sábado, 12 de septiembre de 2009

Matriuskas


Y una tiene la sensación de que la vida es despertar de un sueño tras otro, ir emergiendo de entre las sábanas una y otra vez, una y otra vez, como esas muñecas rusas, piensas: no puede haber otra más pequeña y… tachán ¿Cuánto medirá el microsueño final? ¿Quién quedará despierto cuando caiga el último telón?
Llevo una temporada sin escribir poemas, ocupada en dormir y despertar, en tapar y destapar. No encuentro el estado. No encuentro sentido a los renglones cercenados,
les crecen zarzas a los espacios en blanco
se me encriptan sus patas, negras como letras
y soy ya la muñeca más pequeña
la que aguarda tu paciencia o tu impaciencia
la que aguarda en tu curiosidad,
a oscuras,
despierta,
siempre despierta.

21 comentarios:

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Esa es la muñeca más interesante: la que guarda todos los secretos concentrado; la que es aquello que los poetas llamáis corazón.

Un abrazo, pequeñísima, condensadísima Bárbara.

Isabel dijo...

¿Y qué has escrito?

Un poema precioso.

Amaia dijo...

Me sumo a las loanzas,siempre espléndida,un abrazo!

NáN dijo...

No sé, a bote pronto y a estas horas, me ha venido a la mente la polaridad vaho-densidad.

El vaho está a un paso de la nada.

La densidad, del big-bang creador.

Pero, ¿hacia fuera? ¿O hacia dentro? Esa podría ser la cuestión.

Gemma dijo...

Me gusta esa progresión escalonada -ella también- de la prosa al verso. Si el miedo y la obligación atenazan, la escritura libera y alienta. Paradójico, sí, pero tan cierto. Beso

Araceli Esteves dijo...

Querida Bárbara, el microsueño final es esta hermosa prosa tuya.
¡Quién tuviera la facilidad que tu tienes para ordenar las palabras con tanta facilidad! Si es que te hacen mucho caso, jodía. Ojalá yo tuviera esos dotes de persuasión. ¿zarzas, dices? A mí me crecen selvas enteras.

Carlos dijo...

Tal vez los poemas estén aletargados después del verano y también tengan que ir despertando. Si te crecen zarzas, ya lo desbrozarás.
Y luego ya brotarán tus palabras con la misma facilidad, profundidad y belleza de siempre.
En algunas matriuskas de tiendas de recuerdos las primeras están muy bien acabadas, con detalle, y las últimas tan pequeñas ya están hechas un poco para cubrir el expediente. Pero en tu caso uno tiene la seguridad de que, por mucho que abra, seguirá encontrando dentro a alguien especial.

BB dijo...

Esa matriuskilla, la más pequeña,
que siempre aguarda, que teme
no ser descubierta...
Pero, la encontrarán, como habrá
de emerger, nuevamente tu musa.
Ella sólo se esconde y espera...
Y no habrá más zarzas, ni espacios
en blanco, ni patas negras encriptadas, como no las hay, hoy,
luego de leer esta bellísima prosa
que has escrito, chiquilla...
Un beso
BB

Anónimo dijo...

qué agradable de leer
sembrada, bárbara
mansur

ca dijo...

Cuánto tiempo mi querida amiga, y ya estás por aquí, ágil y esquiva como una mariposa monarca. Un fuerte abrazo.

mi nombre es alma dijo...

Hoy zarzas para los espacios en blanco, quizás mañana violetas.

Saludos

El Viajero Solitario dijo...

A todos nos ha ocurrido alguna vez que las palabras se prendían a la línea de los renglones y se negaban a ocupar los espacios en blanco, o lo hacían pero en distinto orden al que hubiésemos querido.
Me gustó este texto muntante, que arrancó siendo prosa y acabó convertido en poema (que no hecho un poema).

moreiras dijo...

Te imagino pequeñísima matriuska y me encantas.
Con esa dulzura y esa suavidad, ese gusto para decir las cosas, esa claridad límpida como de luz que se asoma cuando la puerta se abre.
Sigue así, por aquí seguimos despiertos a ti.
Saludos

Bárbara dijo...

Ah, pero ¿los poetas tienen corazón?
Un abrazo inconmensurable, MUYSEÑORMÍO.

Gracias, ISABEL, sin pretensiones, volvemos a engrasar la máquina...
Besos.

AMAIA,gracias pero no las merecen (las loanzas, no las gracias...). Abrazo.

NÁN, la densidad dentro, el vaho fuera como su reflejo. Y el big bang pa empujar. ¿de qué estamos hablando?

GEMMA, claro que a veces la escritura también es obligación y asusta. Aunque siempre, siempre libera. Besitos.

Maravillosas selvas las tuyas ARACELI, con seres sorprendentes y finales salvajes.
Ay, facilidad... si yo te contará...

Qué bonito, CARLOS... Y es verdad algunas de las más pequeñas ya sólo les pintaban un par de puntos por ojos y un rayajo mal hecho por boca. Me identifico, me identifico...

Bárbara dijo...

BB, uno sabe que todo pasa, la cabeza lo recuerda y aún así... siempre parece definitivo.
Un besazo.

Muchas gracias, MANSUR, una cosita pequeña nomás.

CA, qué alegría! Tú estás mucho más ágil que porque te saltas el charco como si nada... Un abrazísimo doble.

Seguro que buscando, buscando, ALMA, hay zarzamoras de color violeta.

VIAJERO, a todos nos ha ocurrido pero ¿a que a nadie le consuela eso? Y es que los mutantes siempre tuvieron su encanto (¿te acuerdas de V?)

Con estas cosas que me dices, MOREIRAS, más que pequeñísima, me pongo gordísima, la madre de todas las Matriuskas, la gran mamma matriuska... Besos.

Anónimo dijo...

me gustan las dosis pequeñas
mansur

NáN dijo...

pues no estoy muy seguro. ¿La gallina?

BB dijo...

De eso se trata, MSM, no calcar.
viste?

La abuela frescotona dijo...

las capas del alma ....todas son importantes,armónicas entre si,todas tienen algo que decir escucha, segun dices la mas pequeña eres tu ....miras que cosas tan bellas nos has mostrado...animo¡¡¡ todos esperaremos por ti, te abrazo

Bárbara dijo...

Mmmm, MANSUR, como el veneno...

qué güevos, NÁN...

Hola, ABUELA FRESCOTONA, el tema es si debajo de la última capa hay algo... Un abrazo y bienvenida.

Anónimo dijo...

como un leve roce
como una mirada rápida
como un suspiro
mansur