jueves, 24 de junio de 2010

Testosterona



Es difícil hablar de feminismo sin hablar de sexo. Es difícil hablar de cualquier cosa sin hablar de sexo. Es verano, qué culpa tengo yo…
Hablar de feminismo o de sexismo lleva inexorablemente a hablar de sexo puro, a cavar hasta su raíz genital, a pensar en penetrar o sorber, en violar o lubricar, en poseer o rendirse, en dolor o placer, en el dolor del placer.

Me interesa el deseo femenino, su recorrido sinuoso, su fragilidad, su dilución, su represión. Tengo interés en ello, como los capitalistas tienen interés en el Nasdaq, el DownJones o el Ibex 35. Todo es sexo y dinero al fin y al cabo. Y el flujo que los mantiene unidos es la tan denostada prostitución.

El único sexo limpio es el sexo por el sexo. ¿A dónde quiero ir a parar? no tengo ni idea, estoy desvariando pero sigo.


Yo quería hablar de sexismo y de sexo. De porno y de sumisión. De violencia. De placer y de control. De liberación. De masculinidad y de feminidad. De cómo los clichés se nos pegan al ADN, de cómo construimos nuestra identidad a partir de endebles caricaturas, de cómo los estereotipos del porno van salpicando todas las esferas de nuestra vida, de por qué a pesar de haber tantas mujeres distintas, en el porno siempre aparece la misma mujer.

De la sumisión, de la supeditación del deseo femenino al masculino. De la prevalencia de lo obvio, de lo enhiesto, de lo borboteante, frente a lo latente, lo difuso, lo fluido.
No es inocente, claro. Aunque no es el porno el culpable. De hecho habría que subvencionar la industria del porno, habría que nombrar honoris causa a todos los actores porno, porque son los seres más generosos de la tierra, entregados en cuerpo y alma al placer de la humanidad.

Es la identidad masculina y femenina tan estrecha la que produce asfixia.
Pienso que si yo pudiera elegir arma para esta excitante batalla que es el sexo, tal vez elegiría una única, potente y masculina. Por qué preferir un revólver, una daga y un puño americano si puedo tener un bazoka, fisiológicamente hablando, no sé si me explico... Claro que otras veces quisiera ser femenina.

Hace como un siglo escribí esto sobre la identidad.
Hoy no me acucia esa necesidad de definición. Hoy me siento bien entre huesos devorados.
Y exploto mi imagen y me exhibo sin pudor, ya lo ves. Y merodeo la belleza. Y me pinto los labios.
Soy ya lo que hay justo antes de ser mujer. Cualquier mujer, la sexy, la gorda, la fea, la frígida, la bizca, la bipolar, porque yo soy todas ellas. (esto ha sonado a Virginie Despentes, a plagio de Virginie Despentes).

Y Virginie lo explica mucho mejor: “El porno ha sido integrado dentro de la cultura de masas. Cuando pongo la MTV sólo veo guarrillas rodeadas de un imaginario claramente pornográfico. Lo mismo se puede decir de Gran Hermano y otros realities: a mí me recuerdan a la estética de cualquier porno. Fíjate también en las películas de acción de Hollywood: los primeros planos de genitales han sido sustituidos por primeros planos de armas. Tenemos que cargar con una segregación hipócrita promovida con severidad desde arriba. En 30 años hemos tenido que cargar con prohibiciones ridículas. Puedes mostrar cualquier cosa en televisión: muertes reales y simuladas, violaciones de la privacidad, guerra, sangre y tortura en las películas de terror, cualquier cosa excepto genitales. Los genitales masculinos están estrictamente prohibidos. Entonces es cuando entra Internet. La pornografía sigue viva, pero tiene que seguir siendo considerada como la más baja forma de entretenimiento. Tiene que hacerse sin dinero, sin promoción, sin debate público. Así todo el mundo se siente seguro y protegido”.



