jueves, 4 de diciembre de 2008

Me llamo Erik Satie, como todo el mundo

- Tengo jaquecas, doctor. Puede que migrañas, uno nunca sabe poner nombre a sus propios monstruos.
- Gamoneda decía tener ruidos en la cabeza, sentir el cráneo apretar y crujir, y eso no le impidió alzarse con el Cervantes- replicó el doctor, quitándole hierro al asunto.
El paciente se encogió de hombros, casi avergonzado.
Con letra electroencefalográfica en la que sólo se destacaban eles y bes como paraguas abombados, el doctor fue escribiendo en el talonario de recetas, al tiempo que daba indicaciones:
- Me lee usted todas las noches a Plá, como mucho lo alterna con Chejov. Terminantemente prohibidos Kafka, Onetti o Cortázar. Ni catarlos, ¿me oye?, sólo hasta ver si mejora.
El hombre asintió en silencio, cogió mansamente su receta y se fue arrastrando los pies.

A la siguiente paciente, el doctor la diagnosticó mentalmente como hipocondríaca, más que nada porque era la tercera vez que acudía a la consulta en lo que iba de semana, con dolores difusos y nerviosismo enredado entre los dedos de las manos.
- Trabajo demasiado. ¿No tendré un cáncer?
- Hay muchos tipos de cánceres, muchos más de los que se conocen…
La paciente era incapaz de mantener las manos quietas.
- Una de Stevenson, ésta no la cubre la Seguridad Social, lo lamento. Y también Alejandro Dumas, los tres mosqueteros o el conde de Montecristo, la que prefiera.
- Uy, qué va, yo no tengo tiempo para leer.
El doctor hizo como que no la había oído pero rompió despacio y en cuatro trozos iguales la receta que acababa de firmar.
- Está bien, me lee entonces tres columnas de César Vidal o bien tres columnas de Losantos. A elegir. Pero tres seguidas. Se compra usted el periódico y no lo lee, se espera a tener los tres periódicos, con sus tres columnas para leerlas todas seguidas. Esto es importante. Las dosis son importantes.
La mujer compuso con su cara una mueca de protesta pero no dijo nada. Al fin y al cabo, mejor el periódico que un libro entero.
- ¿Pero cuál de los dos me sentará mejor? Tengo un principio de úlcera...
- Da igual, los componentes son los mismos, uno es genérico y el otro de marca, pero son idénticos.

La última paciente de la mañana, un ama de casa de unos cuarenta años, alegó sufrir molestias en el estómago. Acaso fuera el páncreas, acaso la vesícula. Sus ojos eran negros, con una suave marejada en su fondo.
- Empieza usted tomando pequeñas dosis de Miguel Hernández, un poema cada tres horas. Si no lo encuentra, Vallejo también sirve. Y si ve que en un par de días, su estómago lo tolera bien, lo sustituye por uno de Pizarnik cada ocho horas.
-Ah, mejor, más cómodo, ya sabe con los críos, la casa, cada tres horas…
- Muy bien, pero al principio lo que le he dicho…
- ¿Y si no funciona, doctor?
Había una tranquila angustia recostada en el timbre de su voz.
- Si la medicación en páginas no funciona, tendremos que empezar con la música clásica. Pero no nos pongamos en lo peor.

Cuando salió de la consulta, el doctor vio al ama de casa sentada, esperando el autobús, leyendo un libro que no podía ser ninguno de los que le había recetado.
- Es que la gente se empeña en automedicarse, coño- se lamentó el doctor, justo antes de introducir su cuerpo en el deportivo último modelo y dejar que la gymnopedie nº1 de Satie esparciera sus pequeñas cápsulas azules.


(Todo porque que he leído esto y me ha gustado mucho. Me llamo Erik Satie, como todo el mundo).



video

29 comentarios:

ca dijo...

Me remite irremisiblemente al Mal de Montano, ¿verdad Virginia Wolf?

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

Mi galeno me previno. Me dijo la inconveniencia de leer a kafka en esas épocas tristes que todos tenemos. Me prohibió escribir y hasta me reprendió cuando vio que tenía un blog y que había escrito un relato a propósito de su dictamen. Lo tengo en un cajón y voy a pasarlo al blog. Te lo mandaré.

especies dijo...

Ah, pues si te llamas Erik Satie no es tu santo.

el pasado que me espera dijo...

¡Qué bueno Bárbara! Me ha encantado.El mundo debería parecerse un poco más a las buenas narraciones,¡yo quiero un médico así !(te has saltado un "en" en la frase la gente se empeña automedicarse)

Enhorabuena!!

Bárbara dijo...

CA, pues no sé por qué, ya sabes que apenas me gusta ese libro... Y estos despistes tuyos, que no me llamo Virginia (me llamo Erik...)

