miércoles, 16 de julio de 2008

Vidas extrañas



Vidas extrañas

Los días de cualquier vida se dividen en horas
aunque en un minuto quepan tan extraños continentes,
gentes que desayunan bacon y tortitas, y viven
en moteles de neón que desaparecen a su paso,
actores famosos rodando cuesta arriba,
hacia un limbo glaciar de botox y champagne,
niños poetas que amanecieron con flores muertas
en la boca, hermosas como luciérnagas.
Algunas veces, hasta te encuentras a ti misma,
en una de esas extrañas vidas,
con una de tus pasmosas caras.

Pero vuelves a tu existencia cotidiana
como vuelve la navidad a las desgracias menores,
a tratar de componer una continuidad
que regatea minutos y regala horas
bajo el mismo silencio indemne.
Porque hay esquinas donde siempre se espera,
mullidos hastíos sobre los que descansa el deseo,
alegrías que son la alegría,
y tristezas siempre nuevas
de las que tratas de deshacerte,
deslizándolas furtivamente en los bolsillos
de alguna vida ajena.



Para el hombre blanco, y el negro y el amarillo, para la mujer blanca, la negra, y la amarilla, para la Coca-Cola, la descafeinada, la light...

la foto es de Robert Frank.

5 comentarios:

miguel baquero dijo...

Amiga Bárbara, te recomiendo este blog de una poetisa que se llama a sí misma Una bohemia y que pretende, yo creo que más o menos como tú, extraer sentido y belleza a las cosas más cercanas, cotidianas, de derribo casi. Esta es la dirección: http://unabohemia.blogspot.es/
Ella dice muy alto a quien la quiere oír que odia a Bécquer sobre todas las cosas, pero en realidad yo creo que se refiere a que odia los tópicos y la poesía manoseada.
Sobre lo de encontrar mis libros, te va a ser muy difícil; creo que a través de mi blog lo puedes pedir contrarreembolso. Si no, dímelo y te doy una dirección. Gracias por el interés.

Bárbara dijo...

Pues ya la he visitado e incluso comentado, porque he estado curioseando tus blogs guapos (entre los que me he hecho un hueco, bien!). Yo también compartiré blogs en cuanto descubra cómo se hace...
Y pediré tu libro.
Un abrazo

el hombre blanco dijo...

¡Gracias, Bárbara, por incluir el poema: me ha encantado!

Debo reconocer que entre Miguel Baquero y tú habéis conseguido que un servidor, que hasta hace unos días ni siquiera sabía lo que era un blog, y que renegaba obstinadamente de todo aquello que supusiera conectarse a cualquier invento demoníaco de Internet, se haya enganchado a esto de leer y compartir las inquietudes ajenas.

P.D.: ¡Gracias por la dedicatoria!

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Te devuelvo la visita. Bienvenida a este vicio. Y que dure.

El Hombre Blanco dijo...

Tras sufrir un indigestión brutal y comprobar cuán interesante y liberador es esto de los blogs, he decidido, en uno de mis arranques inconscientes e irracionales, crear uno propio donde "aliviar" un váter que ya comenzaba a saturarse.
Aunque la red está sobresaturada de entradas, si te aburres siempre serás bienvenida.
Un abrazo