lunes, 16 de febrero de 2009

Esa enfermedad llamada vida


El vivir es la lenta agonía
de esta enfermedad llamada vida, dices
con dramatismo de fiera acorralada,
y un dolor antiguo en la cabeza,
y un viejo dolor de cabeza
avanza silencioso, al compás
de una marabunta de arañas cojas.

Por supuesto que siguen existiendo
los días que invitan a cruzar la puerta
del todo empieza de nuevo,
los días que anestesian la angustia
bombeándole humo blanco de lirio a los ojos.

Pero pronto se anegan tus pupilas de tanto futuro
y lloras sobre mojado,
tratas de retener la sal con tus manos
pero sólo te crecen bajo las uñas
pequeñas mentiras con forma de hongo
mientras el agua, cabizbaja, prosigue su fluir
río abajo, hacia el mar de la memoria
dejándote apenas la resaca
de un breve olvido.

Y te repites,
con dramatismo de fiera acorralada,
que hay agonías que duran
lo que dura una vida.



32 comentarios:

Carmen dijo...

MOrir de angustia cada día y mostrarse como fiera acorralada, no...
Yo creo que la angustia es la antifuerza, y las fieras acorraladas tienen fuerza, la fuerza de la rabia. Y de rabia mueren...
Creo que una fiera acorralada no me haría sentir tanta pena.

LilVia dijo...

Eva Piquer; Una Victòria diferent

La vida és una malaltia de transmissió sexual amb un índex de mortalitat del cent per cent

La vida es una enfermedad de transmisión sexual con un índice de mortalidad del cien por ciento

Flavia Company dijo...

Llorar sobre mojado: me gusta la idea, la imagen. Vivir sobre lo vivido. En fin. No seamos pasto del desaliento.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Qué profunda eres, Bárbara, cuánta verdad hay tus palabras,cuánta sabiduría a pesa de tu juventúd, psrece que te hubieses bebido la vida y te la supieses toda.

Asucarillo merecido.

(Te respondo en mi casa de lo que recuerdo).

Martí dijo...

Retener la sal con tus manos o la imposibilidad de vivir con entusiasmo pero sin esperanza. Y si encima Flavia Company te da la bendición, no me queda más que el silencio.
(Mutis.)

ANTONIO MARTÍN ORTIZ dijo...

Dejemos los trágicos y vayamos a Sócrates, el de La Apología, escrita por Platón. Cuando estamos en la vida, no eiste la muerte, y, cuando estamos en la muerte, ya no existe la vida. Consecuencia: no podemos sufrir la muerte, porque, cuando llega, nosotros ya no "somos".

BB dijo...

No, mi linda Bárbara, la vida no
es agonía, la vida es un regalo.
De la muerte, ya habrá tiempo para
preocuparse, una vez muertos...
Y la felicidad, elusiva y a veces,
efímera, nos espera en cualquier
recodo. Hay que asirla fuertemente,
o se va con otro...
Un abrazo. Tus versos, muy hermosos, pero, tristes...

francis dijo...

preciosas palabras, no hace falta ni melodia.

ca dijo...

Música, como la que tiene la vida, ese son silencioso que nos sugiere la muerte. Enhorabuena.

Alter ego dijo...

Ah, la eterna agonía.

qui sap si... dijo...

Mirava darrera dels vidres
com una malalta
que volia fugir de la vida.
Un cos esquàlid sota una bata
que pareixia d’espart
i li rascava la pell fina.
No sabria dir-te
si estava núvol dins o fora
o la vista se li enterbolia.
De tant en tant algú es fonia
i al seu lloc n’entrava una altra follia.
De sobte eren formigues
qui li feien pessigolles perquè rigués,
altres escarabats
sortint pels forats.
Mirava darrera dels vidres
com una malalta
que volia fugir de la vida
fins que un dia la vida la va fugir
aigualida la mirada, agitada al llit
veient el sostre,
lluny com un cel inabastable
per una ment sense rumb,
per un camí sense cartells,
per una malaltia sense sortida.

NáN dijo...

Da gusto leerte (por ejemplo, llamar "cabizbaja" al agua). Y sin embargo, ¿te acuerdas de que te prometí un susto?, a tanta sensibilidad (no se tome esta palabra como "ñoñería", sino como se define, por ejemplo, la película soporte de la fotografía) le sentaría de perlas una tijera.

