miércoles, 10 de diciembre de 2008

Epílogo


Pongamos que soy una fracasada. Pongamos que estrujé con mis propias manos las dos o tres oportunidades que se deslizaron casuales hasta mis dedos. Pongamos que hice una pelotilla rumbosa con ellas y la lancé bien lejos. Pongamos que fue un strike.

Pongamos que me ahogué en profundas y turbias expectativas. Pongamos que un día, ya con el agua al cuello, logré quitar el tapón con el dedo gordo del pie. Blup. Una gran burbuja.
Pongamos que aún me seco despacio.

Pongamos que sólo quedó el tiempo muy quieto delante de mí, aguas mansas que parecen no fluir pero que cada día son de una transparencia distinta.
Pongamos que lavo mis manos, aunque estén limpias.
Pongamos que se está bien aquí, en esta orilla.

Pongamos a Szymborska:
Yo misma me sorprendo de mí misma, de lo poco que quedó
de mí:
un individuo aislado, del género humano por ahora,
que sólo perdió su paraguas, ayer en el tranvía.
O:

Te he sobrevivido suficiente

como para recordar desde lejos.
Pongamos tres puntos a modo de cortinilla de separación, como he visto hacer a otros.

Yo quería escribir algo serio, profundo, que diera sentido al sufrimiento sinsentido, que lo magnificara, otorgándole la categoría astrofísica de agujero negro. Hallar un valor para x en la ecuación de tercer grado. No importa qué valor. Cualquiera.
Sin embargo me salió una parodia que tiende al infinito.
Mi texto se ríe de mí. No sólo en su forma- estaré acabado antes de un mes- también en su contenido, y mis personajes sufren y dan risa al mismo tiempo.

En el colegio una profesora me llamaba la sérieuse Bárbara, no sólo porque fuera a un colegio francés, sino porque a partir de los 7 años me hice una niña seria. ¿puede la vida tomarse de otra forma a los 7 años?
Hoy soy el bufón de mis propios sentimientos y me pinto la cara todos los días para tratar de sorprender a esta realidad y a su larga sombra descolorida.

Ángel González dice, a modo de:

EPÍLOGO

Me arrepiento de tanta inútil queja,
de tanta
tentación improcedente.
Son las reglas del juego inapelables
y justifican toda, cualquier pérdida.
Ahora
sólo lo inesperado o lo imposible
podría hacerme llorar:
una resurrección, ninguna muerte.

28 comentarios:

ca dijo...

Ayer estuve en un concierto de Marwan y decía las palabras están vivas, puede salir bien o mal la canción, pero no es mi culpa, las palabras están vivas... y el caso es que no podía seguir explicando aunque quisiera. Creo que fue el único "entremés" en el concierto en el que no dijo nada más, no pudo. Un abrazo para esas huidas y esas quejas y esa seriedad porque sí.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Pues para mí, eres una auténtica sacapuntas, chicaseria.

Mega dijo...

Señorita Seria:
le ha salido (una vez más) un texto redondo, ¿o debería decir un autorretrato muy serio?

Un abrazo en prosa poética
;-)

NáN dijo...

Menos ese párrafo del tópico de la falsa modestia, que dan ganas de asesinarte después de lo bueno que es el resto, los "pongamos" son para dejarle a uno jodido.

Además, poniendo que conoces a Szymborska, chica, te subes de nivel tú sola. Tú sabrás si tu texto se ríe de ti, pero de mí no se ha atrevido.

Estás muy viva.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Doy por supuesto que lo vas a negar -siempre lo haces- pero, para mí, que coincides mucho con Szymborska en una especie de casualidad fatal o fatalidad casual, como prefieras. Un aire, ¿eh?, como con Beatrice Dalle... (...más quisiera).

Bárbara dijo...

CA, no conozco a Marwan, (ahora lo busco) pero estoy de acuerdo con él, las palabras van a su bola, parecen adolescentes, tú...
Otro abrazo, forajido.

MUYSEÑORESMÍOS, tengo días de ser más bien grapa, y otros de goma de borrar... :)

MEGA, ejem, ese paréntesis mola. Me inflo y me pongo redonda, redonda...
Otro abrazo, guapa

Pero NÁN, ¿cómo se va a reir el texto de ti si no lo has leído? Para qué coño pongo yo tres puntos suspensivos a modo de cortinilla, no uno, ni dos, sino tres, y con advertencia... el texto al que me refiero es otro, mucho más laaargo y pretendía tener visos profundos pero se me ha rebelado y te prometo que se ríe de mí (y se reiría de ti si te tuviese a tiro).
Tú también estás muy vivo (al menos en la mayoría de los párrafos). Besos.

MUYSEÑORESMÍOS, lo niego, no sé el qué, pero lo niego. Me encanta la Szymborska, eso no puedo negarlo, su sencillez, su... me faltan las palabras, así es que de mayor quiero ser como ella.

Reyes dijo...

