martes, 2 de marzo de 2010

Hoy me siento fragmentaria

Aprovechando la ciclogésis explosiva que este fin de semana pasó por nuestro país, terminé mi novela, si es que a deslizar un puntito al final de doscientas dieciséis páginas se le puede llamar terminar. La sensación que dejó el paso de la borrasca era perfectamente lamentable ayer, desolación y vacío, futilidad y bruma. Pero hoy ha comenzado a escampar y un frío solecito se abre paso entre las nubes a puñetazos.

Me entreno duro para ser escritora. Hago Pilates y aerobic. Ejercito mis abdominales para conseguir un vocabulario dúctil, preciso, pero sin ostentaciones, sin llegar a marcar la tableta de chocolate. Ejercicio aeróbico para exudar argumentos. Steps para que suban y bajen las metáforas. Quiero ser la Jane Fonda de las letras. La respiración profunda del Pilates evitará los dolores de sintaxis, mi esqueleto estará fuerte y elástico, el equilibrio de mi centro le conferirá el ritmo adecuado a la acción.

Lo cierto es que apenas llevo un mes de aerobic y soy incapaz de coordinar brazos y piernas. Esa palmada a destiempo, solitaria, vergonzosa, es la historia de mi pequeña infamia. Me siento tan torpe.
Empiezo a notar, no obstante, los primeros efectos. El otro día empleé la palabra acíbar para referirme a una col de Bruselas, y en la cafetería, exclamé: ¡vaya algazara están montando las de la mesa de al lado!
Ahora entiendo que, siendo cerebralmente limitada, se puede ser muy feliz, siempre y cuando puedas seguir la coreografía.

Decía Josep que escribir es jugar a esconderse para que a uno lo encuentren. Dice Delphine que ir al psicólogo es buscar perdonar, a los demás y a nosotros mismos. Yo creo que hay grandes verdades escondidas entre esta sopa de letras.

Y luego está la crítica o cierto tipo de crítica. Tengo mis soterradas y profundas razones para desdeñar a aquellos que usan la literatura, y cualquier forma de cultura, como un arma arrojadiza. Los que la utilizan en contra de los demás y no a favor de uno mismo, los que se esconden tras la sombra de las obras maestras, los que visten sus complejos con el traje de los grandes autores, los que usan los insignes huesos de los muertos para construirse un pedestal sobre el que poder mirar por encima del hombro a los vivos. Los que nunca irían a un psicólogo. Los que almacenan datos por orden alfabético en la despensa, sin darse cuenta de que sólo permanece la caja, que el interior se ha ido pudriendo lentamente. ¿No lo hueles?

Por eso prefiero a los conductores de autobús. Y a las francesas adorables.

El tema sigue siendo: ¿para qué coño sirve la literatura? Sigo buscando respuestas.
La ciencia avanza, sus logros se disponen en hilera, o mejor, en forma de torre, los de abajo sustentan a los de arriba, permitiéndonos llegar cada vez más alto.
Sin el teléfono no existiría la radio, sin la rueda, el automóvil, sin el fuego, la tempura de salicomia al azafrán con emulsión de ostra de Ferrán Adriá.
Pero en litertura, ¿podemos hablar de evolución? ¿Tiene más valor una obra contemporánea que una de los antiguos griegos? ¿Existiría Kafka sin Flaubert? ¿Cortázar sin Poe? ¿Qué opinas tú?

27 comentarios:

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Primer lugar: Felicitaciones, todas.

Segundo: ¡Que mentirosa eres! A ver quién esperas que se trague que te hayas quedado vacía y todos los adjetivos con que lo quieras acompañar desde tu gran prodigalidad adjetivadora. Venga, vamos… Seguro que alguna tableta te habrás marcado, pilateraeróbica escritora.

Seguro que eres la Jane Fonda -de los Fonda- o la Blasco de los Blasco, que tampoco es moco de pavo; ya te veo anunciando cremitas literarias a tu vejez… (bueno, para entonces espero estar bien muerto, ¡no fastidiemos).

Jo, lo tuyo es para Hollywood o más: mira que llamarle así a una col tan pequeñita ella…

Yo tengo poca opinión, o me la guardo por ahora, pero de que la literatura es importante, no cabe duda. Y más ahora que… ¿cómo era aquello de un pequeño paso para no sé qué y un gran paso para no sé cuántos.

Un besorro.

Reyes Uve dijo...

Mira niña:
no he leído el post completo , sólo hasta "Si poner el puntito a doscient..." y te quería felicitar la primera , pero es normal que MUY me haya adelantado .
También me alegro de eso, pero aunque ya volveré a leer los detalles , por favor, de momento recibe mi sonoro BRAVO .
Yastá.
Era sólo eso, de momento.
Luego vuelvo.

