jueves, 12 de febrero de 2009

Plan de visibilidad creativa en la red


- Quisiera aparecer en el Google.
- ¿De cuántas entradas estamos hablando?
El hombre, cuyo cabello dibujaba una perfecta onda engominada, no esperó la respuesta.
- Y en calidad de qué, claro, porque no es lo mismo aparecer como el mayor fabricante de piensos para perros que como premio Nobel de física, pongamos por caso.
- Me hago cargo. Me hago cargo.
- Sepa usted también que esto funciona en progresión geométrica, se empieza con un mínimo de diez entradas a la semana, y esas entradas van creciendo, alimentándose unas a otras, multiplicándose como células en la mitosis.
El comercial, ataviado con un impecable traje chaqueta gris perla, se levantó para alcanzar un prospecto de la estantería.
El cliente se fijó en una pequeña gota cerca de su bragueta, un cerco perfecto en la pulcritud gris.
- ¿Había pensado usted en algo en concreto?
La pregunta lo pilló distraído.
- Eh…no. Buscaba algo que me diera prestigio, un trabajo de investigación para la universidad, algún master cursado, algún libro publicado. Tal vez algún premio menor.
- Ajá…
El hombre de la gota de meado en el pantalón empezó a tomar notas en una libreta de hojas blancas, con lo que al cliente le pareció una pluma Mont Blanc.
- ¿Y a qué se dedica usted?
- Tengo una inmobiliaria. Estudié económicas aunque no acabé la carrera.
El hombre de la Mont Blanc asintió con la cabeza.
- Podría ser un master oficial en comercio y relaciones económicas internacionales, por ejemplo. O un premio al empresario del año de la comunidad. No de este año, claro, de hace algunos años, de un año en el que no existan datos. Es lo que se me ocurre así, a bote pronto, pero evidentemente estudiaremos a fondo su vida laboral, su perfil y le haremos un plan detallado de visibilidad creativa en red. Sepa usted que nuestra empresa ofrece el mejor servicio de estas características del mercado, el más ajustado a las necesidades del cliente.
Por primera vez le miró directamente a los ojos, en lo que parecía ser el cumplimiento del punto número tres del manual de transmisión de confianza al cliente.
Éste no pudo dejar de observar un pelo larguísimo que emergía de su ceja izquierda. Como un cabello que hubiera equivocado su camino natural. Como una ballena varada en la costa.
-Perfecto, respondió. ¿y para cuando estaría? Lo cierto es que me corre un poco de prisa…
El hombre del interminable pelo en la ceja pensó dos segundos antes de asegurar que lo tendrían para mediados de la semana siguiente. Siempre y cuando se hubiera abonado el primer pago.
Se despidieron con un blando apretón de manos.

Había quedado para cenar con ella el viernes de la semana siguiente.
Mientras se dirigía al parking, le pareció que caminaba distinto, con más aplomo, de manera más pausada, como andaría alguien con un libro publicado. Cuando abonó el importe del parking, el buenos días que le dedicó al vigilante fue pronunciado en el tono preciso, en el registro apropiado, ni familiar ni condescendiente. Como hablaría alguien acostumbrado a recibir premios.
Le entristeció tener que volver a la oficina.
Sentado en el asiento de piel color crema de su coche, llamó al comercial de onda engominada, de pantalón de traje chaqueta gris perla con gota de meado, de Montblanc y pelo largo en la ceja.
- He pensado que el master, mejor en Gestión económica de proyectos de ayuda al desarrollo.
Definitivamente, aquello le daría el toque humano que le faltaba.

32 comentarios:

strongboli dijo...

Qué bueno... Vende mucho más lo de la gestión, es cierto. Lo del pelo en la ceja me ha recordado a mi padre, que tiene unos cuantos así. Al paso que va podrá hacerse un bigote con ellos. Y no quiere quitárselos, ni los de la nariz ni las orejas tampoco.
Petons.

strongboli dijo...

Ni los de las orejas, perdón...

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Con sentido del humor, tambiém estás que te sales. Muy buena la narración, como siempre.

NáN dijo...

¡Dale un abrazo a tu padre, strongboli! De parte de un colega (suyo). ¡Los pelos para quien los cría!
Aunque con vergüenza he de reconocer que a veces me sientan en el centro del baño, en calzoncillos, me rapan el pelo y me escudriñan y quitan todas esas excrecencias queridas.

Yo diría que la narración es equilibrada, clásica, sin fisuras. Además, deja "vaho". (Es decir, te quedas pensando en ella). Al menos de momento.

el pasado que me espera dijo...

A mí también me ha gustado. Hay mucha gente que funciona así. Lo has contado muy bien, como siempre.
Me parece que se te ha escapado una "u" en el larguísimo. Las "us" están esta semana muy gilipollas.
Te aviso. anque sipongo que te habrás dado coenta.

NáN dijo...

"al menos de momento" se refiere al diría, no al tiempo que te quedas pensando.

