martes, 28 de julio de 2009

La locuacidad del silencio


Sigo viva, algo desleída, esparcidas mis partículas gelatinosas por el asfalto hirviente pero viva. Silenciosa pero viva.
Me hubiera gustado colgar mi silencio de un post, trasladar este paréntesis vacío que me flotaba en algún lugar del esternón hasta el blog, y que ondeara al viento ese silencio ligero, de un azul apagado, transparente por las sucesivas lavadas.
Porque hay muchas clases de silencios: el silencio de la nieve, el de la tranquila intimidad, el de la vergüenza, el silencio de la arena, el silencio de zapato de ascensor, el silencio del regreso, pero todos unen las palabras en sus extremos, y al final del hilo siempre cuelgan nuestros propios pensamientos.
El silencio desolador, el silencio de ordenar el mundo en la cabeza, el silencio cansado de greñas deshechas y sudor en las conjunciones. El silencio de la plenitud.
Tabucchi hablaba del silencio del escrúpulo y del remordimiento, el de Juan Ramón Jiménez ponía como ejemplo. Contaba que, en 1956, al escritor le comunicaron dos noticias a la vez: que a su mujer Zenobia el cáncer ya le mordisqueaba las entrañas, le quedaban pocos días de vida, y que había ganado el premio Nobel. A partir de ese momento se instaló en la cima del silencio, comprendió que todo lo que había escrito lo había escrito para ella. Y no volvió a escribir una sola línea, cuando alguien le preguntaba cuál era su mejor obra, respondía, sin dudar: el arrepentimiento de mi obra. (muy Vila- Matas, ¿a que sí?)

Onetti odiaba las entrevistas que cargaba de silencios, espesos, compactos, elípticos. Su palabra había que buscarla en los libros.. «¿Sabes? Yo quiero mucho a Juan Rulfo- decía. Nos apreciamos mucho mutuamente. Pues, cuando me encuentro con él, que suele ser en congresos, nos decimos: "¿Qué tal estás tú, Juan", y él me dice, "¿Qué tal estás tú, Juan?", y él se sienta con su coca cola, y yo con mi whisky, y nos pasamos horas sin decirnos nada. Hay una historia de Maeterlinck, El ángel del silencio, en la que se describe la comunicación entre dos seres, y se dice que si ambos estuvieran hablando estarían disfrazando u omitiendo lo que piensan. Yo siento eso como verdad.»
A veces yo también lo siento así.
Y es que podría pasarme horas enteras hablando del silencio.

38 comentarios:

Raúl dijo...

¿Y en silencio? ¿Podrías también pasarte horas enteras en silencio?.

Cuando nos falta información sobre alguien, su silencio, o bien nos exige preocupación, o bien nos facilita la sublimación por esa persona.

Un beso.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

¿Desleída... significa que los libros se te funden en las manos, con la “ponentà” o lo de la RAE? Si es lo primero, me lo creo, si te refieres a lo segundo: ni los tiburones; eso no se lo tragan ni los tiburones. (“Me hubiera gustado colgar mi silencio de un post, trasladar este paréntesis vacío que me flotaba en algún lugar del esternón hasta el blog, y que ondeara al viento ese silencio ligero, de un azul apagado, transparente por las sucesivas lavadas”: ya te vale, tía... ¡para que vengas quejándote! ¡Menudo puñetazo en el mentón, de buena mañana! ... Desleída...

El silencio... ... ... ese silencio compartido con aquellas personas en que el rumor no es necesario: Sí, yo también lo he experimentado y es una de las mejores sensaciones que he encontrado en esta vida.

Por muy “desleyante” que esté el tiempo (oratge), un abrazo y gracias por tus palabras que, si son escasas, siempre queda el recurso de leerlas varias veces.

Reyes dijo...

Aunque ya no me quieras , yo sigo aquí pendiente de tu silencio , y te digo que este silencio , (el post, digo) me ha gustado tanto que casi estoy tentada de quedarme (yo también )en silencio.
Un beso, Bárbara.

Marta Sanuy dijo...

un largo silencio pues, como un aplauso al silencio.

pero antes: que soportes bien el verano.

Un gusto leerte siempre

Nostromo dijo...

Dijo Paul Masson: "Por la palabra, el hombre es superior al animal; por el silencio se hace superior a sí mismo".

