miércoles, 15 de abril de 2009

Viento del norte


Caí en el charco de la melancolía.
Mamá, siempre que llovía,
me ponía horribles botas de goma
pero su cara no estaba en las nubes,
no estaba en esas nubes.
Luego la adolescencia fue un charco sin fondo,
y sin botas,
en el que algunas niñas se ahogaron –no la mía-
la mía no.

Ella soportó un invierno más entre campos de viento,
durmiendo a la intemperie salada,
dibujando tristezas de tiza con sus manos,
menudas como nubes,
preguntando, con su diminuta voz de canica
por qué el sol flota
en el fondo de un vaso de duralex

Me bebí sus palabras,
la acaricié en la oscuridad interior,
me tragué los venenos que me pasó
un traficante de recuerdos
en una esquina morada.
Antes, pinté mi cara en una nube,
para que no tuviera miedo.
Y la vi desaparecer entre el humo de cigarrillos.

Hoy ha pasado el tiempo,
con sus días idénticos como lechugas,
ensartando anillos en los bosques de la memoria,
pero algunas noches, aún puedo oírla silbar
sus melodiosas ilusiones prohibidas,
en este mundo adulto de diario
en el que sopla un viento del norte
en cada esquina del esternón.

22 comentarios:

larusa dijo...

Melancolía de niña que se ponía katiuskas cuando llovía en los ojos de quien tanto quería...

Melancolía de adolescente sin katiuskas, pero no perdida, la niña...

Melancolía de mujer que sabe secarse los pies cuando llueve,
y se queda en las palabras, tanto amor....

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Casi haces que me transforme en una niña, con permiso de mi irrenunciable virilidad (ejem).

¡Qué poderío, niña! Con permiso de cualquiern Jordi que pulule por estos ciber-andurriales. ¡Que orgullo (aunque sea una gilipollez)que haya algo más que flores, luz y amor, por ahí!

Canalla dijo...

De pequeño fui expulsado de un huerto prodigioso con aromas rebosantes a castañas. El resto de mi vida, es el compendio del intento de retorno a sus húmedas y cálidas tierras, para sembrarlas y después dormir.
Te mando un beso.

Araceli Esteves dijo...

Ay, esa melancolía y sus charcos esparcidos por doquier...
Pero no me hables de charcos que en Mallorca-Macondo hace siglos que no deja de llover.

Araceli Esteves dijo...

Ah, me he olvidado decirte que me ha encantado eso de los días idénticos como lechugas. Bien idénticas, especialmente si son esas insípidas lechugas iceberg.

BB dijo...

Y nos quedamos presas, allí,
donde la melancolía nos encuentra.
Y seguiremos siendo tan niñas
como queramos, sin importanos
los vientos que soplen, pintando
nuestra cara en nubes pasajeras,
que se lleven nuestros miedos.
Lindísimo poema, Bárbara.
Un beso
BB

Reyes dijo...

Besos desde el charco de la melancolía.
Muy bello .
Y no digo más.

Casilda dijo...

Algunas noches me digo que tuve suerte despues de todo.
Un besazo

Mr. TAS dijo...

¡...ilusiones prohibidas en un mundo adulto! (tremendo)

Raúl dijo...

Echar la vista atrás, tras leerte, nunca fue un ejercicio más enternecedor.
Ya echaba de menos tus letras, Bárbara.

Mega dijo...

Ese viento del norte es terrible, Bárbara, tan dispuesto a helarte los sueños por dentro.

Un poema verdaderamente gélido. Hasta el mismo temblor.
Abrazos

NáN dijo...

Ante una cosa así no puedo decir mis chorradas.

De momento te digo como Mega: Abrazo. Mucho.

El Viajero Solitario dijo...

Siempre me resulta complicado comentar poesía. Será porque no entiendo demasiado.
Sí te diré que tu poema me ha recordado a César Vallejo cuando escribió aquello de: Mi madre me ajusta el cuello del abrigo, no porque empieza a nevar, sino para que empiece a nevar.
Y que me gusta tu poesía, las imágenes que sugieren, el regusto que dejan.

carmen dijo...