Revolución en el porno, revolución a través del porno, ya!!!
Y sigue diciendo Virginie, ahora acerca de la violencia: “La escena más chocante de Baise moi fue efectivamente aquella en la que Manu dispara una bala en el culo de un tipo en un puticlub. Esto me hizo mucha gracia. Se llegó a decir que amenazábamos la seguridad del Estado (¡). Sin embargo, si echamos un ojo a las películas más taquilleras de los últimos años, la mitad de ellas son películas de horror, complacientes y sofisticadas, en las que las mujeres son tratadas de forma sádica o brutalmente. Por el contrario, tengo la impresión de no haber visto nunca imágenes de hombres jóvenes desnudos, cubiertos de sangre que son tratados sádicamente por mujeres inquietantes.
El miedo no debe pasar al otro lado. El mensaje debe llegar a ambos lados: que las mujeres recuerden que están siempre en peligro, que son víctimas potenciales. Pero también que los hombres recuerden que están necesariamente del lado de los agresores, de la fuerza, de la brutalidad.
Me sorprende en España, cuando miro las noticias sobre violencia de género que aún nos movamos en la complacencia: “mujeres, mirad cómo sufrís, lo frágiles e impotentes que sois; hombres, mirad lo que sois, sois maléficos y tenéis el poder. Lamento no haber visto nunca a una mujer empuñar un martillo y hundirlo en el cráneo de un hombre. No creo que eso sea una incitación a hacerlo realmente. Pero se trataría de un mensaje simbólico importante: la brutalidad pertenece a quien empuña el arma”.

Beatriz Preciado por su parte aporta datos curiosos: un hombre puede ir a la farmacia y comprar pastillas para feminizarse, las mujeres toman alegremente estrógenos desde los 14 años y durante larguísimos periodos de tiempo pero no se puede comprar testosterona, hace falta la receta de un psiquiatra que dé cuenta de un trastorno de identidad sexual. El poder impide el acceso a la testosterona.
Da que pensar, ¿no?
Ella dice que la testosterona es como el viagra femenino, que te pone como una moto.

18 comentarios:

Anónimo dijo...

Pa que luego digan que todas las feministas son feas.


Guapa!!!!

Y ahora una cita de una peli muy divertida que vi el otro día en la tele ;
Dice un personaje ;
"Desde que llegué a este sitio no he visto más que mujeres guapas, perfectas ; los hombres en cambio son lerdos y babosos .¿Tú lo entiendes?"
Responde el otro personaje ;
"Estoy acostumbrada a eso; trabajé en TV" .
...
Firmado.

Buenafuente femenina

(Reyes)

....

Carlos J. Galán dijo...

Había una asociación en mi pueblo que cuando anunció una de sus actividades puso en grande en los carteles "SEXO" y cuando te acercabas el cartel continuaba con tipografía mucho más pequeña: "y ahora que ya hemos captado tu atención, V Campeonato deportivo de...". Yo he pensado que esto tuyo era un reclamo irresistible: veo en mi blogroll "Testosterona" y, sobre todo, veo tu foto al lado y a ver quién no entra rápidamente a leerlo... Bárbara, haces trampas por la audiencia, como las televisiones.
Ah, vale, qué que opino del post... :-) Ufff, como te ha dado por no ponernos una tesis facilita y desarrollarla, sino por sugerirnos mil ideas, nos complicas. Y más a los tíos que somos tan simples, como bien es sabido ;-) .
Determinados clichés están muy enquistados. Entramos mucho al trapo de los políticos de hacer batallas por cuestiones visibles y a veces menores, mientras perpetuamos de forma más desapercibida muchos estereotipos que están profundamente arraigados sin cuestionarnos nada. Tendremos una sociedad donde digamos "todos y todas" en cada frase, pero seguirán perviviendo modelos de dominación.
Bueno y se me ocurren muchas más cosas al hilo de tu artículo pero todas tan simples como ésta.
Besos.

Josep Vilaplana dijo...