Araceli Esteves dijo...

Qué bonita reflexión sobre el silencio. Yo cada día lo disfruto más.Es verdad que hay muchos tipos de silencio, que no todos pesan lo mismo y que hay silencios que gritan. Me encantó lo de "azul apagado, transparente por las sucesivas lavadas", es una muy buena forma de describir un color.
Un beso silencioso.

giovanni dijo...

Hay silencio que grita. Y pienso a mi padre ausente, la trompeta silenciada después de su muerte a los 41 años.

Hay silencio de armonía. Y pienso a mi tío Gino en Canada que dijo: 'Qué bueno ese silencio...' Fue un domingo por la mañana, los dos sentados en una silla, leyendo. Fue mi primera y última visita a él. Murió pocos años después.

Un saludo desde Amsterdam

Carlos dijo...

A mí una de las cosas que más me gusta en el mundo es conversar: comunicarse, hablar y escuchar, que esta segunda parte se le olvida con frecuencia a algunas personas.
Sin embargo, siempre me ha parecido que realmente llegas a tener confianza y estar a gusto con alguien cuando puedes estar juntos en silencio (no porque no tengas nada que decir) y no se hace incómodo.

Elvira dijo...

"...que ondeara al viento ese silencio ligero, de un azul apagado, transparente por las sucesivas lavadas." Yo también lo veo entre azul apagado y transparente. Bella imagen.

Iba a decir algo muy parecido a lo que ha comentado Carlos, sólo añado que no sólo no se hace incómodo, sino que es un silencio pleno.

Saludos a todos

giovanni dijo...

Me olvidé decirte que me encanta tu post, y ese deseo de 'ondear al viento' el silencio.

moreiras dijo...

Uhm... el silencio, qué hermoso. Una de las voces de Porchia decía algo como: "No digas nada, sólo quiero estar contigo". Puede que el silencio sea de las cosas más íntimas que podemos compartir con otra persona. Y como siempre reincido: qué gusto leerte.

pd. respecto a tus dudas: sí, todo es cierto. Quizás nos encontremos en el Mediterráneo.
Besos

Nostromo dijo...

Hay ciudades cargadas de silencio, donde las calles son silencio y el ruido que las llena en realidad es sólo una costra frágil sobre ese silencio.

Montevideo es así. En este invierno austral, hay tardes en las que el silencio se hace niebla y le es fácil entrar en ti cuando el frío te exige una bocanada de vida más intensa. Entonces el silencio duele y tus ojos se vuelven glaucos a la rambla, a esa costa siena convertida en la pared visible de tu exilio.

Isabel dijo...

Desde tus Reflejos que hace alusión NáN en su blog, te visito y leo. Me gustan tus palabras y me llegan sobre todo en el silencio.

Si pudieramos "colgar el silencio" -bella imagen-, yo hubiera colgado algunos.

El silencio como la soledad, si son elegidos son una maravilla, de lo contrario, esos dos vacios pesan enormemente.

Gracias por tus hermosas palabras.

Vicent dijo...

Los silencios son como los dialogos, los hay buenos, malos, regulares, deseados, odiados, etecé, etecé.

A veces tendemos a mitificar el silencio cuando lo que ocurre es que no tenemos ni repajolera idea de qué decirle al otro ni ganas de hacerlo.

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

El silencio es hermoso, pero aturde cuando uno no lo busca. Buscado, sentido, no sólo es hermoso: es vida. De todas formas me ha parecido lo contrario a un post veraniego como Dios manda. Bueno, bueno, de verdad. Además hacía que no entraba en tu página y disfrutaba leyendo. Besos, my friend.

BB dijo...

The sound of silence..,
Leo lo que escribes y percibo
ese sonido.
Sí, hay muchas clases de silencios,
no todas buenas.
Pero el alma se nutre de silencios,
los necesita.
"Si hubiéramos permanecido en silencio, en esas ocasiones en
que la palabra nos impidió escuharnos..."
Pero, ojalá no nos cuelgues tus
silencios, ni ligeros, ni densons,
ni de color azul apagado...
Un beso
BB

Miguel Baquero dijo...

..................

Mega dijo...

Lo mejor ya lo apuntaste tú: tener con quien poder compartirlo.
Un beso

Los criticones dijo...

