbara.

Francis Black dijo...

Bueno nos hacemos muchas preguntas gratuitas , ¿que hacemos aqui? , ¿quien somos? ¿ vale la pena la vida? ....pues esta claro , hay que pegarse la gran vida y poco más.

Gran canción de Siniestro Total.
La vida es aburrida porque es moneda corriente
la vida es aburrida porque es moneda corriente
vivir es costumbre que suele tener la gente
te acuestas sin la duda de lo que ocurrira mañana
te acuestas sin la duda de lo que ocurrira mañana
con un pie en la tumba y la pierna escayolada
disfruta lo más que puedas ahora que estás despierto
disfruta lo más que puedas ahora que estás despierto
porque luego vas a pasar bastante tiempo muerto.
Destilando amargura y diciendo insensateces
destilando amargura y diciendo insensateces
las migas son del pan y del vino son las heces
te quedarás sin lengua si a todo intentas responder
te quedarás sin lengua si a todo intentas responder
y además nunca tendrás el as para matar el tres.

Juan C. dijo...

Bonita página, y bonita escritura, Bárbara. Si no te importa voy a hacerme seguidor tuyo.
Aunque no estoy muy de acuerdo contigo en eso de que cada uno seamos nuestro mundo completamente cerrado, creo que vivimos en tiempos raros nada más.
Seguramente si hubieras nacido en la Atenas clásica o en el Florencia durante el Renacimiento te sentirías nomás que una partícula sustancial, importante, pero partícula dentro de ese universo.
Me siento muy identificado por otra parte con tu amigo o amiga M.

... en fin: felicidades.

Sombras Chinescas dijo...

Quizás se le llama identidad porque lo que pretenden es hacernos idénticos.
No esta nada mal lo de pensar en uno mismo, y sobre todo por sí mismo.

Saludos.

Bárbara dijo...

Es inevitable hurgar, la preguntas se instalan sin llamarlas, BB. Pero eso no impide disfrutar de esta vida que, hasta qeu se demuestre lo contrario, es única. Besos.

La Granadella se llama esta calita, ISABEL. Y hay que ir temprano para verla así de tranquila. Besos.

Yo también lo creo, ÉLVIRA, será porque tengo interés en creerlo. Un besote.

ups, no entiendo lo que me dices, ANÓNIMO.

Soy rencorosa, FLAVIA, y recuerdo este invierno la envidia que nos dabas restregándonos tu verano austral por la cara, así es que no hay piedad. Cuídate mucho y abrígate. Un abrazo enorme.

Gracias HELLFORGER,haremos caso a la canción, todo lo que se pueda. Saludos.

La duda es la base de la cordura, STRONBOLI,cada vez tengo menos dudas de eso ¿?
Voy preprando el chorizo para la flagelación. De cantimpalo además. Petons.

Qué bien, MARTÍ, poderlo resumir en uan frase. Podíamos haber empezado por ahí y habernos ahorrado todo esto ;)vida, sudor y cala es ahora mi título. Un beso.

Así que dices que fue echando algo a la basura, ajá, significativo MUYSEÑORESMÍOS, no sé por qué pero significativo. Cuánta gente rara hay por el mundo, normales vamos quedando pocos. Besos.

Bárbara dijo...

De vidita, qué guay LUCÍA. Muchas gracias y un beso muy grande.

Pues ya estás invitado, MOREIRAS, el gintonic y el atardecer corren de mi cuenta!

Gracias, GIOVANNI, ideitas no más. hay que seguir esas pequeñas historias, a veces son las mejores.

Jaja, qué cabrito eres, NÁN, sí que soy cursi, pero me sale de foma natural, te lo juro, no tengo que esforzarme nada, lo que más me sale es ser cursi así que he de esforzarme en ponerme dura y pensar punk. Y qué miedo dan los inraros, qué miedo.
y ahora con permiso, voy a seguir colonizando tu tierra.

Mucho y excepcional escepticismo, RAÚL, por no llamarlo cinismo. Lo que puede hacer una coma...

Yo creo JOSEP, que lo del melocotón tiene categoría de axioma. Y que el tiempo no debería medirse en segundos sino en mordisquitos. Es precioso eso que dices. He visto a Violeta con sus gafitas nuevas y huele y sabe a melocotón. De los buenos. Y este año son buenos.
Que tengas un feliz viaje, y mucho cuidadito. Un beso, ya recompuesta.

Gran canción, FRANCIS, cuánto tiempo sin acordarme de ellos.

Hola JUAN. No creo que sea incompatible conocer nuestros límites, siempre difusos y cambiantes y sentirse parte de esto, sin caer en el egocentrismo y la autosuficiencia, of course.
Cómo me va a importar, todo lo contrario. Bienvenido.

Yo creo que por ahí va, SOMBRAS, es más fácil manejar un monolito que un montón de piedras. Saluditos.