NáN dijo...

Ya era hora, que también se puede escribir "en hora buena".

Inluso: ¡enhorabuena!

En buena hora preguntas esas cosas. La literatura es lo único que nos dice la verdad. La buena literatura, la verdad de la buena. La mala, la verdad que queremos oír (que, la verdad sea dicha, es poca cosa).

A mí, la literatura, retomada tan tarde, me obliga a mantener abierto el cuerpo, y los ojos.

Y deseo sobre todas las cosas mirarte de frente en tu libro, cuando salga. Porque me da a mí que tú haces literatura de la buena, de la de verdad, o de la verdad.

(Y sabe más el diablo por viejo que por diablo).

Isabel dijo...

Yo, la verdad, no sé nada de nada, pero estoy leyendo un librito de Stefan Zweig, "El misterio de la creación literaria" y espero poder contestarte.
De momento me alegro de tu logro porque no es facil, yo la mía no sé si llegaré algún día a terminarla.

Felicidades

Josep Vilaplana dijo...

Sólo por probar, y por un motivo muy parecido a la desvergüenza –también a una incomprensible y ya querida complicidad-, acepto el juego y propongo:
Escribir es… ha empezado a nevar justo en la orilla de la noche; me gustaría decirte que ha empezado a nevar y lo que ello supone para mí, pero como no lo sé decir, como no se puede decir, sólo me cabe la opción de decirte que ha empezado a nevar justo en la orilla de la noche.
Escribir es…tengo un amigo poeta que jamás ha escrito un verso; eso sí, te mira como un poeta, baila como un poeta, quiere como un poeta (tal vez le acaben publicando la risa).
Escribir es… una necesidad que se transforma, en el mejor de los casos, en generosidad (quizás otra forma de amor cuya cópula se puede encontrar en ediciones de bolsillo).
Escribir es…..miedo por tiempo partido por dos y un poco de risa, y un poco de sal, y un poco de ti, y un poco de mí, y un poco de deseo, y un poco de noche y un poco de sol.
¿La Literatura? No sirve absolutamente para nada –de ahí su infinita utilidad (que le pregunten a Dios al respecto). ¿Cortázar sin Poe? (otra vez Dios me perdone) andaría despiojándose sentado en la rama de un cocotero y sumido en el más absoluto desconcierto –algo parecido a una noche peluda y portátil- (creo que la literatura -y por extensión la vida- es una suma sin total decible; su evolución es parecida la “escudella catalana”, sopa en la que todo se necesita y cuyo sentido, que sin duda lo tiene, requiere un hervor orgiástico de todo con todo –que no contra todo-).
Por lo demás, este desconcierto de montaña está feliz y contento por el nacimiento de tu novela. Qué enorme suerte –intuyo-que tenga tus ojos. Por cierto, no la lleves a escuela Bárbara, que se desaprenda sola. Quiérela y olvídala para así poder quererla más.
Si me lo permites, un beso (maldita virtualidad…).

Araceli Esteves dijo...

Enhorabuena por la novela. ¿Ha sido niño o niña? Ah! y has quedado monísima en la foto, nadie diría que estás de post-parto.

Dnc dijo...

Yo lo único que sé es que quiero "encarecidamente" leer tu novela!!

Lucía dijo...

Bárbara, cuando lea tú novela, te contesto a la pregunta.
Deseando estoy...

Beso fuerte

Adu dijo...

Pues FELICIDADES, MONA.
No sé responderte a tus últimas preguntas. No sé si existiría Cortázar sin Flauvert, ni si existiría Poe sin... mmm... ya semeolvidó, qué cabezaloca la mía...
¡Suerte!

Jaht dijo...

Empezando por el final yo soy de los que quieren creer que a la literatura: al relato, la novela, la epístola propia se puede llegar solo con saber leer, escribir y sentir; ya sabes: a,b,c, d....y ¡ay!.
Para muchos la literatura solo es pan, que no es poco; para otros puede ser tempura de salicomia al azafrán con emulsión de ostra; por cierto, ¿está bueno eso?, ¿quita el hambre?.

Lo importante es que lo que escribas te haga mejor, sirva a unos cuantos más (yo soy uno de ellos) y pese lo suficiente para evitar las incómodas levitaciones, que tanto se parecen a las flatulencias de colores.

Cuando sea mayor yo también quiero escribir una novela. ¡Lo digo con admiración!.Deseo lo mejor para tí y para el retoño, dínos como se llama y manda una foto.

