domingo, 7 de diciembre de 2008

Verano


El pensamiento del verano
ha venido volando,
se ha depositado en el borde
de este crudo invierno sin alas
en que el alma apura el último cigarro
de luz aplazada
y el cuerpo sólo acierta a resistir,
sumiso convaleciente
en espera de la auténtica vida.

Habita el verano en el corazón del invierno
en forma de deseo celular
que se multiplica,
escindiéndose,
hasta consumirse en blanco,
entre las frías luces de una estación de paso.

Y llegará el día,
y el verano recorrerá las últimas respuestas a través
de las venas, hasta el corazón dormido,
se liberará de su cáscara nevada,
encendiendo cielos, calles, ojos,
enarbolando sus vaporosas razones sin peso.

Pero serán los mismos- muy pocos-
los instantes de dejarse acariciar por él,
de sentir en el rostro el eco cuarteado
de sus manos,
el frescor indemne de sus quebradizos
brazos extendidos,
breve será el suave látigo de esta brisa
exhalada por un mar de corazones anónimos.

Y comprenderás que nunca será tan intenso
el verano como su propio recuerdo
mientras su furtiva felicidad se apaga,
va perdiéndose,
en la insondable veta purpúrea
de un lento atardecer de julio.

16 comentarios:

carlos dijo...

¿Ves como el frío acaba dando juego literario ;-) ?... Aunque se como evocación de ese verano... Besos (cálidos).

Reyes dijo...

Vaya, qué casualidad , te aseguro que hoy estaba pensando en el verano.
Fue al salir esta mañana y tener que cubrirme con un paraguas a cuadros que me dejó mi madre de tres metros por tres para ir al súper, que hoy abrieron algunos por aquí, y pensé , no sé por qué , en la ropa ligera que llevamos en verano...
y una sensación como de envidia , como de deseo, de ganas de tener calor, de renacer en algún sentido...
bueno, de todo eso que me has sugerido con este poema , vaya.
Precioso.

TortugaBoba dijo...

Voy a ponerme a recordar el verano ya. Qué reconfortante leerte Bárbara (como siempre). Me gusta la idea de que el recuerdo sea más agradable que la situación en sí.
Preciosa foto. Me pongo a buscar una de colorines para ponerla en el salón y pensar en el calor del sol en mi cuerpo.
Beso.

BICHICOMA dijo...

Hay veranos y estíos. Unos pedestres, otros literarios. No son sólo clima, bañador, chancleta y sisa. Son luz, traslado, compañía y paseo.
Hoy, me asomo a la ventana y sólo veo llover, pijama, chocolate y carrusel deportivo. Faltan seis meses, seis. Verano es mañana, tempus fugit, tic-tac, tic-tac...

Donce dijo...

Este domingo -que es lunes ya-,
y a estas horas -en que aún no sé si es día o noche-... se pueden decir tacos? o estamos en horario infantil?! (-bah, yo paso-):

JODER BÁRBARA, ERES COJONUQUÉ BUENA ERES, LECHES!!

el pasado que me espera dijo...

¿Por qué será que evocar momentos resulta con frecuencia mucho más intenso que vivirlos?

Bárbara dijo...

CARLOS, algo positivo tenía que tener este maldito frío, ya que no podemos darle el rango de noticia... Besos calefactores.

REYES, sí, yo también tengo la sensación de renacer en verano, y esa ropa ligera, y esas calles que te acogen con los brazos abiertos, y no con esta hostilidad... ¿te he dicho quie no me gusta el invierno?
Te esperamos, recuerda.

Así es que a las tortugas bobas también les gusta el sol. Yo soy muy lagarta, climatológicamente hablando. Y sí, parece que si uno está ocupado en vivir, no hay tiempo para ser consciente de ello. Pero bueno, la nostalgia también es una forma de disfrute, un poco enfermiza, pero forma de disfute al fin y al cabo. Besos, TORTU.

Aquí también llueve y el verano está tannn lejos (y el estío ni te cuento). Así es que nos consolaremos con chocolate y pensando: bah,si luego no es para tanto.

Cuidadito, DONCE, que hay cuatro bebés cerca y se despiporran con los tacos...
¿de verdad lo piensas? a esta insegura incorregible le das ánimos para seguir escribiendo...
Gracias :)

¿porque somos masocas,ARACELI? ¿o inconformistas? ¿o porque la vida es sólo una recreación de la memoria? No tengo ni idea...

NáN dijo...

De no ser porque parece una locura, Shakespeare prefiguró tu idea al decir "Hoy empieza el invierno de nuestro descontento".

Qué manera de escarbar hasta encontrar tu placer.

Abrazos de escarcha quebradiza.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Un rayo de cálido sol estival me proporcionas en un día desapaciblemente invernal. Gracias.

Bárbara dijo...

Una que es así de escarabajo pelotero, NÁN, siempre escarbando...
¿por qué iba a ser una locura que Shakespeare (léase Chaquespeare, a lo unamuno) nos dejara mensajes en clave?
besos de vaho derretidores

MUY SEÑORES MÍOS, siempre tan amable. Gracias a ti por estar ahí, tú sí que eres un sol.

Lara dijo...

Yo no pensé hoy en el verano, pero qué bien me ha hecho acercarme un poco a él. Se ha ido la niebla.

¿Te han dicho alguna vez que te pareces a la preciosa actriz de la película francesa 37 grados? (Betty Blue en español?)

Un abrazo...

Bárbara dijo...

LARA, lo que me gustaría de verdad es un día de verano en pleno invierno,eso es lo que me gustaría.
Una vez, hace tiempo, me dijeron que me parecía a Beatrice Dalle. Yo, como suele pasar en estos casos, no encuentro el parecido...
Tengo muchas ganas de leer tu libro.
Otro abrazo para ti y que sigan los éxitos.

PEGASA dijo...

Alas. Cuando quieras te doy una vuelta. Es curioso cuando éste verano nos quejábamos Tortu y yo del calor que estabamos pasando, pero aún consciente de que prefiero pasar una poquita calor a este triste invierno. Jooo, mira tú, que no me acostumbro que a las 6 de la tarde sea de noche....

El Hombre Blanco dijo...

Al margen de la indudable belleza del poema, debo hacer un comentario: la poesía veraniega y los recuerdos estivales están muy requetebien cuando no has pasado un verano a más de 40 grados a la sombra o asándote como un pollo entre las paredes de tu casa...
Lo siento, hoy estoy poco sentimental... pero no puedo dejar de acordarme de la caló der sú, pegajosa, cansina y monótona en unos veranos interminables...
besos

strongboli dijo...

Estás últimamente un poco críptica, diría yo. No he entendido nada (claro que con una sola neurona, poco puedo hacer...)

Bárbara dijo...

Unas alas caídas del cielo, PEGASA, me subo, pero ya.
Y de eso se trata, de quejarse, aún sin motivo, de añorar el verano en el invierno, el invierno en el verano. Un abrazo volador.

Que ya sé, HOMBRE BLANCO, que en el sú hase musha caló, por aquí también, no creas, y de ese pegajoso, calor-superglue que se llama. Yo luego en verano soy la primera en quejarme...
Y a ver si dormimos un poquito, que ya se van marcando las ojeras... Besos insomnes.

Jajaja, UNINEURONAL, ¿en serio te parece críptico? yo lo veo clarito, clarito como un rayo de sol de mediodía, o un café de avión en su defecto. Ya veo que has vuelto, ahora me paso.