lunes, 2 de febrero de 2009

Una nube como mascota


Experimento o me experimenta un cierto agotamiento mental. Como un tren que no termina de pasar ante una pupila cansada. Con una mochila que pesa a la espalda, una mochila repleta de ropa que ni siquiera es de mi talla, y una bota con cordones, desparejada. De esas que a veces cuelgan de lo alto de un semáforo o de un cable de la luz. Los zapatos solitarios que aparecen en la calle componen anacolutos en la gramática urbana, son los puntos suspensivos de las frases que no encuentran su final.
Puede que por eso últimamente me asome a balcones que no son míos.


Me siento ciertamente cansada, y algo vacía, como una nube que necesitara recostarse sobre el lomo de la montaña para deshacerse en blanco y dejar constancia escrita en la piedra de lo gaseoso de su naturaleza. No hay solidez a la que aferrarse dentro.
Es absurdo adoptar una nube como mascota, no me lo negarás. También es absurdo este post. Me estoy dando cuenta.
Yo me río mucho, pero eso no quiere decir nada.
Me he encontrado con Coetzee, me tranquiliza que esté a mi lado, con su “desgracia”, y su voz recompuesta, su cielo bajo, y su horizonte despejado.

El sábado fuimos hasta un pueblo de Tarragona a comer calçots. Hay cosas absurdas pero no más que otras. Tres horas de viaje en microbús para bajar, ponerse un babero y comer unas cebollas ennegrecidas cuyo tizne se pega a las manos como si estuviera hecho de esencia de remordimiento. Y tres horas más de vuelta. Él no salió del bolso.
Las cosas nunca suceden por casualidad. Los hechos bailan mejor o peor la música que suena, van a contrapie, siguen el ritmo al compás o de forma sincopada, pero suceden mientras suena la música.
Yo tengo calçots, carretera, Coetzee, pasado, nubes y un zapato. Suena a música de circo.

Este invierno está siendo largo. Está siendo.
Me gustría escaparme un fin de semana a París con Delphine. Solas y juntas. La de Paris es la única lluvia que soporto porque es irisada, por eso el acoiris la alega siempre como coartada.

Yo ya no me hundo, puede que por pragmatismo, puede que por pereza. Puede que porque el suelo que piso sea firme. Bueno para marcarse un zapateado.
Mañana tal vez lo intente, según la música que ponga el dj.

25 comentarios:

NáN dijo...

No le digas a alguien de Paría que sus nubes son grises. Son de plata. Por eso su lluvia es especial. Como este post "des-animado" y tierno (¿al menos estaban tiernos los calçots?).

Desgracia fue la primera obra que leí de Coetze. Después vinieron (casi) todas las otras, hasta "hombre lento" (estoy cansado de personajes viejos), salvo los de Kjell Askildsen (he tenido que ir a Google para escribirlo bien). Me gustaría ser un viejo como los suyos, con conciencia de lo que son, no como los de Auster, Coetze y Philip Roth, prácticamente mutilados, pero deseando a mujeres jóvenes.

Sí te veo cansada, pero no vacía. Crees que llevas la ropa de otra. No vas a tener más remedio que robar la de tu talla: todo lo que es importante hay que apropiárselo con furia; hay cosas que es imposible comprar en los establecimientos del ramo.

Mario Moliner dijo...

Coetzee. Con dos es.

Un saludo y buenas tardes,
Mario

BB dijo...

Bárbara: Hoy suenas triste, cansada
u olvidada, como la bota que cuelga
de algún cable de luz. Tal vez
sería agradable enlazar esa nube
o quízás trepar en ella y flotar
y flotar antes de que se desvanezca, o se convierta en
lágrimas. O podría llevarte, asida
a ella a tu país ilusorio, junto
a Delphhine, allí donde todo puede
ser posible...

el pasado que me espera dijo...

Me encanta la foto. El texto también, claro. Le comentaba a Reyes que algo debe flotar en el aire cuando estamos todos tan alicaídos. A mí el invierno siempre se me hace largo.Un beso

TortugaBoba dijo...

No quiero fastidiarte tu sueño, pero en París también nieva, como en la península ibérica, de manera desmedida por lo visto. Ayer hubo un mini tornado, y hoy se espera granizo. Me voy debajo de la manta, allí no llegan las rachas de temporal.
Beso guapa.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

El arte se nutre de mentiras, de artificios de todo tipo; no te creo Bárbara, estás fresca como una lechuga fresca: nos proclamas tu agotamiento de una manera tan ofensiva, para quienes en las zapatillas deportivas unidas por su destino cordonero, no vemos más que unas zapatillas deportivas unidas por su destino cordonero, que no te puedo creer, sólo odiarte.

Botón de muestra: “Los zapatos solitarios que aparecen en la calle componen anacolutos en la gramática urbana, son los puntos suspensivos de las frases que no encuentran su final”. ‘Amos, anda... ¡agotada está la niña! ¡Ni con calçots churascaos!

