martes, 18 de mayo de 2010

Halabras y eslabras

El otro día entré en el estanco y el estanquero estaba almorzando. Un bocadillo de Nobel, le pedí. En serio. Padezco dislexia oral. Sólo oral, escribo lo que quiero pero las palabras me dicen. Es decir que digo lo que ellas quieren, que se me refocilan, se revuelven, se promiscuyen en mi boca, si serán putas. (tampoco existe promiscuir o promiscuirse, ¿pero quién ha escrito este diccionario?)
Nos descojonamos el estanquero y yo, claro. Me expendió mi paquete de Nobel y aún se reía, echando miguitas por la boca, cuando me fui.


Dislexia oral.
Yo creo que eso les pasa a algunos políticos, que se ponen nerviosos y dicen justo lo contrario de lo que quieren decir. Para reducir el déficit público, pondremos en vereda a esos 1440 ricachones que poseen el 80% del PIB para que os den un respiro. Pero zas, la lengua se les traba y bocadillo de Nobel: para reducir el déficit público, os pondremos a cuatro patas con una emulsión de vaselina al 5% en el ojete para que los 1440 os den por el culo. Y sin jadear.
[Cayo Lara no tiene dislexia. No sé por qué no lo vota más gente a Cayo, ¿por qué no lo hacen emperador a Cayo? No se puede decir más claro en la entrevista del domingo en El País, qué país. Estoy por montar el PFOE (Partido Financiero Obrero Español), seguro que tiene un éxito brutal entre los trabajadores.]

E. dice que pronto sólo nos quedará la lucha armada. Dice, provocándome: a este paso me hago chavista. Yo, sin inmutarme, como una maja distendida en el sofá. O estalinista, contraataca, sopesándome con el rabillo del ojo. Muevo una ceja con un atisbo de sorpresa, sólo una.

Pero volviendo al tema, no vayamos a creer que lo que se dice y lo que se escribe están hechos de la misma materia. De hecho, no deberían llamarse palabras así a lo bruto, abarcando a tontas y a locas. Las palabras habladas deberían llamarse, que sé yo, halabras, y las escritas, eslabras, para distinguirse claramente unas de otras.

Por supuesto que hay una leve correspondencia entre el lenguaje escrito y el hablado, pero es exactamente la misma que hay entre los palitos de cangrejo y el cangrejo, entre las pelis porno y el sexo, entre la guerra de almohadas y la 2ª guerra mundial, entre el mosto y el vino, entre Carmen de Mairena y Scarlet Johansson, entre… creo que ya ha quedado claro, que más va a ser tautología u/o gilipollez.
Son idiomas distintos en suma, pertenecen a territorios distintos, a países distintos, a mundos distintos, a universos distintos, a galaxias distintas, ¿Qué iba después de la galaxia?

Las palabras escritas son como los vestidos metafóricos que les tapan las vergüenzas a las ideas. Ropajes que las cubren resaltando sus formas, tornándolas más sugerentes, descubriéndolas en definitiva.
Las palabras habladas sin embargo desnudan conceptos, están hechas de detalles útiles para la vida cotidiana, sirven para que te vendan pan, tabaco e incluso ambas cosas al tiempo. Sí, también sirven para declarar el amor, para provocar el deseo, para soterrar el remordimiento pero no lo hacen por sí mismas, son meras comparsas. Todo eso podría conseguirse sin palabras. Se dicen tantas cosas interesantes callando.
Pero una novela sin palabras, qué sé yo, es como menos novela. No es novela en absoluto. Esto va a ser una perogrullada (hay una figura retórica pero no me sale el nombre) u/o gilipollez.
Y como la palabra escrita no sirve de mucho en este mundo real, tiene que crear su propio mundo en los libros.
La palabra hablada o halabra a partir de ahora (esto recuerda a esos sesudos escritos teóricos), es sin embargo mucho más dependiente. De un contexto, de un gesto, de un tono, de una emoción, de un interlocutor.
Si hablas solo, te internan en un psiquiátrico. Si escribes solo pueden llegar a darte el Nobel con el que, a poco que te pongas, puedes rellenar un bocadillo distinto el resto de tus días. Bocadillo de Nobel.
Esto viene a ser una estructura circular, palindrómica (tampoco existe) u/o otra gilipollez más.
Y ahora me voy a callar para decir cosas verdaderamente inteligentes.

23 comentarios:

Jaht dijo...

De acuerdo contigo y con Cayo Lara.Y si tuviera la situación de los ocho millones de españoles por debajo del nivel de pobreza, estaría de acuerdo con E., en lo de la lucha armada y Chaves; no solo por convicción, también porque al comparar actuaciones políticas y líderes no salimos nada beneficiados.

Pedro Herrero dijo...

Dichosa tú, que puedes callar para decir cosas inteligentes. El común de los mortales no consigue ser inteligente ni siquiera teniendo la boca cerrada. También envidio que puedas entrar en un estanco, aunque tus palabras se coman el humo que todavía no has provocado. Yo, que tengo una orden de alejamiento de ciertas presuntas (aunque confesas) malas compañías, tales como Craven, Rohtmans, 555 o Benson Hedges, me creo inteligente por abstenerme de caer en la tentación, más líbranos del mal. Pero luego entro en un supermercado y me reprimo las ganas de pedir un cartón de solomillo.

