martes, 26 de enero de 2010

Sólo pensamiento

otra foto de Sergi

Cómo expresar la distancia, cómo decir tan lejos, tan cerca sin ser Wenders, ¿cuánto mide un kilómetro emocional?, cómo explicar que Dios, cuando sale del eco de tu cuerpo, es una cacatúa, cuando gana la mayúscula pierde estatura. Cuando abandona el laboratorio se convierte en Hyde y ya sólo quiere sangre y putas. No te mires al espejo.
Cómo construirte un pensamiento con las manos, levantar tu estatua sólo con la mente, cómo explicarte que el amor no es más que descontextualización.
Cómo encadenar un post a otro para prenderte, largo, sin rozaduras, y llevarte a la boca, con mano amaestrada, el pan mojado en agua, y el pan mojado en agua, y el pan mojado en agua, tres veces al día. Y una lima desgastada. Ser tu verdugo, ser tu salvadora, ser tu único contexto. Hasta que seas estatua o dios, Jekyll o Wenders, y todo al tiempo. Hasta que seas sólo pensamiento.

21 comentarios:

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

No gano para chapós, querida maestra. ¡Siempre sorpendrente,carajo!

Un kilómetro emocional mide lo que mide cada entrada tuya. Que lo sepas.

Besos emocionados.

Por cierto, creo que hablamos del mismo Wenders, ¿no?

Bárbara dijo...

Del mismo Wim que viste y calza.

strongboli dijo...

Pues no sé si querría yo derretirme y ser un sólo contexto... Además, no me gusta el pan mojado con agua.
Petons salvadores.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Efectivamente, rapaza, a ese Wim, me refería, amiga valenciana.

;-)

BB dijo...

Llevarle a ese preso en tí, pan mojado en agua, tres veces al día y lograr convertirlo en estatua, dios, Jekyll o Wenders, todos en uno, hasta que sea solamente un pensamiento...
¡Qué bárbara!
Besos,
BB

Araceli Esteves dijo...

Dios mío, Bárbara, el pan mojado en agua tres veces al día,uf, me parece demasiado.
Yo también quiero un Sergi en mi vida.

Raúl dijo...

Quizá es que no se pueda. Quizá es que cuando tus preguntas rebosan lo retórico, se hacen imposibles de contestar, querida mía.
Así que, en cualquier caso, mejor que no tengamos estos inquietantes pensamientos.

Vicent dijo...

Muy bueno este post.

Flx dijo...

La distancia emocional suele evadirse al ponernos manos a la obra y entonces, con los dedos hechos pensamiento, vuelve (y se devuelve) el gusto del pastel donde un día se ocultaba esa lima desgastada.

Los comentarios de cada post también son una cadena.

Lara dijo...

Hacía tiempo que no pasaba por aquí, y todo sorprende una vez más.

Un saludo.

Isabel dijo...

Cuando te pones a escribir así me encandilas.

¿Me permites un truco para el pan?
Freirlo antes y zambullirlo sólo un poco en agua sal y ajo picado.

A ver si gusta.

Besos salados

Josep Vilaplana dijo...

A veces una hogaza de pan ayuda a establecer de nuevo las coordenadas; y si no, cuando las palabras se arrastran muy por debajo de su significado, conducir mi precioso bus enroscado de silencios e indagando el movimiento preciso, ese que dará sentido a la maniobra (toda una mística de gasoil y camisas de cuadros….).
Me gusta lo que dices, lo que quieres decir y lo que silencias.
Pd. Felicita a Sergi por sus fotografías, aunque para ser sinceros, así cualquiera…….

NáN dijo...

A mí me bastan dos comidas al día. Con una de ellas, la sobrante, haré una pasta con la que moldearte y poder mantener una conversación más continua. Porque hablar tres ratitos, no me basta.

Así iré pasando el rato hasta que un día vaya a una librería y compre un libro con tu nombre.

Lara, hay cosas que uno se puede perder y cosas que no. Adivina a qué categoría pertence este blog.

Lucía dijo...