Efectivamente, es verano incluso en Andorra (cinco grados a las siete de la mañana y a pesar de ello algunos hombres exhiben sus pectorales –también sus distendidos y alegres abdominales- en los andamios de un sinfín de obras sin futuro; las mujeres replican debidamente y hacen de la piel bandera ondeando como si el invierno no fuese a llegar nunca. Unas y otros enzarzados en un juego de plumas cuya ave no se ve; parada nupcial de una especie en vías de represión; un quiero pero no quiero, aunque tampoco se si puedo o si debo; un te deseo pero no quiero que pienses que te deseo; un tengo frío y a veces miedo pero no te lo digo para que me compres ese producto que ni siquiera tengo.
A mi corto y precario entender, el sexo es sólo una cuestión de buena educación; un buenos días pase usted primero y yo pasaré después; un sepa usted que su piel me merece todos los respetos; un si me lo permite, me encantaría provocarle un orgasmo a no ser que tenga algo mejor que hacer; un quiero olvidarme un ratito de mí centrándome exclusivamente en usted; una forma placentera de preguntar; una forma precisa de responder. Lo demás es sopita de sotanas sin sal, falta de higiene, poca ventilación de bajos, erotismo de caspa y tente tieso, estereotipos de tipos sin estéreo ni música ni nada de nada.

Por cierto, a mí el porno siempre me ha puesto un poco triste, o mejor, un poco tristemente cabreado (sensación similar a la que me producen las guías Lonely Planet). Sin duda se debe a que, como “voyeur” soy un completo desastre. Desde muy pequeñito he sido más propenso a viajar que a que me cuenten el viaje.
En lo referente a tu texto, Bárbara, no podía ser más inoportuno dadas las fechas en las que estamos (a los gatos que merodean la casa les tiemblan sus cuatro patitas de las noches que se pegan), pero no te lo tendré en cuenta y haré como si estuviéramos a principios de febrero.
Un beso sumido en una gran resignación.

jordim dijo...

El porno está en todo, y siendo un porno solo centrado en la mujer, (aunque sea siempre la misma), al menos eso sólo es tacto, sexo; lástima que el porno emocional también esté muy de moda, y que además sea mucho más aceptado..

Francis Black dijo...

La vida no es una peli porno , la gran perversión del porno es que revierte los tiempos , le dedica dos minutos a lo que en la realidad cuesta dos horas y dos horas a lo que se tarda dos minutos.

Hay una peli no porno sobre el sexo que es muy buena , Intimidad ,la vi en el cine hace años pero se puede ver on line.

http://www.labutaca.net/51berlinale/intimacy2.htm

strongboli dijo...

Pues si se tiene que hacer la revolución a través del porno, que así sea, ya que por otras vías (y esto no va con segundas) ya se ha visto que no es posible.
O sea que viva la revolución, el porno y el sexo.
(Ahora saco la pancarta a la calle).
Petons (...)

Sombras Chinescas dijo...

¿Qué me dices de instinto básico?

Y si hay algo que sea machista y vejatorio es el porno, quizás porque está orientado, casi en exclusiva, al público masculino.

Saludos.

Sexo en la Generalitat dijo...

Hablemos de sexo

Vídeo sugar baby love

http://www.sexejoves.gencat.cat/ics_webjove/es/video_baby.html

Se puede apreciar cómo el muchacho mantiene sexo con gente de su edad e incluso con adultos, a pesar de su voluntad, su cara de auténtico pavor mientras realiza todo tipo de cabrioletas sexuales con un hombre que bien podría doblarle la edad queda bien reflejada en el vídeo.

¿Educación para la ciudadana?

¿Información o educación?

¿La educación son de los padres o de papa gobierno?


¿El vídeo es erótico, informativo, pornográfico mmm educativo.... informativo..?

SE abre el debate.. jeje

Óscar Perdomo León dijo...

Tenés razón. En todo hay un poder.

Por otro lado, entre el erotismo y el porno hay una delgada línea. Prefiero el erotismo.

DAME UNA TREGUA: blog seductor. Preciosa bloguera.