BB dijo...

Y yo me uno a las felicitaciones, querida Bárbara. Con novela o sin ella, eres escritora o cómo se le llama a ese caudal de palabras que nos regalas, día a día, en este espacio?
Y con toda la algazara que voy a armar hoy y sin el acíbar de coles de Bruselas, que no probaré,
te abrazo más fuerte, hoy, mi bella amiga.
BB

BB dijo...

Que si es importante la literatura?
Mira si lo es, que empezamos desde tempranito o no estamos llenos de petroglifos por doquier? A falta de
Editoriales, pues, la piedra...
Besos
BB

Miguel dijo...

Entre el fuego y la "tempura de salicomia al azafrán con emulsión de ostra de Ferrán Adriá", el fuego, el fuego. A lo mejor lo que pasa es que hay mucha literatura tempura de salicomia al azafrán con emulsión de ostra de Ferrán Adriá y hace falta un poco más de literatura de fuego. Y en todo caso me declaro partidaro de arrojar al fuego toda la literatura tempura de salicomia al azafrán con emulsión de ostra de Ferrán Adriá.

strongboli dijo...

Yo no sé si la literatura es importante o no. Deberíamos preguntarnos, más bien: ¿qué es importante?, o ¿qué es la importancia?, o ¿porqué las cosas deben ser importantes (o no)?. En cualquier caso, no tiene más imprtancia que la que uno le quiere dar. Lo que sí tiene un mérito importante ("incluso diría más: tiene un mérito importante", como los Dupont y Dupond) es acabar una novela. Ante eso me quitaría el sombrero, si llevara. Bueno, pues me quito un calcetín.
Muchas felicidades, y a ver cuando la podemos leer.
Molts petons.

Pedro Herrero dijo...

Mientras me pienso para qué sirve la literatura (o de quién se sirve), déjame que te felicite por ese libro que acabas de sacar del horno, o del gimnasio. Un abrazo.

Casilda dijo...

La literatura sirve para ser feliz (toma ya!!!!), y muchisimas felicidades , todas ,¿cuando podremos leerlo?
No me ves , pero te estoy haciendo la ola .
Mil besos

Martí dijo...

Qué callado te lo tenías, puñetera...
Muchas felicidades
Martí

mi nombre es alma dijo...

Te contesto con un poema que Cristina Pero Rossi me prestó muy amablemente, pincha aquí para que sirve la lectura

Una mirada tiernamente irónica.

Anónimo dijo...

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Sombras Chinescas dijo...

No me cabe duda de que uno crece elevándose sobre los hombros de quienes le han precedido, ni de que la literatura actual sería muy distinta si no hubieran existido gentes como Borges, Cortazar, Carver...

Y la literatura es un fin en si misma, no precisa servir para otra cosa.

Saludos.

El Viajero Solitario dijo...

Mis felicitaciones por haber alcanzado el punto y final de la novela, Bárbara. Ya estoy deseando leerla.

Y permíteme que no responda a las varias preguntas que planteas, ando con un poco de prisa por el trabajo y no son cuestiones para responder como quien da la hora.

Besos.

Hank dijo...

La literatura quizás sirva para pasarlo bien. Me gusta leer, parece suficiente razón. También me gusta escribir.
A veces no me gusta lo que leo y lo dejo: hay más literatura. A veces tampoco me gusta lo que escribo y también lo dejo: hay más días por delante.
También leo y escribo porque me fijo más, y me gusta fijarme más.

Qué suerte que hayas terminado tu novela. Y ahora qué, ¿qué harás ahora?, ¿empezarás otra?, ¿descansarás una temporada?, ¿escribirás cuentos? Me pica la curiosidad.

Bárbara dijo...

MUYSEÑORESMÍOS, tienes razón en lo de mentirosa... qué voy a haber acabado! Aún me queda el último empujón, y sin epidural...
Y bueno, por ahora, más que la Fonda soy la fondona, pero todo se andará, o se coreografiará.
Gracias por los ánimos.
Un besote.

REYES, aunque como ya he dicho, soy una culebrilla impaciente y me adelanto a los acontecimientos, aún me queda la corrección final, y estoy agotada. Independientemente del resultado, y teniendo en cuenta que una es una vaga impenitente que todo lo deja a medias, acepto las felicitaciones, ¿por qué no?
Gracias, sol.

Sólo te ha faltado lo de mangas verdes, NÁN, jeje. Cómo trabas una idea con otra, fino encaje de bolillos, no creas que no lo aprecio. Pero por favor, no deposites excesivas expectativas en mi pequeño engendro, que soy una torpe madre primeriza...

