viernes, 16 de enero de 2009

Delphine


Una de las cosas maravillosas que tiene esta descomunal telaraña, de pegajosos hilos atrapersonas llamados feisbu o UNYK , es que consigue crear la ilusión de que el mundo se estrecha en sus redes, consigue que se virtualice, como un holograma reflejado, la absurda idea de que este mundo es un lugar abarcable, transitable, aprehensible.
Vamos, que he encontrado a Delphine!!! Después de años de búsqueda, gracias a un atrapapersonas francés, attrapepersonnes, ayer reencontré a mi amiga Delphine. Y estoy muy contenta, très ravie.
Ella fue la adolescencia, la rebeldía, la locura, la complicidad, la amistad por encima de todas las cosas, aun cuando ni siquiera existía la palabra amistad, antes de que se inventaran los conceptos.
Compartimos mirada, que no es poco. Y fue una mirada limpia a pesar del polvo levantado a nuestro alrededor.
Nunca recuperaremos eso. Afortunadamente. Pero siempre añoraré de alguna forma la adolescencia, allí donde se junta el final de los tiempos, con sus confines brumosos, y el inicio de esta realidad vallada, de césped cortado.

Un tiempo en el que se sorteaba el paraíso, como dice la canción.

A Delphine le brillaban los ojos como carbones encendidos. Nunca he visto nada igual. Era muy hermosa, toda una sex-symbol, y tenía un acento tan dulce que conseguía que pasaran todas las espinas de las erres que a uno se le habían ido atravesando con los años en la garganta.
Juntas mordimos ese universo nuevo que nos picaba en la lengua, hicimos locuras que no se cuentan, probamos hasta dónde ceden algunas costuras.
Y salimos intactas a pesar del granizo, puede que porque las nubes también estaban dentro.
Delphine.
Vi una película francesa hace años que me recordó a lo que compartimos, se llamaba El té en el harén de Arquímedes. No recuerdo su director pero aún puedo tararear su melodía.
Hay espirales que es un placer atrapar en un círculo.

26 comentarios:

Miguel Baquero dijo...

Te felicito, ¡el primero!, porque siempre es muy agradable encontrar a una vieja amiga de la que se guardan tan buenos recuerdos. spero que todavía tengáis tiempo de hacer muchas nuevas travesuras y romper otras tantas costuras. Nunca es tarde

náuGrafo digital dijo...

Gran encuentro. Mi hermano, Pablo, encontró a Pauline, su primer amor, nada menos que en Melbourne. Gracias a FB. Pero no hubo final feliz... ¡y eso que vivían casi en la misma manzana!!

Bueno, parece interesante tu amiga Delphineee, jajaj.

el pasado que me espera dijo...

Ostras, qué bien, esos regalos que llegan del pasado son tesoros que dejamos olvidados en algún momento. No dejes que la vida os vuelva a desconectar.

Jordi Santamaria dijo...

Qué hubiera sido de nuestra vida de existir antes internet, messengers y facebooks?
Nunca lo sabremos, pero quizás los protagonistas de ella serían diferentes sí.

El té del harén de Arquímedes? Veíais porno de personajes ilustres (con cara de acojone de Wyoming)?
Parece uno, que la peli sólo puede ser francesa, dos, que seguro no deja indiferente. Buen fin de semaine!

ca dijo...

Ojalá nos podamos encontrar todos.

Enhorabuena. besos

Pablo dijo...

me gusta tu blog me quedo por aqui un ratillo

Donce dijo...

Qué bonito! yo no sabía ni que existiera eso... qué catetona soy!
y qué intríngulis, no? seguirá siendo Delphine como la recuerdas? ya nos contarás...
Un besote.

Reyes dijo...

Eso eso Bárbara , a ver si Delphine no te decepciona, date cuenta de que la vida desgasta a todo el mundo...
a mí me daría pánico que me encontrara alguien que recuerda a aquella reyes de veinte años...
uuuffff.
Bueno bueno, siempre queda lo importante , ya nos contarás.
Besos.

El Viajero Solitario dijo...

No, si al final esto de la tecnología tiene sus ventajas...

Hace poco también me encontré con un amigo de la adolescencia gracias a internet. Bueno, más bien fue él quien me encontró, y lo más curioso es que me reconoció por la "foto" que tengo en el blog.

Deliciosa la narración, Bárbara. Espero que nos sigas contando cómo sigue la historia tras el reencuentro y, sobre todo, ¡que pongas una foto de Delphine!

