miércoles, 22 de abril de 2009

Homenaje


Escribimos a medias mi soledad y yo. Para ser exactos, a ella pueden atribuírsele las tres cuartas partes de mi, ejem, obra y a mí sólo ese cuartito oscuro al fondo del pasillo. Sé que no soy para nada imprescindible en esta historia, pero a ella le gusta hacerme creer que no es así, que mi opinión cuenta, aunque sea una opinión contaminada por el exterior, una opinión a veces expresada únicamente para hacerla rabiar.
Ella siempre me espera en el despacho, acomodada en su sillón de piel giratorio, las piernas cruzadas sobre la mesa.
Yo en cambio la abandono siempre que puedo, antepongo cualquier fiesta banal, cualquier café sobrevenido, a estar con ella y con su proyecto, como si la vida fuera justamente el reverso de su compañía. Y sin embargo, tantas veces me ha parecido ver a esa vida correr entre los renglones con sus patitas de alambre, saltar sobre las emes, columpiarse de una g, descansar en el regazo de una S mayúscula.
En eso estamos ella y yo, ella sin pensar en nada más que en su historia, yo, aunque hipócritamente se lo niegue, soñando con el reconocimiento, acariciando las partes más sensibles de ese ego crecido que bombea sangre desde su mismísimo centro, y cuyo deseo se adivina insaciable.
Cuando esto termine, ella se hará a un lado, se quedará en su tranquilo rincón y dejará que sea yo quien se lleve el aplauso, la colleja o la indiferencia, como si yo fuera la auténtica protagonista. Y yo la traicionaré sin dudarlo. La abandonaré cobardemente como se abandonan con la espalda esos ojos que han visto demasiado.
Y sin embargo, ella sabe que la necesito para la próxima aventura. Sabe que sin ella yo no soy nadie.
Jamás hallé compañero más sociable que la soledad, dijo un tal Henry David Thoreau. Espero que al menos esto le sirva de homenaje.

21 comentarios:

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Espero que pronto la traiciones... y no es que la quiera mal. ;-)

NáN dijo...

Qué barbárico texto, bella.

Te pongo una canción que me ha acompañado siempre:

Pour avoir si souvent dormi avec ma solitude
Je m'en suis fait presque une amie une douce habitude
Elle ne me quitte pas d'un pas fidèle comme une ombre
Elle m'a suivi çà et là aux quatre coins du monde

Non je ne suis jamais seul avec ma solitude

http://www.youtube.com/watch?v=QvFLBs9S8FY

BB dijo...

Bárbara: la canción que nos trae,
hoy, Nan, lo dice todo:
Jamás estoy solo con mi soledad.
Y yo me uno a ese homenaje que le
haces, pues, cuando aprendemos a
vivir con ella, es la mejor compañera, necesaria, irremplazable.
Ella, que sabe lo que deseas, lo
que anhelas, cuando no se la
requiere, se esconde, se repliega
y espera...
Me ha encantado, Bárbara.
BB

Canalla dijo...

La soledad es la amante perfecta que te deja ser, hacer y atribuirte los logros aunque la traiciones o seas ingrato, porque sabe que siempre terminarás regresando con ella.
Qué bello homenaje le rindes.

Raúl dijo...

Seguro que el anarquista, allí en su gloria, sonríe conmovido por el gesto.
Jamás he podido responder a la pregunta de quién gobierna a quién; si nuestra soledad a nosotos, o viceversa. Lo cierto es que entiendo esa unión como sorprendentemente indisociable; ya sabes, aquello de que ni contigo ni sin ti.

carmen dijo...

Nustro yo, único e irrepetible, es en sí mismo soledad. Nadie puede pensar o decidir por nosotros.
Por mucho que el amor suavice, sabemos que en nuestro interior ,aún acompañados, estamos solos.

Fran dijo...

Yo no escribo a medias con mi soledad, Bárbara, escribe ella, lee ella, casi todo lo hace ella. Es uh derecho, un lujo, una vocación que tengo.

Por so creo que me ha gustado y entendido tu escrito. Buscaré a tu soledad, siempre que pregunte por ti, al menos a medias.

En mi caso, yo no pinto nada, olvídate completamente de mí.

Besos

Mega dijo...

¡Y qué mejor homenaje que encerrarse con ella a trabajar!

(Un día me topé con una cita del tal Henry David Thoreau, y me cautivó tanto que escribí este microrrelato: http://megasoyyo.blogspot.com/2008/06/la-cita.html)

Besos, Bárbara

Oscar Alonso dijo...

Muy hermoso. Me gustó. Y me gustó regresar a tu guarida.
Un besote.

j dijo...

.. Que bien que te sienta la soledad ,,ya se ha mencionado ,, que en ocaciones ha llegado a ser la mejor compañia.. Y este relato tuyo,, me recuerda a esa entrada, que por cierto, fue la primera vez que vi de tu blog.. La de la Monalisa,, que tu parte femenina no cree en Dios,

.. imagino,, que en algún momento,, has llegado a sentir por tu soledad algo parecido a lo que describiste por la Monalisa.

