viernes, 11 de diciembre de 2009

La memoria es el viaje

Resulta que gracias a un importante estudio, ahora podemos convertir los malos recuerdos en buenos recuerdos, o al menos en recuerdos inermes, sin cantos puntiagudos ni molestas aristas, con un simple cuadrado amarillo como herramienta.

Eso dice la noticia que leí ayer: que las memorias se pueden actualizar. Que es posible incorporar nueva información a los recuerdos, modificándolos. Que cuando un recuerdo se evoca, se abre una ventana temporal que permite actualizarlo.
Es decir que la memoria guarda sólo la última versión del documento. Si yo en su día escribí, presa de una angustia vital arrebatadora:
me muero, indefectiblemente, me muero...
y hoy le añado:
… de ganas de comerme un solomillo
y guardo rápidamente el archivo, eso es con lo que me quedo. ¿Con hambre? No, con un buen recuerdo en forma de solomillo virtual.
Los neuropsicólogos acaban de descubrir la cuadratura del círculo. Amarillo, por supuesto. Apuntan además que este proceso es compartido por distintas especies, como los humanos y los roedores. Y es que un estudio que se precie siempre debe contar con unos cuantos ratones. Con lo que a mí me gusta el queso.

En fin, que gracias a esa historia de ficción basada en hechos reales que son las noticias, sabemos que a partir de ahora, y sólo a partir de ahora, será posible transformar esos traumas de afilados colmillos en bonachones recuerdos-San Bernardo, completamente inofensivos.
Continúa la noticia diciendo que el conocimiento sobre los mecanismos de la memoria ha avanzado mucho en las últimas décadas, y los recuerdos ya no son elementos inamovibles, como sugería la visión tradicional. Al contrario, según señala la teoría de la reconsolidación, los recuerdos se consolidan -casi se vuelven a formar- cada vez que se evocan.

¿Y cómo creen ellos que hemos llegado hasta aquí? ¿Cómo piensan que hemos sobrevivido todo este tiempo? ¿Cómo sino regurgitando recuerdos, uno tras otro, hasta que la costumbre de su sabor ya no nos provocara arcadas, armando y desarmando el relato una y otra vez hasta conseguir darle un nuevo significado, recortando y pegando piezas de aquí y allá hasta hacer de nosotros nuestro Frankestein ideal?

¿Y qué creen que decía Proust sino eso? Él, que estaba empeñado en recobrar el tiempo perdido, él, que sabía que el presente no es el único estado posible de las cosas y que ciertos recuerdos son como amigos comunes y saben hacer reconciliaciones. Él, que aseguraba que el verdadero viaje se hace en la memoria.

Hoy buscamos efectos rápidos, asépticos e indoloros. Memorias con Ph neutro, exentas de productos abrasivos, recuerdos que extraer con guantes de látex.
Pero los malos recuerdos están ahí, no son ellos los que se modelan sino nosotros a través de ellos.
Y es bueno que sigan ahí porque gracias a ellos brillan los buenos recuerdos. No olvides que son tus tinieblas las que te hacen luminosa, me dijo una vez un amigo.
Tampoco se trata de cobardía, de alejarse de ellos tanto como alcance el olvido porque la memoria no admite trampas, ella misma es la trampa.

Y porque es la directora de nuestra propia película. Así es que dejemos que haga su propio montaje, que elija sus planos con total libertad, aún sabiendo que cuando veamos la película completa, no quedará tiempo ni para una mala crítica.

24 comentarios:

Pedro Herrero dijo...

El título de tu entrada me trae a la memoria la película “Desafío total”, protagonizada por Arnold Schwarzenegger, y “Blade Runner”, protagonizada por Harrison Ford, ambas basadas en relatos de Philip K. Dick. También evoco casi todas las películas de Wim Wenders, en las que aparece un viaje como medio de conocimiento o de recuperación del pasado. El viaje y la memoria, creo yo, siempre han formado una combinación muy atractiva, como si se necesitaran mutuamente.

En cuanto a esa noticia de los cuadrados amarillos, ni la he leído ni me importa. Pero gracias a ella aprecio una vez más el carisma que imprimes en tus artículos, siempre tan interesantes y tan bien desarrollados. Un abrazo.

Raúl dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Raúl dijo...

Yo, que no soy más que el fruto de la suma de mis errores y desesperos, tras haber sobrevivido a todas y cada uno de ellos y tras aguantar que de vez en cuando, los muy hijos de puta, me empañen la victoria asomando la patita por el quicio de la puerta de su celda y lanzándome improperios, paso ahora -después de tanto tiempo- de condenarlos al olvido. Y es que jamás he estado a favor de la pena de muerte. Prefiero la cadena perpetua.

