miércoles, 3 de junio de 2009

Un prólogo ilustrado

Alguien dijo que deberíamos usar el pasado como trampolín y no como sofá. A mí sin embargo me gusta recostarme sobre él, a lo maja charlestonera, y hojear revistas antiguas, de los años 30, de un tiempo en el que yo aún no existía.
El tiempo de la antevida goza de la perfección de los tiempos cerrados, produce un cierto efecto analgésico. El mundo de entonces se aparece más liviano, sin esa gravedad que imprime a la mirada el tener un pie sobre la tierra. Se presenta siempre dorado, bajo un sol ambarino con candes destellos sorollistas (aprovechemos ahora que está bien visto). Y es que no en vano las fotografías amarillean, no verdean ni azulean, sino que amarillean con el tiempo.
Ha de ser, eso sí, un pasado muy muerto, que no remita a ningún recuerdo personal, un tiempo tan lejano que ya no llegue hasta aquí el hedor de su descomposición, tan sólo el limpio marfil de unos huesos pulidos por la tierra añeja y, cómo no, amarillentos.
Lo que más me divierte de este buceo en el pasado son los anuncios de la época (amarillentos, claro). En ellos, más que en ningún otro sitio, se ven reflejados los deseos, los temores, los desvelos de toda una sociedad. Delatan el cómo quisieras ser que siempre me interesó mucho más que el vulgar cómo es uno.
Y no creas que han cambiado tanto las cosas en casi 80 años. La mayoría de los anuncios estaban destinados a las féminas, a embellecerlas, a tersar su piel, a aumentar sus pechos, a camuflar sus defectillos, a engrasar esas armas de mujer, en definitiva.
Lo que sí ha cambiado es el lenguaje: hoy, sería impensable encontrar en nuestros anuncios palabras como lozanía, inerte, lacio o halitosis.
Se hace inevitable que asome al verlos una sonrisilla condescendiente de ternura e ingenuidad. ¿ a que sí?











Claro que también existían las preocupaciones masculinas, ¿o acaso te creías que el culto al cuerpo y las soluciones mágicas a las disfunciones eréctiles empezaron en los 90? Quiá.

Decía Shakespeare que el pasado es un prólogo, a mí me gusta que además tenga muchas fotos.


20 comentarios:

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Tengo una buena colección de anuncios de esa época, que hace unos años me regaló un anciano dibujante con cataratas, ya que no le servirían para nada. Me gustan mucho. Y, sí, son mucho el prólogo de muchas cosas; al fin, los humaos no dejamos de ser unos bichos venidos a más culturalmente.

Saludos.

Raúl dijo...

El paso del tiempo lo dulcifica todo; hace más atractivo el mundo que no conocimos, e incluso maquilla con el lustre y el encanto de las canas, a quienes de jóvenes fueron furibundos asesinos.
Dicho ésto, a mí me es muchisimo más fácil imaginarme hacia atrás, que imaginarme el futuro. Creo que es normal. Sea por lo que otros vieron y luego nos contaron, sea por los vestigios (como los que nos muestran) que nos quedan de tiempos pretéritos, lo cierto es que tenemos mucha más información de lo que fue, que de lo que será.
¿Acaso la fiebre del coleccionismo no nace del deseo de almacenar lo que nos gustó (pasado) para conservar siquiera su esencia?
Me encantan los recortes antiguos, como a ti. Me gusta ese color amarillo del que hablas. Y me pregunto: ¿Todo lo viejo se hace amarillo? ¿Tan viejos son todos los chinos?. Continúo preguntándome.
Perdón por el chiste.

mi nombre es Alma dijo...

Para mi el pasado, ni sofá, ni trampolín, es un armario. Un armario lleno de cachivaches más o menos útiles, más o menos queridos, más o menos manoseados. Normalmente lo tengo cerrado pero a veces, y sin querer, la llave cae de la cerradura y el pasado aparece, el vivido y el no vivido.

Saludos, me encanta la publicidad que has puesto, retrata mucho mejor que otras cosas como hemos sido, como somos

Mega dijo...

Jajaja, pero, mujer, ¿de dónde sacas todos estos recortes?

Veamos:
Sigue siendo actual el cometer erratas (En el reclamo "Desechad las cremas inertes", ;-P, se comenten dos seguidas, cuando dice: "al par -a la par- que delicadamente perfumado-a"), junto con la insistencia mezquina de la publicidad en meter el dedo en la llaga de los complejos sin fin...

Me ha resultado pasado de moda, en cambio, el recurso infalible a la lectura de libros como solución (¡qué ricos!, ¿verdad?) en nada menos que dos de ellos y, como bien señalas, el empleo de una retahila de adjetivos rimbombantes y cultistas para mejor fascinar...