Parece mentira que pueda ser escrito esto en verano

Parece mentira que pueda ser escrito

Parece verdad

Silencio

ARM

giovanni dijo...

Acabo de leer algo sobre el silencio que ya debes conocer, es algo que Clarice Lispector escribió: "Hay un gran silencio dentro de mí. Y ese silencio ha sido la fuente de mis palabras. Y del silencio ha venido lo más precioso de todo: el propio silencio."

fandestéphane dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Casilda dijo...

Ahora ya cuando nos quedamos en silencio no pasa nada , estamos sin mas y estamos bien , al principio era un poco angustioso porque el silencio era como una barrera .
Ahora ya no, ahora nos une .
Que sensacion tan buena y que bien la has descrito .Besos

mi nombre es Alma dijo...

El silencio es un arma de doble filo, porque a veces es necesario y en otras su aparición duele. Encontrar ese punto de equilibrio es una de las cosas más dificiles y más satisfactorias de nuestro transcurrir.

Saludos

Dnc dijo...

Pues yo, si me disculpas... voy a picar algo!

Fdo: "Dnc A. Lecter"

Anónimo dijo...

Cuantas cosas se aprenden y se comunican con el silencio.

Cuando entre dos o más personas se logra estar mucho tiempo sin decir nada, el grado de bienestar es importante.

Pero también hay momentos que tenemos de silencio con nosotros mismos y no son precisamente
placenteros. Qué mal se pasa...

Lucía dijo...

La de arriba soy yo, Lucía.
he dado mal a la tecla.
Besitos.

Bárbara dijo...

RAÚL, lo cierto es que cada vez menos, hubo una época en que fui muda pero hoy en día me resulta bastante difícil estar horas callada, por mucho que digan que es preferible estar callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas definitivamente.
Otro beso en la larga distancia.

MUYSEÑORESMÍOS, la acepción 1, por medio del líquido sudor y también la 2, también la 2, tiburón... Será desleído el tío!
Ni siquiera el rumor es necesario...me gusta eso. ¿Has visto que morro tengo, qué manera rastrera de justificar mi silencio?

REYES, ya te hice llegar mi bandejita... Tú eres un volcán de palabras difícil de contener. Un besazo.

MARTA, guapa, te deseo lo mismo. Soportarlo, se soporta muy mal este año, habrá que ir pensando en la huida! Feliz verano.

NOSTROMO, es verdad lo que dice Masson, yo lo experimento sobre todo en negativo, cuando tengo ganas de cagarme en la madre que parió a alguien, el silencio me mira por encima del hombro, con exquisita elegancia y superioridad. Pero no siempre sigo su ejemplo, no siempre...

ARACELI, yo ya casi ni escucho música, con eso que te diga. Por otra parte, estoy deseando escuchar tu voz en directo.
Besos sonoros.

GIOVANNI, qué hermosos silencios que nos llegan intactos a pesar de los kilómetros y la distancia del tiempo. Gracias de verdad por compartirlos. Un saludo.

CARLOS, con muy, muy pocas personas puede hacerse eso que dices, conseguir que la conversación siga su curso, sin necesidad de palabras.
Besitos.

Bárbara dijo...

ELVIRA, ése era justo el silencio de plenitud al que me refería, cuando las palabras o limitan o redundan. También lo expresé así una vez:
http://dameunatregua.blogspot.com/2008/10/presentes.html
Saludos.

Pues es apasionantemente cierto, MOREIRAS. Espero que lleves colgado el cartel de Se vende poesía para poder reconocerte... Y el sombrero, claro.

Pues bendito silencio montevideano, NOSTROMO, que hace aflorar todo ese lirismo que nos regalas. Este calor valenciano apenas da para un sainete...
El exilio siempre tiene algo de silente, ¿no crees?

Pues feliz de que pases por aquí, ISABEL, sobre todo si vienes desde NÁN. Coincido contigo, un detalle fundamental es poder elegir. Pero no te cortes y tiende tus silencios...
Gracias a ti por leer.

Otro silencio más para el catálogo, VICENT, el del desinterés total. También es reconfortante sumergirse en él, no tener que ahogarlo en palabras hipócritas.

Es verdad, es vida, EMILIO, porque la vida se crea en el silencio interior, al margen de los gemidos exteriores...
Una pila de besos recién salidos del congelador...