Anónimo dijo...

Hola,

Ayer vi esta noticia en la tv y he estado intentándola buscar por escrito pero no he encontrado ningún diario digital ni nada... he llegado hasta este blog! me podrías decir en qué diario lo viste tú?
Gracias!

mi nombre es alma dijo...

Pero si eso es lo que hemos hecho siempre, moldear nuestros recuerdos, magnificarlos o minusvalorarlos dependiendo del día y del momento y no nos ha hecho falta ningún chip.

Lo que hay que hacer, si se me permite, es hacer hoy lo posible para que los recuerdos del mañana sean maravillosos y sin retoque alguno.

Un abrazo

Jaht dijo...

Y digo yo que si se actualizan los recuerdos habrá que buscar un nuevo nombre para lo que surja en su lugar, podría ser:"M'acuerdo 2"; y la clínica se denominaría Memoriplastia. Yo es que estoy muy entregado a las nuevas tecnologías (nanotecnología) y cada vez tengo más claro que el interés de los Estudios, no será interesante hasta que consigan clonar los bocadillos de chorizo y los chocolates con churros, de forma y manera que apretando una tecla en Etiopía se materialice sobre la arena un mantel de cuadros lleno de viandas y hasta una bota de vino.
Lo otro, estoy empezando a dudar de que sea progreso.

Hank dijo...

La memoria siempre es procesada antes de visualizarse en la pantalla frontal de nuestro cráneo óseo, o sea, entre la frente y el occipicio, más menos.
El procesamiento de la memoria depende del programa que en ese momento esté en marcha en nuesro entramado neuronal, que depende a su vez de las variables de entorno que provienen tanto de la periferia como del núcleo del propio sistema. Vamos, lo que todos sabemos de sobra.
Al hilo del asunto, está claro que la memoria "inicial" no es sustituida por el recuerdo recién atisbado, sino que éste es guardardado donde buenamente pueda serlo una vez pasemos a otra cosa mariposa. ¿Cómo recuperaremos posteriormente las distintas versiones de los recuerdos con un sustrato digamos "común"? Eso no lo sabe ni Dios, pero personalmente me atrevería a decir que la nueva versión, la última, siempre será distinta de cualquier otra.

Si es que está claro, coño.

El Dios vitaminado dijo...

Y en ese abrir y cerrar archivos, ¿no hay errores de versión al guardar?

Porque si ella dejó de quererme y yo archivé como una 'incompatibilidad de programas', al volver a abrir la aplicación no mostrará un 'error 404: página no encontrada'?

Mucho me temo que me obligará a reiniciar el programa y todo el sistema para volver a reformular el recuerdo: "ella dejó de quererte". Y ahora sí: 'guardar'. ;-)

Un saludo vitaminado.

BB dijo...

El mecanismo de autopreservación
que todos tenemos, nos podría
ayudar, quizás, a reprogramar los
malos recuerdos, pero, regresan,
indefectiblemente, para señalarte,
para atormentarte,
no importa cuantas ventanas
abras, o en que lugar de tu
cerebro los escondas.
Me parece una teoría poco
creible o de ciencia ficción.
Habría que lograr una
total transformación de tu
yo con toda esa carga de
recuerdos acumulados y
borrarlos. Fácil...
No way José. Mi no comprende...
Besos
BB

Gemma dijo...

Será ese el motivo por el que no hay manera de seguir siendo quienes fuimos: no sólo nos modifica el paso del tiempo físicamente sino neuronalmente...

Basta ver cómo modifica el cabrón (Vds. perdonarán) los simples objetos para hacerse una idea de lo que ocurre con nuestros recuerdos...

Y todo ello porque no importa la maldita realidad, sino garantizar nuestra especie (y con ella, nuesra salud mental): puro instinto de supervivencia.
Un abrazo

PS: Teniendo en cuenta lo que expones, a mí se me antoja que en ocasiones también somos capaces (con el mismo fin) de recordar ciertas experiencias desagradables como peores de lo que fueron: en el fondo, una trampa más de nuestro cerebro para advertirnos de que determinadas situaciones es mejor no repetirlas.

Jorge dijo...