Tú también recortas como las sucesivas blancas lonas de los carromatos de una caravana de ”afrikaans”, o de otras mil formas, para dejar constancia de tu naturaleza, en el elucidario de tus palabras. En román paladino: que o cuela; que como siempre: transmites.

sancap dijo...

Vete a Paris coño



(luego vuelvo)

Anónimo dijo...

Hola.

La mayor parte de las cosas que hacemos son absurdas de toda "absurdidad", como comer calçots o contraer matrimonio. Y, siempre, tienen sus consecuencias igual de absurdas, en el primer caso de tiznas como secundario de película de mineros y en el segundo te tiznas también pero antes tienes que bailar un vals.

Enhorabuena por sacarle poesía a todo un día metida en un autocar, (antes se decía así, ahora les llaman autobús).
Es curioso que tengas tantas ganas de ir con Delphine. Si lo analizamos es "del-fin", (algo quiere decir, consulte a su sicólogo de cabecera, no dejar el comentario al alcance de los niños, y no tomar más de un comentario al día).
Bueno, te dejaremos pero luego vuelve aunque sea con la boca vacía de no contar nada. Vuelve y te leeremos.

Y, ahora, me pongo en la lista del besamanos de los que esperan a que les saludes uno a uno. Pego mi culo a la pared y ensayo la sonrisa que te pondré cuando me nombres. No te creas, veo nervios en esta cola.

Rafa Mtez-Simancas

carmen dijo...

Bárbara, vamos a saltar por el monte y a compartir tortilla de patatas...
Después miraremos pasar la nube y la saludaremos alborozadas. Hale!!!

Miguel Baquero dijo...

"Yo tengo calçots, carretera, Coetzee, pasado, nubes y un zapato". Pues no es mal equipaje. Es para estar muy contenta con lo que tienes.
Hay imágenes preciosas. El primer párrafo, el tren que no termina de pasar, es magnífico.

Terapia de piso dijo...

Cómo esas vidas que bailan con el viento. Y sin saber tanto qué quieren, viven, sin tanto esfuerzo.

José Roberto Coppola

NáN dijo...

Don Mario, con dos "e", cierto. Lo escribí de oídas y ando algo sordo. (gracias).

Rafa M-S, creo que es más acertada la imagen de que nos rasca la cabeza.

La foto, qué estupenda.

Bárbara dijo...

NÁN, los calçots estaban tiernos y humeantes. Yo también he empezado por Desgracia, debe de ser algo así como un rito iniciático.
A mí me gustan esos viejos(¿?) deseantes, porque el deseo está unido por un hilito a la vida, vive en la cabeza y no sabe nada de cuerpos mutilados.
En cuanto ultime el plan, incio el asalto a mano desarmada.

Oído cocina, MARIO. Gracias.

Tienes razón BB, no es tan absurdo cazar nubes y viajar en ellas. De hecho una nube te trae desde muy lejos.
Besos.

A mí también se me está haciendo interminable este maldito invierno, ARACELI. La foto la encontré por casualidad pero me ha chivado mi hermana que es de un fotógrafo que se llama Parke Harrison(www.parkeharrison.com). Buenisísimo.
Besitos.

Cagúenlamarsalá, TORTU, yo que soñaba con un París primaveral. Habrá que esperar au printemps pues para escapar. ¿te apuntas?

Estoy como una lechuga, MUYSEÑORESMÍOS, pero de las que llevan dos semanas en el fondo de la nevera, fresquita sí, mustia, también.
Jeje, ¿me odias? será cosa del destino cordonero.. "recortas como las sucesivas blancas lonas de los carromatos de una caravana de ”afrikaans”, o de otras mil formas, para dejar constancia de tu naturaleza, en el elucidario de tus palabras". Y luego me dice a mí, el jodío...
Besos.

SANCAP, lo de Paris era sólo un punto de fuga con el que trazar alguna perspectiva en un día nuboso. Pero si tú lo mandas, yo voy...

RAFA, esta vida es absurda de necesidad.
Así es que del-fin... Pues sí, me gusta lo que está al filo, fronterizo como un atardecer, o una orilla lamida.
Y descuida, tomaré tu medicina con control pero sin saltarme ninguna toma.
Besa tu mano...

Pues vámonos, CARMEN, contigo las nubes pasan rápido, como si fueras un viento amable y selectivo. Besos, guapa.

Es verdad, MIGUEL, en general el equipaje está bien y es de tontos quejarse. Pero...
Besitos.

JOSÉ ROBERTO ¿cómo se hace eso de vivir sin esfuerzo? se te ve tan plácidamente tendido sobre la hierba...

Mola mucho, NÁN. Parke Harrison por si no lo leíste.
Así es que rasco la cabeza, con lo perra que es una...

Jordi Santamaria dijo...

Hola de nuevo :)
A mí no me gusta ser poético cuando hay un problema , me parece como entretenerse en un látigo contra uno mismo con sonrisa un poco borderline.-Así que no comentaré con imágenes ni metáforas, porque creo que están bastante fuera de lugar (no va para la autora de este blog).