Es una manera de pedir la vez para volver.

Reyes dijo...

Me enganchó el concepto de visibilidad creativa.
Y me ha parecido vivísimo el retrato del comercial.
Y como soy tonta, me pareció percibir un toque de rabia en la frase "el hombre de la gota de meado en la bragueta " , como una venganza contra la pulcra falsedad.
Pero supongo que esto es literatura, el mensaje subjetivo para las muy variadas y subjetivas almas.
Mil besos.

ca dijo...

Jajaja. Época de eufemismos... vivimos en tiempos de cegueras voluntarias, ¿se habrá dado cuenta Saramago qué era más fácil de lo que parecía? besos.

carmen dijo...

Caray qué cosas se pueden imaginar, y hasta planear... Y darán de verdad de verdad satisfacción?

Oye y qué asquito me transmites por esos dos, entre el pelajo y lo otro....

Donce dijo...

Ay, qué bueno!
Sabes que un día te traje gente por aquí (enseñé los blogs que leo) y me decían que qué buena eres?
Pos sí!
Muaccc

- seguro que lo de la "onda" en el cabello, era gomina?? -

Allek dijo...

hola como estas?
pàsaba a dejarte un abrazo...

El Viajero Solitario dijo...

Me ha hecho gracia el relato. En efecto, hoy en día parece que, para ser alguien, hay que figurar en google, que la importancia se mide en función del número de entradas.
Un texto muy agudo y muy bien escrito. Qué más se puede pedir.

TortugaBoba dijo...

Genial, qué bien me lo paso leyéndote Bárbara. La historia es fantástica y original. El vendedor lo has descrito de manera magistral: esos puntos que tienen que seguir para hacer una buena venta, y que les enseñan en cursillos los fines de semana. Pero no los adoctrinan en otros menesteres: véase la estética.
Nan, qué me he reído al leerte, jajaj.
Besooooooo.

Los criticones dijo...

Qúe inquietante, qué misterioso y frío ensañamiento: una gotita y un pelo. ¡Y andar como alguien que ha publicado un libro! Toma paño de hilo fino.

Me vuelvo a quitar el cráneo

ARM

NáN dijo...

¡jujuy!
Nunca se me había ocurrido hacerlo.

He puesto mi nombre y apellido entre comillas y me salen ¡1.580!

Me siento... dicho en dos palabras ¡in portante!

Jordi Santamaria dijo...

Falta un libro publicado de título "Manual del trepa".
El trepa es el psicópata negligible de lo cotidiano, aquel criminal crónico por milímetros al que nunca se le atrapa, y siempre acaba trepando.
En tu texto se unen dos trepas, un arribista sin talento y un hijoputa, perdón, un comercial de inmobiliaria.
Gracias por recordarnos nuestra falta de personalidad y asertividad viendo a estos tipejos en detalle. Beijos!

Casilda dijo...

Pues si que pasa esto, que te haces una historia y ya pareces otro y si te descuidas hasta otra .
(me ha hecho gracia el tema porque no hace mucho leí la biografia-novelada de Vicente Boluda , el nuevo presi del real Madrid y me dije¡¡madre del amor hermoso!!!!!!!).
Me ha encantado

Mega dijo...

Si es que la visión marquetiniana de la vida es una peste (y un asco), sin duda. Como siempre, un relato estupendo.
Beso

Mr. TAS dijo...

mola cómo escribes... XD

Mr. TAS dijo...

mola cómo escribes... XD

Bárbara dijo...

jaja, ya me imagino STRONGBOLI que tu padre no es Mr Potato.

Me como el azucarillo, MUY SEÑORES MÍOS. ;)

Sin vergüenza, NÁN, que donde hay pelo hay alegría, a pesar de los tiempos lampiños que vivimos...
Y tú no necesitas pedir la vez, tienes palco reservado.
Ahora eso de las 1580 tengo que verlo con mis ojos pero no sé cómo te llamas...

ARACELI, es que las muy pillas juegan a esconderse. La u de susto que dice mi Bruno.

REYES, y dale con lo de tonta, te voy a dar...Lo de la rabia, no sé, habría que preguntarle al subconsciente, pero como dices, si uno ve algo es que está.

CA, cegueras voluntarias y acuciante necesidad de visibilidad al tiempo, curioso ¿eh?

Supongo que sí da satisfacción, CARMEN, todos construimos una imagen que mostrar a los demás, claro que algunos a golpe de mentira y talonario. Aunque el pobre sólo quería ligar...

DONCE, vaya mente calenturienta tienes... a mí no se me ocurre qué puede ser sino gomina. ¿En serio te dijeron eso? qué ilusión...

carmen dijo...

Bárbara, como en el congreso, contrarréplica:
no me imagino a mí misma sorprendiéndome de mí misma...Ni para ligar!! Porque ,de qué me sirve ligar si no es la verdadera Carmen la que liga?
No sé, a mí eso no me va.. Es que yo me recuerdo desde chiquita gritando: quiero ser yo misma!!JAJAJA, me río porque ya ha llovido, pero igual!!!