Al hilo de lo que dice el último comentario (el de Gemma), añadiré también ese tipo de personas que logran creerse sus propias mentiras, que las hacen reales: ya ves, en realidad viene siendo lo mismo: estamos incorporando cosas nuevas al recuerdo que hacen que éste cambie: de malo a normal, de mentira a verdad.
Ciertamente, cuando de un recuerdo malo creamos un elemento no tan dañino, no deja de ser una mentira a nuestro propio ser para tolerar de mejor manera lo que ese recuerdo producía en nuestro interior.

Un saludo!

Esther dijo...

Leyendo tu texto, Bárbara , me he acordado de un libro que es una auténtica joya: Grandes Experimentos Psicologicos Del Siglo Xx, de Lauren Slater.
Ningún capítulo tiene desperdicio, pero en concreto hay uno sobre la memoria que arremete contra el sentido común y lo que damos como incuestionable: que los recuerdos que tenemos sean ciertos.
¿Y si en realidad recordamos cosas que no han pasado?. No estamos hablando ya de distorsionar sino de inventar. Igual que hacemos cuando escribimos o cuando nos preguntan por lo que estamos sintiendo.
Un beso.
( en breve abrimos un blog del psiquiátrico para que se escuche a los pacientes, ya dejaré la dirección por aquí..)

Casilda dijo...

Yo que presumia de haber cultivado con mimo una memoria selectiva ahora pienso cada vez mas que es la memoria la que se ha seleccionado sola segun fuera yo para atras o para adelante .
No sabes lo que me gusta esa idea de actualizar los recuerdos, dominar la memoria.
me ofrezco voluntaria para si quieren experimentar con el tema .
Besos

Reyes Uve dijo...

Maravilloso post , y foto.
(La nena no serás tú ???)) .
Pues eso, que no creo que se pueda desprogramar lo que recordamos, si acaso embellecerlo, como el que le pone un tapacubos a un coche , (Se dice así ??), aunque eso jamás cambiará el modelo de coche .
Será artificial, como todas las revoluciones psicológicas.
Pero en fin , continuamos , a ver qué más se dice .
Mira que si al final resulta que somos nuestros artífices, vaya mierda de guionista que soy yo, entonces, jeje.
Besitos.

Reyes Uve dijo...

Me parece que no lo he entendido bien .
Volveré a leerlo .
Es que claro, con mi neurona única y el frío que hace aquí ...

Isabel dijo...

Si de recuerdos se trata yo escuché en el cine precisamente: "sería bueno guardar los buenos momentos en una hucha para disponer de ese ahorro en los malos".

Desde entonces intento llenar mi cerdito.

Besos

Flx dijo...

donde acaba la memoria y empieza el sueño es algo que conviene conviene tener muy claro.
Y muy presente.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

El sistema no es nada malo; ahora a ver si tengo imaginación suficiente para aplicar el conveniente solomillo virtual a cada caso. Si lo consigo, complaceré de paso a todos aquellos que siempre han dicho que soy un rata y que ahora podrán decir: “¿Lo ves?”

Lo malo es que quienes no tenemos mucha memoria, no podremos evocar muchas veces los mismos recuerdos y, en consecuencia, no podremos aplicar ese método para reconsolidar lo reconsolidable; tendremos que seguir, para nuestra desgracia recauchutando lo recauchutable, como siempre... y es que el buen recauchutador que lo recauchatice, buen recauchitador será... pero de los buenos reconsolizadores, de esos, no tememos ni idea.

Pues eso, que con Proust y nuestras queridísimas abuelas, ya nos apañamos.

Un beso para olvidar del todo.

Esther dijo...

Bárbara te dejo por aquí la dirección del nuevo blog del psiquiátrico de Tenerife: www.blogsaludmentaltenerife.blogspot.com.
Soy psicóloga clínica y tengo una perspectiva tanto de la enfermedad mental como de lo que podemos o debemos hacer frente a la misma, bastante alejada de las posturas con las que me enfrento cada día.
Ahh, aprovecho para pedirte algo. Me encantaría contar con algún texto tuyo sobre el tema. Por pedir que no quede, jeje.
Un beso.

NáN dijo...

En la cabecera de mi blog he añadido una frase que me ha enviado Punchet: "La literatura miente más que habla. Quizás por ello es la única que acaba contando toda la verdad".

¿No te parece que tiene bastante que ver con esto? Porque al fin y al cabo de lo que trata esa tecnología es de mentir; pero mentir para apaciguar. En cambio, me parece que la literatura miente para que encontremos. ¡Ojo!, no para que nos encabronemos por que sí.

No sé. La verdad es que cuando abrí el cuadro de comentarios iba a escribir otra cosa, pero pensé en eso y cambié.

