viernes, 4 de septiembre de 2009

Enclitofilia


Vale que la paradoja es el elemento sustancial del que se compone la vida, el líquido que recorre sus conductos subterráneos.
Vale que, a ciertas alturas de la vida que paradójicamente se sitúan cada vez más cerca del suelo (o de la tierra…), el oxímoron ya no chirría desde la oración sino que se calza el traje de la realidad como si estuviera hecho a su medida.
Vale que todo dulce fruto tiene una semilla amarga, y todo lo amargo un corazón dulce.
Pero a esa constatación siempre debería seguirle un segundo de silencio, un breve estado de suspensión en el que los elementos gravitan en equilibrio, y la verdad los sostiene.
Por eso sorprenden y asustan estas cosas: Miguel Carcaño (asesino confeso de Marta del Castillo) recibe decenas de cartas de admiradoras e incluso mantiene una relación sentimental y telefónica con una de ellas. Joseph Fritzl recibía a diario cientos de cartas de amor de mujeres que le ofrecían cariño y comprensión, y aseguraban que sus actos habían sido malinterpretados.
Esto sí que no. Asimilar completamente las paradojas lleva a su exterminio definitivo,
destrozar ese segundo de misterio que nos une a la eternidad, amainar ese viento que por instante le levanta la orilla de la falda al secreto universal supone un sacrilegio.
Enclitofilia dicen que se llama esta aberrante inclinación, esta distorsión de los sentidos que provoca que lo amargo sepa directamente dulce y viceversa. Sin matices.
¿Es sólo porque son famosos? ¿Es puro masoquismo? ¿Es un recalcitrante deseo de redención? ¿Tienes tú alguna explicación?
Joaquin Sabina lo dice bonito: "En tiempos tan oscuros, nacen falsos profetas y muchas golondrinas huyen de la ciudad, el asesino sabe más de amor que el poeta y el cielo cada vez está más lejos del mar."
Tal vez estas mujeres (¿es un fenómeno mayoritariamente femenino?) se han tomado al pie de la letra aquello de que sólo en las malas personas se puede confiar porque no cambian jamás.
O han leído a Borges con minuciosidad: hallarás la distancia que te separa de ellos, uniéndote a ellos.

15 comentarios:

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Has vuelto para marcar el territorio: a ver quien te tose.

Seguramente esto también tiene que ver con la enclitofilia; aunque, ojala toda fuese así.

A sus pies.

NáN dijo...

Siempre que ha salido esta conversación, he optado por la teoría de la "madre redentora". Madre, porque perdona y entiende; redentora, porque piensa que ella sí podrá sacarlo de esa obsesión. Solo ella.

Por eso siempre son mujeres. Por eso Betty Blue fue a la inyección letal sin que ni un solo hombre le hubiera mostrado su comprensión.

Como teoría apendicular (¿existirá esta palabra?), me quedo con el "yo sí puedo".

Por ejemplo, A filla hablaba hace dos o tres entradas de un medio familiar suyo, tan guapo que le llamaban Caravellino, que se casó 12 veces tras haber enviudado 11. No hay historia de violencia, o las mataba de amor encandilado o era un gafe de mucho cuidado. Como decía A filla, vale que la segunda y la tercera pensaran en una casualidad, pero a partir de la cuarta, ¿no veían la inconveniencia? Ahí es donde entra la teoría del "yo sí puedo".

Creo que hice un comentario en el que lo comparaba con el hecho de que en todas las ciudades hay un "rey del juego", llamado así porque gana abrumadoramente. Nadie debería querer jugar con él. Pero uno tras otro se dejan desplumar. Impulsados por el "yo sí puedo".

(dejo aparte, porque ya me estoy pasando, la teoría secreta, que se puede combinar con las anteriores: la atracción por el horror).

Amaia dijo...

Redención?Quizá en mujeres que vayan más allá, que en ningún caso pertenecen al club de admiradoras.Es tema complejo,porque está claro que el asesino asesino es,y eso no es justificable pero,ah amiga,el poder de los medios,la precaria educación(reglada),la ausencia de educación familiar con respeto hacia el individuo,la tan manida igualdad?,y las conversaciones que cada mañana escucho en el metro cuando voy a trabajar entre adolescentes masculinos,me dicen que me ande con cuidado y atendiendo a la razón guarde silencio.Una entrada muy pero que muy buena,por alguna razón que desconozco.
Un placer!

mi nombre es alma dijo...

Me temo que la razón de la enclitofilia es solo la ignorancia o peor aún, la estupidez.

Un abrazo

Miguel Baquero dijo...

"El asesino sabe más de amor qe el poeta"... a veces Sabina tiene unos versos definitivos

Luis dijo...

Concuerdo con alma en que la razón final más alláde traumas o complejos enredos psicológicos no es más que la estupidez.
Un saludo
unaimagenpalabrasmil.blogspot.com

j dijo...