Bárbara.
Merece la pena llegar tarde , merece la pena cabrearse por el puto virus que tengo en el ordenador y merece la pena aventar mi puto blog si es para leerte a ti cosas como ésta, en la que descubro un fleco de mi propio vestido pero mucha más finura.
Besos a pares.

TortugaBoba dijo...

Me gusta leer en silencio las cosas que merecen la pena. Sepa usted que para leerla quito hasta la música. Porque desprende música tu literatura, y con esa me basta.
Entiendo que pudieses ser "sérieuse". Yo lo fui hasta los 15 años, y hoy nadie me creería, aunque lo jurase por Tutatis.
Cosas de la vida.
Maravilloso texto.
Ahora pongo la música otra vez.
Beso.

El Viajero Solitario dijo...

La primera parte del epílogo, hasta esos tres puntos a modo de cortinilla, me parece fabulosa. Me ha encantado.
Y de lo que viene detrás, qué te voy a contar, quién no ha tenido que soportar alguna vez la risa estridente de un relato, mofándose descaradamente del autor. Ellos son así. Basta que te hayas fijado un plazo, para que el relato se rebele y te muestre la media luna de su dentadura imperfecta. Pero no te dejes amilanar, con trabajo y perseverancia la risa igual sigue ahí, pero con los dientes luciendo blancos y en perfecta formación.

(Y digo yo, más que un comentario, esto parece un anuncio de una clínica dental)

el pasado que me espera dijo...

Ángel González, Szymborska y Bárbara, esto sí que es un buen trío para pasar un invierno bien acolchadito de frases bien escritas. Un beso

BICHICOMA dijo...

No sé quién es Szymborska, ni Ángel González; ni qué es un strike, una ecuación o un 'bujero' negro. ¿Sé algo? Sí, que no soy sérieuse, que no voy a transcender, ¿y qué?, que el infinito es ahora. ¿Para qué sufrir? Sigo sin despejar la incógnita (x), pero sigo, sin mirar atrás. No me quejo. No conozco a Szymborska.
Saludos.

Raúl dijo...

Sería o bufona, sí,... pero qué buenos son tus relatos, Bárbara.

Bárbara dijo...

REYES, prenda, tú nunca llegas tarde. Que nos cortaron con un patrón similar ya lo sospechaba yo... Ánimo con esos virus cabrones que pululan por ahí. Besitos.

Jo, TORTU, hasta quitas la música...Y sí lo creo por Tutatis, resistiremos ahora y siempre al invasor. Beso con acordes.

Sí, Vitaldent, digo VIAJERO, es lo que tienen las historias, uno empieza y no sabe bien dónde va a acabar (aunque lo intuye). En este caso ha sido como ir a un entierro y acabar en una fiesta. Pero seguiremos. Un abrazo, compañero.

ARACELI, eso de hacer un trío con estos dos me da, como poco, apuro. Gracias por tu calorcito en estos días de frío, de tan innecesario frío... Otro beso.

BICHICOMA, hay muchos caminos para llegar al mismo punto. Y el camino es lo de menos, lo importante es que fue una forma de llegar aquí, si supiéramos qué es aquí, claro.
Lo de la Szymborska vale, yo tampoco la conocía hasta que me la descubrió un amigo, pero lo de Ángel González, eso no tiene perdón de Dios. Me lo copia usted cien veces en su libreta...
Ya he visto que tenemos un amigo común...

Gracias, RAÚL, con risa o sin ella. Yo los tuyos los disfruto siempre. Muy en serio.

NáN dijo...

¡¡Pero bueno¡! ¿Me estás riñendo porque no pensé que la cortinilla fuera una manta que ocultara el texto?

Pues ahora me gustaría que se riera de mí y conocer así a Barbara la serieuse.

strongboli dijo...

Pongamos que lo de Ángel González es toda una gran verdad.
Y pongamos también que yo lo hubiera titulado Blaslogo.

Donce dijo...

Verás qué curioso... antes de comentarte he ido al google a buscar a la tal Szymborska. Pincho en un enlace cualquiera y....
apareces TÚ comentando!! jaaaaaaaaajajaa (era en "La nave de los locos") ay, qué cosas!!

No sé qué decirte niña, que ya me estoy aficionado a tus cosas, y es que seriota o por peteneras (y olé!) tienes un puntazo de distinción.
Un beso.

Miguel Baquero dijo...

Me ha gustado mucho lo de quitar el tapón cuando estás con el agua al cuello, lo de dejar que el liquido se vaya por el desagüe cuando tanta "importancia" y tanta "expectativa" están a punto de ahogarte. Sí, se está bien aquí, en esta orilla. No sé quién es Szymborska. Es precioso el primer verso de Ángel González. Me alegro que hayas dejado de ser una chica seria.

BICHICOMA dijo...

Bárbara, cumpliré tu penitencia.
Porque tú lo mandas, ¿eh?

Pedro dijo...