NáN dijo...

Vaya pibón que estás hecho, Mari Bárbari. Otra prueba de que dios no existe; porque, de existir, en el formulario de entrada en el mundo, a la pregunta de "Prefieres ser guapa o escribir bien", no se podrían rellenar las dos casillas.

A mí el porno me aburre, creo que ya lo comenté una vez. Quizá porque estuve muchísimo tiempo traduciéndolo. O porque no le he echado ganas, o porque me convencen tus palabras "lo latente, lo difuso, lo fluido". Creo que es lo mejor de tu texto; y mi lado femenino, o mariconazo, dice "Sí, eso es, exactamente".

Soy un gran defensor del sexo adolescente y, como todo yonqui, me he pasado la vida buscando esos primeros chutes del desasimiento (cuando estás seguro de que follas con la divinidad). Pocas veces se consigue. Me parece que el sexo adulto trata más del asimiento y el control.

Raúl dijo...

Ya me he puesto "tontorrón". Yo no tengo cura, Bárbara. No la tengo.

Anónimo dijo...

No me hables, Bárbara de ponerse como una moto, porque entre tu texto, el calorcito caribeño de la tierra en que me hallo y esa foto que has puesto... eso, que mejor te contesto a la vuelta.

Besos a mansalva hasta la vuelta.

Juan MSM

Bárbara dijo...

jaja, REYES, así es o así era mejor dicho porque parece que ahora la tele se ha llenado de tíos cachas y recauchutados. ¿o no te has fijado?
Un beso y espero que disfrutes de esas playitas.

Me parto con el marketing de la asociación de tu pueblo, CARLOS. Y claro, hay que usar y abusar de todas las armas disponibles, sin olvidar el objetivo eso sí. Como dijo alguien por aquí, está demostrado que el 50% de los recursos invertidos en publicidad son efectivos, pero no se sabe qué 50%.
Me salió caótico el post, no es culpa tuya. Es justamente lo que dices, en esas pequeñas cosas que pasan despercibidas, ya sea por tabú, porque no se suele hablar de porno en el café, o por cualquier otra razón, es donde habría que hacer hincapié.

¿Verano con cinco grados, JOSEP? dios, qué mérito tienen esos gatitos... siempre debería haber cordialidad y educación en el sexo, y tras eso todas las salvajadas que a uno se le ocurran, pero con amabilidad y respeto, hasta en el sadomasoquismo. Lo cortés no quita lo caliente.
Y ya que estamos en febrero, un beso de carnaval.

Sí, JORDIM, por eso me gusta lo que dice Virginie, sobre cómo se reproduce la estética del porno en otros ámbitos de la vida, en los videoclips, en los realities, cómo cala en los productos de masas.

FRANCIS, me parece muy interesante esa idea de la perversión del tiempo, de la reconstrucción ficticia del mimso, que es lo que hacen en principio todo el cine, pero creo entender a qué te refieres. Aún no he tenido tiempo de ver esa peli, pero la veré y te cuento. Gracias.

Bárbara dijo...

¿A qué hora quedamos, STRONG, en la plaza Cataluña, perdón, Catalunya, con nuestras pancartas?

Pues no sé, SEXO EN LA GEN... ¿es ese el vídeo que tantas ampollas ha levantado en Intereconocmía? Yo no creo que el sexo sea una asignatura, no creo que pueda educarse en sexo, eso lo descubre cada uno por su cuenta. Sólo debería prevenirse sobre los efectos colaterales negativos, tanto el estado como los papis.

Gracias ÓSCAR. Yo tampoco creo que nada sea casual, es decir que sí hay un poder detrás. Y es difícil volver al erotismo cuando se ha cruzado hasta el porno, la verdad. Saludos trasatlánticos.