Por cierto, que las letras de la crema Simón me recordaron a las de la Crema Nivea. ;-P

Vamos, que me has cogido con el bisturí y la lupa de aumento en la mano, jeje.
Besazo

Hammett dijo...

El pasado, en mi opinión, no es nada aparte de un tiempo verbal. El pasado somos nosotros, lo que llevamos en nuestra cabeza, disfrazado o no de momento preterito o futuro,...en cierta manera el pasado son nuestras anhelaciones al igual que lo pueden ser nuestros deseos de futuro.
Ni pasado ni futuro dicen que se cruzan,...siempre que son como las lineas paralelas que están destinadas a vivir en diferentes planos,.....yo creo que conviven a diario en el presente, que se retroalimentan (o algo así, tampoco les he molestado mucho en saber como lo llevan). Sigues escribiendo muy, muy sabrosamente, Bárbara.

Amaia dijo...

Jajaja,Bárbara,lo mejor tu última reflexión.Reír,por no adelantar la hoguera de S.Joan.
Un abrazo!

especies dijo...

Qué maravilloso Lionel Strongfort, el hombre perfecto, pero con ese nombre no es de extrañar.

Miguel Baquero dijo...

¡¡Yo también soy un enamorado de las fotos antiguas!! Me encantan los anuncios, pero me gustan sobre todo las fotos y no digamos ya esas películas de principios del siglo en que sale la gente andando así de manera rápida, y como muy atareada; las plazas abarrotadas por donde pasan criadas de uniforme, hombres con sombrero y bastón, guardías con una cachiporra en la mano, mozon cn blusón, un carro cruza tirado por caballos... ¿Qué tendría que hacer la gente con tanta prisa que no se podía detener un momento y mirar tranquilamente a su alrededor? ¿No se darían cuenta de lo bonito que era todo eso?

Hank dijo...

Te mando unas referencias que tenía guardadas desde hace mucho, para tu solaz y disfrute:

DIARIO DE MURCIA Martes 3 de Noviembre de 1896

AMA DE CRIA.- Hay una de 26 años de edad y leche de tres meses que desea criar casa de los padres o en la suya. Darán razón en las Barracas de Espinardo; calle de Boquería, preguntando por Tomasa Guillén.

OTRA.- Hay una que desea criar en su casa, tiene leche de un mes, edad 20 años, sola. Darán razón en la cerrajería del maestro Pablo.

DEPENDIENTE DE BARBERO.- Hay uno que sabe su obligación y desea colocarse. Darán razón, calle del Hospital, núm. 10

COPIADORES para cartas bien confeccionadas y con buen papel las ofrezco a 7 reales uno. Tomando una docena 19 pesetas. El Bazar Murciano.

EL VERDUGO CESANTE.- Conforme con lo que nos comunicó telegráficamente nuestro corresponsal de Madrid, dice nuestro colega “Las Provincias de Valencia”: «La sala de gobierno de esta Audiencia ha decretado la cesantía del verdugo Pascual Teu, por haberse adherido á la demanda de indulto a favor de la mujer ajusticiada recientemente en Murcia por mano del mismo. La plaza queda amortizada, en virtud de que, según lo dispuesto, solo ha de haber tres de aquellos funcionarios en la Península»

Miguel dijo...

El jodido Shakespeare siempre tiene tanta razón.

El pasado amarillea y destiñe a cada segundo. A mi mas que efecto tranquilizante y sedante, evocarlo me da vertigo.
Parece un sueño demasiado bonito.

Ver esas imagenes, ahi, tan quietas,viendo que otros tuvieron exactamente los mismos problemas.

No hemos cambiado absolutamente nada.
Somos caricaturas de nuestro pasado.

Un abrazo barbara.

NáN dijo...

La primera frase es muy buena... para los cursos de autoayuda para ejecutivos.

Vivir para crear pasado tiene mucho más sentido.

La colección de anuncios es fantástica. Incluidos los dos para hombres.

Un hallazgo de hemeroteca, pero te confesaré que el pasado con hedor a descomposición me encanta. ¿No os pasa lo mismo a los amantes del queso?

Araceli Esteves dijo...

A mí también me seduce mucho el pasado ( como el nombre de mi bitácora indica) no sólo el de antes de que yo naciera ( qué raro resulta imaginar un mundo sin nosotros, antes de que aparecieramos o después de morir, yo de pequeña, durante una época que me duró bastante, pensaba que todo el mundo sólo era producto de mi imaginación, o un sueño largo). Acabo de escribir en una carta que sin pasado que recordar, sin nostalgia, el mundo es mucho más plano.

Vicent dijo...

Creo que el pasado en general comienza a fascinarnos cuando nuestro pasado en particular empieza a tener un volumen importante.

PEGASA dijo...