Hmm, un texto que se te ríe en la cara, los personajes a su bola, ignorándote; tú seria y la realidad bufa, tú perseguidora de profundas cimas y las palabras riendo una parodia de montículo banal... Los que no conocemos este texto tuyo, esquivo y burlón, le tenemos contraída una deuda de gratitud sin fecha de vencimiento por procurarnos estas apostillas que nos llegan como restos desgraciados del naufragio de un hermoso velero mercante que una mañana de sol partió para las Indias, orgullo de su armador, depositario de sus esperanzas y que hoy reparte por calas y acantilados su carga diseminada y rota que nosotros, chiquillos afortunados, vamos recogiendo y admirando como el gran tesoro perdido del pirata Drake que mostrara, en cada una de sus piezas resquebrajadas, la riqueza fantástica que algún día tuviera o habría de tener o iba para tener tan gran anhelo de sublimes y encendidas historias, dóciles personajes desplegando infinidades de ricos matices y contrastes, agraciadas cadencias adjetivales en precario, milagroso equilibrio, esa trama en espiral que habría de conducir inexorablemente al estallido final, furioso, como tormenta epiléptica que arrasara con todo y nos dejara varados en playas desiertas, desorientados, perdidos para los hombres y la razón de tan grande e intensa experiencia vivida...
Quizás son estas estos restos fragmentados el auténtico tesoro, tu auténtica vocación, ¿no lo has pensado?

M. dijo...

Bico fuerte, Bárbara. Que no comento, pero leo siempre.

Bárbara dijo...

Que no era una manta, NÁN, era sólo un murete separador. Ahora te mereces que te mande el tocho de 200 folios, desordenados y sin numerar. Toma ya.

STRONGBOLI, a ese hombre se le caían las verdades de los dedos. Y eso que eran verdades como puños. Blaslogo, jajaja, ese capítulo me lo perdí.

Aggg, DONCE, pero qué repesadísima puedo llegar a ser. Total, para un comentario que dejé allí... fue la única vez que entré, lo juro por la Szymborska.
Me alegra que hayas caído por aquí.
Beso.

MIGUEL, me tomé en serio lo de dejar la seriedad y lo conseguí... Tú sabes mucho de eso.
Ya sé que no te va demasiado la poesía pero igual leyendo a la Szymborska te aficionas un poco. En serio.

Así me gusta BICHICOMA, sin rechistar y con buena letra. :)

Coño, PEDRO, me he quedado sin aire en todos los sentidos al leer tu segunda frase. Ya que no te decides a mantener tu blog, yo te cedo espacio en el mío porque cualquier comentario tuyo es toda una entrada. Y sí, recoger restos y tratar de recomponerlos sin éxito, o con escaso éxito, ya se está convritiendo en una vocación. Todo tiene una utilidad, aunque a menudo carezca de sentido.
Un abrazo, amigo.

M. otro para ti. Yo tampoco te comento, pero te leo ad-mirada.

NáN dijo...

Bien mirado, no sé qué boca me gusta más.

Bárbara dijo...

Jajaja, ¿la del estómago?

Anónimo dijo...

Sin querer has dado con uno de los pilares de la cultura moderna: el efecto del dedo gordo cuando presiona el tapón de la bañera. No pocos exploradores le deben la vida a haber encontrado el tapón en el momento oportuno.
Te ha pasado como al monje que descubrió el champán, ibas a hablar de fracasos y encontraste un descubrimiento, ¿o "miento"?

Lo de "serieurse" es una clave que me faltaba: ¡Eres Miércoles Adam´s!, lo sé. Ella tiene una frase magnífica cuando le preguntan: "¿Por qué vas de luto si no ha muerto nadie?", y responde sin despeinarse una de las dos trenzas: ¡tú espera y verás!".

La seriedad no es más que una alegría de bajo consumo. El ministro de Industria nos quiere dar dos alegrías como esa. Encontrar el enchufe es cosa tuya.

Rafa Mtez-Simancas

TortugaBoba dijo...

Me ha gustado eso de que la "seriedad es una alegría de bajo consumo" Rafa...
:)

Bárbara dijo...

RAFA, es que de los dedos de mis pies puede salir petróleo, jeje... Es verdad que casi todos los descubrimientos suceden de forma casual, por mucho que Picasso dijera, un tanto sobrado: yo no busco, encuentro.
Pero qué podemos hacer sino seguir buscando...¡tú espera y verás!
Como a Tortu, a mí también me encantó lo de la alegría de bajo consumo.
Me voy a buscar un enchufe.

PEGASA dijo...

Bueno ahora nos desquitamos... jaja, de pequeña yo era muy tímida y muy callada parecía que siempre estaba asustada. Ahora me tienen que callar y encima me hago notar jaja.

Chiquilla que tenemos que recuperar el tiempo perdido jaja. Un beso. Y olé por ti, que narices....

Bárbara dijo...

PEGASA, yo también era muy tímida. Ahora nos desquitamos sí, y quién sabe de qué nos desquitaremos dentro de 20 años... Un beso.