O sea, cuando la chica le dice a Johnny Guitar, "miénteme, dime que me quieres", ¿no está diciendo una verdad mucho más gorda que la mentira?

Esas son las mentiras que me encantan. Porque lo confieso, aunque caiga mal, no me parece que mentir sea siempre malo.

Vicent dijo...

Lo realmente importante es: Qué salsa va a acompañar al solomillo?

strongboli dijo...

Este que ha hecho el estudio debe ser uno de los que también ha realizado otros para el ayuntamiento de Barcelona, con títulos tan maravillosos, sugerentes e interesantes como: "Honorarios para la identificación de disfuncionalidad y celebración de una sesión de brainstorming" (11.890 euros); "Estudio de necesidades de los indicadores de gestión de ayuda a la toma de decisiones informadas" (29.000 euros); "Clarificación estratégica de la gerencia de Promoción Económica (48.399,84 euros); "Servicio de asesoría externa para la gerencia de Acción Social" (10.440 euros); "Definición de un cuadro de mando de la Gerencia" (18.000 euros); "Definición del cuadro de mando del distrito 3º. 4º trimestre" (7.192 euros); "Seguimiento de la participación electoral" (17.400 euros); "Transcripción de la Comisión de Hacienda" (1.943,93 euros); "Estudio de los caminos de la escuela Lycée hasta Sagrado Corazón" (17.922 euros); "Apoyo en la definición de documentos" (12.000 euros); "Entrevista estructurada" (13.833 euros); "Tendencias y agenda" (12.000 euros); "Seguimiento del halcón peregrino" (10.000 euros) "Identificación de acciones del colectivo GLBT" (Gays, Lesbianas y Transexuales de Barcelona)(17.890 euros), "Informe sobre el tiempo y la masculinidad"... Este último no sé cuánto costó.
Lo que se deben reír, los autores...

Bárbara dijo...

Horrible semana, siento la tardanza en la respuesta...

PEDRO, ¿Desafío total? Lo cierto es que la memoria es un elemento fundamental en muchas pelis de ciencia ficción y parece que todo lo que sea abordar científicamente el cerebro nos remita a ese género.
Pero también hay algo futurista en esos viajes de Wenders, en ese territorio que ni pertenece al pasado ni al presente, esa tierra onírica (o de pesadilla) en la que uno queda atrapado cuando no digiere bien los recuerdos. Tema inagotable.
Y gracias! Un abrazo.

Cierto, RAÚL, estamos condenados a convivir con el recuerdo de nuestros errores, son como ese compañero de celda, marrullero, peligroso, al que le huelen los pies pero que también nos protege de otros reclusos y al que uno ha acabado por acostumbrarse, y hasta le ha tomado cariño.

Ejem, ANÓNIMO, no sé si a estas alturas te sigue unteresando la información, sorry... La noticia con lo del cuadrado la vi en el telediario de Pepa Bueno (supongo que el mismo que viste tú) y luego la leí en El mundo, ya sin cuadrado. Te adjunto el enlace:
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2009/12/10/neurociencia/1260432891.html

Pues eso, ALMA, parece que los neuropsicólogos apoyándose en un experimento "científico", han descubierto lo que por otra parte ya sabían. ¿no es un poco absurdo? La psicología ya era una ciencia...
Estoy contigo, los recuerdos se trabajan desde el presente. Un abrazo.

Jeje, JATH, M´acuerdo 2.0. en Memoriplastia, con el sistema más avanzado de cirujía mnemotécnica: le implantamos cinco buenos recuerdos por el precio de tres, y de regalo unas tetas de la talla 100.
Sangrante sí esa idea de progreso cuando no se utiliza para solucionar cosas tan básicas como el hambre o la sed. Mierda de mundo...

Clarismo, HANK, eres todo una eminencia en cuestiones de memoria. Leo la explicación sabiendo que inmediatamnte la voy a olvidar, la voy a olvidar, es el alfeizar éste... Y sí, ni Dios sabe lo que va a pasar por ahí dentro, qué crecerá de los diferentes sustratos. Tendremos que seguir aquí para verlo...

DIOS VITAMINADO, a veces más vale reformular los malos recuerdos para guardarlos en la carpeta correcta, aunque esa carpeta sea de muy poco uso. A veces sucede incluso que las letras por sí solas van desapareciendo: ella dejó de quererme, ella dejó de qué, ella dejó de, ella dejó, ella (esta fase es complicada), él, e... y así hasta que el recuerdo queda completamente transparente.
Otra opción es meter un virus y a tomar por culo todo ;)... Saludos mineralizados.

