martes, 10 de noviembre de 2009

Costumbre de quererte


Frente al vicio de olvidar que te quiero
la costumbre de quererte
que rebusco entre los pliegues dorados
de mi rutina ensombrecida
tras las transidas huellas del adolescente
que escapó al bombardeo del patio interior
que huyó hacia remotas ciudades dormidas,
de rosas blancas y distancias azules.

Busco esa costumbre antigua de quererte
en tus detalles, en tu suma
para volver a armarte distinto
siempre distinto
equidistante a ti
me alejo del deseo venenoso
que me crece dentro
impulsándome a escapar de mí
y de todo en lo que yo soy yo: tú.

Tras el vicio de olvidar que te quiero
una sola ciudad, un solo nombre
en el horizonte antiguo.

23 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Mon amour, te como la boca que mana tan ardientes palabras?

Te la como (ahora que no mira nadie y que he llegado primero).

:)))

Anónimo dijo...

¿Mon amour, te como la boca que mana tan ardientes palabras?

Te la como (ahora que no mira nadie y que he llegado primero).

:)))

Araceli Esteves dijo...

Después de este anónimo tan febril y además por partida doble, a ver ¿quién es el guapo que se anima a hacer un comentario? Pues yo misma:
¿Cómo lo haces para que la costumbre de querer no fulmine ese deseo venenoso de amar?
¿Dónde hay que matricularse para asistir a ese curso?

Isabel dijo...

Por esa costumbre antigua de quererte puedo llegar al vicio de olvidar que te quiero...

y buscar, buscar para eso...
para no olvidar.

Perdona Bárbara, pero entre tus palabras he encontrado las mías...
sentidas, eso sí, hacia esa otra persona que nos acompaña.

Besos, poeta, a mí no se me hubiera ocurrido.

Lucía dijo...

Bárbara, ante esta puesta en escena sobran las palabras.
Qué bien, que la constumbre sea continuar queriendo, en vez de otras cosas...
Sique queriendo así, sigue.
Muchos besos.

Flx dijo...

por un momento el viaje ha sido entre esa parte de nuestra tierra que renunciamos a llevar dentro y esa otra que se nos ha impedido llevar

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Felicito a quien así sea querido, y al decir así, quiero decir así.

Con este tipo de textos me atrapaste; estos textos que cuando añado un comentario me parece una gilipollez.

Beso fuera de rasero, lo reconozco.

BB dijo...

La costumbre de quererte o
el vicio de olvidar que te
quiero y que me impulsa a
escapar de mí y de eso que
soy: tú...
Qué hermosos versos, Bárbara,
pero qué bárbara eres, mi niña.
Un beso
BB

Gemma dijo...

Me recordó tu poema de hoy a los versos de Pedro Salinas de "La voz a ti debida", con ese juego elegante que establece con los pronombres.

Un beso

mi nombre es alma dijo...

Puestos a tener costumbres esta no está mal. Acostumbrarse a armar los detalles para convertirlos en suma suena apetecible.

Un abrazo, estupendo poema

Carlos dijo...

Mira qué me resulta difícil hacer comentarios ante la poesía. Siempre te digo lo mismo: que tendría que llenar este cuadrado de gestos, de miradas cómplices, o de admiración, o de boca abierta, o de aplausos..., pero no añadir palabras a tus palabras. Mira, mucho más listo el anónimo apasionado.

Anónimo dijo...


Febrilaba (traes un ardor comprimido en la voz como alguien que viniera del frío –cito de memoria-) hasta el clic, temblándole los chips de la risa.

5:14 Fuera besamanos, protocolo, netiquette, derribemos el muro, el blog (ha sonado como un ladrillazo, a cemento, a bloque presidario del extrarradio) es nuestro ahora que la jefa se está reponiendo del morreo, bárbaros para Bárbaras, Mayo del 68.

¿A qué te supo?

A mí dileído en tus labios. A semen, a menstruo, por oposición a soma perecedero, a ese ente que se cree, se quiere imperecedero, al que conviene de vez en cuando llevarlo hasta donde cae el último attrezzo y enmudece, donde pueda ver(se) a otros entes demudados, donde el vértigo nietzscheano, el soplo ruah (viento, la “h” no es muda) en el rostro de las aguas, único en presente, inagotable, entre verbos todos en pasado. Y nosotros ahí, tamponándolo, dándole alas hacia el CHS, condónándolo a resecarse al sol (ya van meses que polifemo desinflado aguanta miradas directas, de reojo, temporales, al comienzo del puente; tendré que ser yo una vez más, si no ha sido la última tromba o alguna ola de 9 m, el que con mis deditos la funda a la funda, látex (-extinto, no late, no lúbrico) al PExpandido de súper que siempre ha pasado por caja.

Se me ha bajado la erección que me había despertado y no me dejaba dormir.

Se informa desde palacio que la audiencia-besamanos sufrirá (plural sufridores) un cierto retraso: sin componerse todavía la Dña. tiene que volver a recomponerse.

El prana ha sido una vez más reabsorbido –léase TFT como atril, mirada Dragónica al Público, gafitas sobre las grupas nasales como aldeanos sobre pollinos-.

… pa caníbales.


Con perdón para cada santuario y angelitos. Esto es otra cosa, desmelene, animar el patio, cosas de niños mayores.

Bárbara dijo...