Yo ya no me hundo... sí, eso es lo único que puede gustar medio gramo del post (robusteza final), porque aunque esté bellamente escrito, lo que importa es el contenido, esto no es un escaparate estético, aquí una persona nos muestra su más o menos íntimo penar.
Lo subjetivo sobra, y uno desea en estos contextos una especie de terapia matemática, una fórmula que inyectar a los días de uno, para que no supure nada de pena, y todo sea más armónico.
Te envío un gran, gran, gran abrazo, porque se de lo que hablas, y ojalá se acabase con sólo ponerlo en un escrito. Aquí y allí estaré para escucharte y animarte en lo que sea capaz.
Seguro que la fórmula se ha de diluir en los detalles de lo cotidiano, y es cuestión de orquestar pequeños detalles, un post o reflexión privada sobre lo más insignificante del día-preñado a la vez de trascendencia por un hilito siempre ayuda.
Un besote y 120 % seguro que te levantas con más fuerza que nunca.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

conque lechuga en el fondo del frigo, ¿eh? Desde ahora te tendremos que llamar: "Bárbara la mujer posma"; ya que es evidente que estás en plena decepitud. Ya te digo...

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Perdona, tendré que revisar más lo que escribo. El ordenata me va fatal y se "come" muchas letras.

En mi intervención anterior, quería haber escrito "decrepitud".

Y en anterior creo que se puede entender que en lugar de "que o cuela", quise poner "que no cuela.

Leandro H. dijo...

Pues qué queréis que os diga: a mí me cayó una chupa de agua monstruosa en mi primer día en París y no me pareció nada poética la lluvia gala. Al final, acabamos mi mujer y yo refugiados en una marquesina de autobús y comiéndonos un bocata acompañados de unos mendigos que nos desearon "bon appétit" muy amablemente. Eso sí: los sin techo parisinos son los más corteses que he conocido. Supongo que siempre ha habido clases.

NáN dijo...

Te faltó disposición, Leandro. Todo requiere su esfuerzo.

Si vas a Venecia, aprendes a mantener el equilibrio en los vaporetos de manera que no parezca que haces esfuerzo alguno y no te sujetas a ninguna barandilla aunque tengas temores fundados de que te vas a caer a la Laguna.

Si vas a París y jarrea, impermeable, gorrito de lluvia o paraguas y "tout c'est normal". Al fin y al cabo, llueve que se las pela en esa "ciudad de la luz".

Solo la gente sensata, como los sin techo y los que son de otro lugar, se protege de la lluvia. Y aunque he ido muy pocas veces, siempre lo he hecho como un insensato.

Bárbara dijo...

No sé cómo, JORDI, pero sí, sabías de lo que hablaba. Supongo que este vaivén es lo que llaman vida...
Si encuentras la fórmula matemática de la terapia, no te olvides de decírmela, aunque sospecho que se parece mucho a ese gran, gran abrazo.
Otro enorme para ti.

No te preocupes, MUYSEÑORESMÍOS, que se había entendido. Eso sí, lo de posma he tenido que ir a buscarlo al diccionario.
Y eso te pasa por darle con tanta intensidad a la tecla...

LEANDRO, estampa poética bajo la marquesina, bocata en mano, y escoltados por exquisitos sintecho, no me lo negarás.

NÁN, insensato, espero volver muy pronto así es que ya te contaré acerca de esa pluie d´argent.

Reyes dijo...

BÁRBARA
H e pensado otra de mis absurdeces, esta vez de mala educación pero como yó sí estoy cansá de verdad , sólo te diré dos cosas;
-He decidido no comentar comentarios-
-Te voy a escribir un email con lo de mi fallido viaje a ya sabes qué bonita ciudad española .
..
oye si te vas a París , mejor todavía , ya nos contarás a la vuelta .
Que te lo pases muy bien y vengas con poemas debajo del brazo, que te conozco , seguro que sí.
Besos.

strongboli dijo...

Deberías cambiar tu nube gris por otra de muchos colores.
Qué bien expresas tu estado de ánimo...
Ánimos y que valga la redundancia.

Bárbara dijo...

REYES, estás muy enigmática últimamente. Espero tu mail para entender algo más...
besitos, siempre.

Gracias, STRONGBOLI, hoy ya le han salido colorines, es lo que tienen las nubes, que siempre pasan. Besos.

Raúl dijo...

Podría decir más cosas, no creas, no es tan tarde y podría esforzarme un poco más. Pero me apetecería decir, sin perjuicio de volver a pasarme por esta entrada-confesión, que me gusta como escribes.
Y ya está.

Bárbara dijo...

Gracias Raúl. Un besazo.

Pedro dijo...

Da gusto leerte, quizás especialmente estos días grises, de lluvias racheadas que nos desorientan definitivamente. Puede que Absurdistán no sea el país de nuestros sueños, pero a veces sienta bien tomar una nube por mascota. Y sentarse bajo ella a leer el último Coetzee, ese fantástico diario.