miércoles, 6 de mayo de 2009

Si todo vuelve a comenzar


Quiero decirlo ahora
porque si no después las cosas se complican.
Soy peor todavía de lo que muchos creen.
Me gusta justamente el plato que otro come
aburro una tras otra mis camisas
me encantan los entierros y odio los recitales
duermo como una bestia
deseo que los muebles estén más de mil años
en el mismo lugar
y aunque a escondidas uso tu cepillo de dientes
no quiero que te peines con mi peine
soy fuerte como un roble
pero me ando muriendo a cada rato
comprendo las cuestiones más difíciles y
no sé resolver lo que en verdad me importa.
Así puedo seguir hasta morirme:
ya ves soy lo que llaman
el clásico maníaco depresivo.
Te explico estas cuestiones
porque si todo vuelve a comenzar
no me hagas mucho caso acuérdate.

Siempre me gustó este poema de Goytisolo. Supongo que porque me identifico con él. Porque yo también soy peor de lo que muchos creen, soy esa persona horrible que a menudo barre y amontona los desprecios bajo la alfombra de su sonrisa, porque mi voz interior tiene el síndrome de Tourette y sufre de coprolalia. Porque soy vaga y sin embargo perfeccionista. Porque solo gasto alegremente el dinero que no es mío.
Porque tras la fe inquebrantable en la vida, siempre acecha agazapada, presta a saltar, la ironía más amarga. Porque me canso sin motivo. Porque soy rencorosa, y me gusta reabrir la herida con la lengua, y sentir el regusto metálico de la sangre para no olvidar, porque no hay tema interesante si no me remite a mí, si no conecta esa fuerza centrípeta que describe círculos concéntricos hacia mi ombligo. Porque tengo el vicio de olvidar que te quiero, y se me resiste la costumbre de quererte. Porque aunque a escondidas uso tu cepillo de dientes, no me gusta que te peines con mi peine.
Así es que si todo vuelve a comenzar, quiero que lo tengas en cuenta y no me lo tengas en cuenta.

30 comentarios:

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

Llevo una semana (justo hoy) releyendo a Goytisolo y a mi querido siempre Gil de Biedma. Entonces aparece este post y entonces todo se explica diafanamente. Me gusta mucho el poema. Una época buena ésa. Escribían contra algo y contra sí mismos y escribían a pesar de la realidad y para cambiarla. Escribían en la miseria moral de unos tiempos cafres y escribían para salir de esa miseria con el vehículo de la palabra. Luego la palabra ha sido otras cosas y luego ( más tarde) la palabra fue secuestrada por la imagen y ahor andamos un poco de cabeza, comidos por esa fiebre de lo digital, fuera del mundo de las ideas, o si no estamos fuera, estamos a puntito de que algún gadget de esos modernos nos eche del todo. Besos grandes, my friend.

Mega dijo...

¿Tú también eres rencorosa?
(Yo me estoy quitando, jeje.) ¿Y de dónde has sacado eso de que sufres de coprolalia? ¡Qué cosas de sufrir!

Un abrazo

Jordi Santamaria dijo...

Santa paciencia de ese quien te quiere pues.
Mola ser así de lamentable después de esta asunción, y declaración, sin esa yunta probablemente perecerías.
Texto abrunado, seguramente quien soluciona toda ecuación y salva tanta imperfección de uno y de dos.
Vives en un pozo, como muchos o todos, pero eres valiente para contar tus miserias, y eres capaz de despertar admiración en tu bonito disfraz.
Tía, no especules y sube la apuesta por lo que llevas apostando hace años.
Sigo pensando que tus lectores no están a la altura de lo que escribes. Amen

Bárbara dijo...

Cagüenlaputa, JORDI, ¿pero no lo habíamos hablado tú y yo?
Estoy orgullosísima de mis lectores, de los que yo a mi vez soy apasionada lectora.
Y la apuesta la estoy haciendo fuera de aquí, te lo aseguro.
No me pongas más bombas...

Bárbara dijo...