EMILIO, por lo visto somos muchos los enfermos... Estoy deseando leerlo.

Que sí, ESPECIES, que me llamo Bárbara Erik Satie, ya sabes cuánto se llevaban entonces los nombres compuestos...
Felicidades, especie de...bárbara.

Muchas gracias, ARACELI, marchando un "en" para esa entrada. Y te advierto ya que el médico está aún peor que sus pacientes...

Anónimo dijo...

Bar Blasco: sólo se me ocurre decir lo del personaje de "Amanece que no es poco": "¡cuántos grandes libros se han echado a perder por leerlos mal".

Rafa Mtez-Simancas

Capitán Alatriste dijo...

Muy divertido, aunque si alguien con dolor de estómago le recetas a Miguel Hernández o en su ausencia a Alejandra Pizarnik el doctor no quería curarlo, quería acabar con ellos cuanto antes, jeje.

TortugaBoba dijo...

No es ninguna tontería esa de recetar según qué lecturas. Me he reído muchísimo, sobre todo con lo de la automedicación :)
Y la música... Hubo un tiempo en que tocaba los primeros acordes de esta maravillosa pieza al piano, pero de eso hace tanto...
¡Beso!

Los criticones dijo...

Hummm, hay que matar la rabia sin matar al perro, los quinioterápicos antitumorales son muy tóxicos pero de eso a prescribir esa dosis de Losantina vidálica... te has pasao, eso es mortal de necesidad como el pancuronio+pentotal, inyección letal, o como mínimo te deja vegetal, muy neurotóxico. Digo yo que pa la señora con cáncer psicosomático un Pedropáramo rúlfico o así, que es muy lenitivo.

Todos somos satie!... aunque algunos más...

ARM

Reyes dijo...

Bárbara , me ha encantado, en serio, lo he disfrutado muchísimo.
Cuánto se aprende por aquí, y qué bien escrito lo del médico.
Ojalá se pareciera un mínimo en calidad, la escena del polvo que estoy pensando, al final me estoy arrepintiendo , he leído los comentarios, cuánta responsabilidad.
Tú, maravillosa, como siempre.
Besos.

El Hombre Blanco dijo...

..."me lee entonces tres columnas de César Vidal o bien tres columnas de Losantos. A elegir. Pero tres seguidas"...
Sea, con lo de César Vidal estoy de acuerdo, si, por supuesto, lo que se pretende es matar al paciente de aburrimiento y de infumable pedantería regada con una corrección política intragable... pero al Lozanitos... no, al Lozanitos, no... que su abogado defensor saca las uñas y te amenaza con otro de sus insufribles post...
Besos

El Viajero Solitario dijo...

Muy divertido, Bárbara. Eso de recetar lecturas en lugar de medicamentos no es sólo ficción, mira.

No sé por qué, pero me da a mí que este doctor le tenía tirria a la hipocondriaca. Anda que pasar de Stevenson o Dumas a César Vidal o Losantos. ¡Y tres columnas seguidas! Eso no hay cuerpo que lo aguante.

A mí también me ha parecido muy interesante el artículo sobre Erik Satie. Curioso personaje. Conocía su frase del hombre y el perro, pero no sabía quién era el autor. Me has picado la curiosidad, indagaré a cerca del tal Satie.

Doctora Bárbara, el relato lo he encontrado ocurrente y entretenido, ¿es grave? ¿Qué me receta para eso?

Miguel Baquero dijo...

Emotiva la música y precioso el enlace. Me ha parecido todo un regalo.
No estaría mal que hubiese médicos que recetasen según qué lecturas para según que enfermedades. La verdad es que no es una idea descabellada ni grotesca. Hay libros que, bien leídos, te pueden sacar de una depresión, o leídos sin haberse precavido antes, te pueden llevar a ella.

txe dijo...

vaya lo que sacaste de una frase :)

Bárbara dijo...

Anónimo Mandingo, qué gran película y qué gran verdad! un libro siempre es cosa de dos...

Hola CAPITÁN ALATRSITE, que sí que quería curarla, a la de Losantos no te digo yo que no, pero a esta sí. La poesía aplaca el dolro de estómago, es un hecho. Saludos.

TROTU, ya sabes, en España la automedicación es deporte nacional. Qué envidia me das con lo del piano. En mi próxima vida, va a ser lo primero que haga, aprender a tocarlo.
Besitos.

ARM, es verdad que me he pasado, bueno, se ha pasdo el doctor. Pero eso no formaba parte de la terapia, era simplemnte por joder, y porque no importa lo que recetara, iba a funcionar como un placebo. ¿Pedro Páramo lenitivo?, jajaja, sin duda. ¿y quién será laxante?