Pues sí, BB, no deja de ser una excusa esto de hablar del silencio para romper el silencio... Siento haber dilatado el mío así sin explicación. Y sí, es necesario el silencio para poder oirse uno mismo. Beso enorme.

¿estás seguro, MIGUEL? Tú siempre tan agudo a la par que locuaz... ;)

Bárbara dijo...

Se puede aplicar al silencio y a todo en la vida, ¿no MEGA? Besote.

Jeje, ARM, siempre me haces sonreír aunque hables en serio.

Buenísimo GIOVANNI, me encanta la frase. Tengo unas ganitas de pillar a la Linspector... esto ha sido la puntilla.

Otra gran frase, FANDESTEPHANE, lo que estoy aprendiendo, pero ¿quién es E.C. Emile Cioran tal vez?

Pues que lo disfruteis, CASILDA, todo hay que ganárselo en esta vida, también el silencio.
Besos.

La vida es comida china, agridulce ¿verdad ALMA? El equilibrio es la receta. Saludos.

DONCE caníbal, no entendí nada, jeje. ¿Será el calor? Beso pasmao.

LUCÍA, ya lo creo, el silencio es bueno cuando uno está tranquilo, y su vida tiene un cierto orden pero cuando el silencio equivale a angustiosos interrogantes que te asaltan desde dentro... pues no es tan agradable. Pero es más necesario que nunca (un ratito sólo, claro). Besos.

El Viajero Solitario dijo...

Lo cierto es que vivimos en un permanente estado de ruido; raro es que no haya algo sonando a nuestro alrededor. Incluso en casa, bien entrada la noche, el silencio se ve importunado por los muebles al crujir, por la respiración de quien duerme a tu lado, acaso por el rumor sordo del frigorífico. No sabemos a qué suena el silencio.

Besos y abrazos sureños.

Donce dijo...

Jaaa, pobrecita mía, no me extraña!
que me acordé del "Silencio de los corderos...." (o "El silencio de los inocentes" como se le llama por sudamérica). Na más. Cogneau! pero es que ahora tengo hambre de verdad!, si me disculpas....

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Nada más los temas que tocas, ya son para ponerte nota... y alta.

Un abrazo.

MauVenom dijo...

A mi el silencio siempre me ha parecido un buen aliado

un medio infalible de descanso, propicio de pensamientos que en algún momento me darán una paz que a veces busco

pero a veces se torna diferente si es resultado de la negación

me gustó tu entrada porque justamente acabo de escribir un cuento sobre eso en mi colectivo, te dejo el link por si quieres leerlo

http://escribidoresyliteraturos.blogspot.com/2009/07/custodio.html

me gustó mucho tu blog.
Saludos.

fandestéphane dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Elvira dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Elvira dijo...

No, Fandestéphane, esa frase no es mía. La puso el editor en la contraportada de mi libro de recopilación de frases, citas y aforismos, pero en realidad no sé de quién es. :-)

Bárbara dijo...

Pues sí, VIAJERO, ostentamos el dudoso récord de ser le país más ruidoso de Europa.
Besos a punto de partir.

DONCE, pues sí que hay que ser borrega para no haberlo pillado a la primera... Siempre me pasa con los chistes, todo el mundo se ríe y yo me quedo con cara de brócoli hervido: pues no lo he entendido...
Y come, come, que estás creciendo (literariamente al menos...)

MUYSEÑORESMÍOS, siempre tan halagador y desmesurado (no he dicho exagerado, ¿has visto?)Besitos.

Hola MAUVENOM, me suena tu colectivo... Un placer que te pases por aquí. Ahora mismo voy a leer en silencio ese cuento.
Saludos.

Conste, FANDESTÉPHANE, que ya tenía localizada a Elvira como la autora sin necesidad del comodín del público... Abrazo.

ELVIRA, tendremos que descubrir de quién es la misteriosa cita...

nán dijo...

El silencio es bárbaro y me gusta praticarlo.

Volvíamos de una viaje a Cádiz mi amiga Elena y yo y me dijo que conmigo se podía estar en silencio tan a gusto. Es cierto que marca un nivel.

Haces una útil clasificación de los silencios, para pasar luego a una demoledora exhibición de citas. Resaltar una sería un desprecio hacia los demás.

¿Qué te parece el silencio que te he hecho hasta que te has ido?