martes, 8 de septiembre de 2009

Insomnio


Anoche decidí creer en Dios una temporada. No podía dormir y pensé: ¿por qué no jugar a que existe alguien justo (justo para mí), que se fija en todos nosotros (pero especialmente en mí), una alta instancia a la que confiarle mi combinación de lotería que con mi devoción y su virtud resultará siempre ganadora? ¿A que sería hermoso?
Es bueno rezar - me dije- porque rezar ayuda a reconocer los más íntimos deseos, a catalogarlos por secciones y por plantas, como artículos de El Corte Inglés.
Claro que todo placer conlleva su penitencia, recordé.
Y entonces repasé hacia dentro mi listita de deseos, y pensé que si el susodicho me favorecía por un lado, me castigaría por otro (por esa justicia estricta que él se gasta), y que la penitencia me llegaría por allí por donde menos lo espero.
Así que finalmente, con el miedo en el cuerpo, mi rezo acabó siendo una súplica temblorosa, y sólo osé implorarle que me dejara como estoy, que yo y esas pocas personas fundamentales en mi vida conserváramos la salud que ya tenemos.
Hay que joderse.

Y entonces caí en la cuenta de que un dios que depende de la creencia del ser humano para existir es un dios de chicha y nabo. Si la existencia de algo depende de la creencia o no de que exista, entonces no existe. Si los que creen admiten que se puede creer o no creer están admitiendo implícitamente que no existe. Y son justamente los que dicen creer en dios los que confirman esta teoría.
Porque yo no creo en las matemáticas, ni en la física, ellas son, no me necesitan para existir.
Y se me ocurrió que los creyentes de verdad no deberían llamarse creyentes, no sé cómo deberían llamarse- ¿los seguros, los religientes?, no sé- pero no creyentes.
Debí de aburrirme en seguida porque me quedé dormida.

35 comentarios:

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

Clarividencia. Apabullante clarividencia. Hay gente que cuenta ovejas o que oye deportes por la radio o que se pone ciego de recuerdos hasta que le vence el puñetero sueño. Al insomnio se le combate también con estas metafísicas menuditas. Como de algodón. Un beso grande como un Dios en una Catedral de Estrellas.

Vicent dijo...

Yo probaría con la valeriana, hace casi el mismo efecto y te evitas una posible excomunión por descreída, o lo que sería aún peor, que existiera...

Fran dijo...

Hace tiempo que no te leo, Bárbara, que no leo a nadie desde el momento que noto cerca no leerme ni a mí mismo.

Pero me ha llamado la atención tu escrito. Tampoco me vale la creencia, casi nada, sino las pastillas de siempre ya mal usadas.

Si se te ocurren mejores resultados, avísalo por donde puedas. Te exlicaste muy bien.

Perdona la intromisión.

moreiras dijo...

No sé si la vida o la existencia serían más hermosas y leves si existiera un dios, o algo más allá de la muerte... A menudo he pensado que no, y que es esa soledad individual e ignorancia compartidas las que le dan algún sentido a nuestras vidas, ese camino hacia ningún sitio en el que nos acompañamos y del que disfrutamos y sufrimos juntos, con la constante angustia primigenia de qué será más allá.
Sea lo que sea me alegro de tener el privilegio de estar vivo, y si más allá aún existo, seguiré pensando que fue un privilegio haber vivido.
Mientras tanto, tengo pendiente la apostasía.
Muchos saludos y sonrío (probablemente sonreir sea la capacidad más sublime y hermosa que el ser humano ha conseguido).

Amaia dijo...

Jajaja,Bárbara,es que es tema tan soporífero como antiguo.Yo cada día cuando me miro al espejo veo a dios,y créeme que tengo mucha fe en él,eso me reafirma y me invita a dejar de lado el insomnio.La edad,amiga,que no perdona,jajaja.
Un abrazo que ya es bueno resignarse a tener buena salud!

El Viajero Solitario dijo...

El insomnio es así; a poco que le des cancha, se te revela con pensamientos tales.
Yo hace tiempo que dejé de interrogarme por la existencia de tan celestial y etérea criatura. En verdad, me intrigan más los creyentes y sus razones que aquél en el que creen.