Todo lo pasado es el principio del presente.

De la cosecha de "pegasa productions".
Y haces muy bien en ilusitrarnos y recordanos que avanza la tecnología pero que nosotros estamos estancados, a los anuncios antiguos me remito. Seguimos pensando idem de idem.
Besitos de fin de semana.

Una que escribe dijo...

¿Estás llamando vieja a Bárbara, Vicent?

moreiras dijo...

Bonito post, como siempre, una agradable mirada atrás, al eterno pasado (porque la muerte es eterna), con esa pícara sonrisa tierna e irónica que guardamos los vivos.
Saludos

Reyes dijo...

Lo de pecho lacio me ha llegado al alma .
Qué cabrones los redactores.
Lacio es el cabello , o la gente sosa , pero una teta lacia ... es el peor calificativo que he oído nunca . Jajajaja.
Bárbara , muy bueno este post .
A mí estas cosas me gustan , pero también me deprimen un poquito .
Ciao , besos.

ALCON dijo...

HOla!

Esta es mi primer visita a tu espacio, el cual me ha parecido muy agradable, ecelentes fotos, muy buena reflexión.

Te leo.

Un abrazo.

Bárbara dijo...

Y algunos bichos venidos a menos culturalmente, MUYSEÑORESMÍOS (...resaca postelectoral). A mí me fascinan los anuncios modernistas.
¿saludos? Un abrazo.

Jajaja, RAÚL, tanbién pudiera uno preguntarse ¿tan chino es todo lo viejo? Y sí, es una máxima científica: el pasado amarillea. El futuro creo que tira a metalizado pero no estoy segura.

ALMA, un armario con doble fondo en el que misteriosamente aparecen y desaparecen cosas, como la memoria, vaya.

MEGA, no me había fijado yo en todas esas faltas...
No son recortes, son los anuncios publicados en las revistas Blanco y negro (del diario ABC) y Lecturas de los años 30, directamente escaneados. Algunos artículos de la época no tienen desperdicio. Y el nivel medio de escritura, buf, da cien patadas al de hoy en día. Besos.

Pues sí, HAMMET, hay gente que sostiene que sólo existe el presente. Y nuestra memoria claro, que no tiene una frontera delimitada con nuestro pensamiento. Un beso.

AMAIA, no acabo de pillar lo de la hoguera de S. Juan ni aún después de leerlo varias veces. ¿será que aún arrastro el gripazo? ¿qué querías decir exactamente? Besos.

ESPECIES, no había caído en el nombre, que contrasta perfectamente con su cara de acelga hervida. Cómo me gustaría poder rastrear determinadas biografías, la de Lionel por ejemplo...

Jajaja, MIGUEL, se ve que no, que no sabían disfrutar del paisaje e iban siempre con estrés, que perdían el tranvía. Para que luego digan de nuestros tiempos...

Gracias, HANK! Se nota que estos son más antiguos, y que hubo grandes cambios en sólo unas décadas. Yo hice un trabajo en la carrera sobre los anuncios por palabras de esta época y eran muy curiosos. Lo del verdugo es genial, puede que lo leyera Berlanga para inspirarse.

Bárbara dijo...

¿te da vértigo, MIGUEL? Bueno,el pasado así, en general no deja de ser un espejismo, algo inventado y reconstruido a escala y por piezas, como un pequeño Frankestein. Un abrazo.

Sí a lo del queso, NÁN.
Te diré que también me gusta lo del pasado que aún conserva el hedor, lo que sucede es que he abusado tanto de él, de rememorarlo y ponerlo boca arriba y boca abajo, que me he acostumbrado a su olor, y ya no me huele a nada.
El pasado se reiventa con cada paso hacia delante que damos,sin duda.

Igual es un sueño largo, ARACELI, y ese tal Calderón va y tenía razón... El pasado pesa pero sin él la vida es mucho más vacía.

Así es, VICENT.
A mí, en particular, creo que me empezó a interesar de verdad cuando completé el recorrido a la inversa (aunque sé que cada vez es un camino distinto...)

¿has visto, PEGASA? avanza la tecnología pero algunos siguen embaucando y otros dejándose embaucar con ilusiones en forma de cremas para hacer crecer el pecho... hay cosas que no cambian. Besos.

Jeje, UNAQUEESCRIBE, no creo, aunque una ya tiene una edad. Claro que se puede ser mayor y no tener pasado y ser joven y tenerlo. Supongo que lo único que hace falta es ser un poco nostálgico.

Jo,MOREIRAS, es que vamos a estar muertos tantos años que la vida nos va a parecer un suspiro. Abrazo.

¿Y por qué te deprimen, REYES? Los fantasmas no hacen nada, sólo los vivos ;). Besos.

Bienvenida, ALCON, ésta es tu casa.