Pues Zweig poseía sin duda algunos grandes secretos, ISABEL. Ya nos contarás. Y no hay prisa, esperaremos para leer tu novela, esperaremos hasta el momento oportuno. Gracias y besos.

Ay, JOSEP, cuánto cabe en esa frase: ha empezado a nevar justo en la orilla de la noche.
También a mi amigo deberían publicarle la risa y hasta los silencios. Deberían publicarle todas sus imágenes, las hechas de píxeles y las hechas de palabras.
Hay que escribir con amor, eso me ha quedado claro. El secreto de esa sopa, aún conociendo todos los ingredientes, sólo lo sabrá la lengua.
Mil gracias, y un beso enorme, sin permiso ni ná.

Gracias, querida ARACELI. Creo que ha sido niña pero no estoy muy segura porque tiene unos rasgos tan masculinos...

Bárbara dijo...

DONCE, guapa, ésa es otra, publicarla. Espero que suceda, claro. Y que la leas "embaratamente" porque un ejemplar llegue volando hasta tus manos.

Te tomo la palabra, LUCÍA. Y mintras llega, te mando un beso con la fuerza de una borrasca.

Gracias mil, ADU. Ya sabes, son respuestas sin las que se puede vivir perfectamente.

Jeje, JATH, estamos construyendo una buena definición: a, b, c, d y ay!, y Aerored, ¿se puede pedir más?
Gracias de corazón por esos deseos, yo cuando sea mayor quiero escribir una buena novela.
El título aún es dudoso, y la foto borrosa pero seguiremos informando.

Gracias, querida BB. Qué sencillo en la época de los petroglifos, aunque, vete tú a saber, igual también entonces estaba el que poseía la mejor piedra, esa lisa y pulidita, por la que pasaban todos los días gran cantidad de viandantes y cuyo dueño alquilaba a los aspirantes a escritores. Besos dobles.

Jeje, MIGUEL, me queda claro que no eres muy partidario de la cocina de Ferrán Adría. Yo la verdad es que no la he probado cocina, y no por falta de ganas. Sí, se vende como un bestseller, pero habrá que ver a qué sabe exactamente. A veces todo es aleatorio y hay muchas combinaciones posibles, buenos libros que son bestsellers, títulos de culto que son un coñazo y viceversa.

El viejo truco de quitarse el calcetín para aturdir al auditorio, STRONG ... me he reído mucho con lo de Dupond y Dupont, aún diría más, me he reido mucho.
Molts petons i petons.

Gracias, PEDRO. Ahí han quedado pedacitos de mis sesos esparcidos por entre las páginas.
Un abrazo de musculados tríceps.

Bárbara dijo...

Me ha salpicado esa ola, CASILDA! No sé cuándo se podrá leer, ahora se abre un tiempo incierto, cargado de incógnitas (qué frase más idiota acabo de poner, a ver si me estoy creyendo escritora...)
Pero lo comunicaremos. Un besazo.

Jeje, MARTÍ, socarrón, más que socarrón... Y no te imaginas de qué va toda esta historia. Besos, mi ángel (soy cursilona, ¿eh?)

Qué bueno ALMA, los libros sirven para saber cómo es la vida, cosa que hubiera sabido sin necesidad de leerlos. Me quedo con eso, aunque no lo haya recogido exacto. Gracias por compartirlo. Un fuerte abrazo.

Es verdad, SOMBRAS, supongo que una es fruto de esta época materialista en qué todo debe servir para algo. Como supongo que es absurdo plantearse la historia sin que sea un continuo río que fluye.

Gracias, VIAJERO. Yo espero saber pronto de tus proyectos. No es para responder como quien da la hora no, y menos si lo haces como mi Bruno que además de inventársela, dice: son las tres y punto. (y no hay más que hablar).

Sí, HANK, fijarse más, hilar más fino con la vista. Y pasarlo bien. Lo suscribo, lo suscribo.
¿Y ahora qué?, pues a por la siguiente, claro. Y espero no parar hasta morirme, ya te lo digo.

Gemma dijo...

¡Vaya! Disculpa el retraso (he andado liada y desasistida del Interné, con el módem hecho cisco, de ahí que no haya podido leer la buena noticia hasta hoy mismo); no quería dejar de felicitarte por el parto.

¿Es posible que salgan bien los hijos sin contar con la formación y el cuidado de unos buenos padres? Yo creo que no. De ahí la importancia de la tradición literaria. Estamos de acuerdo.

Besos y enhorabuena (¡ánimo con la corrección!)

Bárbara dijo...

Muchísimas gracias, Gemma, y un besazo.