(Tras un tiempo de desconexión, me alegra reencontrarme con tus letras, Bárbara. Volveré con frecuencia, no lo dudes).
Besos.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Pues debido a la relatividad que impregna todo –absolutamente todo- yo voto por lo de religientes... dos corderitos... tres corderitos... cuatro corderitos... cinco corderitos... seis corderitos... siete corderitos... ... ... ... ... ... ... ... ...
Un abrazo sin apegujuntamientos (la temperatura: de la muerte).

Oscar Alonso dijo...

Buena opción está última. Quiero decir la de dormir. Talmente a favor.

Isabel dijo...

Yo los llamaría los religientes porque seguros ya se sienten, tanto, que nos miran como perdonándonos la vida y es que puestos a ser Dios, ya se sabe; es como la tontería, esas abstracciones como no cuestan nada cada cual se despacha a gusto.

Muy bueno tu post y tu humor.

Un beso

NáN dijo...

Por mí, como si creen que los nabos son el círculo cuadrado con apariencia cilíndrica.

Lo que me molesta de los creyentes es que enseguida quieren que sigas sus normas (casi siempre restrictivas) y se las arreglan para estar cerca del poder e imponérnoslas.

Durante siglos, nos han impuesto un modo de vivir. Qué curioso que cuando se les impide que lo impongan a otros (por mí, me repito, que se tiren de los puentes si lo desean), consideran que se ataca la libertad.

Carajo de mundo.

¿Te das cuenta de que avanzamos? Hace no mucho, pensamientos como los tuyos producían insomnio y vértigo. Ahora adormecen.

¡¡Fantástico!! Los creyentes en dios aburren. Nada podía ser mejor.

NáN dijo...

Ay, no puedo evitar un chiste antiguo que los más jóvenes no conocerán.

Había en la iglesia dos hombres rezando: uno rico y uno pobre. El pobre pedía un duro para poder comer; el rico, millones para mejorar sus negocios. El rico se levanta, le da el duro al pobre y le dice: "Ande, váyase y no me lo distraiga".

Un dios a nuestra imagen y semejanza.

mi nombre es alma dijo...

Veo que conoces el método infalible para combatir el insomnio, intentar creer en dios, paténtalo.

Un abrazo

BB dijo...

Yo creo que creer o no creer es
un asunto de necesidad. Aquellos
que tienen a Dios agarrado por
las barbas, o creen tenerlo, te
miran con tal desprecio, cual si
fueras un bicho. No estás a su
altura...
Esa pregunta de la existencia
divina, si te ayuda a combatir
el insomnio, pues, venga. Pero, se repetirá, una y otra vez.
La verdad, es qué no sabes
qué haces aquí, ni para qué.
El problema está en tratar de
averiguarlo.
Entonces, de vuelta al insomnio,
mi bella niña, que te esperan
muchos...
Contentísima de tenerte de vuelta
Un beso
BB

Casilda dijo...

Yo los llamaria los suertudos, siempre me han dado envidia..

Me apunto el metodo para dormir, a ver si este me funciona .
Un beso

Canalla dijo...

En un mundo paralelo existe Dios, y abolió el libre raciocinio como una versión mejorada de esta realidad; hasta allá acuden los renuentes a pensar, confian en su infabilidad, y no es que miren con desprecio: les horroriza ser como el resto.
Pero aquí habitan dioses...
Saludos.

strongboli dijo...

Qué gran manera de definir la no existencia de Dios. Felicidades, estoy completamente de acuerdo. Yo llegué a esa conclusión cuando de pequeño leí que "Dios fue inventado por el hombre para explicar lo desconocido", o algo así. O sea, para justificar sus miedos.
Y cuando me entran dudas de mi no-fe, sintonizo SolidariaTV (impresionante canal, no dejes de verlo aunque sea una sola vez) en seguida me reafirmo en mis principios ateos.
El insomnio se cura fumando, por cierto...
Muacks.

NáN dijo...

Strongboli, tienes toda la razón: cuando fumaba en la cama la quemé dos veces por quedarme dormido.

¡Pero debe haber métodos menos brutales!

Gemma dijo...

"Y entonces caí en la cuenta de que un dios que depende de la creencia del ser humano para existir es un dios de chicha y nabo. Si la existencia de algo depende de la creencia o no de que exista, entonces no existe".

Despídete del cielo. ;-P
Besos

Gemma dijo...