Jeje, BB, mi tampoco comprender. El mal recuerdo ayuda a la superviviencia, no se debe extirpar, pero claro los humanos somos tan raros que a veces nos pasamos de rosca y nos obsesionamos y revivimos sin medida un mal recuerdo, sin que haya un peligro actual real, conlo que acabamos creando un peligro real. Ay, qué complicado.
Besos, sencillos y reales.

Bárbara dijo...

Qué temazo, GEMMA, quiénes somos con el paso del tiempo, cuántas personas caben en una sola vida...
Qué interesante eso de que podemos trucar la memoria empeorando los recuerdos como una forma de superviviencia ¿?. ¿quién no lo ha hecho? Yo, por supuesto, me he construido un pasado mucho más traumático y desgarrador de lo que sospecho que fue. Besos.

JORGE, decía Nietschze que los seres humanos establecimos en el inicio una serie de mentiras sociales para sobrevivir pero que llevamos tantos tiempo mintiendo que hemos olvidado que mentimos.
Difícil distinguir la mentira de la interpretación personal de la realidad, y más difícil aún no caer en el odioso relativismo. En medio una delgada franja, en la que tratamos de sobrevivir.

Suena interesante ese libro, ESTHER. Se me ocurre que a menudo se nos olvidan los sueños en la construcción de esa memoria, ¿quién no ha soñado con alguien y ese sueño ha cambiado definitivamente su forma de verlo y de relacionarse con él? Yo últimamente padezco de recuerdo cruzado: una persona que acabo de conocer me recuerda fisícamente a otra, en sus rasgos, en su forma de hablar y automáticamente le atribuyo el carácter de la persona que concozco. Lo increíble es que, aun siendo consciente de la trampa, acabo concluyendo que definitivamente se parecen en el carácter...
Ya mismito me paso por ese nuevo blog que promete. Respecto al texto, no tengo ninguno sobre el tema pero si me das tiempo y alguna indicación más, estaré encantada de escribir algo. Besos.

Qué interesante, CASILDA, ¿nos domina nuestra memoria o la dominamos nosotros? Supomgo que ni lo uno ni lo otro, igual que no creo que haya que encomendar nuestro destino a Dios o a los habitantes de Raticulín pero tampoco que pueda controlarse enteramente, y ahí está la chispa de la vida: en la curiosidad por lo que sucederá. Una curiosidad que la ciencia no mata. Besos.

Premio, REYES, esa nena era yo, aunque parezca peruana o boliviana. Creí que nadie me iba a decir nada... Y lo has entendido perfectamente, la mona, aunque se vista de seda, mona se queda, en resumen... Y yo de coches sé tanto como de neurociencia, como habrás podido comprobar... Besos calentitos.

Claro que sí, ISABEL, yo también me apunto a la teoría del cerdito (y no me refiero a ése del bigote negando el cambio climático). Hay que saber invertir y sacar la máxima rentabilidad a los ahorros (ahora me ha venido a la cabeza Matías Prats...) Besos.

FLX, es conveniente pero la frontera es difusa (para algunos mucho más difusa). Lo importante es que el recuerdo aunque no sea fiel en los detalles, lo sea a grandes rasgos, que sea verosímil, coherente, que cuadre con nuestra personalidad actual. Eso creo.

¿Una rata, tú, MUYSEÑORESMÍOS, quién lo piensa, una cucaracha, tal vez?
Se me ocurre que a lo mejor, el tema es si se recuerda sólo con la memoria, (creo que ya escribí un poema que acababa: y recuerdo con algo que está fuera de la memoria, toma autocita)
A veces es bueno no tener buena memoria para algunas cosas, porque implica no ser rencoroso. Y también implica tener que desarrollar la imaginación para completar el recuerdo.
Un beso indeleble.

Gran frase, NÁN, se puede mentir mucho diciendo la verdad, y se puede decir la verdad y estar mintiendo. Lo que ya no sé si es bueno es mentirse para evitar un mal a corto plazo, aun sabiendo que a larga nos espera un mal mayor. En cualquier caso, miénteme, y dime que siempre me has querido...

Jeje, VICENT, ninguna para poder apreciar por completo el sabor del recuerdo, digo del solomillo.

¿Pero de donde has sacado esos estudios, STRONGBOLI? El de los caminos de la escuele Lycee al Sagrado corazón, y el del tiempo y la masculinidad me han llegado al alma, serán títulos metáforico-poéticos, estoy segura. De los euros, ya no tanto.