Por cierto, creo que después de una galaxia viene un agujero negro. Algo que parece tener una energía imposible de domar. Como ocurre con tus palabras, que personalmente considero tan inteligentes como tu silencio.

Un beso.

Isabel dijo...

Esta bien eso de callarse y hacer callar, a veces le quito el sonido a la tele, pero siguen diciendo lo mismo y es que la comunicación no verbal es fuerte.

Podías elaborar un diccionario, a ver si se entienden mejor la palabras. Estas nuevas son muy explicativas.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Un placer leerte.Como siempre.

Gracias y besos.

NáN dijo...

¡Oído cocina!

**********

En el comentario anterior mentí a ignorantias, porque de Perec solo tengo cultura de Almanaque de esos de hojas que vas quitando una cada día. Recurro al Superalmanaque Wikipedia para poner los acentos sobre las verdaderas íes:
"La disparition (La desaparición) (1969): es una novela de intriga, escrita en forma de lipograma, donde no aparece ni una sola vez la letra E, la vocal más frecuente en el francés (marca del femenino, por ejemplo). Las traducciones de esta obra respetan la restricción, así la versión castellana (titulada El secuestro) no incluye la letra A, por ser la letra más usada en este idioma."

Vicent dijo...

Me ha encantado este post, de los mejores que te he leído.

NáN dijo...

Creo que lo has intentado, pero te ha vuelto a salir bien. Me cachis en la píndola del araucano. El desastre hay que trabajarlo más, mi querida Bárbara.

Anónimo dijo...

:)))
¡Gansa, más que gansa!
:)))


Entonces de sexo ni hablamos ¿no?

(que quedaría pelín diferente si fuera entrecomillado o como pie de la foto).

Espero que E. no se preocupe, son sólo eslabras ¿Eslabras, eslabros? ¿naturales de Eslabria, supongo?



Y no se trata tanto de palabras, sino de escrituras no orales, no hechas para ser recitadas, más próximas a lenguajes no verbales: no es el ejemplo, no sigue lo que predica.

Antonio Aragues dijo...

"Las palabras escritas son como los vestidos metafóricos que les tapan las vergüenzas a las ideas. Ropajes que las cubren resaltando sus formas, tornándolas más sugerentes, descubriéndolas en definitiva.
Las palabras habladas sin embargo desnudan conceptos, están hechas de detalles útiles para la vida cotidiana, sirven para que te vendan pan, tabaco e incluso ambas cosas al tiempo. Sí, también sirven para declarar el amor, para provocar el deseo, para soterrar el remordimiento pero no lo hacen por sí mismas, son meras comparsas. Todo eso podría conseguirse sin palabras. Se dicen tantas cosas interesantes callando."

Excelente. Brillante disquisición. Me h encantado la diferenciación que haces entre lo escrito y lo hablado. Te felicito, sinceramente.
Saludos
Antonio

Casilda dijo...

Pue me leo la entrevista del Pais y efectivamente hay que tener mucho cuidado con lo que se dice y sobre todo si lo que se dice encima despues alguien lo escribe .
Hay que salri de los despachos , por mucho retarato del Che que se tenga en ellos estan muy lejos del asfalto .
A mi eso de traicionarme la palabra con el pensamiento me pasa mucho, tanto que hats tengo miedo de que empiece a pasarme en el trabajo . Por ahora se queda en cosas cotidianas como llamar al ginecologo y decir que pido consulta para un empaste ...
Un abrazo

Josep Vilaplana dijo...

Irreverente, me lanzo a versionar al enorme Poeta: de diez mil cabezas, casi todas asienten y un par de ellas transfieren. Y es que después de las Galaxias tal vez nos encontremos de nuevo con las levísimas violetas, pero sin duda, entremedio de tan incomprensible y fabuloso recorrido, hallaremos las inmensas haciendas donde se cultivan, desde tiempos inmemoriales, la codicia y la estupidez transgénica (¿cómo habrá permitido Él semejantes desvaríos?).
En lo referente a decir callando, mi mula al respecto sabe mucho y tanto (hermética ella, come hierba y parece que nada sabe, pero intuyo que, sabiendo todo lo que hay que saber, calla y espera a que yo felizmente me desaprenda). Ni “eslabras” ni “halabras”, sólo “mulabras” que según parece es un decir tozudo y sin fisuras.
Mi querida Bárbara, ¿una novela sin palabras?...creo que no sólo es posible sino inevitable (un desvarío: la cosa/materia novela –sus células, por decirlo de algún modo- habitan en esos espacios en blanco –agujeros blancos- que lo posible puso entre sus “eslabras”).
Corro a preguntarle a la mula si cree que ando en lo cierto.
Un besolabra (beso hecho de palabras a falta de algo mejor).

Bárbara dijo...

JATH, lo malo de las comparaciones es cuando uno no está ni a un lado ni a otro sino en mitad de camino. Se hace difícil a veces estar en el medio, y no me refiero al centro, cuando las cosas se radicalizan así.