.. Pero,, ya me he dado cuenta,, tu gran amor ,, es. El escribir. y además,, lo haces de una manera,, que atrae ,, Dichosa que eres correspondida por tu amor.

Los criticones dijo...

Nos hacen falta lúcid@s y valientes. Hay que localizar los temas, las entradas de la muralla que nos esconden con pirotecnia barata.
Y hay que asaltar el fuerte.

La soledad es un tema. Ya lo creo.

Noragüena

ARM

Casilda dijo...

Pues me uno mas que nada porque a la mia la tengo muy abandonada, nosotras que nos quisimos tanto ...
Besos

El Viajero Solitario dijo...

Los que escribimos estamos condenados a entendernos con la soledad, al menos a soportarnos. Si no con la Soledad en mayúsculas, sí con una suerte de aislamiento.

Hermoso cómo lo has contado, Bárbara. Seguro que Thoreau aplaudiría este homenaje.

especies dijo...

Es precioso.

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

Oh qué bonito. Lo entiendo y lo subscribo y me siento a leerlo de nuevo.

Bárbara dijo...

Lo sé, MUYSEÑORESMÍOS, ya voy tramando la traición de forma perversa...

NÁN, cuánto tiempo sin escuchar esa canción, me encantaba. Uno no es nadie sin ella, claro que ella tampoco es nadie sin uno...

Me alegro BB, supongo que estamos aquí para dejar que paseen, se entretengan y jueguen nuestras soledades.

Qué bien lo expresas, CANALLA,ese amor incondicional de los que están condenados a entenderse...

RAÚL, supongo que el que la teme es dominado por ella y el que la acepta, la domina. Claro que también es cosa de momentos.

Bueno, CARMEN hay quien dice que en este mundo superpoblado la soledad es sólo una sentimiento pero sí, la única que oye constantemente la voz interior es nuestra soledad.

Lo tuyo sí que es un lujo, FRAN, es como tener a un negro literario trabajando para ti. Besos.

Bárbara dijo...

Qué buenos MEGA, la cita y esa mirada tuya a través de los ojos del otro. Gracias y megabesos.

Pues ya se te echaba en falta por la red, OSCAR. Sí, ya sé tienes dos buenas razones pero... Besos.

Pues muchas gracias J. por lo que dices. Lo cierto es que Monalisa me robaba y la despedí. ¿Habrá alguna metáfora oculta en eso?... No me gusta estar demasiado tiempo sola aunque es cierto que cada vez me cuesta más la compañía no elegida, la de compañeros de trabajo que hay que aguantar a diario por ejemplo.

Vale, pero yo me pido asaltar al débil... Siempre es un placer contigo, ARM.

Claro, CASILDA, y luego te quejarás de que ya no te mira como antes, si es que las relaciones hay que cuidarlas...Besos.

Aislamiento con camisa de fuerza, a eso vamos, VIAJERO. A ti tu soledad te acompaña hasta en el nombre.

Glups, ESPECIES, qué emoción. Gracias.

Sé que lo entiendes EMILIO y lo expresas aún mejor. Ponte cómodo, pero no me manches el sofá con los zapatos, ¿eh?

TortugaBoba dijo...

Qué barbarismo. Precioso homenaje. Yo escribo con la soledad sobre mi hombro, y supongo que casi todos los que escribimos un blog lo hacemos así. Yo no busco reconocimiento porque no tengo nada que haya que reconocer, empecé escribiendo para mi soledad y para mí. Y fíjate la que hemos liado.
Traiciónala. Me parece un plan perfecto. La soledad tendría que estar sólo para eso, para utilizarla vilmente.
Nán, no conocía la canción, me hago fan de ella ya.
Besitos.

Anónimo dijo...

Notecreo.com
Voy a decir a la Policía Municipal, (como se hace con las manifestaciones), que cuente tu soledad y saldrán dos millones. Ya verás.
Tu soledad es esta manera de decir que te dejemos en paz. Puesnomelocreo.com

Rafa Mtez-Simancas

strongboli dijo...

Si la Soledad es la de la foto, no me extraña que la necesites. Y encima fuma...
Bromas aparte, yo creo que la soledad es indispensable, pero al mismo tiempo nadie quiere estar solo. Sólo debería aparecer cuando a uno le apetece.
Petons.

Bárbara dijo...

Tal vez sólo sirva para reconocerse a uno mismo, TORTU, que ya es mucho. Rebesos.

RAFA, hombredescreído.com. Menudo soledad poblada... Claro que al partido gobernante de aquí dentro le parece que son cuatro gatos... Y sigo queriendo guerra a pesar de lo de la tregua, qué te has creído...

¿No está increíblemente preciosa en esa foto, STRONGBOLI? Con el tiempo, parece que uno la va amaestrando. Petons.