jueves, 3 de junio de 2010

Estupor

Recuerdo una escena de Terciopelo azul en la que Laura Dern descendía la típica escalera americana mientras hacía pucheros, pucheros reales, con mocos malabares descolgándose impúdicos y cara de me importa un bledo la cara que pongo porque estoy des-con-so-la-da. Era una de las escenas finales de la peli, en la que se condensaba toda la carga dramática, y Laura lloraba, lloraba como una chiquilla, cocinando en ese último puchero la pérdida definitiva de la inocencia y blablabla. El público del cine estalló en risas, se carcajeó violentamente ante las realistas muecas de dolor de Laura.
Yo contuve la respiración con estupor.


Y luego están las pelis de Tarantino. Mientras al tío le meten un tiro en la pierna, un tiro de autor, pura violencia de qualité, y él sabe que está jodido y tú sabes que está jodido porque él eres tú, porque tú eres él que para eso has pagado 7 euros, mientras- digo- los sicarios sueltan EL CHISTE con mayúsculas y el público en bloque se descojona.
Yo no. Yo estoy jodida, yo me voy a morir, y me duele la pierna y me desangro, me desangro con estupor.

Y también están las pelis porno, en las que la chica se traga hasta el fondo un miembro, digamos considerable por no decir descomunal, mientras le sujetan la cabeza con fuerza, aporreando su glotis sin piedad y, derivado de ello, a la muchacha la acometen unas lógicas arcadas y aún así sonríe, pícara, los ojos vidriosos y el gesto de disfrutar mucho con sus arcadas. ¡Qué placer provocan las arcadas!, ¿Quién no ha alcanzado el séptimo cielo a través de unas arcadas?
Más estupor.

Y están los toros, que si hay que matar se mata, toros, vaquillas, senadores vitalicios, periodistas deportivos, analistas bursátiles y lo que haga falta, que una es tan defensora de la vida como de la muerte, ¿pero hay que disfrutar con ello?
Más estupor.

No sé qué quiero decir con todo esto, ¿que todos ellos están enfermos y yo no? No creo, yo sería capaz de una crueldad mayor, una crueldad argumentada, extrema y razonada. Sería capaz de matar. ¿Que padecen esquizofrenia emocional? ese cromo también lo tengo. ¿Que se les diluyen las fronteras entre el dolor y el placer? Las mías son tan inciertas como la franja de Gaza. ¿Que vivimos en una sociedad psicopática? Estupor y más estupor.
Realmente no sé qué quiero decir con todo esto, ¿podrías acabar tú este post?…

20 comentarios:

Estelle Talavera Baudet dijo...

Hay una cita que me pirra, Bárbara. Creo que así podrías terminar el post:

“(…) El universo entero estaba loco; no era más que un disparate extremadamente raro. (…)”

JACK KEROUAC, On the road.

Y esta otra... en fin, tú juzga:

“(…) Sobran cuervos. Es difícil ser ángel
y fétido pájaro de la muerte.
Eso que sobra en el mundo son cuervos, cuervos,
mezcla bárbara de risotada y mecanismos. (…)”

RAFAEL TALAVERA, El vuelo (Gran Angular).

NáN dijo...

1 Pues como soy disléxico y tonto, y hablo del Gueto de Varsovia para hablar de la Franja de Gaza, lo termino cambiando el orden de las dos últimas letras y acudiendo a la cuarta definición del diccionario:

Estupro:
4. m. Antiguamente, coito con soltera núbil o con viuda, logrado sin su libre consentimiento.

Y me explico, "antiguamente" (entre el nacimiento y los 16 años), todos hemos sido solteras núbiles o viudas, nos han "logrado" sin nuestro consentimiento y hemos aceptado nuestro papel en la Historia: burlarnos de los "logros" sobre los otros, para que parezca que estamos por encima de eso.

Como suele terminar Flavia Company algunos relatos: "De ahí".

1a Y sigo: algunos tenéis/emos la rareza de la empatía, de ver personas en lugar de muñecos. Así que los demás están esperando cualquier traspiés, para decirnos "ya te lo había advertido".

1b Y paro. Lo contó muy bien Amelie Nothomb en una de sus mejores novelas: Estupor y temblores.

Casilda dijo...

Pues para mi que si, que estamos enfermos . enfermos de violencia , el como hemos llegado a esto no lo se pero yo misma me he vuelto muy violenta porque cuando veo algunas cosas mi reaccion no es decir que barabaridad o llevarme las manos a la cabeza , tengo una reacción violenta interior de la que tardo en salir con bastante estupor tambien ...
Un abrazo

Vicent dijo...