12.34. Recompuesta tras el morreo virtual. Celebro que la sangre haya retornado mansamente a su cauce, dejándote dormir. Abrumada por la profusión de doble-sentidos, metáforas y oropeles varios, linkeados convenientemente, confieso que no he entendido la mitad. No importa, me basta con ser monina y poner cara de monina, o de reina divina y distante, a punto de perder el trono (tampoco importa, siempre tuve alma de proletaria caníbal)
Besa su mano de ANÓNIMO,
La doña.
;)
PD. (¿prana? ¿PExpandido?...)

Pues si yo supiera algo, ARACELI, no necesitaría hacer estos pequeños exorcismos. Ni idea del amor, lo único que sé es que sólo se puede amar de forma gravitatoria, apasionada, TOTAL, si uno no es correspondido, o si ese amor ETERNO tiene los días contados. El resto... puro querer domesticado.

ISABEL, me encanta que construyas significados, que des un paso más allá en la lectura (un paso o una carrera). Yo también creo que la costumbre amaestrada de querer hace caer en el vicio de olvidar que se quiere. Funciona igualmente en ese sentido. Besos.

¿Verdad, LUCÍA? Todo es una cuestión de alternativas. Mejor eso que andar rebuscando las mejores acciones para especular en bolsa o las múltipes maneras de joder al próximo. Otra ristra de besos para ti.

Difícil lo que planteas, FLX, apátridas o exiliados... Parece que llevemos arenas movedizas dentro...

Bárbara dijo...

¿en serio te atrapó, MUYSEÑORESMÍOS? pues ya ves, sólo un descarte, que retoqué un poquillo...
Besos inconmensurables (o sea fuera de todo rasero)

Así releído BB, me ha sonado un poco a sumisión total al macho, jeje. Es inevitable, a veces hay que rendirse en esta larga batalla... Besos, guapetona.

Ajum, ya me gustaría aunque sólo fuera evocar a Salinas, GEMMA. Precioso libro. Besos.

Gracias ALMA, es que las cosas grandes están hechas de piezas muy chiquitas. Abrazo.

CARLOS, y yo debería poder imprimir y guardar en el bolso esos gestos y miradas como escudo protector, como esa poción mágica que me diera seguridad...

Anónimo dijo...

Tántricas habili-disquisiciones del multiorgásmico Dragó que le permiten mantener relaciones sexuales durante horas porque reabsorbe sus emulsiones: vamos, que no se emulsiona, pero no calla, el gato no le comió la lengua.
PE: polietileno = la bolsa de plástico del súper.

Todavía estaba por el barrio.
Me despido.

Raúl dijo...

Yo siempre me he preguntado si lo que acostumbra produce placer. De un modo filosófico, claro, sin entrar en la casuística...
Sonrío.

sue dijo...

Bonita demostración de amor y de lo inevitable que es enamorarse.
Me ha gustado leerte así que volveré.

Antonio Aragues dijo...

...entre los pliegues dorados
de mi rutina ensombrecida..

distancias azules...

Belleza, sensibilidad y dominio del lenguaje.
Hermoso
Saludos

jesus vera dijo...

.. Me uno al comentario ya escrito ...
....¿¿ Dónde hay que matricularse para asister a ese curso...???

.. Desde cuándo la razón ha imperado sobre ese venenoso deseo ....

mm .. cuántas historias ,, se han escrito y aún más las que vendrán ,,

..

NáN dijo...

Eres una viciosilla de buen y sereno corazón.

¿Te molesta que te diga que es un texto que hasta ahora pertenecía al "estilo masculino"? Esos golfillos simpáticos que atraen a las mujeres. Estando y no estando.

HellForger dijo...

Supongo que lo que acostumbra causa menos placer conforme pasa el tiempo y la costumbre se vuelve más fuerte, sin embargo, sí que causa desasosiego el perderlo precisamente porque ya estaba uno acostumbrado.

moreiras dijo...

Qué bonita costumbre esa...
Hermoso, muy hermoso, abrazo.

Bárbara dijo...

Oído cocina, ANÓNIMO, ahora lo entiendo. Lo que nunca entenderé es eso de intraeyacular y morir por la boca al mismo tiempo.

RAÚL, me he pasado media vida huyendo de las costumbres. Ahora es en esas pequeñas costumbres donde encuentro más placer.

Garcias SUE, vuelve cuando quieras. Creo que en eso de enamorarse interviene mucho la voluntad.

Mil gracias ANTONIO, es sin duda tu lectura la que les da algún valor. Saludos.

Pues eso, JESÚS, ni idea de dónde apuntarse. Cada historia es un mundo, nunca se repite igual, de ahí lo apasionante de esta vida: la curiosidad por ver qué sucede.

NÁN, no me molesta nada que tú me digas viciosilla, o golfilla... De hecho, nunca me molesta nada de lo que me dices. Y sí, de verdad que tengo algo tan masculino aquí dentro. No eres el primero que lo nota...

HELLFORGER, ese es el gran drama del hombre que es un animal de costumbres. Cuántas cosas hacemos que nos perjudican sólo porque tenemos la costumbre de hacerlas... Difícil cambiarlas pero no imposible.

Ya ves, MOREIRAS, para compensar con otras costumbres confesas menos hermosas, como quitarme las pelotillas de los pies. Otro abrazo.