Qué casualidad EMILIO.
A mí también me apasiona Gil de Biedma, junto con Ferrater, es de mis preferidos. A veces pienso que antes se escribía para mostrarse a través de las letras y hoy se hace para esconderse tras ellas y dejar asomar sólo la imagen, perfecta eso sí, gracias a las nociones de marketing publicitario. Claro que a veces también pienso que parezco mi bisabuela con aquello de que cualquier tiempo pasado fue mejor...
Un besote.

Pues lo he sacado de House, MEGA, jeje. En el capítulo de ayer, un hombre tenía una extraña enfermedad que afectaba a su capacidad de contención verbal y no paraba de decir todas las barbaridades que se le pasaban por la cabeza.
¿rencorosa yo? No, sólo porque ni perdono, ni olvido...
Megabrazo.

Anónimo dijo...

No conocía este texto. Gracias por habèrmelo descubierto.

Reyes dijo...

Yo ya sabía que no estaba a la altura de tus textos, pero jode que terceros lectores privilegiados intelectualmente se dén cuenta , en fin , así es la vida.
Desde mi último escalón te diré que me ha encantado este post , la mezclilla tan sabia de Goity y Biedma ( no he leído a ninguno de los 2, cosas del bajo nivel, ya sabes)y que me lo he leído tres veces para mejor disfrutarlo.
...
(Sí he leído a Giovanni Papini en italiano , eso sube puntos??).


Otro beso palurdo, reina.

carmen dijo...

Estoy pensando que Goytisolo nunca me ha gustado. Estoy pensando que el ombligo tiene poco horizonte. Y estoy pensando que alguien te quiere mucho.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Esa mirada, quizá un poco más crispada, la recordaré toda la vida: era una mirada tirando a picasiana. No voy a decir que le conocí, porque no sería cierto, pero sí me lo presentaron. Era un acto al que no tenía previsto acudir, y él estaba hablando con una señora importante en aquellos momentos, antes de divorciarse de un señor importante, para ser más exactos, porque ella más que importante, era deliciosa, en el buen sentido; como persona. Cuando me aproximé a ellos y ella se giró y me vio, seguramente quiso aproximar nuestras edades y exclamó un “¡que chul!i”. En ese momento, esos ojos de mirada penetrante, y como decía, algo más crispada que la de la foto, me miraron. No sé qué pensaría de que en medio de aquel acto, la dama se ocupase de mí, dando por zanjada la conversación con él; un lapsus sin duda, para una fémina de tan exquisita educación. Una anécdota irrelevante que me ha dejado una mirada inolvidable.

Perdona, Bárbara, que me haya ido de madre haciendo de abuelo Cebolleta, pero es que al encontrarme, después de unos años con esa mirada, es lo que me ha venido a la cabeza.

BB dijo...

Y yo te añado, mi querida Bárbara,
que dudando del sinfín de pecados
que dices cargar, tienes el peor
de todos y es echarte tierra
encima de manera, casi, masoquista.
Y, créeme, que aunque uses, de
vez en cuando, mi cepillo de
dientes, jamás te pediré tu peine.
Jordi está en lo cierto: imposible
estar a la altura de lo que
escribes, pero el masoquismo es
plaga.
Un abrazo a mi rencorosa amiga,
BB

NáN dijo...

Con los poetas de esa generación pasa que parece que estés entre los amigos de tus hermanos un poco mayores, que te han ido enseñando su manera de ver la vida, hasta que la haces tuya, esa manera.

Me parece que hay en ti algo de lo mismo (ese gusto por los muertos con obras completas, que ya no nos dan disgustos). Por eso soy uno de tus apasionados.

Jordi, cagüentó, me encantan los tipos con huevos y de aquí estoy yo y ahí fuera está la calle. Con decirte que vengo en el metro leyendo con placer las opiniones contundentes de Nabokov, está dicho todo. Pero el valor (no la valentía), hay que demostrarlo ante todos, con tus comentarios. Si no, queda la cosa como en esas pelis en las que por el guión todos se enamoran de la hermosa jovencita, pero uno está viendo a Sara Montiel entrada en años y sobrepesada en kilos, que cuando se sienta en un sofá, ves como el pobre mueble vacila, y no entiendes que todos la vean tan hermosa.

O sea, enamóranos o no sueltes públicamente esas cosas.

hombrepez dijo...