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Yo también encontré a “mi Delphine” en un momento de mi vida; en mi caso era un chico, claro, ese amigo con quién había compartido ese paso del ecuador de la vida, con todo lo que supone de nuevas experiencias, siempre compartidas con esa especie de alter ego, casi obligatorio de la adolescencia; con las mismas miradas elocuentes, el mismo significado de la palabra amistad y todo lo demás que tú apuntas. Experimenté, como tú, las misma sensación de contento y de felicidad, pero, al cuarto de hora –espero que no te ocurra lo mismo- un muro de tiempo se interpuso entre ambos: éramos adultos y las experiencias vividas por cada cual a lo largo de años, nos había cambiado. Lo comprendí con gran tristeza, porque tengo la sensación de que después de esa época maravillosa del despertar de nuestra vida, nos pasamos queriéndola recuperar el resto de nuestros días. Yo he optado por recuperarla en sus componentes, aunque sé que no es del todo cierto.
Años más tarde, tuve otro encuentro con otro “Delphine”. Me lo encontré sin esperarlo aquí, en Cataluña. Recuperamos una amistad de adolescencia durante algunos meses: el susodicho se había transformado en un auténtico cabrón que intentó engañarme. Y lo consiguió. Debió de ser el método que le había llevado a tener una muy holgada situación económica. No creo en la justicia divina, por lo que debió de ser alguna de las pocas humanas que funcionan, la que lo puso donde le correspondía. Cayó.
Hostia, chiqueta, que te voy a hacer llorar. Espero que en tu caso sea diferente: ¡Viva tu Delphine!

Buen finde, Bárbara.

LICOR DE MANDRAGORA dijo...

En la borona espectral de tiempo que nos toca para desarrollar nuestra vida, los momentos que vuelven por dulce evocación, convierten los bellos instantes en eternidad. .. Chévere encontrarse con alguien de la vibrante adolescencia, ¡viva facebook!, en tu caso attrapepersonnes… por cierto Bárbara, en tu comentario a la nota de Rafael Reig : For your yellow hair, en donde te preguntas “¿A las morenas sólo nos querrá el demonio?” Te reitero que en vida es mejor que te quiera el demonio, (con lo guapa que estás), seguro que es más divertido, después sí que te recoja en un costal Diosito, ¿no?

Spassky dijo...

Bonito el tema que plantas sobre el tapete, "los recuerdos del pasado y aquellas maravillosas amistades".

Alguien lo ha sugerido en los comentarios, creo que nuestro presente, nuevas circustancias y jirones de vida hace irrecuperable el pasado, aquella amistad y aquellas sensaciones, no obstante pueden ser los cimientos de algo nuevo igual de bueno o mejor.

Muchas veces al rememorar antiguas vivencias ocurre una cosa muy curiosa, los coprotagonistas de aquella vivencia coincidimos en todo al contarla a terceros pero solemos adornarla idealizando los detalles agradables y borrando los malos. Si luego nosotros diseccionamos el recuerdo descubrimos algunos errores en el recuerdo, pero generalmente decidimos pasar del tema y archivarlo en nuestra memoria idealizado.

Los recuerdos son solo eso, viejas películas en blanco y negro (recoloreadas por nuestro remake) y personalizados los diálogos y banda sonora...

Besos.

El Hombre Blanco dijo...

Citaré, de nuevo, a Sabina: "a donde fuiste feliz no debieras tratar de volver". Y es que uno siempre se lleva una decepción cuando espera que un pasado feliz vuelva de nuevo al presente. Aún así, espero que éste no sea tu caso y que las locuras de juventud se conviertan en locuras a secas.
Besos

Pablo dijo...

me gustaria que leyeras un post antiguo mio, que se titulaba "¿qué se hicieron de mis amores?
me recuerda por encima a este

Bárbara dijo...

Gracias, MIGUEL, es verdad que es agradable, aunque creo que ya no estamos para travesuras. O tal vez sí...

Increíble lo de tu hermano, NAÚGRAFO, pero claro eso de volver a comerse la manzana como si fuera la primera vez, tenía que ser mortal de necesidad.

ARACELI, eso espero, que la capacidad humana no desmerezca en este caso a la tecnológica.

JORDI, a veces me pregunto cómo podía vivir antes de tener blog...¿?.
Jeje, no, el té en el harén de Arquímedes no es porno, es la historia de dos amigos adolescentes en los suburbios de París (le thé au harem d´Archimèdes, es un juego de palabras del teorema de Arquímedes pero al traducir...)Igualmente, aunque llegue un poco tarde.

Besos, CA. Aún nos quedan muchos encuentros interesantes por vivir.

Todo lo que quieras, PABLO :)

Pues seguro que es diferente, DONCE, mal le iría si no... yo soy diferente, y sin embargo soy la misma, creo que en filosofía lo llaman esencia. Aunque a veces creo que no he salido de la adolescencia, pero ese es otro tema... Besazo.

REYES, no creo que me decepcione porque no espero reanudar nada donde lo dejamos, me basta con recordar lo que compartimos. Y saber de ella. Besos.