..Vale que la paradoja es el elemento sustancial del que se compone la vida ..el oxímoron ya no chirría desde la oración sino que se calza el traje de la realidad como si estuviera hecho a su medida.

... El Absurdo.. la contradicción . han sido y son la matería de nuestros trajes de realidad .. Cuantas veces nosotros mismos nos hemos preguntado .. el por qué de nuestros actos .. sólo por que nos conocemos,, de lo contrario diríamos que somos bipolares. Imagina ... entar al lado oscuro de otra persona...uuuuuuuhhh

.. Como siempre ,, una magnifica entrada.. que nos conduce a la introspección ,, Gracias ,, se te extrañaba.

..Y si vale preguntar,, el por qué de la entrada,, o cuál fue tu musa.

strongboli dijo...

Qué tema tan delicado... Esto es como lo del síndrome de Estocolmo: si ya cuesta entenderlo, aún más aceptarlo (para los que de momento no sufrimos ese problema, que nunca se sabe). Lo de la educación, creo, no es definitorio al cien por cien: me sé de algún caso cercano en que la persona en cuestión tenía un nivel cultural medio-alto, y bueno, mejor no lo cuento... A veces pienso que este tipo de personas lo que quiere es suicidarse pero no se atreve a hacerlo, así que esperan a que las mate un personaje de estos (y si es famoso, mejor que mejor).
Petons.
(No sé si me he ido por los cerros...)

Bárbara dijo...

Einn? ¿A qué te refieres, MUYSEÑORESMÍOS, ¿has descubierto mi pasado delictivo?
Y usted siempre tan comedido...

Estupenda historia, NÁN. Creo que la madre redentora, y el impulso del "yo sí puedo" explicarían tantas cosas (también en la violencia de género), todo ello combinado con un minucioso plan de huida de una misma, por supuesto. Eso sí, me he quedado con ganas de conocer la teoría de la atracción por el horror (le preguntaré a mi pareja...)

Sí, AMAIA, es cierto que el afán de redención se aplicaría en las distancias cortas pero imagino que estas peculiares admiradoras, en sus vida privadas, desarrollarán relaciones igual de insanas. Indudable la influencia de lo que apuntas, ese elemento propio de nuestra sociedad actual: el ser famosos a toda costa y la falta de educación en general que juegan un papel fundamental. El placer es mutuo.

Ignorancia y estupidez. ALMA, añadimos más ingredientes al perfil psicológico. A veces se nos olvida que existen factores puros, como la estupidez o la maldad que hay que tener en cuenta. Un abrazo, guapa.

Bárbara dijo...

¿Verdad, MIGUEL? Se puede decir tanto con tan poco.

LUIS, y la teoría de la estupidez va ganando adeptos, la estupidez que sería también el absurdo de la fama por la fama.
Saludos.

J, la entrada la provocó un cachito de programa que vi, un programa de aquí, sin ningún interés llamado gente, a medio camino entre los sucesos y el corazón. Salía la noticia y un psicólogo comentando que estas actitudes no entraban dentro de lo considerado precisamente salud… Era un tipo campechano. Hablando del mostruo de Amstetel dijo que muchas mujeres le habían escrito felicitándole por haber salvado a su hija de los peligros de la calle, y en este punto el psicólgo soltó una carcajada un tanto improcedente pero comprensible. Y ya no vi más.

Sí, es verdad que es parecido, STRONGBOLI. Tiene que haber cierto placer en el dolor, sobre todo cuando es continuado. Tal vez sea sólo un mecanismo de compensación. Supongo que estas cosas le suceden a gente que ha sufrido en exceso y no ha sabido reaccionar. No sé si llega al suicidio pero es una clara huida.
Petons.

Tercera Opinión dijo...

Con respecto a este tema hay algo que no me cabe en la cabeza: Cómo hay chicas que además le envían cartas y regalos a la cárcel. ¿Qué está pasando en esta sociedad?

Te invito a leer mi artículo:
Miguel Carcaño: El tipo más guay de Sevilla.
http://www.terceraopinion.net/2009/09/06/el-tipo-mas-guay-de-sevilla/

Un saludo.

moreiras dijo...

La paradoja recorre a veces los lados más oscuros del ser humano.
Y qué grande Sabina...

Bárbara dijo...

Gracias por la invitación, TERCERA OPINIÓN, efectivamente, es imposible no sentir ganas de apearse del mundo al enterarse uno de estas cosas.

MOREIRAS, y eso que a mí no me gusta especialmente Sabina, pero le reconozco la grandeza.

Anónimo dijo...

amaia, las conversaciones que yo escucho tb me dejan largo rato repensando................
mansur

La abuela frescotona dijo...

la profundidad del mal es origen de los desafios de la razon por entenderlo,cuando mas simple es la persona mas facil cree entender que es cuestion de sentimientos, los sentimientos cambian la actitud no su esencia.