No.

Reyes dijo...

No leas a Irvine Welsh .
O mejor sí .
Verás que la mayoría de la gente no siente estupor.
Se incluyen cascos azules , cooperantes , monjes y camareros.
Representantes de la ONU , economistas, madres petardas de niños en edad escolar .
(Casi ) todos.
Pero no deberías hacerte daño mirando pallá.
O sí.
Quién soy yo.
Haz lo que quieras.
Besos.

BB dijo...

Pues, yo estoy como tú, no salgo del estupor y no dejo de sentirme como un pájaro en un desfile, como dice Sabina, como que no pertenezco, como que sobro, porque me niego a aplaudir, porque sólo
escucho el sonido de otro tambor...
Genial, amiga
Besos
BB

Martí dijo...

Nos insensibilizan ante la violencia a fuerza de repetir una y mil veces ciertas imágenes, y caemos en la trampa. Y luego leemos comentarios como el del embajador de Israel en España ante el asalto pirata que han protagonizado: "Sí, 9 personas han muerto, y 155 en el ataque de la India. ¿A quién le importa?" y aquí no pasa nada. Eso tuyo se llama pasmo ante el dolor ajeno y únicamente pueden tenerlo quienes tienen una sensibilidad como la tuya, el ejemplo más claro está en lo que escribes y cómo lo escribes.

M. dijo...

El final Annie Hall viene bien para casi todo:

Un hombre visita al psiquiatra y le dice:
-Doctor, mi hermano está loco, se cree que es una gallina.
-Pues enciérrenlo.
-Lo haríamos, doctor, pero necesitamos los huevos.

Pedro Herrero dijo...

Según mi diccionario, estupor significa, en sentido figurado, asombro o pasmo. Pero en medicina describe la disminución o paralización de las funciones intelectuales. Ya ves tú, qué contrasentido. La lucidez de tu razonamiento se basa en el estupor que te provoca la pérdida de sensibilidad colectiva. Por si acaso, no vayas al médico. En un programa de radio que dirigía (hace años) Ramon Trecet, oí que lo único que vale la pena en esta asquerosa vida es la búsqueda de la belleza. En mi opinión, la belleza debería ser lo único que nos dejara estupefactos.

NáN dijo...

"La vida es increíble". Recuerdo que le oí esa frase a mi madre, cuando tomaba una infusión en el mirador con la tía Piti, hermana soltera de mi padre que vivía con nosotros, mientras yo hacía el estupefacto por ahí con una chapa lastrada con vela fundida, como si no me enterara de nada.

"Pues no te la creas", respondió Piti. Un fenómeno de tía. Me puse mentalmente de su parte, como casi siempre.

Pero es increíble. Estaba hace un rato trasteando con la excelente antología de Pellicer y Valls en Siglo XXI sobre el cuento español actual, leyendo a los autores en desorden, y me encuentro el de Manuel Moyano, un tío que es un poquito mayor que tú y mucho más joven que yo, pero que tiene ya un montón de libros publicados (vergüenza nos debía dar, a ti y a mí), y por el relato que leí, con merecimiento.

La poética que los antólogos obligaron a escribir a los autores, la empieza así:
«Lo que nos diferencia de los restantes seres vivos es el estupor».

¿No te parece lindo?, que diría una argentina cursi.

A mí no.

Porque después de lo que te has esforzado en conseguir, alto, claro y fuerte, que se sepa que el estupor es cosa de unos pocos infames, va ese tío y califica de "restantes seres vivos" a todos los no humanos, dejando como estupefactos a todos los bípedos.

Muy mal, Moyano, muy mal.

Bárbara 1 / Moyano 0.

Josep Vilaplana dijo...

Un trozo no muy grande de chocolate negro (70%) y un vaso de agua fresca, que no fría. Poco a poco el estupor flaquea y cede algo de espacio, en realidad muy poco pero suficiente, para que en ese hueco se arrebuje algo parecido a un cansancio vestido de orgullo y quietud. Sin más esperanza que la noche pienso en la dudosa necesidad de pensar; pienso que hay gente que debería ejercer su derecho a medio voto, o tal vez a un cuarto (la democracia parte de una falaz mentira); pienso que las arcadas somos nosotros (asco y estupor) y el hijo de la gran puta que embiste cabalgando su desprecio, ellos; pienso que en el arte del toreo no hay crueldad alguna, ya que un senador vitalicio ha nacido para eso y no para ser sacrificado en los medios de comunicación; pienso en lo mucho que me gustaría, Bárbara, enviarte el olor de la menta que la lluvia de esta tarde ha hecho levantar el vuelo -pájaro levísimo aleteando en lo necesario- (me desmiento, no enviarte sino ofrecerte esa verdad lo más cerca posible de tu risa); pienso que afortunadamente no sabes lo que quieres decir, sólo sabes sin saberlo lo que sientes, y eso, sin duda, es mucho sentir.
Dicho esto, me voy al huerto y con tu permiso te llevo conmigo para que veas con que arrojo se han puesto a crecer las lechugas (tal vez sea por esa costumbre que tienen de estarse quietas y no leer la prensa a diario).