La verdad es que últimamente callo poco, PEDRO. Tuve mi época de muda, pero pasó. Y también he de decirte que fumo poco, apenas un par de bocados de Nobel al día. Pero es que a mi las prohibiocnes me provocan deseos irrefrenables de delinquir así es que me limito a dosificar mis pecados. Un beso.

Es increíble lo de la tele, ISABEL, no dicen lo mismo, dicen mucho más y a veces dicen todo lo contrario. Con eso hay que quedarse, pienso. Lo del diccionario también me lo pienso.

De nadas, MUYSEÑORESMÍOS. Besos y a mandar.

No me lo puede creer, NÁN, pero ¿por qué demonios se harán estas cosas, qué mal le ha hecho la e al mundo? Más le hubiera valido arrancarse a bailar una rumba catalana (sin es). Y ya me lo trabajo, ya, mi propio desastre, lo malo es que hasta eso lo hago de forma desastrada.

Feliz me haces, VCIENT. Gracias.

Bárbara dijo...

No, ANÓNIMO, de sexo ni hablamos, pero eslabramos todo lo que quieras. ;)
Y sí, hay un terrritorio fronterizo que se dsiputan Eslabria y Halabria, esas palabras escritas para ser recitadas. ¿eslhabrias?
Es bonito ese código de la piel pero tienes razón, no predica con el ejemplo, no, no,no.

Pues muchas gracias, ANTONIO. Ahora pienso que lo he escrito sólo para que te gustara. Saludos.

No sé si te entendí bien, CASILDA. ¿Cayo Lara ha de tener cuidado con lo que dice él o lo que dicen los otros?
jajaja, espero que te pusieran el empaste en el sitio correcto. Un abrazo.

¿quieres decir, JOSEP, que tras las galaxias, vienen las violetas y todo vuelve a empezar?
Tú sí que sabes, departiendo con tu mula. ¿En serio tienes mula? Jo, me estás dando una envidia totalmente insalubre, mula, huerto, 53 perspectivas.
La mula y yo (no sé si hay alguna diferencia) te decimos que andas en lo cierto.
Besos, con todas la letras.

Josep Vilaplana dijo...

¿De veras quiere usted conocerla? Sumérjase en la siguiente web: ensentidofigurado.com; clique en: conócenos (o algo parecido) y vuelva a clicar en mi nombre/ficción. Si el proceso ha sido satisfactorio, aparecerá una imagen de ambos (de la mula y un servidor me refiero) rindiéndonos mutua admiración y pleitesía.

Araceli Esteves dijo...

De verdad, Bárbara, no entiendo como no se pelean por ti para contratarte de columnista. ¿Puedo contar con tenerte en nónima si algún día monto un periódico?

Olga B. dijo...

Hacer reír con estos temas y ponerlos tan claritos como un bocadillo de nobel tiene muchísimo mérito, chica.

Lucía dijo...

Me ha gustado muchíííísimo tu entrada. Muy buena y divertida.

Beso grande - y este si con toda las letras-.

NáN dijo...

Un día de estos, si me voy a pasear por El Retiro, me paso por la RAE y pongo una queja en tu nombre. Y les pongo la cara como un palíndromo, que no se sepa qué el el pelo y qué la barba.

BB dijo...

En estos días escucho halabras que se escapan sin medirse, sin saber su contundencia, que luego son recogidas y tergiversadas.
Las eslabras, quedan ahí, como esos niños no deseados, frutos de algún desliz, señalándote.
Cayo Lara sabe lo que dice. Lo saben todos los españoles, por desgracia.
Lo más triste es no poder arreglarlo fumándose un Nobel...
Besos
BB

Bárbara dijo...

Estáis guapísimos los dos, JOSEP. Y esa biografía, falsa como todas las biografías, ha ido mejorándose, sin duda (¿en un banco???). Un beso con interés fijo.

Yo tampoco lo entiendo ARACELI, ¿por qué no se pelean los periódicos por mí, por qué no se pelean todos los hombres del mundo por mí, todos los perros del mundo?
cuenta conmigo ;)

OLGA, mérito lo que tu haces, maja. Un abrazo.

Me alegrisisisímo, LUCÍA. has hecho lo mismo que yo, un beso con todas las letras y se han quedado letras por el camino. El beso no, el beso ha llegado intacto. Otro para ti!

Jajaja, NÁN, ¿me lo prometes? Lo que daría por ver tu cara de palíndromo...

Es lo bueno de las eslabras, querida BB, que se reinterpretan por los siglos de los siglos, amén.
Hace falta más sentido común, aquí y en todas partes, supongo. Fumando espero...
Un besazo.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

¿Fumando espero?... No sabes lo que has hecho: ¡¡¡insinuarle una canción a BB!!!! (se las sabe todas, lo sé bien: estás perdida).

;-)

Besos.

Bárbara dijo...

Qué foto más guay, MUYSEÑORESMÍOS. Y si hay que perderse por BB, se pierde una...

Anónimo dijo...

¡Anda que no elegiste bien el nombre del blog!

¿Todo bien BB?

Ya ¿ni eslabrar un poquito, mademoiselle?