NÁN, seguramente mostramos lo que ya no somos o estamos a punto de no ser. Esta Mari Bárbari es una coqueta por una parte y por otra está deseando ser por fin fea y vieja para concentrarse en lo verdaderamente importante. ¿que has traducido porno? ¿eso cómo se hace? ¿novelas te refieres?
Dios existe, pero es como un funcionario vago de cojones que te deja marcar todas las casillas que quieras. Luego lo arregla con un simple silencio administrativo negativo.

No la tienes, no, RAÚL, pero hay una medicación que aplaca los síntomas. Ya te la pasaré.

No me extraña, JUAN, que hayas tenido que huir de España con el pedazo de virus que me has mandado... yo estoy mirando viajes a la Patagonia...
Pásatelo muy bien y disfrutaaaa.
Besos.

Bárbara dijo...

SOMBRAS, te salté en la respuesta, perdóname. Está instinto básico, sí, aunque sembrando la duda de si fue ella hasta el final.
No es sólo que el porno esté enfocado al público masculino es que repite unos clichés, una cortedad de miras sobre las masculinidad y la feminidad que creo también debe hartar al público masculino.
Un abrazo.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Ya he vuelto y me sigue pasando lo mismo que en otros lares: me resulta hablar de sexo ante esa mirada (eso es trampa), me es difícil hablar de lo que sea, atragantao como estoy… Perdona por la broma, aunque, como sabes, en toda broma hay algo de realidad. ;-) Sigue siendo verano… a ver si voy a tener yo la culpa ahora…

Tus intereses, sin duda, son mucho más saludables que los de los capitalistas.

Hablas de la denostada prostitución, de eso sí que no sé si me apetece hablar… quizá sí, me parece desproporcionada la persecución a que son sometidos/as, en relación con el mal que hacen, pero parece que continuamos en la cultura del velo negro y la represión a cualquier cosa placentera… luego nos quejamos de otros velos más textiles que los que quedan en nuestras formas culturales. (Naturalmente, como cada vez que me refiero a la prostitución, me refiero a la que se hace con toda la libertad y sin explotación de terceros).

Así que te interesa el “deseo femenino, su recorrido sinuoso, su fragilidad, su dilución, su represión”, pues bueno, si consigues descubrir algo, espero que seas buena amiga y lo compartas con quienes estamos peces en el asunto.

Sinceramente, aunque nunca he requerido los servicios de una profesional, no sé si “el único sexo limpio es el sexo por el sexo”, porque no creo que haya nada sucio en ninguna de sus prácticas… por lo menos para quienes no buscamos recompensas celestiales. Pero como es un asunto en el que las restricciones se nos han incrustado a fuego vía “educación”, no hay más remedio que aceptar cualquier otra forma de enfocar el asunto. Somos animales de costumbres, al fin.


Bueno, bueno… tú querías hablar de muchas cosas, quizá demasiadas para lo que es una entrada de blog… y tal vez, hasta para un libro… así que continúo leyéndote y te iré contestando en la medida de mi escasa sabiduría sobre un tema tan complejo.

De lo de nombrar honoris causa a los actores pornos: ¡Nanay! Encima de que nos hacen babear de envidia, honores: nanay; por ahí sí que no.


Y más nanay a tu elección de armamento; ya te vale con lo que tienes, no te imagino de otra manera.

Me parece que el porno, como el deporte, no son para verlos en un sofá, por muy del corteinglés que sea. O sea, que ahí tampoco estamos de acuerdo; vamos, que nanay.

Bueno, ahora el que no sabe qué más decirte soy yo, porque así, recién llegado… pero como te dije que te contestaría a la vuelta, pues eso.

Besos estivales.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Bárbara dijo...

El sexo por el sexo, porque a dos les apetece sin más, no para enamorar, ni para someter, ni para llegar a fin de mes, ni siquiera para intimar, a eso me refería por el sexo más limpio.
Y no es incompatible hacer deporte y ver deporte, a veces a uno le entran ganas de practicarlo sólo de verlo, yo siempre que veo las olimpiadas me entran unas ganas de correr y de dar saltos...
Besos de vuelta. (qué duro volver, eh?)