viernes, 4 de julio de 2008

Prefiero el silencio


Hace tiempo que ya casi no hay música en mi vida. Nada de discos completos, apenas un puñado de canciones que se cuelan furtivas por mi oído, canciones que machaco con obsesión en mi cabeza durante días, hasta que resbalan hasta mi boca, donde las trincho con mis dientes afilados, las aplasto entre las paredes de mis fauces y, ya licuadas, corren cantarinas por mis venas. Porque ya sólo me gustan las canciones que puedo cantar.
Y ya no compro discos, ya no elijo canciones.

Porque la música está bajo sospecha.
Porque la música sería a las artes lo que el olor al recuerdo. Visceral, traicionera. Llena de flechas envenenadas que escupe a ciegas.

Sí, ya sé que la música amansa a las fieras, ya sé que es la matemática hecha poesía. Pero también es un gas invisible que penetra por la espita abierta de los sentidos despertando mi verdadera naturaleza dormida, la tristeza. Porque si busco, ésas son irremediablemente las canciones que acabaré eligiendo, las más tristes, las que me revuelven las tripas.

Por eso escapo. Y sin embargo las canciones corren hasta alcanzarme en los anuncios, y luego en el youtube. Y empiezo entonando alegre el cheek to check, bailando con un volátil partenaire y tarareo el toothpaste kisses mientras me lavo los dientes, para acabar languideciendo frente a la ventana every time I think of you…
Así es que, aunque adoro la música- lo confieso- prefiero el silencio.

8 comentarios:

NáN dijo...

Desde noviembre, que se fue mi hijo de casa y era el que ponía música, he dejado prácticamente de escucharla. Pero no solo porque soy un vago que se había acostumbrado a que otro eligiera y la pusiera. Sobre todo es porque me encanta el silencio.

(me parece un mal signo, por lo que significa de alejamiento de las emociones).
(pero también un buen signo, cuya razón no sé explicar).

Bárbara dijo...

Sí. A mí también me resulta agridulce. Es algo así como despojar a la realidad de distracciones. Los días son más auténticos, pero mucho más áridos, estáticos, sin una nota que diga me fui en un acorde, regresaré pronto.
Estoy deseando que mi hijo se haga mayor y me obligue a escuchar músicas que ya no entienda…

NáN dijo...

El mejor sentido de tener hijos, Bárbara, es el aprendizaje brutal en las dos direcciones. ser colegas y, al mismo tiempo, mantener las distancias.

(Como te harás mayor con él, no hace falta que lo desees demasiado; llegará en su momento).

Ana dijo...

A mi la música me pierde...

Me pierde porque me encanta y me encanta porque me pierde...

Me gusta porque en el presente la disfruto y después me sabe a recuerdo cuando pasan los días...

Me gusta porque la música sólo entiende de sentidos, ni de lenguas, ni de razas ni de edades, ni de nada...porque es universal...

Me gusta porque la entiendo y me permite crear, eso sí, para tocar para mi...

Me gusta también porque me evade, me amansa y en ocasiones me activa, me acompaña ... porque rara vez me enerva ...

Me gusta hasta en exceso !!!

Y si de repente no pudiera escuchar nada de música, supongo que reaccionaría fatal...

Ahora sí... he descubierto estos últimos años, que cuando algo me preocupa y no puedo solucionarlo de inmediato, cuando se me junta todo y me siento irascible y todo me llega molestar... quiero silencios... benditos silencios... antes no podía entender que la gente añorase momentos de soledad y silencio, ahora lo entiendo porque los necesito; en estas situaciones...no me sirve ni la música, qué pena... qué desplantes le pego a eso que tanto me gusta ... pero supongo que es normal...

Me olvido de ella a medida que pierdo cualidades de esponja que yo llamo... antes absorvía todo ... nada me llegaba a hacer la 'pupa' que ahora me producen ciertas cosas... y llegaba, ponía cualquier música: desde Los Panchos pasando por Crouded HOuse y llegando a mis queridos '80 con Glutamato ye-yé... y desconectaba... ahora en estos casos no me sirve, pero eso sí, le reservo ún hueco para ocasiones especiales. Quedo con la música de vez en cuando y me reconcilio; con ella y conmigo.

bss Barb

Ana dijo...

por cierto... me encanta tu blog, es una delicia leerte !!! aP

Bárbara dijo...

Ana, qué bien que te hayas asomado por aquí. He de confesarte que en cuestión de posts me pongo radical pero lo cierto es que sigo escuchando música. Aunque de otra manera. Y qué gran invento el youtube para que los analfabetso musicales como yo copiemos acordes. Ahora trato de atrapar a Antonio Vega y su lucha de gigantes, recuerdas?

Vicent dijo...

Espero que te hayas reencontrado con la música ya, y si no es así permíteme hacerte partícipe de un descubrimiento que hice tiempo atrás, ignoro si la conoces.

Ahi te dejo un link.

http://www.youtube.com/watch?v=f3MiksBjmLY

Bárbara dijo...

La conozco, que mona es y qué bien canta la jodía. Por supuesto, me encanta la música es sólo que soy demasiado sentimental (ejem) y en determinadas épocas, he de huir de ella.
Un besito, navegante.