También está entre mis fovoritos...

Me ha encantado tu texto. Tan llenito de alfileres.

Saludos

Mr. TAS dijo...

qué bien escrito... me lancé al texto creyendo que era tuyo. me había quedado flipao!


un abrazo

especies dijo...

Ojalá tengamos todos la suerte de toparnos con personas capaces de no tomárnoslo en cuenta.

Miguel Baquero dijo...

Lo más hermoso de ese poema, en mi opinión, y de tu texto es ese imposible "si todo vuelve a comenzar"...

Por lo demás, tus defectos me parecen encantadores, salvo lo del sindrome de Tourette que no sé lo que es y no me apetece buscarlo en Google

vfedor dijo...

como trazar la órbita de lo errante,
como inferir en la paz la próxima revolución,
la mancha sobre el blanco,
la música sin canción,
el botón que no encaja,
y así,
abarcar todo, hasta lo que no es

ser para el otro hasta el olvido

Donce dijo...

Leímos a Goytisolo y me encantó. Este poema también estuvo, y esa forma de empezar el poema es ya otro poema.
Y ahora hablando de lo tuyo... ufff, no hay como ser profundamente sincero para hacer sentir. Me ha llegado mucho-muchísimo.
Un beso grande.

TortugaBoba dijo...

No conocía este poema de Goytisolo, genial. Y tú no te quedas corta, para variar.
Me encanta usar el cepillo de dientes que reposa al lado del mío a hurtadillas, pero mi peine que no lo toque nadie.
Beso.

strongboli dijo...

Pues está muy bien no ser perfecto, y asumirlo aún más. Ya lo decía Billy Wilder (bueno, en realidad lo dijo Joe E. Brown).
Pero el rencor no sirve para nada, es mucho mejor la indiferencia.
Molts petons.

Pd: Y deja ya de ver House, que igual todo viene de ahí.

Bárbara dijo...

De nada, ANÓNIMO, yo me tropecé con él en la contraportada de un libro que me regalaron hace años (Blues castellano, de Gamoneda) y me encantó. Gracias a ti por pasar por aquí.

Seguro que aún no has alcanzado mis altas cotas de miseria, REYES. De Biedma he de decirte que no hay nada en este texto, sólo Goytisolo, pero si tienes oportunidad leelo porque vale la pena. Yo del Papini ese ni papa,oye, ¿resta puntos como en el carné?
Beso enorme, mi palurdilla.

Qué pena que no te guste Goytisolo, CARMEN, porque tiene cosas muy chulas. Y no dejes de pensar, filósofa.

¿qué le birlaste una mujer a Goytisolo??? aunque sólo fuera un instante. Yo lo pondría en el curriculum, justo detrás del nombre. Eres una cajita llena de sorpresas, MUYSEÑORESMÍOS.

Y eso que me estoy quitando, BB, de echarme tierra, digo. Supongo que es una cuestión de regulación del termostato interior, cuanto más alto sube la flor, más bajo profundiza la raíz (me ha quedado de plovelbio chino). Quiero decir que lo mismo uno está encantado de concerse un rato y con ganas de asesinarse otro. Y que parece que es proporcional.
Un enorme abrazo ultramarino, amiga.

Bárbara dijo...

Mi increíble NÁN: es verdad que produce cierta levedad agradable pensar que otros sufrieron antes y ahora están muertos (igual de muertos que los que sufrieron menos). Eres grande.

Hola HOMBREPEZ, espero que no te pincharas. Bueno, que te pincharas un poco pero sin llegar a hacerte sangre. Saluditos.

Debería haber avisado antes, MR.Tas, pero oye, el pensar que creyeras durante unos instantes que lo había escrito yo, aunque fuera con sorpresa, mola.

Yo creo, ESPECIES, que lo más difícil es no tenérselo uno mismo en cuenta. El resto viene solo ¿no?

Gran observación MIGUEL. Me gusta pensar que se puede aplicar en esta vida, que hay una parte que vuelve a empezar en todas las relaciones, que es cíclica.
Y creo que no era Tourette exactamente el síndrome que buscaba. Se trata de un síndrome que desinhibe y empuja a decir obscenidades, lo primero que a uno se le pasa por la cabeza.