Antonio Aragues dijo...

El cantante Caetano Veloso le dijo un día al gran Eduardo Galeano.
"Desengáñate, Eduardo; visto desde cerca, no hay nadie normal"
Saludos

mi nombre es alma dijo...

El hombre (y la mujer) vive en estado de estupefacción permanente.

Isabel dijo...

Yo emparejaría al estu...ese con el asombro.
Porque me sigue asombrando que junto a todo lo negro, feo... que impregna nuestro nadar diario, si te empeñas en dar brazadas aparece también lo agradable, bello...
Y sólo esto me hace seguir nadando contra corriente.

Besos

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

"... y esto no se acaba así…"


Besos.

strongboli dijo...

Vale, acabemos:
"En fin, que más vale estar en permanente estado de estupor que cometer estupro con un colibrí mayor de edad en pleno vuelo".

Bárbara dijo...

Tiene razón Talavera, ESTELLE, se asemejan (¿nos asemejamos?) a cuervos. ¿Es pariente tuyo Rafael?

Ay, NÁN, me ha enternecido el coito con viuda sin su libre consentimiento...
¿Antiguamente? yo todavóa no he dicho que sí, en todo caso digo más. ¿Leo a Amelie? siempre me fio de tus recomendaciones femeninas.

CASILDA, mejor un poco de violencia que deprimirse o autoflagelarse. Yo voy practicando mi pequeña violencia, controlada y pequeña, pero violencia. Besos.

VICENT, eres tan cruel conmigo como Hopper con Isabella...

¿Lo leo o no lo leo? Ya sabes REYES, que si no se debe mirar, se mira, casi por ley. Un día te diré quién eres tú. Besitos.

Yo a veces oigo hasta un tam tam.
Gracias, BB y un beso.

Si estas pequeñas minucias me casuan estupor no te quiero ni contar, MARTÍ, lo que me provocan estas noticias. Puro estupro! Vamos a por la 3ª guerra mundial, sin complejos. Gracias por lo de la sensiblidad...

Buenísimo M, buenísimo ese final. Y tienes razón, sirve tanto para un roto como para un descosido.

Bárbara dijo...

Sí, es curioso PEDRO, el asombro tiene algo de paralizante, se ralentiza el mundo. Como cuando uno se queda traspuesto, con la mirada fija pero sin ver nada porque lo está viendo todo.
Lo mismo pensaban los griegos de la belleza. El problema es que tampoco es fácil explicar la belleza, cabe todo en ese concepto.

Es que me da que como árbitro eres un pelín casero, NÁN (y más te vale, porque pienso seguir sobornándote). Es genial tu comentario, y tu tia Piti, también genial. Y no digo más porque no voy a estar a la altura.

Hay muchas recetas contra el estupor, cada uno tiene la suya, JOSEP. Yo voy más allá y a algunos no les daría ni un cuarto de voto. Qué gran dictadora sería yo si me dejaran (lo cual es tan contradictorio como decir si me votarán). Oye, que me quieres llevar al huerto, así como quien no quiere la cosa... Lo cierto es que traes tu huerto cada vez que te asomas por aquí. Un beso de lechuguina.

Cierto, ANTONIO, sólo uno mismo. El otro día alguien me dijo, tú, como eres tan rara... y yo pensé, justamente con lo normal que soy yo...

Y la mujer, y la mujer, ALMA. Un abrazo.

Supongo que sí, ISABEL, que todo tiene su reverso y su agridulce. En cualquier caso, dejar de nadar, nunca. Besos.

Vale, MUYSEÑORESMÍOS, prometo no acabar más así. Un besote.

Vale, STRONG, lo admitimos como final. Petons.

Vicent dijo...

Jajaja Barb, tu crees?

Bárbara dijo...

Claro que no, Vicent, tú eres aún más cruel. ;)