PS: Una mujer mayor que traté por un tiempo, creyente como es natural, me dijo un día:
-¿Y cómo puedes vivir sin necesidad de ningún Dios? ¿Cómo lo soportas?

NáN dijo...

Es que los no creyentes no lo soportamos (creo que ellos tampoco). Lo aguantamos como podemos (con la ayuda de dios).

Anónimo dijo...

re-blogeando...
o re-postando...
por cierto, qué significa "blog"?
me centro: la foto de la playa, preciosa, muy guapa
la foto de la boca...es angelina?
muy gráfica y sugerente.........
esta última foto, muy agradable
y un tema que me ha hecho meditar:
miguel carcaño, MIGUEL CARCAÑO
un abrazo
mansur

Anónimo dijo...

re-blogeando (II)
esas mujeres de negro, eternas vigilantes de la moral, machacando a la que osa volar...
el rostro de ella es tipo ingrid bergman, no?
para el insomnio cada uno es libre, hay tantos trucos!
para la fe, bufff grandes dosis de credulidad!
+ abrazos
mansur

BB dijo...

Mansur: Es Ingrid Bergman en la
película Stromboli, de Rossellini.
Fiasco total. Fué el inicio de
la relación amorosa entre la
actriz y el director.
Perdona, Bárbara
BB

Bárbara dijo...

EMILIO,más bien patafísica de chicha y nabo... Lo importante en la lucha contra el insomino (yo apenas tengo ya) es no enfrentarse cara a cara con él, hacer como que uno se rinde. Beso de osa mayor.

VICENT, pues también es verdad. Si no soy supersticiosa porque trae mala suerte,no debería... (¿cómo sigue?)

FRAN, a mí sólo se me ocurre moverme entre la creencia y el descreimiento, haciendo equilibrios en el filo, como la única forma de resistir. Y no hay intromisión alguna.

Y lo único que nos diferencia del resto de animales, MOREIRAS, aunque no sé si eso es bueno o malo (porque admitimos que la hiena no se ríe, ¿verdad?). Yo también creo que el misterio hace más emocionante la vida y el conocimiento de las limitaciones nos permite crecer. Abrazo.

¿Has visto AMAIA?, al final como el chiste, virgencita virgencita, que me quede como estoy. Si es que el deseo y el miedo son primos hermanos. Un abrazo con salud.

¿Puede uno dejar de interrogarse, VIAJERO? Quiero decir ¿no es constante también ese dejar de interrogarse? Desde luego, ningún camino es fácil...
Y a mí también me resultan más dignos de análisis los creyentes, por simple curiosidad.
Me alegro de tu vuelta, ya les iba a mandar una notita a tus padres por tanta falta de asistencia injustificada...

Esa sí es la madre del cordero... Pues sí, MUYSEÑORESMÍOS, vivimos tiempos absurdamente radicales (de pensamiento al menos), a mí me molestan tanto los iluminados y su verdad absoluta, como los del relativismo total. Un abrazo sin temor a los virus.

Bárbara dijo...

Jeje, OSCAR, ya sé que una de las palabras con menos significado para un padre con dos bebés en casa es "insomnio". Te entiendo, ya lo creo que te entiendo.

ISABEL, eso es algo que he observado bastante a menudo, la falta de tolerancia es mucho mayor por parte de quien es hacia quien no es. Inevitable para ellos mirarte con cierta condescendencia, como si fueran clientes vip de una compañía telefónica con cobertura en el más allá... Besos.

La verdad, NÁN, es que la frase en sí, la pregunta ¿crees es Dios? no tiene ningún sentido por sí misma, debería prohibirse su formulación. Es una abstracción tal... Lo malo es que hay mucho literal por el mundo, que necesita de etiquetas simplones (del Barça o del Madrid?) para catalogar a la gente.
En el fondo, todos nos parecemos tanto...
Y me parto con el chiste...

ALMA, podría hacer una secta: los que intentan creer en Dios, seguro que hasta la subvencionaría la Iglesia... Abrazo convencido.

Totalmente de acuerdo, BB, hay preguntas cuya gracia es que no tienen respuesta, y eso es lo bonito, avanzar con esa incógnita. Yo creo que son los más débiles, los que tienen la razón sujeta con alfileres, los que deben recurrrir a cantidades ingentes de fe.
Un beso en toda la razón.