Fantásticos versos, VFEDOR. Ser para el otro hasta el olvido, ¿se puede desear algo más?

DONCE, qué envidia me das con tu curso de poesía. Me alegro de haberte rozado en el andén. Espero que aprecies la sinceridad cuando te cuente cómo apaleé a ese mendigo indefenso o cómo engañé a esa viejecita para robarle el bolso... (que es bromaaaaa...) besazo.

Supongo que en el fondo todos nos parecemos bastante, TORTU, así es que habrá que hacerse a la idea de que a escondidas usan nuestro cepillo de dientes. Grrrrr. Ánimo con esas reformas. Besos.

La indiferencia com actitud hacia fuera, STRONGBOLI, pero hacia dentro, yo soy partidaria de la venganza, con desapego, sin pasión.
Y dejar de ver House, eso nunca, me encanta ese hombre.
Petons.

Alma dijo...

Fuerte en la fragilidad, desdeñosa en la apatía, celosa de nada, esplendida de lo que no tengo, ....que más puedo añadir.

Saludos

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

No seas mala, Bárbara, que no le birlé nadie a nadie; sencillamente nos teníamos mucho aprecio y se alegró mucho de verme. Por lo demás no soy ninguna caja de sorpresas, en la vida pasan esas cosas, que no son más que meras anécdotas. Aunque sí es cierto que por ser quien era, esa mirada, que quizá si hubiese sido otra persona, no la recordaría, se me quedó marcada a fuego.

moreiras dijo...

Siempre me gustó este poema, lo he leído decenas de veces. A mí también me encanta Goytisolo, esa mezcla de carácter y ternura, de reivindicación, y de sufrimiento en el fondo del ser. Muy humano y muy real. De hecho tengo un pequeño poema en mi blog dedicado a él.
No sé si era maníaco-depresivo, pero lo cierto -creo que no me equivoco- es que a la vejez se tiró por la ventana de su casa (oficialmente fue un accidente domestico claro).
Bonito homenaje y bonito texto, el tuyo y el de él.

El Viajero Solitario dijo...

Vaya, si es certero el poema de Goytisolo. Difícil no sentirme identificado con alguna de sus confesiones.

Supongo que, en el fondo, todos somos peores de lo que muchos creen; pero también mejores de lo que nosotros mismos pensamos.

(Un placer reencontrarme con tus letras después de un tiempo retirado del universo blog, Bárbara).

Bárbara dijo...

Bienvenida ALMA, y más viniendo así de bien recomendada. Un abrazo.

Vale, bien, MUYSEÑORESMÍOS, pero déjame ser un poco mitómana... Claro, uno nunca es una caja de sorpresas porque vive dentro de la caja, pero a los que la abrimos nos puede parecer que sí.

MOREIRAS, me temo que sí se tiró. Es que no te lo he dicho pero, por una extraña razón, los poetas que más me gustan son los que decidieron salir por la ventana, o tomarse de forma anticipada todas las dosis de barbitúricos.
Primero me gustan y luego conozco el dato, no al revés. Voy a bucear a ver si encuentro tu texto. Besos.

Ya empezaba a estar preocupada, VIAJERO, te iba a dejar un mensaje chorra exhortándote a volver a la blogoesfera, único hábitat habitable, valga la redundancia, pero como nunca se saben las posibles causas de la ausencia, me he contenido. Me alegra reencontrarte.

Anónimo dijo...

Igual por todos estos defectos, se te quiere.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Pues eso me pasa a mí, Bárbara, que vuelvo una y mil veces a esta caja de sorpresas; a pesar de lo que me cuesta de entrar muchas veces. No sé si tendá que ver con esas páginas que se abren al entrar en tu blog.

Bárbara dijo...

ANÓNIMO, se nos quiere por ellos, y probablemente también, algunos nos odien por nuestras virtudes.

Pues yo no sé por qué se abren esas páginas MUYSEÑORESMÍOS, a mí no me pasa cuando entro. En cualquier caso, es una sorpresa desagradable sin duda. Si alguien sabe cómo solucionarlo que lo diga, porfa.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

;-)