martes, 6 de julio de 2010

Vida social

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El jueves fui a un concierto de Burguitos. Me encanta Burguitos. Es amigo mío Burguitos, aunque me gustaría igualmente si no fuera amigo mío. si no lo fuera, escucharía a Burguitos y querría que fuera amigo mío. Porque Burguitos es como un deslunado con todas las luces encendidas, como unas dunas peinadas, ardientes (no sé por qué digo esto).

Tiene talento Bruguitos, tiene coraje (parezco el Moreno) y resiste y se rinde a la creatividad. Destila esa clase de ternura rematada en guasa, ese sufrimiento transparente que se vuelve joie de vivre de alta graduación en su alambique particular. No conoce la timidez Burguitos cuando sube al escenario, pero es su compañera constante cuando se baja de él. (y… a estas alturas sabemos que nada es gratis). Levanta su soledad frente al público, la sostiene, y la hace girar sobre el eje invisible de su guitarra. Hay que tener cojones para eso. Ejerce una fuerza poderosa en directo. En mí al menos.

El jueves, en aquella terraza en medio de la nada, a la que se accedía por un camino de tierra en una noche-boca de lobo, en aquella terraza entre higueras, olivos y gintonics, -parecía que la tierra daba directamente los gintonics, no el enebro, sino el combinado brotando directamente de los árboles- , fui feliz durante hora y media. Tanto que apenas tengo nada más que contar.
Y además Burguitos hace estas cosas:




Y el viernes fui a la presentación del libro de Raúl, “Elefantiasis” (semana movidita para mi acostumbrada atonía social). Bueno, lo cierto es que no llegué a la presentación, me planté directamente en la cervecita de después y en las copas de más allá. Conocí a Alma, de pelo tan rojo como su entusiasmo, y Raúl me firmo un ejemplar con letra mimada.

Es curioso esto del blogomundi, de cómo las avanzadillas de la imaginación nos sacan ventaja, y uno llega después, siguiendo sus pasos, a conocer a alguien que ya conoce. Y ese alguien se le desdobla sin remedio en otros muchos, y se produce un cierto descuadre en el plano tridimensional, como si uno hubiera olvidado ponerse las gafas de 3D.
Es extraño. Raúl fue cazando a lo largo de la noche todas esas personalidades dispersas, sujetándolas por las riendas de su propia persona, consiguiendo acotar en él mismo a todos los Raúles de mi imaginación.

Y al final, todo encajó con un sencillo clic (como el de nuestro compartido Manara de adolescencia), y lo vi con nitidez. Alguien afable y cercano, alguien ya conocido. Lo pasamos bien.
A dónde van a parar esas otras personalidades anteriores imaginadas, esas otras voces, esos otros rostros, no tengo ni idea.
Le deseo mucha suerte con su libro, o algo mejor que la suerte.



24 comentarios:

Bárbara dijo...

No sé qué pasa que no salían los comentarios. He vuelto a colgar la entrada.

MUYSEÑORESMÍOS dijo:
Me alegro de que te hayas saltado los límites de tu "atonía social", con unos resultados tan agradables para ti y que, de paso, hayas conocido a nuestra ciber-amiga Pepa.
Besos.

Y NÁN dijo:
¿No es sorprendente, lo solos que parece que estamos, socialmente, y que luego, luego, haya personas, de una en una, que rompen trocitos de soledad?
Estás muy guapa.

Y yo digo que sí, que fue un placer conocer a Pepa, MSM.

Y que la soledad hace bastante compañía, querido NÁN.

Y que parece que últimamente hay un maldito complot informático contra mí.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

No sé si esto será cosa de virus, pero todo lo que escribí anoche, antes de irme a la piltra, ha desaparecido. Pues bien, repito más o menos lo que te decía: que me alegro mucho de que hayas alterado tu "atonía social"; sobre todo porque se te ve muy contenta en una ambiente literario, que debe de ser el tuyo,y con un cervezómetro (cerveza de un metro) ante tus fauces.

Besos con lúpulo

Bárbara dijo...

No sé qué sucede pero desaparecen los comentarios, los míos tambien... Intento arreglarlo.

Sombras Chinescas dijo...

Todo genio debe tener su punto de aislamiento. No se crea arropado por una pléyade de amigos y admiradores. Debe sentirse sólo, y también un poco infeliz.

Saludos.

giovanni dijo...

Ser feliz durante hora y media y no contar nada más, es puro placer.