Bárbara dijo...

Hola ALLEK, recibo gustosa ese abrazo.

Pues sí, VIAJERO, lo que me sorprende es que esto que es ficción no haya pensado alguien en ponerlo en práctica. O igual sí. Da miedo ver cómo datos erróneos se repiten enla red, hasta convertirse en verdad. ¿Que sucedería con mentiras intencionadas?

TORTU, de vez en cuando, haciendo caso omiso a este invierno innecesariamente largo, hay que reirse un poco. Me alegra contribuir humildemente. Beso.

ARM, no te quites el cráneo que corre el biruji. Ya lo dice el refrán, hasta el cuarenta de mayo, no te quites el cráneo. Abrazo.

Pues sí JORDI, no son un dechado de virtudes, pero el hombre que trata de inventar una biografía de intelectual sólo para ligar me produce cierta ternura (siempre y cuando no me lo imagine vendiéndome un piso, claro). Besos preamazónicos y verdecitos de envidia.

Menudo pájaro el Boluda, CASILDA, por aquí lo conocemos bien. Lo que no sabía es que tenía biografía y todo, el tío. También debe de haberla conseguido a golpe de talonario.

MEGA, es cierto, hoy en día le marketing lo invade todo, como esas extrañas algas devoradoras.
Gracias y un beso.

Me alegra oirlo MR.TAS, y encima por partida doble.

Bárbara dijo...

CARMEN, lo de la historia es sin duda excesivo, pero me gustaba la idea de que sólo el hecho de querer ser de determinada manera, ya nos acerca de alguna forma a serlo.
Hubo un experimento en un colegio: pasaron un test y a los niños con notas mediocres les hicieorn creer que eran superdotados y a los de notas excelentes que estaban en la media. Y el resultado fue que esos niños de notas mediocres mejoraron espectacularmente mientras que los antes tenían las mejores notas empeoraron.

Carmen dijo...

Lo del experimento sí lo veo muy positivo, es una manera de tirar para arriba.
En algún caso quizás el disfraz haya hecho plantearse también luchar para ser como uno quisiera ser.
También en la tarea de educar he repetido: trata a los demás como te gustarían que fuesen, y les ayudarás a ser de esa manera. Es cierto.
Bravo por ese matiz,Bárbara!. No me había dado cuenta.

carmen dijo...

Qué mal lo he redactado, también, también, gustaría, n....
Bueno. Buenas noches. un beso y a la tienda de campaña. Aunque se nos va el "jefe"...

NáN dijo...

Sí que es un problema lo del nombre. Desconocerlo permite hinchar las cifras con una nomenclatura creativa.

Claro que también puede ser Pepín Zutano, Pocería a Domicilio, con anuncios en Internet, y llegar a 58.723.

Engaño y calidad de la farsa, ¿no iba de eso tu historia?

ANTONIO MARTÍN ORTIZ dijo...

Bárbara,

Más adelante comentaré el artículo, que es precioso, pero antes tengo que releerlo unas cuants veces más, porque es muy sabroso. Hay cosas que no se pueden hacer deprisa, como acariciar a una mujer (o a un hombre, supongo).

Ahora te quiero comentar el comentario (valga la redundancia) que le haces a Carmen. Es muy cierto eso del experimento. Cuando se va con sentido positivo por la vida, se triunfa mocho más. No hay más que leerse el libro "LA FUERZA DEL OPTIMISMO" de Luis Rojas Marcos,(Aguilar, Marzo 2005). Allí se explica lo certero de tu comentario, tras serias investigaciones hechas por gente muy cualificada.

Por al "aire" de tu "Blog" y tus comentarios, creo que tú, además de otras cualidades, eres una mujer optimista.

Un cordial saludo

especies dijo...

Qué buenas las caracterizaciones, me encantan.

Abrazos.

especies dijo...

¡Y el título!

Raúl dijo...

Agudisimo, Bárbara. Es cierto. A determinados niveles de indecencia, basta tan solo con el ejercicio de imaginar ser algo importante, para considerar que se está más cerca de serlo. Ese mecanismo de justificación que obliga primero a convencerse así mismo de algo, para después poder engañar también al mundo, es de lo más interesante.
Como siempre, es un gusto leerte.

Bárbara dijo...

Sí,CARMEN, yo también creo que la imaginación positiva es fundamental, y más para educar. La redacción, perfecta, la prueba es que lo entendí todo. Besos.

NÁN, parece que hoy el prestigio se vende a peso...

ANTONIO, supongo que en algunas cosas soy más bien pragmática, porque por el mismo precio, prefiero ser optimista que pesimista, es mucho más rentable.
Un abrazo.

Pues yo que me alegro, ESPECIES. Abrazo de vuelta.

Sí, RAÚL, a todos se nos ocurren ejemplos de autoengañados que pretenden engañar. Creo que son preferibles los timadores profesionales.