Hale, ya te he dado el susto. Me quito la careta de monstruo y te digo "¡pero si soy yo!".

Empiezo de nuevo. Me encatan esos días de lotófago, no perder la risa. Pero de nada valdría eso si no se sintiera de verdad, por dentro, lo que dices. Si no se supiera poner mirada de chulo frente al cuchillo.

Espero, para compensar lo que nos recuerdas, tu humo blanco de lirio.

El Viajero Solitario dijo...

Hace ya tiempo leí un poema de título casi idéntico que, al contrario de lo que le ocurre al tuyo, rezumaba optimismo.

Me gustan las imágines que contruyes, Bárbara, me gusta eso de llorar sobre mojado, me gusta el agua cabizbaja, me gusta la resaca de un breve olvido.

Casilda dijo...

Vaya , no me ha salido el comentario...te decia que menos mal que hay dias que nos invitan a cruzar la puerta aunque nos lleva a la misma habitación de siempre.
Un beso

Lara dijo...

Y dice Blanca Varela:

"La vida es una noticia conmovedora."

Feliz angustia, en cualquier caso.

Muchos de tus poemas habría que "audiovisuarlos".

Un beso

Reyes dijo...

Ni que lo hubieras escrito para mí.
Yo agonizo, y casi siempre por tonterías , cosas que no he hecho o que sí he hecho o dejado de hacer.
En fin , una agonía.
Pásalo muy bien en París.
Hablamos.
Un poema precioso, que me ayudó a entenderme hoy.
Besos.

Bárbara dijo...

Pero pasa el tiempo, CARMEN, y la rabia puede volverse en desesperanza ahí en la jaula. Habría entonces que recetar una dosis de Carmen cada ocho horas que es puro optimismo.

Qué bueno, LILVIA, gracias.
Me apunto a la autora.

No, FLAVIA, no seremos pasto. Me quedó sin duda excesivo, me doy cuenta.

Ajum, ajum, mi juventud...MUYSEÑORESMÍOS...
Lo que sí es cierto es que he vivido un par de cosillas... El asucarillo padentro, slurp.

MARTÍ, menos mal que hasta la desesperanza es difícil de mantener en el tiempo, siempre acaba saltando la esperanza, como esas cajas con gusanito de muelle.
¿y has visto qué lujo?

ANTONIO, pues es verdad, la vida es excluyente, no podemos compararla con nada. Con lo sencillo que sería vivir sus ocho horas, y morir un ratito, para descansar, y volver a la vida con más ganas...

BB, son tristes y un poquito exagerados. Pero supongo que eso también forma parte de la vida. Por si no lo parece, como tú, amo esta vida con todas sus paradojas. Besos.

FRANCIS, eso viniendo de un músico es mucho.

Bárbara dijo...

Gracias CA, nos las merece, en este caso falló algo en la partitura (¿en los fonemas tal vez?)

Esa, ALTEREGO, la eterna y no otra.

QUI SAP SI, qué hermoso tu poema respuesta (algunas palabras se me escaparon). Gracias.

Pues vaya mierda de susto NÁN, con las tijeritas de podar...
Aunque no sé siquiera si tiene arreglo con las tijeras.
Prometo lirios para compensar.

Pues si te acuerdas, VIAJERO, dime cuál es que le eche un vistazo.
Me gusta que te gusten.

Todo se repite CASILDA, pero no tienes la sensación de que las desgracias se parecen mucho más entre ellas que las alegrías?

Qué buena, Blanca.
Yo ya me conformo con esto de los blogs, con poder combinar la imagen o la música con la palabra.
Otro beso para ti, LARA.

Qué agonías somos REYES, prometo no meter la angustia en la maleta cuando vaya a París. Y espero otra visita por aquí.

Carmen dijo...

Buena respuesta, y no por lo del medicamento. JAAAAAA.

Pero me ha encantado la respuesta que das a Casilda, eso de que las desgracias se parecen entre sí mucho más que las alegrías. Y lo voy a pensar como filosofona que soy... Voy a intentar encontrar el porqué. Y si lo encuentro te lo cuento...

Donce dijo...

Que nos quejemos, revolvamos, arañemos... está permitido. Que nos demos la espalda o nos encaremos a lo que haga falta... está permitido.
Pero curarnos de esta enfermedad llamada "vida"?
éso NUNCA, jamásss!!