Mi compañera fue avisado hace muchos años por un médico marroquí que dijo si no tomara en serio su consejo iba a tener elefantiasis. Fue la primera vez que escuché esa palabra.

Otra coincidencia es que mi compañera tiene una cita con una Alma (de apellido), un apellido poco común en Holanda.

Tu relato es una maravilla y me encanta tu humor.

Un abrazo

giovanni dijo...

Ya escribí un comentario y te lo mandé por correo, esto es sólo para ver si aparece...

NáN dijo...

Ha sido un problema global. Ahora ha aparecido uno mío en mi blog y el tuyo de las 13:04.

Por la mañana hice un comentario aquí que era precioso (je , jé, como ha desaparecido).

Ya lo recodaré. Me acuerdo que lo terminaba y después decía:

Estás muy guapa en la foto.

giovanni dijo...

Ahora leo tu último comentario en que Nán dice: Estás muy guapa.

Ya había pensado lo mismo, sin decirlo.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

En estos momentos estaba pensando en poner una nota en mi blog avisando de lo mismo, porque las respuestas que os he dado tanto en mi blog como en los vuestros no aparecían desde anoche. No, no me mires mal, que no creo que se trate de otro virus.

En fin, por lo menos no es cosa de mi aparato, debe de tratarse de un fallo del Blospot.

Besos

Gemma dijo...

(No te preocupes, yo estoy en las mismas. He ido a un foro y resulta que "están arreglando un problemilla de Blogger". Pues a ver si recupero yo también esos comentarios que no puedo publicar. En fin)

Y qué suerte, chica, conocer al Burguitos. Me recuerda un poco a Kiko Veneno, el Burguitos. Me gusta. ;-)
Un beso

Isabel Romana dijo...

Así que no estuviste en presentación propiamente dicha, sino sólo en la cerveza... Pues no sabes lo que te perdiste, guapa. Con todo, la cerveza fue estupenda y Raúl un tipo entrañable. Besos.

Isabel Romana dijo...

En cuanto a Pepa (que me la había dejado), también yo la conocí en ese acto, aunque la conozco como bloggera desde hace mucho tiempo. Tanto ella como su madre estuvieron geniales. Besos.

Araceli Esteves dijo...

A mí también me pasan estas cosas en las entradas o los comentarios, a veces se me duplican o no aparecen, o de repente desaparece todo y creo que ya os he perdido a todos para siempre, o que os he inventado y que en realidad estoy internada en un psiquiátrico y creo que leo voces. Me llevo cada susto.

Josep Vilaplana dijo...

“Justo al lado del gel….” –Bruguitos dixit- Esa es la proximidad, la compleja sencillez que le gusta a un servidor. Son gente que canta como si fueran en cercanías y que, sin apenas darte cuenta, pueden hacer que despiertes en Pontevedra. Nada sabía de él y haré por saber (“levanta su soledad frente al público, la sostiene, y la hace girar sobre el eje invisible de su guitarra…”, no se te ocurra, Bárbara, dejar de escribir!!!!!!).
Por cierto, yo pienso que esas otras personalidades anteriores imaginadas, esas otras voces, esos otros rostros, son una de las infinitas perspectivas, todos ellas ciertamente inciertas, que configuran el juego de las personalidades, las voces, los rostros (afortunadamente inaprensibles, invariablemente poliédricos). Todos ellas, más otras muchas cosas, van a parar al carretón con el que salimos de buena mañana para adquirir un poco de sol, un poco de pan; en fin, las cuatro cosas que necesitamos.
Un beso a los cuatro vientos, fuerte y claro, y que el verano te venga por bulerías.

BB dijo...

Qué gusto "verte" y conocer a Raúl a quien admiro profundamente.
Escribo rapidito, por si me borran.
Un abrazo y siempre estoy a la espera de tus relatos, tus experiencias. Me encantan. Estás guapísima en la foto.
Besos
BB

moreiras dijo...

Que crónica más llena de vida. Felicidades y un "caluroso" abrazo

Raúl dijo...

Me siento envidiado, no por lo bien que marcha el libro o por lo entretenida que resultó la presentación, sé que me envidían por la foto que has colgado. Sonrío.

Firmado: Por mi personalidad número 27.

NáN dijo...