Bárbara, hija, cómo escribes...
Lo de ser tú único contexto: me ha gustado, sí, sí.
Beso fuerte

Pedro Herrero dijo...

En mi opinión, el Wenders de “Tan lejos, tan cerca” ya no era el de “Alicia en las ciudades”, o “En el curso del tiempo”, aunque nunca ha perdido su pasión por el viaje interior del personaje, y yo me sigo emocionando cuando alguien lo menciona.

No me la recuerdas directamente, pero te cito a Concha García (“Ayer y calles”, en Visor). Búscala, si no la conoces. Puede interesarte. Como siempre, el caudal de tu prosa embelesa. Un abrazo.

Jaht dijo...

"Siente el pensamiento, piensa el sentimiento." Miguel de Unamuno.

Yo no sé ninguna respuesta.Sólo intuyo que el kilómetro emocional tendrá mil emociones.
Perdona el chiste, Bárbara.

jordim dijo...

Wenders estaría orgulloso. hay que atacar al estómago del lector.

Casilda dijo...

Y la emocion de preparar ese cuenco de agua y mojar el pan y encadenar un post tras otro ...
De Wenders solo recuerdo Paris Texas , ah y yo tambien quiero un Sergi en mi vida .
¿que marca es esa maquina que te queda tan bien ?.
Un beso

Bárbara dijo...

Me abruma usted MUYSEÑORESMÍOS. Besos en la distancia corta.

STRONGBOLI, es que con gambas mojadas en salsa tártara, la tortura no funciona igual... Pero probaremos con el truco de Isabel. Petons sabrosones (que vete a saber cómo se dice en catalán).

Gracias, BB, aunque hay algunas acepciones perversas de la palabra bárbara ;). Besos unívocos.

ARACELI, lo del pan un asco, pero lo del Sergi, una maravilla. Esos reencuentros después de tantos años, desde el instituto...

RAÚL ¿imposibles de contestar? se me olvidó decir que el kit de tortura lleva mordaza...

Gracias, VICENT! Abrazo.

Sí, FLX, la distancia emocional es un terreno móvil, como el centro del polo norte, cada día hay que recalcularla. Y sí, los comentarios atan, con gusto.

Bárbara dijo...

LARA, pues yo, aunque no diga nada, te visito puntualmente. Un abrazo.

Gracias, ISABEL. Oye, lo malo que está el pan y lo ricas que están las torrijas. Probaremos tu truquillo. Besos, resalá.

JOSEP, cómo sabes cuánto me gusta lo del autobus, cómo admiro esa mística gasoiliana, esa capacidad de manejar algo tan grande, y con tantas almas dentro. Y lo que se silencia siempre es mejor pero no por voluntad propia sino por incapacidad. El mejor verso, la mejor historia están ahí, sólo hay que sacarlos. Seguiremos intentándolo.
Y felicitaré a Sergi ;)

Jajaja, NÁN, siempre fuiste frugal en eso de las comidas y excesivo en el resto de apetitos. Espero tener pronto un recipiente para mis sesitos esparcidos. Y que tú lo veas.

¿has visto LUCÍA, cómo se enlazan unas ideas con otras? Me hiciste pensar eso del amor, y salió esta tontería. Otro beso.

Totalmente de acuerdo, PEDRO, es un Wenders menor, un tanto crepuscular. No obstante el título me era propicio.
Pongo ya mismo a Concha en la cola de espera de póximas lecturas. (ay, a veces me agobia pensar en todas las cosas que me estoy perdiendo...). Gracias y un abrazo.

Jeje, JATH, a veces los chistes encierran grandes verdades. Bonita frase la de Unamuno, lo difícil a veces es localizar anatómicamente cada cosa. Y no, no te perdono, te tendré tres días a pan y agua.

JORDIM, entre cabeza y corazón, creo que me quedo con el estómago ;)

CASILDA, una buena torturadora ha de ser minuciosa, lo otro son aficionadas... La marca ni idea, a mí cuando me apuntan procuro estar quieta y cerrar la boca. Un beso.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Pues no vea usted, doña Bárbara, lo que me abruma a mí, en esa distancia. ;-)

Besos.