Ese pedazo de piernas vertiginosas, REYES... Seguro que el polvo te queda estupendo, como todo lo que escribes, estoy deseando leerlo. Aprovecho para invitar a todo el mundo a leerte: el día 5, polvo espectacular en casa la Reyes (por incrementar un poco la presión...). Besos.

Jajaja, HOMBRE BALNCO, tienes razón, las pastillas del Lozanitos están contraindicadas para la úlcera, nunca debió recetárselas. Y no me lo tengas en cuenta ;) besos.

Increíble la noticia, VIAJERO, escribamos lo que escribamos, ya habrá sucedido en la realidad.
Me alegra divertirte.
Sin embargo, como doctora, he de decirle que deberíamos pasar a la terapia de música clásica. Pero no se preocupe, lo hemos cogido a tiempo.

¿Verdad que no, MIGUEL?, hay cosas sin sentido que hacemos a diario avaladas por la fuerza de la costumbre y que son infinitamente más absurdas. A mí también me emociona esta música.

TXE, no fue una frase. Fueron dos...

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Sigues poniéndome la mano en la boca.

Mega dijo...

Fantástico texto, Erik-Satie-Bárbara.
Me he reído especialmente cuando citas a Vallejo y a la Pizarnik para remediar ciertos dolores físicos, jaja. No sé yo...

Megabeso

Capitán Alatriste dijo...

Pues yo, señorita -o señora- Bárbara, insisto en que hay determinada poesía que más que aplacar desgarra, entre la que se incluye alguna de la que usted ha citado.

Bárbara dijo...

MUY SEÑORES MÍOS, no sé si eso es bueno. Mejor que poner la pierna encima como a aquel, sí parece ¿no?. Beso.

MEGA, parece que hay diversidad de opiniones al respecto. Me alegro de que te gustara el texto.
Tan pequeña que eres y tan mega a la vez...

Doña, CAPITÁN ALATRISTE, como la de la novela, jeje. Sí, entiendo lo que dices, la Pizarnik es de lo más desgarrador que existe, pero cuando uno está mal, y la lee, y sabe además cómo acabó, parece como si se aligeraran ciertas dolencias propias, o por lo menos se relativizaran. Al menos eso me pasa a mí.

NáN dijo...

Aquí me uno a Mega. Disfrutando palabra a palabra de la ironía.

Como se decía antes, "Niño, no leas, que es malo para la cabeza". Y ahora viene ese doctor que has conocido y resulta que lo que pasa es que hay que hacerlo siguiendo criterios médicos.

Marta Sanuy dijo...

Buena idea, a mi me parece que puede ser la mejor terapia, más poesía, más música, más cine...

buen puente

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Desde luego no tiene nada que ver con el sentido de la pierna. Pero sigo sin decir ni mú.

Donce dijo...

Ay qué bueno!! (qué puntos más salaos tienes) y el video me ha dejado como una malva...

Bárbara dijo...

Claro, NÁN, no leer a tontas y a locas, o a tontos y a locos, porque digan lo que digan, toda información es subversiva...

Y más puentes, MARTA, más puentes para poder leer, ir al cine, escuhar música...

Te advierto, MUYSEÑORESMÍOS, que mis técnicas de tortura para hacer hablar a alguien son altamente efectivas...

Así que como una malva, DONCE...la verdad es que este tema o pieza o como demonios se diga es como un calmante vitaminado, me encaaaanta...

BICHICOMA dijo...

Me quedo con Losantos y Vidal. Soy un poco masoca y necesito terapia de choque -¿de shock-qué?- porque yo lo valgo. El peligro es que si persevero a lo mejor me vuelvo un 'tonto de los cojones'.
Saludos Bárrrrrrrrbara. Me gusta tu estilo.

Bárbara dijo...

Gracias BICHICOMA. ¿estás seguro de lo de Losantos y Vidal? si es así, ingiérelos con leche, que ayuda a prevenir la úlcera... Lo de tonto de los cojones se cura haciendo barquitos con las papeletas...

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

http://cinepoesiajazz.blogspot.com/2008/12/libros-libros-libros.html

BICHICOMA dijo...

Querida Bárbara, ya sabes que los gallegos, amén de socarrones, somos un poco cáusticos y, por qué no decirlo, melancólicos. Seguiré tu sabio consejo y haré barquitos de papel. En realidad mi intención era del tipo "Revilla" -no cofundir con el chorizo-, en el sentido de :Losantos me pone... de los nervios.

Bárbara dijo...

Así lo entendí, socarrón BICHICOMA. Pero se me ocurre que tal vez el susodicho sea efectivo para la melancolía, siempre y cuando uno quiera quitarse de la melancolía...