CASILDA, Todo tiene su parte positiva y su parte negativa, sin duda, pero tanto como envidia... Lo mejor para el insomnio: trata de mantenerte despierta, ya verás como te entra un sueño...

CANALLA, Dios sólo puede habitar allí donde habitan las ideas, las abastracciones y las metáforas. Lo malo son los que creen encontrar pasadizos secretos entre ambos mundos...
y qué cosas tan bonitas dices...
Abrazos.

Tendré que ver ese canal, STRONGBOLI... Se inventó para espantar sus miedos, pero yo hice el recorrido inverso...
Y a mí se me ocurren cosas mucho más divertidas que hacer en una cama para acabar con el insomnio... o para que al menos no importe...
Petons.

Bárbara dijo...

GEMMA, pues by, by, cielo. Aunque yo ya sospechaba que acabaría mis días más bien en el subsuelo...
Y tú no le dijiste: ¿y cómo soportas tú tener que cargar siempre con una pesada fe?

ES que se me ocurre NÁN, que el fallo es la radicalidad, por qué no poder creer en dios unos días sí y otros no. Igual que a veces uno está contento y otras veces no, a veces unos se siente optimista y otras pesimista, etc. Abajo las reducciones (salvo las de jerez en la cocina...)

MANSUR, ni idea de lo que significa blog... ¿será posible? Voy a corregir mi ignorancia ipso facto. Tampoco sé si son los morritos de la Jolie, pero como bien te dice BB, la que expresa a la vez orgullo y humillación es Ingrid Bergman, la auténtica, en esa maravillosa película de Rossellini.
Abrazos crédulos.

Anónimo dijo...

últimamente a mí me desvelan no credulos ni iluminados sino deshonestos, gente-avestruz que esconde la cabeza, faltos a la verdad( o a las verdades), hipócritas que repiten lo que se quiere oir a sabiendas de que no es cierto...para ser lunes, ya he "rayado" suficiente
abrazos a pelo
mansur

Elvira dijo...

"por qué no poder creer en dios unos días sí y otros no."

¿Hay alguien que siempre esté convencido de estar en posesión de la verdad? Yo no. Me muevo entre una incredulidad interrogante y abierta y una credulidad algo escéptica. Pero me gusta la apertura, eso sí. Me interesa la espiritualidad en un sentido amplio, no las creencias concretas de las religiones. Hay quien habla incluso de una espiritualidad laica!

Un beso

PD: Sí, esos labios son de Angelina Jolie (lo juraría)

strongboli dijo...

Es que se fuma después, Bárbara...

Anónimo dijo...

ay los labios de "angelita jolines"!!!!
siente repeto por los creyentes...pero no tanto por quien se echa de cabeza a la creencia de moda
y desde luego si tienes ideas claras sobre lo que somos no necesitamos demasiados espíritus...
otra cosa es sentir, amar, soñar...
mansur

El otro dijo...

En el momento en que uno tiene la serenidad de plantearse la existencia de un Dios, a expensas de la influencia de los dogmas... Es cuando te dás cuenta que es un personaje mas de tu creación literaria.

Bárbara dijo...

Bueno, MANSUR, no es incompatible ser crédulo o iluminado con ser deshonesto o hipócrita. Ya sabes, las combinaciones humanas son infinitas.
A sentir, amar, soñar, me apunto ya. Besos.

Sí, ELVIRA, yo también creo que abrirse a las diversas posibilidades es crecer. Prefiero ir abriendo puertas despacio que cerrándolas de un portazo. Un beso.

Ahhhh, STRONGBOLI, pero después de qué?

EL OTRO, como personaje es fascinante, lo malo son los que no distinguen entre realidad y ficción. Bienvenido por aquí.

Anónimo dijo...

cierto, a veces olvidamos que somos mucho más complejos que meras etiquetas
pero, la cohernecia, la honestidad sigue siendo un valor, no?
besos
mansur

Raúl dijo...

Yo no sé si estoy de acuerdo con tu reflexión. Dios debe de ser algo como el amor, o como la felicidad; existen, sólo si se cree que existen, y no por ellos mismos.
Ya te adelanto que yo soy bastante incrédulo en estos temas, a la par que insomne.

Hola Bárbara.

Bárbara dijo...

Por supuesto, MANSUR, valores fundamentales.

Hola RAÚL, complejo el problema de la existencia más allá de uno mismo... Tanto que no sé qué decir... ¿Besos?