Jeje, VIAJERO, eso de reconocerte por la foto resulta dífícil de creer ... aunque es cierto que un aire te das. Lo de la foto de Delphine está jodido, demasiadas mudanzas a lo largo de mi vida. Tendré que rebuscar con ahínco...

MUYSEÑORESMÍOS, supongo que el mar nos devuelve a playas muy distinas. El recuerdo es lo único que se mantiene indemne al paso del tiempo. En este caso, hay muchos kilómetros de distancia como para que se vuelva a dar esa intimidad, pero me gusta saber de las personas a las que he querido porque, al fin y al cabo, no han sido tantas.
Igualmente, a toro pasao.

LICOR DE MANDRÁGORA, es verdad que hay momentos del pasado que se empaquetan a través del recuerdo, con lazo y todo, por lo que no pueden ser otra cosa que regalos.
Me hago adepta desde ya a esa religión, en vida, el demonio y ya nos recogerá algún dios cuando llegue la hora...

Es verdad, SPASSKY, idealizamos. Si los reviviéramos, seguro que ya entonces, les encontrábamos defectos. Pero esa necesidad de pulir las aristas de determinados recuerdos, también es significtiva,¿no?
Besos.

HOMBRE BLANCO, hay gente que, aunque ausente, siempre está presente porque tuvo un peso importante en nuestra vida. Así es que, mejor cerca.

Allá voy PABLO, a ver si lo encuentro, así sin más pistas que esa...

BB dijo...

Los reencuentros son siempre hermosos y evocadores. Vivir
nuevamente las mieles de la adolescencia, con sus travesuras
y excesos, es emocionante.
Lástima que no haya sido en
persona para poder mirarse a
los ojos y rescatar a la niña
que se esconde dentro...
BB

Raúl dijo...

Antes, los náufragos, teníamos que esperar a que la providencia hiciera que la botella lanzada llegara a buen puerto, y que allí, alguien quisiera después emprender la absurda y épica aventura de hacer llegar el mensaje a, por ejemplo, Delphine.
Mucho más difícil, era.

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

Espirales atrapadas en un círculo; el tiempo, que es un bicho cabrón cuando quiere, aunque hay veces en que se pliega a nuestros deseos y nos da delphines y nos permite el júbilo de atrapar la espiral por el punto que nos gusta. Todos tenemos delphines. Lo bonito sería tener más. Que el tiempo, el cabronazo, sea más benévolo de lo que suele antes de que nos de el hachazo. Perdona el sustantivo último. Es Domingo. Mañana trabajamos. Será eso. Besos.

NáN dijo...

¡Qué potra tienes, encontrar el cuerpo que cuerpeó contigo cuando no había preocupaciones!

Tobogán de la nostalgia... (cuidado con la caída).

Bárbara dijo...

Todo se andará, BB, todo se andará. O eso espero.

Sí que era más difícil, RAÚL, claro que nunca echamos en falta lo que no concíamos. Ahora parece que hay un servicio postal exprés de botellas naufragadas.

EMILIO, creo que no me molesta sentir el frío del hacha en la nuca. Supongo que eso hace que la vida sea más intensa. Feliz vuelta al trabajo.

¿Quién dice que no había preocupaciones, NÁN? Ya lo creo que las había, y de las peores: había que decidir en qué nos íbamos a convertir. Tendré cuidado.

Anónimo dijo...

El té del harem de Arquímedes

Karim Kacel

Recuerdo una música parecida y un beso, un beso...

Bárbara dijo...

Mil gracias, amigo anónimo! yo recordaba el tema de la peli instrumental pero es ese sin duda.
Otro beso.

amo a los animales dijo...

el te en el haren de arquimedes!!!..A mi me impactó esa peli,es de costa gavras..lo que daría por verla de nuevo..hace años que la ví y por más que la busco en internet nunca he conseguido bajarmela--ah!!!la melodía aun la recuerdo..me encanta y eso que hace mas de 15 años que la escuche por ultima vez..!!!

Bárbara dijo...

No, es de Mehdi Charef, al menos la que yo vi (no sé si Costagravas habrá hecho alguna versión). Es un caso curioso porque la peli es una adaptación de la novela, escrita por el propio Charef. Yo tampoco he conseguido encontrarla de nuevo (claro que soy un poco "burra" manejando el emule...). Si la encuentras, no olvides decírmelo...

Vicent dijo...

Nunca las amistades son tan francas como las de la adolescencia, mas incluso que las de la infancia, mucho mas egoistas.

Y cuan dificil es mantenerlas a lo largo de los años...

Bárbara dijo...

Cierto, es un compedio amigo-pareja todo en uno. Pero es maravilloso recuperarlas.