Atónica gintónica, vuelvo a decirte que me enamora tu escritura. Cuentas una historia normal, tu asistencia al concierto de un amigo que si no lo fuera querrías que lo fuera, y dices de él que es "como unas dunas peinadas, ardientes". Yo no sé lo que le habrá pasado a Burguitos al leerlo, pero de mí no han dicho, ni de lejos, nada tan bonito y que llegue tanto, sin que entienda lo que dices.

Escribía yo en un texto sobre el poeta que, estupefacto, dice las palabras del vacío. ¡Esas son, exactamente, esas palabras!

Creo que he dado a entender muchas veces que la Humanidad es el signo claro de la incompetencia de dios. Pero hay muchas personas que, de una en una, son tan hermosas por dentro que le cantan las cuarenta a ese dios, que sin duda llegó a ese negociado por enchufismo. En la blogocosa os habéis reunido muchas, para mi consuelo. Y tú, desde luego, eres una de las top.

(Dicho sea todo lo anterior sin acritú y sin el menor ánimo de hacerte la pelota).

mi nombre es alma dijo...

Mi tan conocido entusiasmo por todo y por todos, y mi espectacular pelo rojo, se vienen aquí no a hablar de Raúl, ni siquiera a hablar de ti, chula que es una, vengo a decirte que me he acercado a la página web de una tal Irene Blasco y que le he robado con premeditación, sin ninguna alevosia y ahora no recuerdo si con nocturnidad, unas ilustraciones. Ya te contaré, cuentaselo.

Un placer enorme conocerte y sentir que nos conocimos de verdad

Elvira dijo...

Guapísima. :-)

Bárbara dijo...

MUYSEÑORESMÍOS, el ambiente literario me parece que es parecido a cualquier otro ambiente, pero con cervezómetro, todo sabe mejor. Besos con espuma.

No estoy segura de eso, SOMBRAS. No creo que haya que ser infeliz para crear, al menos no demasiado infeliz. Lo que viene a ser un genio, no tengo ni idea. Un abrazo.

Puro placer, GIOVANNI, algún ratito de esos pequeño y amable, ya no se aspira a más. ¿Elefantiasis tu compañera? pero qué raros son estos médicos. Gracias y un abrazo.

Era maravilloso tu comentario, NÁN, como todos los que haces, está un poquito más arriba. En fin, yo también me quedé con esa frase en mi inmensa superficiliad.

Sí, GEMMA, tiene un aire a Kiko Veneno, en lo cotidiano y en el ritmillo, y también físicamente. Un beso.

No, ISABEL, me la salté, no por propia voluntad. Y sí, fue un placer conocer en directo tridimensional a personas tan interesantes.

Bárbara dijo...

Por supuesto, querida ARACELi, no existimos más que en tu cabeza. Y no se está nada mal ahí.

JOSEP, Burguitos me inspira justamente eso, tal y como lo dices, algo que llega despacio y sin hacer ruido y te lleva lejos sin darte cuenta. El desconcertante amasijo ese que somos cuesta toda una vida desentrañarlo, me temo. Así es que convivan en paz nuestras múltiples personalidades, esperando eso sí, no acabar en un psiquiátrico. Me llegó el verano y ese beso que te facturo de vuelta ipso facto.

Fue un placer, BB. Fue divertido. Y hay que hacerlo todo rápido y sin prisa por si nos borran del mapa. Un beso enorme.

MOREIRAS, no sé por dónde andas, no sé lo caluroso de tu verano. Pero siempre traes calor por aquí.

Y a mí también me envidian, PERSONALIDAD 27, por la cerveza XL y sobre todo por la compañía. Tendremos que repetir.

No sé si Buguitos lo habrá leído, NÁN, precisamente uno escribe como si no existiera nadie entre el mundo y uno, y con la desvergúenza de pensar que el destinatario no lo lee. Y se escribe siempre en el vacío, para ver si nos devuelve algún maldito eco. Pero qué cosas más bonitas me dices, leches. Y yo voy y me las creo porque me da la gana, porque sé que las dices de corazón, sin intenciones ocultas.

Ya le chivo ese pequeño hurto ALMA entusiasta, seguro que le parece estupendo. El placer fue mío, sin duda. un abrazo.

Gracisimas, ELVIRA, se hace lo que se puede.

burguitos dijo...

Como'¿que soy como un deslunao con las ventanas abiertas?a no.....aunque si tu lo dices verdad sera ,muy bonito guapa muy bonito

burguitos dijo...

....a no ,como un deslunao con las luces encendidas,bueno lo que sea un beso fuerte