No me parece de buen gusto mentar a Jordi porque hiciera un comentario sobre lo que pensaba, en un momento dado: "cualquier Jordi que pulule por ahí" Parece que se va a sustantivar...

Creo que los comentarios son libres. Y el mío, y el del otro.Y el del que estoy comentando. Pero no cabe duda que los que resultan sarcásticos pueden ofender. Y eso aquí no debería ser.

Bárbara agradecerá todos los comentarios. Estoy segura.
Y, por cierto, escribo desde mí misma. Que no soy yo la defensora de nadie, por encargo.

j dijo...

.... ¿Por qué el sol flota
en el fondo de un vaso de duralex?

Me bebí sus palabras, .... ,

,, Que surrealismo y bellas imagenes mentales nos regalas en este poema ..

.. en una esquina morada. ...,

.. en cada esquina del esternón,, en tu interior sopla ese viento frio ,, es como tener Siberia en tu pecho ,, frio y soledad.. el recuerdo de nuestra niñez..

.. hermoso poema de verdad..

Pablo dijo...

la lluvia trae eso inevitablemente
me ha gustado mucho
besotes

strongboli dijo...

Pues... Me gusta mucho pero no lo entiendo muy bien, o nada. Una niña-gota de agua? Lo leeré más veces (si me dejan).

Bárbara dijo...

Sí, LARUSA, es importante saber mojarse pero también secarse a tiempo para no coger una pulmonía anímica...

Valenciaaaaaa, es la tierra de las flores, de la melancolía y del amor, tarirorarintarintarin... estoy ensayando nueva letra a ver qué tal. Y no dudamos de tu virilidad, MUYSEÑORESMÍOS, es que los metrosexuales sois asín.

Has resumido en pocas palabras lo que es la vida adulta, CANALLA.
Otro beso sentido.

Quién sabe, ARACELI, tal vez la lluvia sea buena para las lechugas, les dé mejor sabor.
Y por aquí tampoco llega a explotar la maldita primavera...

Lo sospecha, BB, es si el miedo no será justamente el reverso de esas ilusiones...Pero aunque lo sea... Beso.

Bella REYES, espero que lleves las botas puestas y doble calcetín... Besote.

CASILDA, a mí ocurre lo mismo. A veces es un orgullo simplemente sobrevivir. Beso, valiente.

carmen dijo...

Bárbara : como yo no soy , de momento, "doble", me encuentro mejor elíminando Larusa ,que fue, enredadndo en ésto, una cariñada. Me gusta firmar Carmen. Y lo acabo de corregir solita...Jaja!

Bárbara dijo...

MR TAS, hasta hay una nueva ley que impone cuantiosas multas por albergar ilusiones peligrosas...

Sí, RAÚL, últimamente tengo menos tiempo pero seguimos en el charco, digo, en la brecha. Y contenta de verte.

MEGA, tal vez sea el hielo lo que que permita que esas ilusiones se mantengan intactas... pero primavera, ya!!!
Besos, guapa.

NÁN, con lo que me gustan a mí tus chorradas, tus guindas en el centro del pastel... Otro abrazo.

Hala, VIAJERO, a Vallejo ni más ni menos... Y de nuevo esas madres que mueven los hilos del mundo...
Es un placer. Y es recíproco.

Pues justamente, CARMEN, si los queremos libres, dejemos que lo sean.

J, me desapareciste de pronto. Ahora enlazo tu nueva casa para que no vuelva a suceder. Me alegra que te sugiriera algo, esa es la máxima aspiración.

Supongo que es inevitable, PABLO, como las estaciones o los ciclos lunares. Besitos.

Jajaja, STRONGBOLI, me encanta, entiéndelo como quieras. Me recuerda a mi abuelo que decía: mmm, qué rico, ¿qué es, carne o pescado? ¿así es que estamos en el curro, eh?

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Lo de tarirorarintarintarin, vale; pero de melancolá.... desde que uno que se llamaba como otro la cantaba en septiembre... en Valencia de eso, na de na... pero si sois una traca. ;.)

TortugaBoba dijo...

Como siempre que leo tus poemas Bárbara, me quedo con esa sensación de belleza aun sin haber comprendido del todo bien lo que has escrito. Pero qué belleza tú, con eso me quedo. Música llevada a letras.
Beso.