Muchos besitos bárbaros.

NáN dijo...

Joder (perdón) estás curada de espanto. Así no vamos a poder hacer carrera de ti. Cuando en un texto del taller recibo tres comentarios diciéndome eso, me echo a temblar, porque lo peor que puede hacer un escritor es: 1) escribir de menos; 2) escribir de más. Me entra el tembleque de las fiebres de Malta, que solo se curan con whisky de idem.

Bárbara dijo...

Filósofa CARMEN, esperamos ansiosos tus conclusiones.

Eso, DONCE, luchar por vivir siempre, y hasta morir en el intento si es necesario. Rebesos, guapa!

Pues sí, NÁN, pero eso no quiere decir que no me hagas pensar con lo que me dices, que no me salga algo de sangre al pincharme con tus tijeritas. Pero es que ya no me apetece quedarme atrás, dándole vueltas a lo ya escrito, sino seguir palante, hasta las próximas letras. Y tomarme un chupito en el camino.

nán dijo...

que sean dos, o cuatro, seis, ocho...

TortugaBoba dijo...

Suena a música de violines. Vamos, que estoy aquí pasmá. Me ha encantado.
Beso.

Raúl dijo...

Si como bien dicen el nacimiento es el principio del fin, entendería el discruso de tu protagonista. Pero claro, uno tiene que aferrarse a algo más positivo, por ejemplo, al mismo goce del camino, pues sino, éste se hace cansio y cruel.

Mega dijo...

Pero pronto se anegan tus pupilas de tanto futuro
(...)
tratas de retener la sal con tus manos
pero sólo te crecen bajo las uñas
pequeñas mentiras con forma de hongo.

El futuro por deshacer resulta siempre muy costoso y arduo, muy árido también, sobre todo cuando se es consciente, como me parece que ocurre en este poema.
Besos

LICOR DE MANDRAGORA dijo...

A veces la vida es como estar en una cárcel que tiene las rejas abiertas y no querer salir de ella. En muchas ocasiones encontramos el deleite en ese breve olvido que mencionas. Nada tiene mas riesgo mortal que la vida... A veces esa agua que fluye río abajo, escribe tu nombre debajo del puente.
Barbara, ¡Aquí estoy he vuelto!

Sergi dijo...

Mal día...

Bárbara dijo...

Jaja, cuidadín NÁN, que a partir del octavo se considera alcoholismo...

Una tortuga pasmá, eso tengo que verlo (¿te acuerdas del girasol pasmao de la Reyes,? jeje)Besitos en el caparazón.

Sí, RAÚL, hay que aferrarse a cualquier mojón en el camino y disfrutar del paisaje...

¿Verdad, MEGA? hay cosas absurdas como pensar de esa manera en el futuro, porque siempre que éste se alcanza, ha dejado de serlo.

Hola ORLANDO! No sé dónde te fuiste pero es un placer tenerte de vuelta.

SERGI, una mala tarde la tuvo hasta Manolete (digo yo que Manolete era buen torero, porque de toros, la verdad es que no entiendo nada...)

carmen dijo...

LO he pensado querida Bárbara, ha sido a estas horas crápulas...Las horas del silencio exterior y de las voces interiores, que se escuchan bien.
Y creo que las desgracias son más iguales entre ellas porque son más redondas, más objetivas, y llegan a un final aunque sea trágico.

Las alegrías son más subjetivas, más de cada uno,más únicas, y no tienen final porque la alegría y la felicidad reclaman eternidad, reclaman un para siempre!!!. Cosa, que gracias a Dios, las desgracias no reclaman un más, y mucho menos un para siempre.
Tiene que existir el cielo Bárbara, y tienen que ser fantásticas las tertulias sobre las nubes....

PEGASA dijo...

Pos yo estaba segura que había dejao un comentario. jooo se lo ha comio el gato o vete tu a saber que bicho cybernético.
Ea me voy triste. Muy bonita la entrada por cierto estoy deacuerdo con Carmen.

Bárbara dijo...

Pues has dado con la clave Carmen, una está abierta y la otra cerrada, con todo lo que ello conlleva.
un beso admirado, mi filósofa!

A mí me acaba de pasar lo mismo PEGASA, contesté y no se guardó mi comentario, qué rabia da... Pero no te me pongas triste, niña...